El ajoblanco, también conocido como ajo blanco, es una sopa fría a base de almendras, pan y aceite de oliva, muy típica de la zona de Extremadura y extendida en numerosas localidades de Andalucía. Es una crema refrescante, nutritiva y saciante, ideal para los días calurosos de verano.
Aunque tradicionalmente se elabora con almendras, existen variantes en épocas de carestía, donde se sustituían las almendras por harina de habas secas, o incluso se omiten para hacerlo más ligero y apto para dietas específicas. Esta receta de ajoblanco con Thermomix, sin almendras, es una opción innovadora que mantiene la esencia de este plato emblemático.

Propiedades nutricionales y beneficios
Los frutos secos, como las almendras, son alimentos muy nutritivos con grasas saludables (muchos con ácidos grasos omega-3), proteínas vegetales y fibra, lo que los hace muy saciantes. A pesar de su alto contenido calórico, no engordan si se consumen con moderación, ya que es difícil comer grandes cantidades de una sentada.
El ajoblanco tradicional con almendras (100 g para 4 raciones) aporta unas 150 kcal por ración procedentes de los frutos secos, a lo que hay que sumar las del pan y el aceite. La versión sin almendras puede ser una alternativa más ligera, manteniendo sus propiedades refrescantes y nutritivas.
El ajo crudo, un ingrediente clave del ajoblanco, es una buena fuente de vitaminas y minerales. Contiene alicina, con múltiples beneficios para la salud, como la reducción del riesgo de ACV (ictus cerebral) al ayudar a distender las membranas de las células vasculares, disminuyendo la presión sanguínea y favoreciendo una mejor circulación del oxígeno.

Receta de Ajoblanco con Thermomix
A continuación, presentamos una receta de ajoblanco para Thermomix, con algunas opciones para adaptarla a tus preferencias.
Ingredientes (para 4 raciones)
- 1 ajou (diente de ajo)
- Un trozo de miga de pan
- 1 huevo
- 1 vaso de aceite de oliva o uno y medio
- Agua
- Sal, vinagre
- Pepino, cebolla, tomate y pimiento verde (como guarnición de acompañamiento, opcional)
Elaboración con Thermomix
- Poner en el vaso las almendras crudas, los ajos sin la parte central y la sal al gusto y triturar 30 segundos en velocidad 5.
- Añadir la miga de pan escurrida y volver a mezclar 15 segundos en velocidad 5. Quedará una pasta homogénea.
- Poner la Thermomix en velocidad 5 sin tiempo y verter a través de la tapa con el cubilete puesto el aceite lentamente.
- Añadir el vinagre y el agua y programar 2 minutos en velocidad progresiva 5-10.
- Reservar en la nevera y tomar frío decorado con trozos de melón o al gusto.
Esta receta es apta para alérgicos al huevo y a la PLV, así como para intolerantes a la lactosa y para personas que lleven una alimentación vegana.
Cómo hacer ajo blanco con Thermomix
Ajoblanco sin pan
Una variante de ajoblanco que busca ser más ligera y sin gluten es la que omite el pan. Aquí te indicamos cómo prepararla, con almendras en remojo para una textura más fina.
Ingredientes
- Almendras (la cantidad deseada)
- Ajos
- Vinagre
- Sal
- Agua
- Aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Primero, añadir las almendras en remojo, puedes tenerlas unas horas o de un día para otro. Este paso se realiza para que queden más tiernas, se trituren mejor y así la crema quede mucho más fina.
- Verter un vaso de agua y empezar a triturar, quedará una masa contundente.
- Enseguida, seguir triturando y añadiendo agua según vaya necesitando la crema para que pueda desmenuzarse mejor y quede más fina.
- Añadir el vinagre y un poco de sal, volver a mezclar y probar hasta que la dejes a tu gusto. Si te gusta con más sabor de ajo, puedes añadir un trozo más.
- Al estar en reposo en la nevera, el ajoblanco vegano suele espesar, pero si lo necesita, puedes añadir más agua y algún ingrediente más.
- A continuación, cuando vayas a servirla, verter la crema en un bol individual e incorporar un chorro de aceite de oliva y almendras picadas por encima.

Cómo hacer ajoblanco si no tienes Thermomix
Si no dispones de Thermomix, puedes preparar el ajoblanco con otros métodos:
- Lo más complicado será triturar las almendras. Puedes hacerlo con cualquier otro procesador de alimentos potente o comprándolas ya molidas.
- Tritura las almendras molidas con los dientes de ajo pelados y sin germen y con la miga de pan. Ayúdate de un mortero o de una batidora.
- Añade el aceite en hilo fino mientras emulsionas la mezcla, igual que cuando haces mayonesa.
- Incorpora el agua, la sal y el vinagre y tritura hasta que esté todo bien integrado.

Presentación y Consumo
La tradición dicta que se sirva el ajoblanco acompañado de uvas y trozos de melón. Sin embargo, también se puede decorar con semillas de amapola, ajonjolí, trozos de manzana, o incluso con uvas verdes y almendras tostadas fileteadas. La cocina creativa ha dado un giro al ajoblanco, y se sirve con otros ingredientes sofisticados, como tartar de vieira y huevas de trucha.
Para una presentación más delicada, pela varias uvas por persona, pártelas en cuartos y quítales los huesos. Coloca un par de cucharaditas de uvas en el fondo de una copa o vaso, vierte el ajoblanco agitado y decora con una uva en el borde del recipiente.
El ajoblanco se consume muy frío. Es aconsejable hacerlo por la mañana y dejarlo enfriar en el frigorífico hasta la hora de servir. También puedes añadir cubitos de hielo justo antes de consumir, aunque esto puede variar la proporción de agua y cambiar su sabor. Si lo guardas en el frigorífico, la mezcla se dividirá, por lo que deberás agitar para emulsionar de nuevo antes de consumir.