Tú antes ibas al súper y comprabas el pan sin pensar mucho. Cogías la barra, la metías en la bolsa esa que se rompe antes de llegar a casa, y a otra cosa. Pues ahora te toca descubrir el maravilloso mundo de hacer pan en casa sin mover un dedo. Bueno, moverlo un poco sí, que hay que echar los ingredientes. Pero ya está. Porque si tienes panificadora, no necesitas ni amasar, ni dar forma, ni encender el horno. Nada.
Tener una panificadora en casa es como tener un superpoder: haces pan cuando te da la gana, sin esfuerzo y con ingredientes que controlas tú. Nada de aditivos raros, nada de panes chicle que se ponen duros al día siguiente. Lo que obtienes es pan casero, barato, y que huele que alimenta.
La primera vez que haces pan en panificadora siempre es un acontecimiento. Hay quien se sienta frente a la máquina con una cerveza y lo ve como si fuera un documental de la BBC.
Si ya tienes controlada esta maravilla del pan casero, echa un ojo a estas otras propuestas que también puedes preparar sin ser un chef con estrella, como el pan de molde casero, ideal para los desayunos: esponjoso, tierno y dura días. Si eres de los que se cuidan, prueba el pan integral casero estilo chapata, para los que van de sanos (aunque luego caigan en el postre).
Hoy os dejo la receta más básica que se puede preparar en una panificadora, la que necesita tan sólo de 4 ingredientes (harina, agua, sal y levadura) y que es perfecta para principiantes.
Preparación paso a paso
- Lo primero y más importante en una panificadora es respetar el orden de los ingredientes. Aquí no vale eso de echar todo a lo loco. Primero, vertemos el agua en la cubeta de la panificadora. Después añadimos el aceite. Luego echamos la harina, procurando que cubra bien el líquido. Por encima, espolvoreamos la sal en una esquina y el azúcar en otra.
- Ahora toca el momento más técnico: pulsar botones. No te asustes. Normalmente todas las panificadoras tienen un programa llamado “pan básico” o “pan blanco”. Es el típico de toda la vida, el que se tarda unas 3 o 4 horas. También podrás seleccionar el tamaño del pan (suele haber opción de 500 g, 750 g o 1 kg) y el nivel de tostado de la corteza (claro, medio u oscuro). Si no se dispone del programa de pan francés utilizar el de pan básico o pan blanco.
- Cierras la tapa, pulsas “start” y… ¡a vivir! Tu panificadora empieza el proceso: primero mezcla, luego amasa, después fermenta, y al final hornea. Durante las primeras fases verás cómo se forma una bola de masa. Si ves que está muy seca (harina suelta) o muy pegajosa (piscina de masa), puedes abrir la tapa y añadir un pelín de agua o de harina hasta que la bola tenga buena pinta. Pero si no, ni te preocupes.
- Durante las siguientes horas, tu casa empezará a oler a panadería de pueblo. Ese olor a pan recién hecho es adictivo.
- Cuando la panificadora pite como si hubieras ganado una partida, es que el pan está listo. Usa unos guantes de cocina, saca la cubeta con cuidado (¡quema!) y dale la vuelta. A veces el pan sale solo, y otras hay que hacer un poco de fuerza. Deja que el pan se enfríe sobre una rejilla durante al menos 30 minutos. Sí, ya sé que te entran las prisas, pero si lo cortas en caliente se chafa y se vuelve chicloso.

Consejos para un pan perfecto
No te pases con la sal: si echas más de la cuenta, no subirá bien.
Ojo con la levadura: usa levadura seca de panadería, no levadura química ni la de repostería.
Puedes enriquecer la masa: prueba a añadir semillas, hierbas aromáticas, aceitunas, cebolla pochada, queso rallado… ¡lo que te apetezca!
3 ERRORES Más Comunes En Realizar PAN En CASA 🍞 ¿Pan DURO? ¿La MASA no FERMENTA? ¿MIGA COMPACTA?
¿Qué hacer si tu pan no sale bien?
Te has comprado una panificadora con toda la ilusión, te pones a hacer pan y…. sólo te salen ladrillos o panes hundidos. No es lo más frecuente, digamos que ocurre en un 5-10% de los casos, pero es de lo más frustrante. Cambias de harinas, de levaduras, de programa, de receta… y concluyes que la panificadora tiene un defecto. Sobre todo si una amiga ha comprado una panificadora más barata ¡Y los panes le salen estupendamente! Si eres uno de estos desafortunados ¡No te desesperes, por favor! Hacer pan es de lo más sencillo, pero hay varios detalles a tener en cuenta y a veces una cosa simple nos puede hacer fracasar. Vamos a solucionarlo haciendo una revisión punto por punto para averiguar qué puede estar fallando con:
La receta
- Necesitas recetas bien formuladas: por ello enviamos a todos nuestros clientes de panificadoras las recetas adecuadas para el modelo de panificadora que han comprado: recetas básicas y bien comprobadas por nosotros (las recetas base de pan blanco, pan integral, pizza y bizcocho).
- Las recetas que encontraréis aquí en el blog, en el apartado de “Ver Panes y masas de panadería“. Panes y masas de panadería están todas hechas con las panificadoras Unold y salen tal y como veis ¡no hay trampa!
- ¿Recetas básicas?: Sí. Cuando se empieza a hacer pan se debería hacer recetas “sofisticadas” hasta que pueda hacer bien las recetas básicas. Primero hay que conseguir hacer bien la receta base y sobre ésta, luego incluso podrás crear, inventar y hacer todas las “florituras” que quieras. ¡¡Pero hay que conseguir hacer las básicas!!
- Pesar o medir: si pesas los ingredientes ¡bien! Si los mides con un vaso medidor ¡cuidado! Pueden darse errores con las medidas sobre todo de harina (ponerla más o menos apretada, con o sin colmo…) y otro error posible: confundir gramos y onzas.

Los ingredientes
- Agua: una clave es que el agua dura necesita más levadura. Por lo tanto, en el caso de aguas muy ricas en cal tienes que aumentar las dosis de levadura de las recetas, hasta el doble y más en caso de aguas muy duras.
- Harina: a veces compramos una harina ecológica de trigo o de espelta que presuponemos buenísima y el pan no sale hasta que la cambiamos. ¿Por qué? creemos que se trata de harinas con bajo contenido en gluten. Como sabéis, en España las harinas no están numeradas y nunca podemos estar seguros de su contenido en gluten, ni siquiera aunque compremos siempre el mismo tipo de harina y de la misma marca. Sólo podemos esperar obtener siempre los mismos resultados con harinas numeradas.
- Levadura: es la causa más frecuente de fracaso del pan.
- Tipo de levadura: para hacer pan se necesita levadura de panificación. También llamada levadura en polvo, deshidratada, o seca. No podemos hacer pan con levadura de pastelería, también llamada gasificante, litines. (Si queréis saber más sobre el tema: Qué levadura utilizar para hacer pan).
- Cantidad de levadura: el problema más normal cuando el pan no sale bien. Es un problema tan frecuente, que hicimos un post dedicado a ello: el pan se hunde.
- Cambios de levadura: hay diferencias (a veces notables) entre levaduras en cuanto en su potencia, así como en el sabor, olor y forma de fermentar el pan. Así que si cambias de marca de levadura, posiblemente tengas que reajustar las dosis que utilizas.
- Levadura que ha perdido efectividad: si utilizas levaduras naturales, son sensibles a la humedad y la temperatura. Ver el modo de conservarlas en el punto 4 de Condiciones para la fermentación.
- Otros ingredientes: Si añades grasas, aumenta la cantidad de levadura. Si añades huevo, disminuye un poco la cantidad de líquido. Si añades frutos secos, aceitunas, frutas deshidratadas… no es preciso cambiar nada en la receta.
Las temperaturas
- Temperatura ambiental: los panes suben más en verano, debido al calor. Es posible que tengas que disminuir la cantidad de levadura un poquito en verano. El problema está en invierno, desde el momento en que las temperaturas empiezan a bajar: si la temperatura ambiental es fría (consideramos por debajo de 20º, más o menos), las panificadoras no alcanzan la temperatura de fermentación adecuada. Y esto es muy normal, puesto que las cocinas no suelen tener calefacción y también porque es frecuente que el pan se temporice durante la noche para tenerlo recién hecho por la mañana, siendo por la noche cuando la temperatura es más baja en las casas. ¡Esta es otra de las causas más frecuentes de fracasos con el pan!
- Temperatura de los ingredientes: si los ingredientes están fríos afecta a la temperatura de la masa y la panificadora (igual que en el caso anterior) no alcanza su temperatura óptima de fermentación. Por lo tanto, procura que los ingredientes estén a tª ambiente. El agua se puede calentar para mejorar el resultado, pero si usas levaduras naturales, ten cuidado de no calentar el agua por encima de 30 ºC. La harina puede estar humedecida por los cambios de temperatura o por el frío. Si es el caso (al dejarla caer no cae en forma de lluvia, si no apelmazada) te recomendamos que abras el paquete y lo pongas cerca de una fuente de calor. Si la levadura estaba en la nevera (lo mejor en el caso de levaduras en polvo naturales) déjala fuera un tiempo para que se atempere.

Los programas
Tanto en los manuales de instrucciones como en nuestras recetas, encontrarás indicado el programa a utilizar. Pero en el caso de que no tengas este dato, debes saber que si utilizas levaduras naturales es mejor utilizar programas largos, para una fermentación más natural y completa (3 ó 3,30 horas, o puedes conseguir programas más largos si usas el programa individualizado). Si utilizas levaduras no naturales (entre ellas la levadura fresca, no sabemos si todas, pero si las de uso más generalizado) están manipuladas y contienen gasificantes, por lo que hacen levados muy rápidos y voluminosos. Con estas levaduras puedes usar programas rápidos.
La panificadora
Las panificadoras pueden tener averías, pero no conocemos averías en las que sólo se afecte la fermentación del pan. Cuando falla una placa base, una resistencia o un fusible térmico no sólo se afecta la fermentación. En el caso de alguna de estas averías, verás señales en el visor, o la máquina no horneará quedándote una masa cruda. Pero no ocurre que el pan se hornee y que la fermentación haya sido incorrecta. Si habías llegado a esta conclusión porque tus panes se hunden, quedan apelmazados o han dejado de subir, te recomendamos que revises este documento, pero ¡no envíes tu panificadora al servicio técnico!
Felices panes
¿Parece complicado? No lo es, a casi todo el mundo le sale bien el pan desde el principio. Si alguno de estos factores te estaba fallando, a partir de ahora todo irá bien. Y si eres uno de nuestros clientes desesperados, ponte en contacto con nosotros. ¡¡Siempre hay solución!! Esperamos haberte ayudado a conseguir los mejores “Panes Conasi”.
