Cocinar pasta de espelta al dente no solo es una forma deliciosa, sino también una opción más saludable para disfrutar de este popular alimento. La técnica "al dente" se refiere al estado de cocción en el que la pasta ofrece una ligera resistencia al morderla o cortarla, manteniéndose firme pero no dura, y con una fina veta blanca en el centro. Este punto de cocción es crucial para saborear plenamente sus texturas y beneficios nutricionales.

Beneficios de la pasta al dente
La pasta cocinada al dente tiene un menor índice glucémico en comparación con la pasta sobrecocida. Por ejemplo, unos espaguetis hervidos durante 5 minutos tienen un índice glucémico de 45, mientras que si se hierven 10 minutos más (hasta 15 minutos), su índice glucémico aumenta a 61. Esto implica que la pasta al dente tarda más en digerirse, lo que a su vez hace que los niveles de glucosa asciendan de forma más gradual.
- Índice glucémico bajo: Ayuda a mantener estables los niveles de azúcar e insulina en la sangre.
- Energía duradera: Ideal para ejercicios de larga duración, ya que el organismo administra sus reservas y libera los carbohidratos progresivamente.
- Mayor saciedad: Al requerir más masticación, la pasta al dente nos incita a comer más despacio, lo que puede ayudar a controlar el apetito.
- Mejor digestión: Se asume que se digiere mejor al tener que masticarla más.
El método clásico para cocer pasta al dente
Para conseguir una cocción al dente perfecta, especialmente con pasta de espelta, es fundamental seguir algunas pautas. La calidad de la pasta es esencial, ya que está directamente relacionada con su proporción de proteínas. Las pastas con un alto contenido proteico, como algunas variedades de espelta, garantizan mejores resultados.

- Cantidad de agua: Utiliza 1 litro de agua por cada 100 gramos de pasta seca. Una olla alta es preferible para que la pasta tenga suficiente espacio.
- Sal: Añade 10 gramos de sal por cada litro de agua. El momento de añadir la sal (con el agua fría o hirviendo) no es crítico, siempre que sea antes de la pasta. Puedes bajar la cantidad a siete u ocho gramos por litro para reducir el consumo de sal.
- Punto de ebullición: Espera a que el agua esté hirviendo y burbujeando vigorosamente antes de añadir la pasta. Al añadirla, la temperatura del agua bajará, pero la ebullición previa asegura que se recupere rápidamente.
- Añadir la pasta: Incorpora la pasta poco a poco y remueve suavemente para evitar que se pegue, especialmente al principio. Repite este movimiento cada dos minutos aproximadamente.
- Tiempo de cocción: Sigue los tiempos indicados por el fabricante en el paquete, ya que suelen ser bastante fiables. Es recomendable probar la pasta un par de minutos antes del tiempo indicado para verificar el punto. La pasta de espelta, especialmente la fresca o artesanal, puede tener tiempos de cocción más breves.
- Escurrir: Cuando la pasta esté lista, retírala del fuego y escúrrela inmediatamente. No la dejes en el agua caliente, ya que continuará cocinándose y perderá su punto al dente.
Importante: No se le pone aceite al agua de cocción. Aunque es una práctica común, crea una película sobre la pasta que impide una cocción correcta y que la salsa se adhiera bien.
Consejos adicionales
- Agua de cocción reservada: Antes de escurrir la pasta, reserva una taza del agua de cocción. Este líquido, rico en almidones, es útil para corregir salsas demasiado secas o para "mantecar" la pasta.
- Enfriamiento: Si necesitas enfriar la pasta para una ensalada, enjuágala rápidamente bajo el grifo y extiéndela sobre un paño limpio para que se seque sin pegarse. Para un enfriamiento más rápido y sin pérdida de sabor, puedes usar un baño maría invertido con agua muy fría y hielo.
- Pasta artesana de espelta: La pasta Spiga Negra, elaborada con moldes de bronce y secada a baja temperatura, requiere más agua durante la cocción debido a su porosidad y mayor capacidad de absorción. Sus tiempos de cocción son breves, por lo que se recomienda tener la salsa lista antes de cocerla.
La cocción pasiva: un método innovador
La cocción pasiva, popularizada por el químico Dario Bressanini, ofrece una alternativa para cocer la pasta ahorrando energía. Se siguen los mismos pasos del método clásico hasta que el agua hierve y se añade la pasta. Una vez que el agua ha vuelto a hervir con la pasta, se cocina un minuto, se remueve bien, se tapa la olla y se apaga el fuego. El tiempo de cocción total es el mismo que en el método clásico.
La clave es que la pasta no necesita mantenerse a 100ºC para cocerse, una temperatura superior a 80ºC es suficiente. Con una cantidad normal de pasta (100 a 500 gramos) y la olla bien tapada, la temperatura del agua se mantendrá por encima de los 80ºC. Los resultados son idénticos al método clásico, pero con la ventaja de ahorrar gas o electricidad y ensuciar menos.

Mantecare la pasta: integrando sabores
Mantecar la pasta significa terminar su cocción en la sartén, junto con la salsa. Este paso busca que la pasta y la salsa se integren mejor, permitiendo que la pasta absorba más sabor.
- Reserva unos 30-40 mililitros del agua de cocción por cada ración de pasta (100 gramos secos).
- Asegúrate de que la salsa esté lista con la densidad deseada.
- Añade el agua reservada a la salsa, calienta hasta que hierva.
- Escurre la pasta dos minutos antes de lo normal (muy al dente) y añádela a la sartén con la salsa.
- Remueve y saltea a fuego alegre durante unos tres minutos, o hasta que la salsa se espese y se adhiera bien a la pasta.
Este método es más adecuado para salsas a base de tomate o cualquier salsa caliente donde una sobrecocción leve no sea un problema. No es recomendable para salsas frías como el pesto o las basadas en huevo (carbonara), ya que perderían sus propiedades o se cuajarían.
Comerse el Mundo: Pasta de Espelta con verduras
Pasta de espelta fresca casera
Preparar pasta fresca de espelta integral en casa es una experiencia gratificante. Aunque la masa de harina integral puede ser un poco más difícil de trabajar al principio, el resultado vale la pena. Los ingredientes básicos para una persona son:
- 100g de harina de espelta integral
- 1 huevo batido
- Un chorrito de aceite de oliva
- Sal al gusto
- Un poco de agua (opcional y según necesidad)
Preparación:
- En un bol grande, forma un volcán con la harina. Vierte el huevo batido y el aceite en el centro, y coloca la sal en los bordes.
- Con un tenedor, mezcla poco a poco el huevo y el aceite con la harina hasta formar una masa.
- Si es necesario, humedece tus manos y amasa la bola elástica hasta que esté bien trabajada.
- Envuelve la masa en film transparente y déjala reposar en la nevera al menos una hora.
- Una vez reposada, estira la masa finamente sobre una superficie enharinada.
- Dobla la masa varias veces y córtala en tiras de aproximadamente medio centímetro.
- Cuelga los tallarines o extiéndelos para que se sequen durante unos 30 minutos o más.
- Hierve agua con sal y cuece los tallarines frescos durante 2 minutos. Al ser pasta fresca, este tiempo será suficiente.
- Escurre la pasta y mézclala inmediatamente con tu salsa favorita.
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Pasta de espelta con espinacas y tomates secos
Esta receta resalta el sabor de la pasta de espelta al combinarla con ingredientes frescos y aromáticos. El secreto es jugar con el agua de cocción para que la mezcla de espinacas y tomate seco quede jugosa.
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Pasta de espelta | 300 grs. |
| Espinacas frescas | 50 grs. |
| Tomates secos | 100 grs. |
| Diente de ajo | 1 |
| Guindilla (opcional) | 1 |
| Piñones | Al gusto |
| Queso parmesano | Al gusto |
Preparación:
- Pica finamente el diente de ajo y la guindilla. Sofríe en aceite hasta que el ajo empiece a dorarse.
- Añade las espinacas y cocínalas hasta que pierdan su agua.
- Incorpora los tomates secos cortados en trocitos y saltéalos brevemente.
- Paralelamente, cuece la pasta de espelta en abundante agua salada hirviendo, siempre al dente.
- Tuesta los piñones en una sartén muy caliente, removiendo constantemente, con cuidado de que no se quemen.
- Una vez cocida la pasta, escúrrela y mézclala con la salsa de espinacas y tomate seco. Si es necesario, añade un poco de agua de cocción de la pasta para que la mezcla quede jugosa.
- Sirve inmediatamente, espolvoreando con queso parmesano rallado y los piñones tostados. Si los tomates secos se guardan en aceite, usa este aceite para regar la pasta antes de servir.