Alcachofas Rebozadas Perfectas: Secretos para que no Salgan Duras

La alcachofa es una verdura deliciosa, saludable y muy versátil, una de las preferidas de nuestra gastronomía. Este rico alimento cuenta con una amplia variedad de usos y beneficios, siendo una verdura de forma ovalada, conformada por una serie de hojas y en su centro tiene un corazón carnoso y jugoso con el que se puede elaborar un montón de recetas deliciosas.

Esta sabrosa verdura está caracterizada por ser un depurativo natural, además, está enriquecida con vitaminas del grupo B, vitaminas C, y minerales como el calcio, zinc, magnesio, potasio y hierro, lo que la hacen muy beneficiosa para el cuerpo. Son muchas las maneras en que se puede cocinar la alcachofa, ya sea en un guiso, salteadas, en crema o incluso en alguna salsa; sin embargo, hoy la vamos a preparar rebozadas.

Las alcachofas rebozadas son un entrante delicioso donde los comensales pueden disfrutar de lo mejor de esta verdura con una cubierta crujiente muy sabrosa. Este aperitivo puedes servirlo solo o acompañado de alguna salsa. Es una forma distinta para amarlas más o reconciliarte con ellas para siempre. Esta, sin duda, es la mejor forma de incluir verduras en tu menú diario. Prueba cosas nuevas y déjate sorprender por el auténtico sabor de la comida real. Con esto tienes un entrante de 10. Crujiente por fuera, cremoso por dentro y con un sabor espectacular.

Alcachofas frescas y sus beneficios para la salud

Cómo Escoger las Alcachofas

Para que todo lo de después salga bien, primero tienes que elegir bien las alcachofas. Apuesta por las que sean más pesadas respecto a su tamaño, con las hojas apretadas y de un intenso color verde oscuro, no amarronado ni café. Las hojitas que van pegadas al tallo y la dureza del mismo, también pueden darnos bastante información sobre su frescura: cuanto más lozanas están las hojas y más duro y carnoso el tallo, mejor.

También hay DOP, como la Alcachofa de Benicarló o IGP como la de Tudela, pero según la web de Alcachofa de España podemos encontrar buenos ejemplares en “la Región de Murcia y en toda la Comunidad Valenciana”, además de en “Madrid, Cataluña, La Rioja, Andalucía y Navarra”.

Preparación de las Alcachofas Rebozadas: Trucos para que no salgan Duras

Las alcachofas rebozadas son un producto muy fácil de preparar y que puedes servir en cualquier ocasión. Para conseguir que queden tiernas por dentro y crujientes por fuera, es fundamental seguir unos pasos clave.

Ingredientes para Alcachofas Rebozadas

  • 600 g de alcachofa troceada (o alcachofas frescas)
  • Aceite para freír (de oliva o el que tengas en casa)
  • 2 huevos (opcional para el rebozado)
  • Harina (especial para freír)
  • Sal

Ingredientes para alcachofas rebozadas

Pasos para una Preparación Perfecta

  1. Limpieza y Cocción Previa: Para comenzar, si usas alcachofas frescas, es imprescindible limpiar bien las hortalizas, cortar los tallos y retirar las hojas exteriores. Hecho esto, puesto que la alcachofa tiende a oxidarse con mucha rapidez, recomendamos dejarlas en un recipiente completamente cubiertas con agua y un chorro de zumo de limón durante unos 5 minutos.
  2. Hervir las Alcachofas: Ponemos a hervir una olla con agua y una pizca de sal. Cuando esté en su punto de ebullición, agregamos las alcachofas troceadas (o los corazones de alcachofa limpia). Dejamos cocinar las alcachofas aproximadamente 10-20 minutos o cuando un cuchillo entre y salga fácilmente por el rabito. Este paso es fundamental para que las alcachofas rebozadas fritas queden todavía más crujientes y no resulten duras. Truco: Para evitar que se oxiden mientras se cuecen, las alcachofas deben estar cubiertas de agua en todo momento.
  3. Escurrir y Enfriar: Una vez listas, las escurrimos bien y dejamos enfriar.
  4. Preparar el Rebozado: En una taza, mezclamos la harina con los huevos y una pizca de sal hasta formar una mezcla homogénea. Si prefieres un rebozado sin huevo, simplemente pasa las alcachofas todavía húmedas por harina y cúbrelas por completo. Para que la harina se quede bien adherida a la hortaliza es fundamental no secarlas completamente después de escurrir.
  5. Freír las Alcachofas: Ponemos a calentar una cazuela con abundante aceite de oliva (o el aceite de tu preferencia). El fuego debe estar más bien alto, pero sin que el aceite humee. Mientras se calienta, vamos a ir pasando las alcachofas por nuestra mezcla de rebozado, cuidando que queden bien cubiertas. Es importante no poner demasiadas de golpe para no bajar la temperatura del aceite y que acaben quedando blandurrias.
  6. Dorar y Servir: Freímos las alcachofas hasta que queden bien doradas y crujientes. Luego las sacamos, pasamos por papel absorbente para retirar el exceso de aceite y servimos inmediatamente. Se pueden espolvorear con una pizca de sal gorda por encima.

Alcachofas rebozadas crujientes recién hechas

Variantes y Consejos Adicionales

Alcachofas Fritas (tipo chips)

Para hacer unas chips bien ligeras que podemos tomar de aperitivo o usar como guarnición en cualquier plato, procederemos como en el caso de las alcachofas crudas (importantísimo secarlas bien antes de que lleguen a tocar el aceite) y cortarlas en láminas muy finas.

Rebozados con cuerpo

Si queremos que tengan algo más de cuerpo, podemos cortarlas como las braseadas; si van a terminar en una tortilla, a lo largo por la mitad y después en cuatro trozos cada mitad, y también podemos cortarlas solo una vez para servir medias alcachofas, que dejaremos cocinar hasta que las hojas restantes estén bien crujientes y el corazón tierno.

Para rebozarlas puedes simplemente pasarlas por la harina o sémola de tu elección previamente tamizada, y posteriormente sacudirlas bien para que no se quede demasiado pegote: buscamos una textura ligera y crocante. Los empanados tardan menos en quemarse que las alcachofas en cocinarse, así que tampoco son muy recomendables. Si tienes ganas de complicarte la vida, siempre puedes solucionarlo con una doble cocción vapor-rebozado para conseguir la textura perfecta.

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Cómo Pelar Alcachofas y Brasearlas

Empezaremos rehogando un par de dientes de ajo enteros -o abiertos por la mitad, si queremos que dejen más sabor- en aceite de oliva. Incorporar las alcachofas y dorar un par de minutos. Salar, añadir tres cucharadas de agua y tapar con una sartén que encaje para que se cocinen al vapor. Dejar dos minutos y medio y repetir la operación, si después de la segunda cocción siguen demasiado duras, hacerlo una tercera vez.

Proceso de braseado de alcachofas

Podemos aplicar muchas variantes a esta receta: desde sustituir el agua por Jerez u otro vino blanco seco -o uno rancio o más dulce- hasta añadir frutos secos picados, daditos de panceta o unas setas troceadas. Sírvelas sobre un puré de patata o boniato y un huevo a la plancha o cocido cinco minutos y triunfarás seguro. También podemos convertirlas en una ensalada tibia si sacamos el ajo con el que las hemos cocinado y lo trituramos con aceite sal, pimienta y unas gotas de vinagre o limón. El huevo duro picado y una vinagreta con cebolla y pimiento también le van de muerte.

Alcachofas al Vapor en Microondas

Para prepararlas necesitarás un microondas y unas alcachofas. Corta un poco la base de cuatro o seis alcachofas -depende del tamaño-, lávalas y ponlas en un bol o recipiente apto para el micro, con un chorrito de agua (o un estuche de silicona). Tapa con un plato o con film y programa entre 7 y 10 minutos a máxima potencia, dependiendo de lo grandes que sean las alcachofas y lo cocidas que te gusten. Pasado este tiempo, con mucho cuidado, apretar un poco la base de una de las alcachofas: si ceden a la presión están listas, si están muy duras programa dos minutos más.

Cuando estén en su punto destapa y espera hasta que las puedas manipular sin quemarte. Quita las hojas exteriores tirando desde la punta hacia abajo: además de las hojas te llevarás la capa exterior más dura del tallo (también puedes cortar las puntas para dejar solo los corazones). Parte las alcachofas por la mitad a lo largo, empezando por la base del tallo, y ya las tienes. ¿No tienes microondas? Prepáralas sobre una olla con agua hirviendo, en un colador o vaporera bien tapado: tardarán entre 35 y 45 minutos.

Guisos a los que puedes añadir Alcachofas

Hay un montón de guisos que se vienen arriba si les añades unas cuantas alcachofas troceadas. Lo único que hay que tener en cuenta es el momento en el que las pones, para que no queden hechas un higo o duras como una piedra; entre 15 y 25 minutos será lo ideal, dependiendo del tamaño y la frescura de la hortaliza. Si no puedes escoger el momento porque te has iluminado cuando el guiso casi está listo, siempre puedes jugar con el tamaño y cortarlas más finas (aunque para mí en este formato me gustan en cuatro o seis trozos, cortadas a lo largo: que tengan presencia y se noten al mordisco).

Puedes sumarlas a cualquier guiso de legumbres, estofados de carne, aves, pescado, moluscos, verduras o proteínas vegetales como seitán, tofu o tempeh. También quedan ideales en salsas para pasta o bases para risotto, arroz o salteados que incluso pueden usarse en bocadillos o convertirlas en un untable mezclándolas con garbanzos o judías, un poco de aceite y un chorrito de tu zumo de cítrico favorito.

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