La Alcachofa: Tesoro Culinario y Medicinal del Mediterráneo

La alcachofa (Cynara scolymus L.) es una verdura ampliamente utilizada en nuestra gastronomía mediterránea, pero cuyo conocimiento de sus aplicaciones medicinales se desconoce en gran medida. Nuestro objetivo es dar a conocer al público los avances de estos nutracéuticos o alimentos medicina, para que puedas ser consciente de los efectos que tienen en tu organismo y puedas disponer de esta información, de una forma útil y sencilla, para mejorar tu vida y la de tus seres queridos, desde la aplicación de una alimentación consciente en tu vida.

Alcachofa y sus partes

Historia y Origen de la Alcachofa

La alcachofa es una variedad domesticada del cardo silvestre (Cynara cardunculus), que es originaria de la zona mediterránea. Se cree que la alcachofa se originó en la región del Mediterráneo, por la zona de Marruecos a Egipto, habiendo sido cultivada por los antiguos egipcios, griegos y romanos. Inicialmente era una planta de jardín muy extendida en la antigua Grecia. La cultura árabe fue la que extendió su aplicación en el medievo, adaptándola como planta medicinal y nutricional. Los griegos y los romanos contribuyeron mucho también a favorecer su uso culinario debido a su fama de alimento afrodisíaco. Catalina de Médicis la introdujo en la corte francesa de Enrique II y decretó que era un alimento solo para hombres, pues desde la Edad Media la alcachofa era considerada un alimento afrodisíaco.

El nombre de la alcachofa proviene del árabe, al-khanhuf, o alcarxuf, y significa “lengüetas de la tierra”, haciendo referencia a sus hojas. Esta hortaliza atravesó el Mediterráneo de la mano de los árabes para desembarcar en Sicilia y de ahí hasta Florencia. Hoy en día, la alcachofa es una hortaliza importante en la mayoría de los países del mundo, especialmente en Europa y el Mediterráneo.

Mapa de las regiones productoras de alcachofa

Cultivo de la Alcachofa

El cultivo de la alcachofa se concentra en el continente americano y los países ribereños de la cuenca mediterránea. El 80% de su producción se centra en España, Italia, sur de Francia y norte de África. Actualmente está aumentando también su cultivo en California, Estados Unidos. Los principales países productores de alcachofa son España, Italia, Egipto, Perú y Argentina.

La alcachofa es una planta perenne que crece hasta una altura de aproximadamente 1,5 metros, aunque puede alcanzar hasta los 2 metros de altura. Tiene hojas grandes y oscuras, y flores de un color púrpura muy vistoso. La planta produce tallos gruesos y hojas espinosas que pueden alcanzar hasta 1 metro de longitud. La flor de la alcachofa, que es la parte comestible de la planta, crece en la parte superior del tallo y está rodeada por una capa de hojas conocida como brácteas.

La alcachofa se cultiva en regiones de clima templado y se adapta bien a suelos ricos en materia orgánica y bien drenados. Para su cultivo, se requiere una temperatura mínima de 10 °C y una humedad relativa del 60 al 80%. En general, se prefiere cultivar la alcachofa en suelos francos, aunque también puede cultivarse en suelos arenosos y arcillosos. La temporada de la alcachofa va de otoño a primavera, pues tiene dos floraciones: una de octubre a diciembre y otra de febrero o marzo a abril.

En España se cultivan ampliamente alcachofas en Tudela (Navarra), Benicarló (Alicante), donde cuentan con denominación de origen protegida, y El Prat (Barcelona). La mayoría de la alcachofa producida en España se cultiva en las regiones de Andalucía, Murcia y Valencia.

Variedades de Alcachofa

  • Las variedades tempranas de alcachofa son aquellas que se cosechan a principios de la temporada, generalmente en invierno o principios de primavera.
  • La alcachofa blanca de Tudela es una variedad que se cultiva en la región de Navarra, en el norte de España.
  • La alcachofa Imperial Star es una variedad híbrida.
  • La alcachofa Lorca es una variedad que se cultiva principalmente en España, en la Región de Murcia, y debe su nombre a la ciudad de Lorca.

Partes Comestibles de la Alcachofa y sus Características

Nuestra querida alcachofa se compone de las siguientes partes: corazón, hojas, tallo y pistilos. Pertenece a la familia de las Asteráceas, al igual que la lechuga, la achicoria, la endivia o la escarola, aunque de estas se consumen las hojas, o el cardo, en cuyo caso lo que se come es el tallo. En el caso de la alcachofa, lo que se disfruta son las flores.

  • Corazón: El corazón de la alcachofa es una de las partes más valoradas y apreciadas de esta planta. Se trata del centro de la inflorescencia, la parte más carnosa y tierna de la alcachofa que se encuentra en el interior de las hojas. Es rico en nutrientes y tiene un sabor muy delicado y suave. Además, es muy versátil en la cocina, ya que se puede cocinar de muchas maneras diferentes. La parte comestible de la alcachofa es el “corazón” de la flor, ya sea esta última alargada o más achatada.
  • Hojas: Las hojas de la alcachofa suelen tener una forma puntiaguda, aunque dependiendo de la variante también nos la podemos encontrar de forma un pelín más achatada. Las hojas de la alcachofa son una parte importante de esta planta, ya que son la fuente de muchos de sus beneficios para la salud.
  • Tallo: El tallo de la alcachofa es una fuente rica de fibra y nutrientes, incluyendo vitaminas y minerales como el hierro, calcio y magnesio. También es bajo en calorías y grasas, lo que lo convierte en una excelente opción para aquellos que buscan mantener una dieta saludable y equilibrada. Sin embargo, el tallo de la alcachofa es la parte del alimento que se suele desechar a la hora de su tratamiento para cocinar.
  • Pistilos: Los pistilos de la alcachofa, también conocidos como la barba de la alcachofa, son una parte comestible de la planta que se encuentra en el centro de la flor de la alcachofa.

De la flor se utiliza tan solo un 20%, que además ennegrece con rapidez, con lo que su preparación es bastante elaborada, aunque merece mucho la pena.

Propiedades Nutricionales de la Alcachofa

La alcachofa es una hortaliza deliciosa y nutritiva que ofrece muchos beneficios para la salud. La alcachofa es una buena fuente de nutrientes: una alcachofa (200 g) cubre el 13% de las necesidades diarias de vitamina C que requiere un adulto y el 14% de las de vitamina B1. Las alcachofas están formadas en su mayor parte por agua. Su nutriente más importante son los hidratos de carbono, en especial la inulina y la fibra. Las vitaminas más abundantes en esta planta son las B1, E y B3, aunque en cantidades mucho menores que en otras verduras.

Sin embargo, son una fuente importantísima de minerales: el más abundante es el potasio, así como magnesio, fósforo y calcio, con mucha mayor presencia que en otros vegetales (aunque en el caso del calcio, al tratarse de origen vegetal, su aprovechamiento es significativamente menor que el de origen animal). Aporta una notable cantidad de fósforo (130 mg/100 g), hierro (2 mg/100 g), potasio y, en menor medida, de magnesio y calcio.

Además, podemos encontrar otras sustancias de forma importante, como la cinarina y cinaropicrina, responsables de su sabor amargo; el ácido clorogénico, con gran poder antioxidante; o los esteroles, que ayudan a limitar la absorción del colesterol en el intestino. Sus principios activos más importantes son: la Cinarina y los flavonoides; apigenina y luteolina. La Cinarina es el ácido 1,3-O-dicafeilquínico, un componente muy beneficioso para el organismo por sus propiedades coleréticas y colagogas. La inulina que contiene la alcachofa es un hidrato de carbono que se transforma en levulosa, un azúcar natural, sin requerir la intervención de los jugos digestivos.

Tabla nutricional de la alcachofa

Principales Componentes Nutricionales de la Alcachofa

La alcachofa es un alimento depurativo a tener muy en cuenta. Destaca por ser, con diferencia, la hortaliza con mayor contenido en fibra, aunque hay que tener en cuenta que no la consumimos entera.

  • Fibra: La alcachofa es rica en fibra, lo que puede ayudar a mantener el sistema digestivo saludable y prevenir el estreñimiento. Una porción de alcachofa cocida contiene aproximadamente 7 gramos de fibra. La inulina es una fibra prebiótica que sirve de alimento para las bacterias benéficas del intestino, manteniendo la flora intestinal saludable. La fibra contribuye, entre otras cosas, a la regulación del tránsito intestinal y a ralentizar la absorción de nutrientes evitando subidas bruscas de glucosa en sangre.
  • Vitamina C: La alcachofa es una excelente fuente de vitamina C, que es un antioxidante que ayuda a proteger las células del cuerpo del daño oxidativo. Una porción de alcachofa cocida contiene aproximadamente el 25% de la ingesta diaria recomendada de vitamina C.
  • Ácido fólico (Vitamina B9): La alcachofa es rica en ácido fólico, que es esencial para la formación de glóbulos rojos y puede ayudar a prevenir defectos de nacimiento en los fetos. Una porción de alcachofa cocida contiene aproximadamente el 20% de la ingesta diaria recomendada de ácido fólico. Es una vitamina esencial hidrosoluble del complejo de vitamina B, necesaria para la maduración de proteínas estructurales y hemoglobina. A diferencia de otras vitaminas hidrosolubles, el ácido fólico se almacena en el hígado y no es necesario ingerirlo diariamente. Es una vitamina fundamental para el desarrollo del feto.
  • Potasio: La alcachofa es rica en potasio, un mineral esencial que puede ayudar a mantener la presión arterial saludable y prevenir enfermedades cardiovasculares. Una porción de alcachofa cocida contiene aproximadamente el 15% de la ingesta diaria recomendada de potasio.
  • Magnesio: La alcachofa es rica en magnesio, un mineral esencial que puede ayudar a mantener la salud ósea y muscular. Una porción de alcachofa cocida contiene aproximadamente el 10% de la ingesta diaria recomendada de magnesio.
  • Cinarina y Cinaropicrina: Son responsables de su sabor amargo. La cinarina y otras sustancias presentes en la alcachofa tienen efecto colerético, lo que significa que incrementan la secreción de bilis por parte del hígado, y precisamente la función de la bilis es la de contribuir a la digestión de las grasas.
  • Ácido clorogénico: Con gran poder antioxidante.
  • Esteroles: Ayudan a limitar la absorción del colesterol en el intestino.

Beneficios Medicinales de la Alcachofa

La alcachofa es una planta medicinal y comestible que tiene una gran cantidad de beneficios depurativos para el organismo, debido a su amplio rango de acción en la protección y cuidado del hígado. También tiene otras aplicaciones multisistémicas sobre nuestro organismo.

El consumo de alcachofa puede tener muchos efectos beneficiosos en el cuerpo. La alcachofa es rica en antioxidantes y compuestos que pueden ayudar a reducir el colesterol y prevenir enfermedades cardiovasculares. Además, la alcachofa es baja en calorías y alta en fibra, lo que la convierte en una excelente opción para las personas que buscan perder peso o mantener una dieta saludable. El consumo de alcachofa también puede ayudar a mejorar la digestión y promover la salud del hígado.

La ALCACHOFA y sus BENEFICIOS para la salud 🥦✅ | Para qué sirve y cómo tomarla

Alcachofa para el Hígado

El principal beneficio de la alcachofa es su capacidad para proteger y mejorar la función hepática. Consumida con regularidad, incrementa la secreción biliar y la irrigación sanguínea del hígado, lo que ayuda a digerir mejor. Del mismo modo contribuye a eliminar las secuelas de las hepatitis y previene la formación de cálculos biliares.

  • Protección y regeneración hepática: Gracias a la cinaropicrina y la cinarina, dos de sus principios activos, favorece la regeneración de las células hepáticas y atenúa el impacto que el alcohol y otras sustancias tóxicas ejercen sobre ellas. La cinarina es un flavonoide de acción antiinflamatoria cuya principal virtud es la de regenerar la célula hepática, incluso eliminando la sensación de malestar y náuseas propias de los enfermos hepatobiliares. La razón es que la cinarina estimula la circulación sanguínea en este órgano y aumenta el número de hepatocitos con núcleo doble.
  • Desintoxicación: Es un buen desintoxicante del organismo y colabora en la eliminación del ácido úrico, con lo que es ideal para enfermos de gota.
  • Hígado graso: El extracto de hoja de alcachofa también puede utilizarse como complemento en el tratamiento del hígado graso, ya que ayuda a mejorar la función hepática, reducir el tamaño del hígado y controlar los niveles de colesterol y triglicéridos.

Alcachofa para el Colesterol

Su consumo es importante para rebajar el colesterol LDL (o "malo") y mantener una buena cifra de colesterol HDL (o "bueno"). También la cinarina, unida a los ácidos presentes en la alcachofa, es la responsable del control del colesterol LDL y de los peligrosos triglicéridos. Esto sucede porque actúa obstaculizando la síntesis endógena del colesterol y los lípidos, al tiempo que estimula la transformación del colesterol en ácidos biliares. El incremento de la producción de bilis que provoca la cinarina de la alcachofa hace que las grasas se disuelvan más rápidamente, lo que permite aliviar el proceso digestivo a la vez que acelera la transformación del colesterol LDL antes de que este tenga la oportunidad de establecerse de forma nociva en el sistema circulatorio.

Un estudio realizado en Múnich en 1994 comparó la reducción de los niveles de lípidos mediante el consumo de alcachofa y alguno de sus derivados (extracto). Este estudio se realizó con un total de 84 pacientes afectados de hiperlipidemia. Al cabo de 6 semanas de tratamiento, los niveles de colesterol LDL y de triglicéridos experimentaron una tendencia a la disminución, mientras que el colesterol bueno HDL se elevaba. Cuando el tratamiento se prolongó hasta 12 semanas, los triglicéridos respondieron bien, mientras el colesterol LDL continuaba lentamente en su proceso de descenso.

Alcachofa para la Diabetes y Azúcar en Sangre

La inulina que contiene la alcachofa es un hidrato de carbono que se transforma en levulosa, un azúcar natural, sin requerir la intervención de los jugos digestivos. De ahí que la alcachofa ayude a las personas diabéticas a controlar sus niveles de azúcar, hasta el punto de que si se sigue un régimen adecuado y además se toma alcachofa a diario, los insulinodependientes pueden ver reducidas sus dosis de insulina. Además, la alcachofa es una muy buena opción para incorporar en las dietas para adelgazar, ya que no contiene féculas, es un alimento adecuado para dietas de adelgazamiento y muy indicado en diabéticos.

Alcachofa y Presión Arterial

La alcachofa es rica en potasio, un mineral que puede ayudar a reducir la presión arterial y prevenir enfermedades renales. Lo anterior, junto con la capacidad para disminuir la presión arterial, resulta especialmente importante para prevenir los ataques cardíacos y las recaídas tras un infarto o una angina de pecho.

Alcachofa como Diurético y Depurativo

Las alcachofas son un diurético excelente, muy útil para favorecer la emisión de orina y aliviar trastornos urinarios como la infección de vejiga y uretra, las piedras en el riñón, el exceso de ácido úrico y urea o los edemas. La alcachofa incrementa la diuresis y la excreción de urea, una sustancia tóxica que se produce en el organismo como resultado del metabolismo de las proteínas y que debe eliminarse con la orina. Cuando se altera la función renal, el nivel de urea aumenta en la sangre y puede originar dolorosos ataques de gota. También es útil contra la retención de líquidos con oliguria (producción escasa de orina).

Alcachofa para la Inflamación y Antioxidante

La alcachofa contiene compuestos antiinflamatorios que pueden ayudar a desinflamar el cuerpo. Estos compuestos pueden ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo y prevenir enfermedades inflamatorias crónicas como la artritis y la enfermedad inflamatoria intestinal. Además, la alcachofa también puede ayudar a reducir la inflamación en el hígado y promover la salud hepática. La alcachofa es rica en antioxidantes, como los flavonoides y polifenoles, que inhiben la producción excesiva de radicales libres, promoviendo la salud de las arterias.

Otros Beneficios

  • Salud Digestiva: Mejora las digestiones lentas, que provocan la sensación de estar lleno. Además, la cinaropicrina, un principio amargo, es aperitivo y prepara al organismo para aceptar otros alimentos, de ahí que la alcachofa constituya un alimento idóneo para tomar como entrante o en el primer plato.
  • Prevención del Cáncer: Aplicación contra el cáncer de próstata con resultados muy prometedores. Los compuestos presentes en la alcachofa tienen efectos antiinflamatorios y antioxidantes que pueden ayudar a prevenir el cáncer y otras enfermedades.
  • Salud de la Piel: Muchas dermatitis desaparecen o mejoran tras estimular los procesos de desintoxicación hepática. El consumo regular de alcachofas puede contribuir a mejorar, así, algunas afecciones crónicas de la piel.
  • Alcalinizante: Son un alimento con poder alcalinizante gracias a su riqueza en minerales como calcio, magnesio y potasio, fibra y vitaminas del grupo B.

La alcachofa no es una hortaliza que lo «cura todo». Sin embargo, contiene compuestos que pueden ayudar a prevenir y tratar varias enfermedades.

Usos Culinarios de la Alcachofa

La alcachofa es un vegetal conocido por su sabor único, textura sin igual y por ser realmente versátil en la cocina. Es un ingrediente versátil y popular en la gastronomía española y mundial. Se puede consumir cruda, cocida, a la parrilla, en ensaladas, guisos y sopas, y se utiliza en una amplia variedad de platos tradicionales.

Platos elaborados con alcachofas

Preparación y Cocción

Para aprovechar los beneficios de la Cinarina es necesario consumir la alcachofa cruda, pero también productos derivados como jugos y purés pueden contener cantidades nada despreciables de este ingrediente activo. Os recomendamos que los jugos los hagáis con exprimidores mecánicos para optimizar todos sus beneficios.

A la hora de prepararla, habrá que tener en cuenta algunas cosas para evitar su deterioro: conviene evitar los hervores prolongados, pues la sobrecocción afecta a su sabor y textura. Y, una vez cocida, tampoco debe guardarse, porque la coloniza un hongo de color grisáceo llamado bremia que podría resultar nocivo para la salud.

En general, la alcachofa es una hortaliza que exige cierto trabajo en la cocina: hay que cortarle parte de la base y las puntas duras, arrancarle las hojas exteriores más fibrosas y, a veces, eliminar la pelusilla del interior. Para que no se oxide debemos utilizar limón o vinagre: podemos rociar las alcachofas, frotarlas con el limón o añadir el vinagre o el limón en el agua de cocción y tenerlas poco tiempo en contacto con el aire.

Las alcachofas están buenísimas tanto fritas como cocidas o guisadas. Como muchas otras verduras, las alcachofas se suelen consumir salteadas o como parte de guisos, menestras y cremas. También es muy común presentarlas rebozadas, o a la brasa o asadas al horno. Para cocinar las alcachofas al horno, basta con cortar el tronco, eliminar algunas hojas externas y condimentarlas con ajo, sal o unas gotas de limón o tamari, que se introducen en el interior abriéndolas ligeramente. Para que no se resequen, se agrega un poco de agua o caldo y un chorrito de aceite de oliva.

Además de su consumo en fresco, las alcachofas en conserva son un producto con una gran presencia. Con ellas, más allá de los platos más tradicionales se pueden preparar auténticas delicias, como el Paté de alcachofas. Si las queremos saltear, las deberemos escaldar previamente en agua hirviendo, unos 5 minutos, para ablandarlas. Otra opción es saltearlas en láminas finas y luego cubrirlas de agua o caldo, y dejar que se cuezan bien.

A mi me gusta añadirlas a sopas tradicionales, como la cazuela de fideos malagueña, o en tortillas y frittatas, estofados, menestras, risottos y arroces caldosos, a los que aporta su intenso sabor.

Infusiones y Remedios Caseros

Podemos beneficiarnos aún más de las propiedades de la alcachofa tomando ciertas infusiones útiles en caso de afecciones agudas que requieran una mayor cantidad de cinarina. Para ello es preferible recurrir a las alcachofas de cultivo ecológico, exentas de plaguicidas y sustancias tóxicas. Para aprovechar los beneficios terapéuticos, se utilizan principalmente las hojas de alcachofa, debido a su concentración de compuestos bioactivos como el ácido clorogénico y la luteolina.

  • Infusión de alcachofa para bajar el colesterol: Se vierte en un recipiente hirviendo una cucharada de hojas de alcachofa troceadas y se deja reposar la tisana durante 15 minutos. Después se cuela y se endulza con miel al gusto. Se tomará una taza de la infusión media hora antes de la comida y de la cena.
  • Tisana de alcachofa contra la gota y el ácido úrico: Se dejan reposar en agua tibia 5 g de tallos de alcachofa troceados y una cucharada de diente de león. El preparado se macera durante 12 horas y, después de filtrarlo, se toma caliente tres veces al día.
  • Infusión concentrada de alcachofa para los problemas de vesícula: Se vierten 20 g de hojas en 750 ml de agua y se calienta la mezcla hasta que entre en ebullición. Después se retira del fuego y se deja reposar durante 5 minutos. De esta tisana se tomará una taza tras la comida y la cena.
  • Infusión con alcachofa para la hepatitis y la cirrosis: Se añaden a medio litro de agua una cucharada de hojas de alcachofera, 3 o 4 tallos troceados y una cucharada de cardo mariano. Se hierve el preparado y se deja reposar durante 15 minutos. Esta infusión se beberá dos veces al día, una al mediodía y otra antes de acostarse.
  • Jugo de alcachofas: Como uso medicinal se puede preparar un remedio casero a base de jugo de alcachofas, usando el jugo de las hojas frescas mezclado con vino o agua azucarada, para enmascarar el amargor excesivo de este preparado.

Otros Usos de la Alcachofa

Aparte de sus usos medicinales y gastronómicos, las alcachofas se utilizan comúnmente en cosmética, por sus propiedades astringentes, en productos limpiadores faciales, además de como vigorizantes capilares.

Por su característico sabor amargo, también se emplea en la elaboración de un licor denominado Cynar, normalmente consumido como aperitivo. El nombre de este licor se debe al nombre científico de nuestro vegetal favorito, Cynara scolymus. Las hojas de la alcachofa se emplean para el maridaje de cerveza y, también, fabricar un licor llamado Cynar, que se usa como aperitivo amargo o «bitter”.

Por último, ahora que está tan de moda eso de elaborar cerveza artesana, podemos encontrar una elaborada en Peñíscola, Castellón, a base de alcachofas cultivadas en el pueblo de Benicarló, famoso por su Fiesta de la alcachofa.

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