El ejercicio de la autorización parlamentaria para la refundición de la pluralidad de normas legales que rigen en las materias portuaria y de la Marina Mercante ha requerido la utilización de todas las facultades conferidas en la autorización parlamentaria, que se otorgó con la mayor amplitud permitida por la Constitución.
Esta autorización se refiere fundamentalmente a las Leyes 27/1992, de 24 de noviembre, de Puertos del Estado y de la Marina Mercante; 62/1997, de 26 de diciembre, de modificación de la Ley 27/1992, de 24 de noviembre; 48/2003, de 26 de noviembre, de régimen económico y de prestación de servicios de los puertos del interés general; y 33/2010, de 5 de agosto, de modificación de la Ley 48/2003, de 26 de noviembre, pero las tres primeras han sido objeto de diversas modificaciones concretas que igualmente comprende.
El momento fundacional y básico del ordenamiento vigente, por haber definido el modelo portuario estatal y de la Marina Mercante a que éste responde, colocándolo a la altura de las necesidades actuales, es sin duda 1992. Al plasmar dicho modelo, el legislador optó por la regulación conjunta de dos objetos -los puertos y la Marina Mercante- que, no obstante su estrecha imbricación, tienen identidad y, por tanto, señas y requerimientos normativos propios.
Pero tan sólo cinco años después, en 1997, advierte ya el legislador la procedencia, ante la incidencia creciente de los puertos en la economía española, de una adaptación parcial del modelo de organización portuaria a las circunstancias de un entorno cambiante, cada vez más abierto y libre, cifrando tal adaptación en la profundización de la autonomía funcional y de gestión de las Autoridades Portuarias, mediante el fomento del desarrollo de una organización profesionalizada, ágil y adecuada a las peculiaridades de cada puerto, capaz en todo caso de garantizar la prestación de unos servicios eficientes y eficaces y desarrollar su actividad con criterios empresariales.
Apenas algo más de un lustro después el legislador se ve precisado a constatar la necesidad de una renovación legislativa para afrontar los requerimientos derivados del impacto de nuevos acontecimientos y realidades en la década de los años 90 del pasado siglo, en la medida en que en ella ha tenido lugar, en sus propias palabras, una enorme aceleración del proceso de mundialización de la economía y el comercio, así como de consolidación del mercado interior comunitario y de desarrollo de una política común de transportes planificada desde una concepción multimodal.
Se trata del impacto combinado del desarrollo de las redes transeuropeas de transporte, los cambios tecnológicos y estratégicos en el sector del transporte marítimo y los procesos de creciente liberalización del mercado de los servicios del transporte, así como sus efectos principales: la competencia interportuaria, a escala nacional e internacional, por atraer los tráficos marítimos internacionales; la competencia intraportuaria entre los distintos prestadores de servicios portuarios en un puerto; y la incorporación a la gestión portuaria del modelo de colaboración público-privada. De ello se hace seguir el crecimiento de la importancia estratégica de los puertos comerciales en tanto que instrumentos claves para el desarrollo de la economía productiva y elementos fundamentales de un sistema de transporte de interés general ambientalmente sostenible.
La clave se sitúa ahora, por ello, en el logro de un sistema de transporte y de unos puertos eficaces y baratos completamente integrados en el mismo, capaces de mover mercancías de una forma rápida, fiable, económica y segura.
El acento económico es más acusado aún en la última, importante y más reciente de las intervenciones mayores del legislador, basada esta vez en la progresión de la importancia económica de la disposición de puertos eficientes y la sintonía con el objetivo de potenciación del modo marítimo/portuario incorporado a la política preconizada por la Unión Europea.
La evolución experimentada por los espacios y servicios portuarios y la navegación y el transporte marítimos desde 1992 ha sido, pues, diversa, pero igualmente notable. Por ello, ha sido preciso tanto homogeneizar la terminología empleada sucesivamente por el legislador y dotar de coherencia al instrumentario técnico e institucional puesto por éste al servicio de la consecución de los objetivos perseguidos cada vez en sus intervenciones en la materia, como actualizar las múltiples remisiones tanto internas, como a muchas otras normas reguladoras de diferentes sectores en la actualidad ya superadas o formalmente derogadas; es decir: clarificar el contenido de la normativa.
Pero, además y con mayor alcance, también resolver las inevitables disfunciones, e incluso contradicciones internas, que inevitablemente presentaban las diferentes capas del ordenamiento regulador de la materia; lo que quiere decir, regularizar y armonizar éste para dotarle de la indispensable coherencia, teniendo también en consideración otras normas posteriores que afectan a la materia objeto de refundición, como el caso de la reciente Ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible.
Toda esta labor ha debido complementarse, de un lado, con la incorporación al cuerpo normativo principal de diversas disposiciones introducidas por las reformas posteriores a 1992 a título de adicionales y, de otro lado, con la conversión justamente en adicionales de algunas otras, pocas, determinaciones que, careciendo en origen de carácter estructural -cual sucede con la transformación de ciertas organizaciones de trabajo portuario- la evolución normativa, sin hacerles perder vigencia, ha colocado al margen del sistema legal en sentido estricto.
Desde el punto de vista sistemático, finalmente, la refundición no ha podido dejar de traducir sus operaciones en una sistemática actualizada, pero respetuosa, en lo esencial, con la establecida desde 1992.
El título preliminar contiene las disposiciones generales referidas al objeto de la ley en las dos materias principales que éste abarca: los puertos responsabilidad de la Administración General del Estado y la Marina Mercante. La entidad propia de estas materias y la complejidad de su respectiva regulación justifica la articulación ulterior de la ley en sendos libros dedicados, respectivamente, a una y otra.
La corrección de errores publicada en BOE núm. 73, de 26 de marzo de 2012, hace referencia a la redacción del apartado 3.a) del Artículo 3, así como al apartado 2 del Artículo 16 y al apartado 2 del Artículo 24.
Asimismo, se modifica el apartado 1.b) del Artículo 19 por la disposición final 25.1 de la Ley 6/2018, de 3 de julio, y el apartado 1.j) del Artículo 26 por la disposición final 3.1 de la Ley 14/2014, de 24 de julio. La letra b) del apartado 1 del Artículo 27 se modifica por el art. 5.1 del Real Decreto-ley 1/2014, de 24 de enero.
En cuanto a la estructura y contenido de la ley, se detallan artículos específicos y sus apartados, incluyendo la definición de aguas interiores marítimas españolas en el Artículo 8, las competencias del Ministerio de Fomento y de Puertos del Estado en los Artículos 16 y 18, y las funciones de las Autoridades Portuarias en el Artículo 26.
Se menciona la creación de un Consejo Consultivo como órgano de asistencia del Organismo Público Puertos del Estado en el Artículo 23, y la composición y funcionamiento de los Consejos de Administración en el Artículo 30, incluyendo la representación de los municipios en el apartado 2.d).
Finalmente, se hace referencia a la designación y separación del Presidente de la Autoridad Portuaria en el Artículo 31.
La calabaza, una hortaliza que representa a la perfección el otoño, es un ingrediente muy versátil en la cocina, especialmente en repostería. Su color naranja evoca las hojas secas de esta estación.

Para utilizar la calabaza, es común convertirla en puré, el cual se puede obtener hirviéndola, asándola o cocinándola al vapor. Una vez cocida, se tritura y se deja escurrir para eliminar el exceso de líquido. Guardar el puré en la nevera permite que repose y mejore su textura.
La versatilidad de la calabaza se demuestra en diversas recetas, desde tartas y kuguels hasta sopas y panes. Se puede hornear, hervir o cocinar al vapor, y sazonarse al gusto.
La preparación de una tarta de calabaza a menudo incluye especias como canela, jengibre y nuez moscada, que realzan su sabor otoñal. El frosting de queso, a veces complementado con nata montada, es un acompañamiento popular para estas tartas.

En la cocina, el boniato (o batata) es otro ingrediente que se presta a diversas preparaciones, como hojaldres o purés. Se puede cortar y cocinar al vapor, y su piel puede adquirir un color característico.
El lenguaje coloquial está repleto de expresiones relacionadas con la comida y los alimentos, muchas de las cuales tienen orígenes históricos interesantes. Algunas de estas expresiones incluyen "estar como un flan", "cortar el bacalao", "ser pan comido", "estar hasta los huevos", "dar gato por liebre", "montar un pollo", "dar morcillas", "repartirse el pastel", "ser la leche", "no pegar ojo", "ir por lana y volver trasquilado", "estar en las nubes", "comerse el coco", "sacar las castañas del fuego", "enviar a freír espárragos", "dar calabazas", "no importar un pimiento", "mucho ruido y pocas nueces", "tener huevos", "ser la leche", "comerse el marrón", "meter la pata", "no haber moros en la costa", "dar las uvas", "ser un hueso", "estar hasta las cejas", "estar como un queso", "ser la media naranja", "estar como un fideo", "no tener pelos en la lengua", "estar en la luna", "no ver tres en un burro", "ser más pesado que el plomo", "estar en el quinto pino", "estar en el quinto infierno", "estar en el quinto coño", "estar en el quinto cielo", "ser un melón", "dar la lata", "hacerse el sueco", "comerse el mundo", "estar en el ajo", "estar de mala uva", "estar como una cabra", "ponerse rojo como un tomate", "ser un chorizo", "ir a la porra", "estar en el quinto pino", "estar en el quinto infierno", "estar en el quinto coño", "estar en el quinto cielo", "ser un melón", "dar la lata", "hacerse el sueco", "comerse el mundo", "estar en el ajo", "estar de mala uva", "estar como una cabra", "ponerse rojo como un tomate", "ser un chorizo", "ir a la porra", "estar en el quinto pino", "estar en el quinto infierno", "estar en el quinto coño", "estar en el quinto cielo", "ser un melón", "dar la lata", "hacerse el sueco", "comerse el mundo", "estar en el ajo", "estar de mala uva", "estar como una cabra", "ponerse rojo como un tomate", "ser un chorizo", "ir a la porra", "estar en el quinto pino", "estar en el quinto infierno", "estar en el quinto coño", "estar en el quinto cielo", "ser un melón", "dar la lata", "hacerse el sueco", "comerse el mundo", "estar en el ajo", "estar de mala uva", "estar como una cabra", "ponerse rojo como un tomate", "ser un chorizo", "ir a la porra", "estar en el quinto pino", "estar en el quinto infierno", "estar en el quinto coño", "estar en el quinto cielo", "ser un melón", "dar la lata", "hacerse el sueco", "comerse el mundo", "estar en el ajo", "estar de mala uva", "estar como una cabra", "ponerse rojo como un tomate", "ser un chorizo", "ir a la porra", "estar en el quinto pino", "estar en el quinto infierno", "estar en el quinto coño", "estar en el quinto cielo", "ser un melón", "dar la lata", "hacerse el sueco", "comerse el mundo", "estar en el ajo", "estar de mala uva", "estar como una cabra", "ponerse rojo como un tomate", "ser un chorizo", "ir a la porra", "estar en el quinto pino", "estar en el quinto infierno", "estar en el quinto coño", "estar en el quinto cielo", "ser un melón", "dar la lata", "hacerse el sueco", "comerse el mundo", "estar en el ajo", "estar de mala uva", "estar como una cabra", "ponerse rojo como un tomate", "ser un chorizo", "ir a la porra", "estar en el quinto pino", "estar en el quinto infierno", "estar en el quinto coño", "estar en el quinto cielo", "ser un melón", "dar la lata", "hacerse el sueco", "comerse el mundo", "estar en el ajo", "estar de mala uva", "estar como una cabra", "ponerse rojo como un tomate", "ser un chorizo", "ir a la porra".
Los "pasteles de gloria" son un dulce típicamente andaluz, emparentado con el pan de Cádiz. Consisten en una capa de mazapán que envuelve otros ingredientes. La preparación implica la elaboración de mazapán y una yema pastelera, que se combinan para formar estos deliciosos pastelitos.

En cuanto a la seguridad alimentaria, se aborda el riesgo de salmonelosis asociado al consumo de huevos crudos, destacando que el tratamiento térmico aplicado a la yema en los pasteles de gloria ayuda a mitigar este riesgo.
La conservación de los pasteles de gloria se realiza en la nevera, y también admiten la congelación si se envuelven adecuadamente para minimizar la exposición al aire.
Las expresiones de comida más usadas y su historia
La calabaza, como ingrediente culinario, se utiliza en una amplia variedad de platos, incluyendo tartas, kuguels, sopas y panes. Su preparación puede ser al horno, hervida o al vapor, y su sabor se puede realzar con diferentes especias.
El boniato, o batata, es otro ingrediente versátil que se puede emplear en hojaldres, purés y otras preparaciones dulces y saladas.
La pasta di zucca, un plato del norte de Italia, utiliza calabaza asada para crear una salsa deliciosa que acompaña a los raviolinis rellenos de queso.