Guía completa para el cultivo de tomates: desde la siembra hasta la cosecha

El tomate, originario de América, es una de las hortalizas más consumidas a nivel mundial y su cultivo es una de las experiencias más gratificantes en el huerto. Aunque es una planta anual, puede permanecer más de un año en el terreno, si bien el segundo ciclo es mucho menos productivo. Las flores del tomate son amarillas y hermafroditas, lo que significa que se autopolinizan. Una curiosidad es que las flores apuntan hacia abajo, facilitando la polinización con los simples movimientos de la planta causados por el viento.

España, con una producción que supera los 3,9 millones de toneladas anuales, es uno de los principales productores europeos de tomate. En el siglo XVI, el tomate llegó a España, donde inicialmente se cultivaba como planta ornamental debido al temor de la gente a consumirlo, pensando que era venenoso.

Ilustración de las flores de tomate y su polinización

Condiciones ideales para el cultivo de tomate

Temperatura y humedad

El tomate es un cultivo exigente en cuanto a temperatura, aunque no tanto como el pimiento o la berenjena. Los rangos óptimos para un buen desarrollo son de entre 20 y 30 ºC durante el día y entre 15 y 18 ºC por la noche. Temperaturas diurnas entre 20-25°C y nocturnas de 15-18°C son perfectas para un desarrollo óptimo.

La humedad también es crucial, con un rango ideal entre el 60-80%. Si la humedad supera el 85%, hay un mayor riesgo de aparición de hongos como el mildiu.

Tipo de suelo

Los suelos óptimos para el cultivo del tomate son de media a mucha fertilidad, es decir, ricos en humus. El tomate agradece los suelos franco-arcillosos con un pH entre 6.0 y 6.5. Un truco efectivo es añadir entre 15-20 toneladas por hectárea de estiércol compostado. Para plantar tomates, prepararemos el terreno con los aperos disponibles (gradas, ganchos, rotavator, etc.). Aportaremos dolomita para subir el pH del terreno si nuestras tierras son ácidas (pH bajo entre 5 y 5.5, pH óptimo entre 6 y 6.5). Siempre que incorporemos materia orgánica y dolomita, deben ir por separado y con una labor por medio para no neutralizar sus efectos.

Tanto en invernadero como en exterior, se debe buscar una tierra que sea suelta (franco arenosa) y drene bien, sin acumular mucha agua.

Siembra y trasplante

Semillero y fechas de siembra

La siembra de tomate normalmente se realiza en semillero protegido, ya que es un cultivo exigente en temperatura. Hasta ahora (enero y febrero), la temperatura del suelo ha permanecido por debajo de los 12ºC y la actividad del suelo es prácticamente nula. Podemos plantar las semillas durante los primeros meses de primavera. Si la siembra se realiza en semillero protegido, puede hacerse desde febrero a junio.

Las semillas se entierran de 1 cm a 2 cm y el sustrato debe mantenerse con una humedad óptima sin excederse para evitar que se estropeen. Es aconsejable proteger el semillero con manta térmica o en invernadero. Las semillas pueden tardar en germinar de 4 a 5 días, dependiendo de la temperatura y humedad óptima.

En la mayor parte de España, el momento ideal para plantar es entre abril y junio, cuando ya no hay riesgo de heladas. Si se desea adelantar, se puede empezar con semilleros en febrero-marzo, protegiéndolos siempre del frío.

Trasplante

El trasplante del semillero se puede realizar cuando las plantitas alcancen una altura de entre 15 y 20 cm. Generalmente, el trasplante definitivo se da a los 2 meses de la siembra y una vez desaparecido el riesgo extremo de heladas. Este es el momento de plantar el tomate a una distancia entre 40cm y 60 cm aproximadamente.

Si el trasplante se hace durante el mes de marzo, es aconsejable poner algún tipo de protección, como un tunelillo.

Esquema de un semillero protegido para tomates

Marco de plantación

El marco de plantación es la distancia o el espacio que vamos a dejar entre plantas. Si se planta en el suelo, no debería ser menor de 30cm entre plantas y 1m entre filas (si se plantan varias filas).

  • Para tomates de mata baja en el exterior, las distancias serán entre 40 cm y 45 cm entre plantas y 1.40 m a 1.50 m entre surcos.
  • Para tomateras de mata alta, el marco de plantación puede ajustarse un poco más, ya que al entutorarlas se tiene más espacio. La distancia será entre 30 cm y 35 cm entre plantas, pudiendo colocar dos hileras de tomateras en un caballón de unos 70 cm de ancho y entre surcos 1.30 m a 1.50 m.

Variedades de tomate

Existen muchas variedades de tomates, que se pueden clasificar principalmente en:

  • Tomates determinados: Son más compactos, perfectos para macetas o espacios pequeños. Producen toda su cosecha de una vez.
  • Tomates indeterminados: Crecen como enredaderas y necesitan tutores. Producen de forma escalonada durante toda la temporada, pudiendo alcanzar varios metros de longitud.

Algunas variedades adecuadas para macetas incluyen:

  • Tomate Corazón de Buey: Planta muy compacta, se adapta bien a macetas de 19-20 litros con humedad constante.
  • Green Zebra: Variedad tradicional gourmet con excelente sabor en fresco, ideal para maceta.
  • Tomate tipo Pera o Roma: De tipo determinado y porte pequeño, ideal para macetas de 20 litros o más.
  • Tomate Cherry tipo Cocktail: Crecerá en forma de arbusto en una maceta de 19 litros.
  • Tomate Río Grande: Variedad tradicional de bajo mantenimiento.
  • Cherry Gold Nugget: Arbustivo, no requiere poda ni entutorado, muy productivo en maceta.

El Black Cherry es un tomate indeterminado de gran porte, más práctico de cultivar en el suelo, aunque se pueden obtener buenas cosechas en maceta manteniendo su altura a no más de un metro mediante poda del tallo principal.

Conoce las variedades de Tomate para Huerta o Huerto Urbano

Cultivo de tomates en macetas

Plantar tomates en macetas es posible y poco complicado. Generalmente, 16-19 litros es el volumen mínimo necesario para mantener sana una tomatera de carácter determinado o de porte pequeño. Si se tienen dudas, es aconsejable añadir unos litros extra de sustrato.

Para plantar tomates en maceta, se debe usar un recipiente con orificio en el suelo para el desagüe y una capacidad aproximada de 10 litros. Se coloca un trozo de cerámica en el agujero del recipiente. Después de plantar, se quitan de dos a cuatro hojas inferiores de la tomatera y se retira con cuidado la planta de la maceta, colocándola en la tierra. Es útil retirar las hojas de una parte mayor del brote principal y cubrir este hueco con tierra para que eche raíces y se abastezca mejor. Se añade fertilizante para tomates y se rellena con tierra hasta 2 cm por debajo del borde de la maceta.

Consejo importante: No escatimar en el sustrato. Un buen sustrato universal o una mezcla de fibra de coco y humus de lombriz es la base para una planta sana.

Cuidados esenciales del tomate

Riego

El tomate necesita agua de forma regular pero sin encharcamientos. El sistema de riego por goteo es el más eficiente. Se recomienda mantener la humedad del suelo entre 20-40 kPa durante el cuajado del fruto.

Después del primer riego de trasplante, se deja que la planta desarrolle bien las raíces. Una vez que la planta ha crecido, tiene vigor y empiezan a cuajar las primeras flores, se comienza a regar alrededor de 1 hora cada dos días aproximadamente. A medida que la planta crece, se aumenta el riego, llegando a 2 horas cada dos días en su máxima producción.

Si se observa que la planta muestra necesidades de agua, se debe regar inmediatamente. Si no muestra necesidades, se debe empezar a regar cuando se vean las primeras flores cuajadas.

Abonado

El tomate es una planta glotona que necesita alimentarse bien para producir frutos de calidad. Entre los macroelementos esenciales se encuentran el nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K) y magnesio (Mg).

  • Fase de crecimiento: La planta demanda más nitrógeno para el desarrollo de materia vegetal, tallos y hojas. También necesita fósforo para el desarrollo de raíces, por lo que se pueden aportar ácidos fúlvicos para desbloquear el fósforo presente en la tierra.
  • Fase de floración: Las plantas siguen demandando fósforo para emitir flores y evitar su aborto, incrementando la aplicación de abonos ricos en fósforo. También demandan potasio y calcio para que las flores polinizadas cuajen y engorden bien.
  • Fase de producción: Una vez cuajados los tomates, se sigue aportando potasio para que engorden y maduren bien. Para evitar que se rajen y sufran necrosis apical (tomates culones o peseta), se aplican correctores de calcio, especialmente en verano cuando las altas temperaturas dificultan su movimiento.

Para prevenir la podredumbre apical, se puede añadir calcio al suelo (cáscara de huevo triturada sirve) y mantener la humedad constante.

Poda

La poda de formación es muy importante, especialmente en variedades de crecimiento indeterminado. Se realiza unos 15 días después del trasplante, eliminando los primeros brotes laterales y hojas viejas para dejar un tallo limpio. Esto permite realizar el aporcado (cubrir un poco el tallo con sustrato o tierra para que eche raíces y se agarre mejor al suelo).

La poda de chupones (brotes laterales que aparecen en las axilas de las ramas) es un secreto para conseguir tomates de calidad. Se deben quitar regularmente para evitar que crezca maleza, los frutos maduren peor y los brotes se quiebren. Se doblan hacia un lado y se parten todos los brotes que surgen del brote principal en racimos.

El deshojado se realiza para eliminar las hojas senescentes (viejas) y las que estén enfermas.

Entutorado

El entutorado es imprescindible para mantener la planta erguida y evitar que hojas y frutos toquen el suelo. Para ello, se necesita una estructura donde atar las cuerdas. Si es en invernadero, se usan los alambres del emparrado; si es en el exterior, se hace una estructura con cañas o tubos.

Es importante usar rafia o cuerda adecuada para no dañar el tronco de la tomatera. Se comienza a entutorar cuando la planta tiene unos 25 cm o 30 cm de altura, haciendo una lazada no corrediza en el tronco, debajo de las primeras hojas. La cuerda se va pasando en el sentido de las agujas del reloj, que es el crecimiento natural de la tomatera.

Proceso de entutorado de una tomatera en un huerto

Plagas y enfermedades

Las plagas y enfermedades son una parte inevitable del cultivo del tomate. Las plagas más comunes son:

  • Mosca blanca
  • Trips
  • Tuta absoluta (polilla del tomate): Puede destruir hasta el 80% de la cosecha.
  • Minador del tomate
  • Oruga
  • Ácaros (araña roja y vaste o bronceado del tomate): Pueden arrasar la cosecha por completo.

Otro problema son los hongos patógenos, como el mildiu, que aparece con humedades superiores al 85%.

Manejo de plagas y enfermedades

Para prevenir y controlar plagas y enfermedades, se pueden seguir varias estrategias:

  1. Tratamientos preventivos con azufre: Sulfatar una vez por semana. Se puede usar azufre mojable (diluido en agua y aplicado con fumigadora) o azufre en polvo (aplicado con sulfatadora, requiere mascarilla).
  2. Tratamientos de cobre: Para evitar hongos como el mildiu, especialmente si hay mucha humedad o las tomateras crecen muy rápido haciendo solo vegetación.
  3. Bacillus thuringiensis: Bacterias que provocan una muerte por indigestión a las orugas y larvas de la tuta.
  4. Lucha biológica: Utilizar depredadores naturales como el Nesidiocoris tenuis, que es el depredador natural de la tuta absoluta, trips y mosca blanca.

Es fundamental vigilar los excesos de humedad para evitar hongos como Fusarium y controlar el virus del Rugoso (ToBRFV), una nueva amenaza para los productores.

Cosecha

La recolección del tomate suele ser escalonada y se alarga en el tiempo. Desde el trasplante hasta la recolección pueden pasar entre 80 y 90 días, dependiendo de la climatología.

Los tomates están listos cuando desarrollan su color característico pero aún están firmes. Si es para uso particular, el tomate tiene mejor sabor cuando está bien maduro. Si se va a vender para mercado, se recolectan fisiológicamente maduros o "pintón", cuando el culo del tomate empieza a ponerse rojo.

Un truco es cosechar por la mañana temprano, cuando los frutos están más frescos y turgentes. Al final de la temporada, los frutos inmaduros se pueden recolectar y dejar madurar envueltos en papel de periódico o en una bolsa de papel.

Cosecha de tomates maduros en una planta

Requerimientos clave para el cultivo del tomate
Factor Rango óptimo Notas
Temperatura diurna 20-30 °C Para un buen desarrollo
Temperatura nocturna 15-18 °C Entre 1 y 17 °C también aceptable
Humedad 60-80 % >85% riesgo de hongos
pH del suelo 6.0-6.5 Suelos franco-arcillosos, ricos en humus
Distancia entre plantas 30-60 cm Depende de la variedad y tipo de cultivo
Distancia entre filas 1-1.5 m Si se plantan varias filas
Volumen maceta 16-20 litros Mínimo para variedades determinadas o de porte pequeño

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