Los productos de temporada que van llenando el mercado desde el mes de marzo demuestran que el verde es uno de los colores predominantes de la recién estrenada primavera.
El ajete no es más que el ajo inmaduro, la plata cosechada antes de que desarrolle el bulbo subterráneo que produciría los característicos dientes. Como decimos, los popularmente conocidos como ajetes son ajos comunes que se han recolectado antes de su plena maduración. Crece mejor con bajas temperaturas, por eso la cosecha comienza hacia el final de febrero, con marzo y abril como los mejores meses para disfrutarlos en condiciones normales. En teoría basta con recolectar la planta antes de que empiece a desarrollar el bulbo, pero las regiones dedicadas a su producción lo cultivan de forma específica adaptando el proceso para obtener los mejores resultados de la hortaliza.
El ajete es fino y largo, de color verde brillante que se oscurece y endurece hacia el extremo superior, y se muestra blanquecino o, en ocasiones, morado en la zona próxima a la raíz. Comparten las mismas propiedades nutricionales que el ajo, algo menos concentradas ya que no ha madurado del todo y además contiene mucha más agua.
Lo habitual es encontrar los ajetes en manojos unidos por cintas o pequeños cordones, aunque también se comercializan envasados en bandejas. Conviene cortar el extremo de las raíces y la parte más fibrosa superior, dejando el tallo más tierno al que se suele retirar una o dos capas externas.
Los ajetes se podrían comer crudos, por ejemplo para hacer un pesto, aunque pueden ser demasiado fuertes y algo indigestos para estómagos más delicados. Pueden cocinarse como calçots, enteros directamente sobre brasas, una parrilla o a la plancha, también al horno, procurando mantener una temperatura suave para dejarlos bien tiernos por dentro, para terminar de dorarlos bien por fuera, dejando que se caramelicen con sus azúcares naturales.
Lo más tradicional en nuestra cocina es usarlos en revueltos y tortillas, más o menos picados y salteados antes de incorporar el huevo. Se convierten en un plato fantástico si además añadimos unas setas de temporada, gambas o buen jamón picado. Y por supuesto, no podemos olvidarnos los fantásticos arroces que se elaboran añadiendo ajos tiernos cuando están en temporada, muy tradicionales en toda la Comunidad Valenciana y también en la Región de Murcia.

Ajos Tiernos en Freidora de Aire: La Alternativa Saludable
La freidora de aire, también conocida como freidora sin aceite, cocina como un pequeño horno de aire. Es una buena alternativa al horno tradicional porque se cocina en menos tiempo y consume menos energía, y también es una buena alternativa a la freidora normal porque su cocción es más saludable.
Te explicamos cómo hacer ajos asados en la freidora de aire. Retira la piel más exterior de la cabeza de ajo, pero sin quitar la piel que mantiene unidos todos los dientes. En caso de no poder pelarla, lávala y sécala bien. Puedes cortar las cabezas de ajo por la mitad o sólo la parte inferior (donde no está el nudo) a modo de tapa para que los ajos queden a la vista. En este caso, esas puntitas de ajo que queden cortadas y sueltas, no las tires, recupéralas para cualquier receta.
Adereza los ajos con sal y aceite de oliva virgen extra, y si lo deseas añade unas hojitas de romero fresco, y envuelve las cabezas individualmente con papel de aluminio. Colócalas en la freidora de aire y programa 15 minutos a 180º C. Pasado este tiempo, comprueba la cocción de los ajos, si están tiernos, en caso contrario ponlos unos minutos más. Cuando los ajos estén ‘fritos’ sin aceite, o asados (la freidora actúa a modo de horno de aire), puedes emplearlos en la receta que desees, o puedes guardarlos en un tarro o táper con tapa en el frigorífico hasta el momento de usarlos.

Receta de Arroz al Horno con Ajos Tiernos en Freidora de Aire
Hoy vengo muy contenta porque he cocinado a la primera y por primera vez, un rico y sencillo arroz al horno en mi freidora de aire. No he mirado si estaba ya publicado por otra gente, yo soy de ponerme a experimentar por mi cuenta y el resultado os aseguro que es un diez. Me llegó un manojo de ajos tiernos en mi caja de verduras y no me apetecía hacer una tortilla con ellos. No tuve que pensar mucho ya que había sacado una tarrina de caldo de pescado casero del congelador, encontré dos cebolletas que empezaban a ponerse blandas y un poco de pimiento verde también congelado (siempre tengo por si acaso). En minutos se inició el experimento. La verdad es que lo hice un poco a ojo y por eso, os doy las medidas de mi cazuela de barro por si acaso. Como fue el primero y salió bien, sirve de base para cambiar ingredientes sin modificar cantidad de arroz ni de caldo.
Quedó muy tostado por encima porque utilicé el modo Air Fryer, no quería experimentar utilizando el Bake que es el modo de mi freidora en el que se enciende solo la resistencia de la parte de abajo. La próxima vez, puedo probar así, arriesgándome a que no quede hecho. Ya veré. Lo bueno para vosotros, los que me seguís de cerca, es que si tenéis una freidora con dos resistencias, esta receta os es de utilidad y me alegra. Nosotros no comemos mucha cantidad y siempre suelo preparar una ensalada como primer plato, por eso, es necesario que os informe de que la ración que veis en las fotos, puede ser perfectamente consumida por un comensal.
En primavera los ajos tiernos están bien ricos en este tipo de arroces o al menos, a mí me encantan. Poner los gajos de cebolleta crudos por encima también fue muy bien ya que quedó perfectamente hecha y le da un toque dulzón al arroz sin aguarlo ya que no puse mucha. Al aprovechar los ajos tiernos, el caldo de pescado, la cebolleta y parte del pimiento verde congelado, no hay duda de que este arroz, se va directo a mi proyecto 1 +/-100, desperdicio 0 de este mes.

Ingredientes para el Arroz al Horno en Freidora de Aire (para 1-2 personas):
- 1 ½ dientes de ajo
- 50 g de pimiento verde italiano
- Un manojo de ajos tiernos (7 u 8)
- 1-2 latas de atún en aceite de oliva
- Cebolleta fresca (una fuente redonda apta para freidora de aire de 20 cm de diámetro)
- 150 g de arroz DO Valencia
- 25 g de vino blanco
- Cúrcuma (al gusto)
- 400 g de caldo de pescado casero (o preparado)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
Preparación en Thermomix (TMX):
- Poner en el vaso el ajo, el pimiento verde, los ajos tiernos y el aceite. Programar 5 minutos, 30 segundos, 120°C, velocidad 1.
- Incorporar el arroz y programar 1 minuto, 120°C, velocidad 1, giro a la izquierda.
- Añadir el vino blanco y, sin poner el cubilete, programar 1 minuto, 120°C, velocidad 1, giro a la izquierda.
Preparación Tradicional:
- Poner el aceite en una cacerola y cuando esté caliente, añadir el ajo, el pimiento verde y los ajos tiernos. Sofreír hasta que esté hecho.
- Incorporar el arroz y nacararlo. Añadir el vino blanco y seguir con la cocción hasta que se evapore el alcohol y el sofrito quede seco.
Horneado en Freidora de Aire:
- Pasar la mezcla al recipiente apto para freidora de aire, agregar el atún y la cebolla. Remover bien.
- Incorporar el caldo caliente, la sal y la cúrcuma. Remover para que se distribuya todo y se integre la cúrcuma.
- Introducir el recipiente en la cubeta sin quitar la rejilla. Programar 30 minutos a 200ºC.
- Comprobar la cocción a los 20 minutos, especialmente si se ha evaporado el caldo y si el arroz está en su punto.
Nota: Mi caldo de pescado tenía sabor pero no potente. Es mejor así porque es preferible que se aprecie el sabor de los ajos y la cebolla. Necesité un total de 30 minutos. Aunque la superficie queda muy tostada, está perfecto, grano entero y sin nada de caldo.
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Si queréis hacerlo en horno tradicional, duplicad o triplicad cantidades y hornearlo a 200ºC a ser posible en recipiente de barro y en su defecto, de cristal o porcelana.
