La coca de pan dulce, también conocida como coca de forner o coca de panadero, es un pan plano típico de Cataluña. Esta receta nace de la necesidad de aprovechar los restos de masa de pan que, en lugar de desecharse, se utilizaban para crear estas cocas planas con azúcar, perfectas para el postre. Además, las cocas cumplían una función práctica: ayudaban a templar los hornos de leña antes de la primera hornada de pan.
La masa de la coca de pan dulce es, esencialmente, una masa de pan enriquecida con un poco de aceite de oliva. Este tipo de pan se asemeja mucho al pan de cristal, caracterizándose por su corteza fina y crujiente, y una miga muy ligera y aireada. Es una opción perfecta como acompañamiento o como base para otras preparaciones.
El pan de coca es una variedad de pan originaria de la gastronomía catalana y valenciana, distinguida por su corteza fina y crujiente y una miga ligera. Su origen se remonta al aprovechamiento de masas de pan que no se habían horneado, las cuales se cocían planas y, comúnmente, se azucaraban para servirlas como postre.
Este tipo de pan puede clasificarse como panes de alta hidratación, lo que implica trabajar con una masa inicialmente pegajosa y algo difícil de manipular. Sin embargo, con la práctica, se vuelve manejable y fácil de trabajar. Para facilitar el proceso, se pueden utilizar herramientas como un accesorio tamizador y báscula.
Elaboración tradicional de la coca de pan
La preparación de la coca de pan, aunque pueda parecer laboriosa, es un proceso sencillo que se puede compaginar con otras elaboraciones. A continuación, se detallan los pasos clave:
- Mezcla inicial: En un bol, se combina la harina con el agua hasta obtener una mezcla homogénea.
- Incorporación de levadura y sal: Pasado un tiempo, se añade la levadura fresca, previamente disuelta en agua templada, y la sal.
- Amasado y reposo: Se trabaja la masa alternando periodos de amasado (3-4 minutos) con periodos de reposo (5 minutos). Este proceso se repite hasta que la masa adquiera cuerpo, elasticidad y tersura.
- Adición de aceite: Una vez que la masa ha desarrollado la textura deseada, se añade el aceite de oliva.
- Primera fermentación: La masa se traslada a un bol ligeramente engrasado con aceite, se tapa con un paño y se deja reposar durante 1 a 2 horas, hasta que doble su volumen. Durante este tiempo, se pueden realizar pliegues cada 30 minutos, hasta un total de 3.
Tras la primera fermentación, la masa se divide en porciones. Estas porciones se colocan sobre papel de horno aceitado, se vuelven a tapar con un paño y se dejan levar nuevamente.
A continuación, se espolvorea azúcar sobre las cocas y se hornean a 230 ºC durante unos 15 minutos. Recién sacadas del horno, se rocían con anís, repartiéndolo uniformemente por la superficie.

Variaciones y origen de la coca
La coca es un universo culinario en sí mismo, y su denominación puede variar: "pan de coca", "coca de pan" o simplemente "coca". Esta diversidad se debe a que forma parte de distintas tradiciones e idiosincrasias, lo que a menudo difumina sus orígenes.
En la Comunidad Valenciana, la coca es un alimento emblemático que surgió de la reutilización de la masa del pan. Hoy en día, es un básico en todas las panaderías. La coca salada, en particular, era el almuerzo tradicional de los panaderos, elaborada con masa de pan común y cubierta con los ingredientes disponibles.
La coca de pan (en valenciano, coca de pa), también conocida como prima (delgada), esclafada (aplastada) o refenta, consiste en la masa sobrante de un amasijo de pan. Una vez fermentada junto con la masa principal, se tuesta aplastada y estirada sobre una parrilla o plancha metálica caliente, en lugar de hornearla con el resto del pan.
En las Islas Baleares, es común consumirla caliente, acompañada de sal y aceite, sobrasada, entre otros. La coca de maíz de Safor es otro ejemplo de masa estirada y cocida.
En Cataluña, la coca se disfruta tanto fría como caliente, y puede ser salada con aceite, dulce con azúcar (como la coca de panadero o la coca de vidrio), o con anís (como la coca de anís, típica de Osona).
Según la estudiosa Eliana Thibaut i Comalada, la coca se originó del aprovechamiento de masas de pan que no habían fermentado correctamente. En lugar de desecharlas, se cocían planas y se azucaraban para servirlas de postre. La palabra catalana "coca" tiene raíces en la palabra holandesa "koek".
El pan o base de la coca puede ser dulce o salado. En su versión salada, las coberturas suelen incluir pescado y verdura fresca en la costa, y frutas, nueces, queso y tocino en el interior. También existen versiones agridulces, combinando carne y fruta.
La coca se diferencia de la pizza y la focaccia, aunque provienen de la misma "familia" de panes planos mediterráneos. Las diferencias radican en la masa, que en el caso de la coca catalana puede incorporar azúcar, algo que no es común en pizzas ni focaccias.

La coca en la cocina moderna
La coca ha trascendido su origen humilde para convertirse en un elemento presente en las cocinas más vanguardistas. Su versatilidad permite una infinidad de combinaciones: dulces, saladas, con queso, tomate, verduras, butifarra, aceitunas, alcachofa, cebolla, atún, etc.
Algunas cocas se han vuelto tan populares que tienen nombre propio, como la coca de Sant Joan, ovalada, con masa dulce y cobertura de frutas confitadas y piñones. Otras se consumen en festividades específicas, como el "tortell" de Reyes, que es una coca circular con relleno de mazapán.
En la gastronomía valenciana, la coca salada es un ejemplo de este pan plano que se puede cubrir con una gran variedad de ingredientes. La elaboración de la coca valenciana auténtica se realiza con una masa de pan de alrededor del 70% de hidratación, que se forma como una barra y luego se aplasta para darle su forma plana característica.
Receta de Coca Valenciana
Tipo de receta: Pan
Cocina: Valenciana
Ingredientes (para masa madre):
- 50 g de masa madre activa
- 50 g de agua
- 50 g de harina de fuerza
Ingredientes (para la masa principal):
- 500 g de harina de fuerza
- 340 g de agua
- 10 g de sal
- 150 g de masa madre preparada (o 2 g de levadura seca / 6 g de levadura fresca)
- Algo de aceite de oliva
- Rellenos variados al gusto
Proceso de elaboración:
- Preparación de la masa madre: El día anterior, mezclar 50 g de masa madre activa con 50 g de agua y 50 g de harina de fuerza. Dejar levar completamente y refrigerar durante 12-15 horas.
- Mezcla de ingredientes: Al día siguiente, combinar todos los ingredientes de la masa principal en un bol y mezclar con una rasqueta o mezclador.
- Amasado: Trasladar la masa a una superficie de trabajo y amasar (a mano o a máquina) hasta que esté fina y elástica. Se puede amasar de forma continua o en intervalos con reposos.
- Primera fermentación: Pasar la masa a un recipiente y dejar fermentar, realizando un par de pliegues durante este proceso.
- División y preformado: Una vez que la masa haya doblado su volumen, pasarla a una superficie enharinada y dividirla en porciones (ej. 3 piezas de 333 g). Preformar las piezas en forma de barra y dejar reposar unos minutos.
- Formado y segunda fermentación: Formar las barras en forma de baguette, colocarlas sobre un paño o tendillo, taparlas y dejar fermentar durante aproximadamente 2 horas.
- Estirado y adición de ingredientes: Pasar las piezas a una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Aplastar y estirar las piezas suavemente, similar a una focaccia. Pintar con aceite de oliva y cubrir con los ingredientes deseados, sin sobrecargar para evitar que humedezca el pan.
- Cocción: Dejar reposar 10 minutos y hornear a 250 ºC (o más si el horno lo permite), preferiblemente sobre una piedra o chapa en la solera, hasta que estén levadas y doradas.
- Enfriamiento: Sacar las cocas del horno y dejar templar sobre una rejilla.

La elaboración del auténtico pan de coca es un proceso artesanal que requiere paciencia. Con ingredientes básicos como agua, harina, masa madre, levadura y sal, se logra un pan excepcional con una textura característica y un sabor reconocible. Este pan premium es ideal para negocios de restauración y hostelería que buscan ofrecer algo más que un simple acompañamiento.
El proceso de elaboración del pan de coca se basa en:
- Amasado y formado: Un amasado paciente y lento, seguido de una primera fermentación en bloque.
- Fermentación: Una segunda fermentación tras formar las bolas de masa, permitiendo que la masa marque sus propios tiempos de gasificación.
- Marcado y estirado: Una fase delicada donde se manipula la masa con cuidado para no perder la gasificación, pintándola con aceite, marcándola y estirándola manualmente.
- Cocción: Horneado en pequeñas tandas sobre piedra, asegurando el control total de la temperatura.
El resultado son barras de pan con una textura muy característica y un sabor único, que pueden servirse enteras o en porciones precortadas. Este pan de calidad mantiene su frescura hasta 36 o 48 horas y se puede congelar sin perder sus cualidades organolépticas.