Cada vez, con mayor frecuencia leemos sobre las múltiples ventajas del uso del hormigón en la producción de vino. Por ello, no es de sorprender que los depósitos de hormigón estén ganando adeptos en el mundo del vino. Aunque la madera sigue siendo el material más utilizado, el hormigón ha encontrado su lugar dentro de las bodegas, sobre todo para las microvinificaciones. La fermentación del vino en depósitos de hormigón es un proceso fascinante que combina la tradición vinícola con la innovación en diseño de tanques de vinificación.

Propiedades y ventajas del hormigón
El cemento es un material que tiene muchas ventajas frente a otras opciones, como el acero. Al ser neutro y poroso, con gran inercia térmica, resistente y duradero, se convierte en un material perfecto tanto para fermentar como para realizar la crianza de vinos. Gracias a la microporosidad del hormigón, durante la fermentación se favorece la actividad de las levaduras; en crianza, no deja residuos e intensifica y estabiliza el color; y ya en boca, realza las sensaciones.
En primer lugar, el hormigón es poroso, lo que permite una microoxigenación controlada del vino durante la fermentación. Esto puede resultar en una mayor complejidad aromática y una mayor estabilidad del color en el vino final. Además, el hormigón absorbe calor con poca energía. Ese calor lo va a ir cediendo por su baja conductividad térmica cuando el ambiente se enfríe por la llegada del invierno. Dentro de estos depósitos no hay cambios bruscos de temperatura, todo es más gradual, más suave, y es bueno en la fermentación y en el almacenamiento.
Diferentes Tipos de Depósitos de Fermentación para el Vino.wmv
Innovación en el diseño: la revolución de las formas ovoides
Además de la porosidad, el diseño de los depósitos de hormigón juega un papel crucial. La forma y el tamaño del tanque pueden afectar la extracción de compuestos fenólicos de las pieles de uva, influyendo en el perfil de sabor y textura del vino. Hoy en día, la forma ovalada permite que el vino tenga un movimiento constante, sin intervención de la electricidad o de bombas, con lo que se logran redondear los taninos, que se van puliendo en las paredes porosas del huevo.
Por ejemplo, el SuperEgg de 38 hectolitros es un formato exclusivo, que tiene todas las ventajas de nuestro Egg con un formato más grande que los habituales depósitos de hormigón. Su geometría aporta ventajas en la vinificación de tintos y blancos, ya que la libre circulación del vino mantiene las lías en suspensión, evita la oxidación, reduce las operaciones de bâtonnage y ahorra tiempo de trabajo en bodega.

El impacto en el carácter del vino
El hormigón permite que cada variedad de uva sea la protagonista, al conservar los aromas del lugar de donde proviene, aportando autenticidad y tipicidad. Es evidente que el uso del hormigón en bodegas cada vez más va en aumento, ya que dota a todo vino, ya sea blanco, rosado o tinto, de unas características organolépticas únicas y diferentes. Un aspecto interesante de la fermentación en depósitos de hormigón es su capacidad para resaltar las características específicas del terruño.
Tabla: Comparativa de materiales en bodega
| Característica | Hormigón | Acero Inoxidable | Madera |
|---|---|---|---|
| Inercia térmica | Alta | Baja | Media |
| Porosidad | Sí | No | Sí |
| Mantenimiento | Bajo | Bajo | Alto |
Compromiso con la sostenibilidad
En términos de sostenibilidad, los depósitos de hormigón también presentan ventajas. A diferencia de las barricas de roble, que tienen una vida útil limitada, los depósitos de hormigón son duraderos y requieren menos mantenimiento. La parte interior de nuestros depósitos es la que está en contacto directo con el vino, por lo que está compuesta solamente por hormigón, sin ningún producto químico ni aditivo añadido. Además, se fabrica con un acabado súper liso que permite una limpieza más cómoda del depósito, independientemente del modelo elegido.
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