La Fascinante Historia de la Torta de Auyama: De la Calabaza al Ícono Global

La torta de auyama, también conocida como pastel o tarta de calabaza, es un manjar que ha trascendido fronteras, convirtiéndose en una verdadera joya de la repostería de diversas culturas. Su textura suave y cremosa, combinada con un rico aroma a especias, la convierten en un favorito indiscutible durante celebraciones, aunque su versatilidad la hace perfecta para cualquier época del año. Pero, ¿cuál es el verdadero origen de este exquisito postre y cómo ha evolucionado a lo largo de los siglos?

Nombres y Tradiciones Regionales

El término "auyama" es comúnmente utilizado en Venezuela y algunos otros lugares de América Latina para referirse a la calabaza o zapallo. En México, el "dulce de calabaza" se ha convertido en una de las tradiciones más deliciosas del Día de Muertos, donde se le denomina "calabaza de castilla". En Estados Unidos, es el famosísimo Pumpkin Pie que se disfruta en festividades como Halloween, Día de Acción de Gracias y Navidad.

Variedades de auyama y calabaza

Orígenes Diversos: De América a Asia y Europa

La historia del pastel de calabaza es tan rica como su sabor, con diversas narrativas que nos llevan por distintas partes del mundo y a través del tiempo.

La Leyenda China de Pam Kim

Una curiosa leyenda sitúa el origen de la tarta de calabaza en la remota aldea de la actual provincia china de Shandong, allá por el año 200 a.C, a principios de lo que sería una dinastía de leyenda, la Han. Se cuenta que un joven llamado Pam Kim, a quien la fortuna no favorecía en las fiestas, recibió calabazas como consuelo. Pam Kim, lejos de ser tonto, demostró su ingenio creando la famosísima tarta de calabaza. Su invento, comercializado en el mercado de su aldea, ganó popularidad y convirtió su desgracia en su fuente de dinero, siendo la receta un secreto familiar transmitido por generaciones.

Muchos años después, en 1665, el único descendiente con vida de Pam Kim se casó con Hanna Wolley, una inglesa amante de la cocina. Tras un trágico viaje donde el descendiente falleció cerca de las costas inglesas, Hanna Wolley publicó un libro llamado The Queen-like closet, or rich cabinet stored with all manner of rare receipts for preserving, candying and cookery, en el que incluyó la receta de esta tarta. La nombró Pompion Pie, popularizando así la receta entre los ingleses. Posteriormente, los ingleses llevaron la receta a las colonias y, en 1776, con la Independencia de Estados Unidos, se decidió renombrar la tarta como Pumpkin Pie para distanciarse de los ingleses, un nombre que curiosamente recuerda fonéticamente a su autor original.

La Tradición Mexicana del Dulce de Calabaza

El origen del dulce de calabaza se remonta en el estado de Puebla en la época de la colonia. En aquellos tiempos posteriores a la Conquista Española, a la calabaza se le denominó calabaza de castilla en honor a la reina Isabel de Castilla. Este platillo, que forma parte de la cultura mexicana, se prepara con la calabaza de castilla o cucúrbita, cosechada durante el otoño. Suele colocarse en las ofrendas de Día de Muertos que las familias mexicanas dedican a sus familiares fallecidos.

Dulce de calabaza en ofrenda de Día de Muertos

El Verdadero Origen: Intercambio Cultural en Norteamérica

Más allá de leyendas y adaptaciones coloniales, la tarta de calabaza tiene sus raíces profundas en las tradiciones culinarias de América del Norte, específicamente en las culturas indígenas americanas y su intercambio con los colonizadores europeos. La calabaza, un vegetal nativo de América, se convirtió en un ingrediente esencial en la dieta de las tribus indígenas mucho antes de la llegada de los europeos. Los nativos americanos preparaban diversos platos con calabaza, incluyendo guisos y sopas, y también la utilizaban en formas más dulces.

Con la llegada de los colonizadores europeos, la calabaza se incorporó a las recetas tradicionales de repostería que trajeron consigo. Se cree que la versión inicial de la tarta de calabaza se inspiró en las tartas de calabaza y las tartas de manzana que los colonizadores europeos conocían. La adaptación americana de la tarta de calabaza comenzó a ganar popularidad durante el siglo XVII y XVIII, a medida que se empezó a combinar con especias como la canela y la nuez moscada, y azúcar.

Nativos americanos cultivando calabazas

La Evolución del Pastel: Más Allá del Molde de Tarta

Para entender los primeros pasteles de calabaza, debemos deshacernos de la imagen moderna de una corteza dorada y un relleno sedoso. Los prototipos de este postre eran mucho más rústicos y prácticos.

Los Primeros Métodos de Cocción

Los colonos de Nueva Inglaterra, al aprender de los nativos americanos sobre la versatilidad de la calabaza, desarrollaron un método de cocción ingenioso. La primera forma de "pastel" no llevaba masa alguna. El método consistía en tomar una calabaza entera, cortarle la parte superior para crear una tapa, y vaciar las semillas y las fibras de su interior. Luego, este cuenco natural se rellenaba con una mezcla de leche, miel o sirope de arce como endulzante, y las especias que tuvieran a mano. Finalmente, se volvía a colocar la "tapa" y la calabaza entera se ponía directamente en las cenizas calientes de un fuego para que se asara lentamente. El resultado era una especie de pudin o flan cocido dentro de su propia cáscara, una calabaza asada rellena. La pulpa se ablandaba y se mezclaba con los otros ingredientes, creando un plato caliente, nutritivo y reconfortante. Esta preparación era la verdadera precursora del pastel que conocemos y amamos.

La Llegada de la Corteza: El "Pompion Pie"

La idea de encerrar un relleno en una masa no tardó en llegar. La tradición pastelera europea, especialmente la británica, influyó enormemente en la cocina colonial. Los pasteles, conocidos como "pyes", eran un plato común, aunque sus cortezas, llamadas "coffins" (ataúdes), eran a menudo recipientes de masa dura y gruesa diseñados más para contener y conservar el relleno que para ser comidos.

La primera receta impresa que se asemeja a un pastel de calabaza apareció en el siglo XVII. Una de las más notables se encuentra en The Accomplisht Cook (1685) de Robert May. Sin embargo, estas primeras recetas eran muy diferentes a las actuales. A menudo incluían ingredientes que hoy nos parecerían extraños en un postre, como hierbas (tomillo, romero) o incluso vino de Jerez. Además, el relleno solía mezclarse con otros ingredientes como manzanas o pasas para añadir textura y dulzura. Estos primeros "pompion pies" tenían una textura menos homogénea y un perfil de sabor que podía inclinarse tanto hacia lo dulce como hacia lo salado, funcionando más como un plato principal que como un postre.

Grabado de cocina colonial con un pastel

De Plato Colonial a Ícono Nacional

El pastel de calabaza comenzó su ascenso para convertirse en un símbolo de la cultura estadounidense en el siglo XIX. La escritora y editora Sarah Josepha Hale, conocida como la "madrina del Día de Acción de Gracias", fue fundamental en este proceso. En su novela de 1827, Northwood, dedicó un capítulo entero a describir una cena de Acción de Gracias en Nueva Inglaterra, donde el pastel de calabaza era el rey de los postres. Hale hizo una campaña incansable para que Acción de Gracias fuera una fiesta nacional, y asoció fuertemente esta celebración con platos específicos, cimentando el lugar del pastel de calabaza en la tradición.

La estandarización definitiva llegó en el siglo XX. Ya no era necesario asar y hacer puré una calabaza entera, un proceso laborioso. Con la lata, cualquiera podía hacer un pastel de calabaza perfecto con una textura consistente y un sabor predecible. La receta que se imprimió en la parte posterior de esas latas se convirtió en la norma para millones de hogares, consolidando la versión moderna del pastel que conocemos hoy.

Creando el relleno perfecto para tarta de calabaza | Las Recetas de Valerie

La Evolución del Pastel de Calabaza a Través del Tiempo

Para visualizar mejor el cambio a lo largo de los siglos, aquí tienes una tabla que compara los ingredientes y métodos de las versiones primitivas frente a las modernas.

Componente Versión Primitiva (Siglos XVII-XVIII) Versión Moderna (Siglos XX-XXI)
Base / Recipiente Calabaza ahuecada o corteza gruesa y funcional ("coffin"). Corteza de hojaldre o masa quebrada, fina y comestible.
Relleno Principal Pulpa de calabaza cocida, a menudo con trozos y mezclada con manzanas o pasas. Puré de calabaza liso y homogéneo (frecuentemente enlatado).
Líquido Leche, crema, a veces vino o sidra. Leche evaporada, leche condensada o nata (crema de leche).
Endulzante Miel, melaza, sirope de arce. Azúcar blanco o moreno.
Especias Nuez moscada, macis, jengibre. A veces hierbas como tomillo. Mezcla estandarizada de canela, jengibre, nuez moscada y clavo.
Agente Ligante Pocos o ninguno, la propia calabaza daba la estructura. Huevos.

Preparación del Dulce de Calabaza Mexicano

La calabaza en dulce se prepara con la calabaza de castilla o cucúrbita. De ella se obtiene la pulpa, la cual se utiliza para hacer postres o guarniciones, mientras que las semillas también son utilizadas para hacer una variedad de moles, pipianes y hasta botanas. Para su preparación, se debe empezar por limpiar las superficies de preparación y lavarse las manos con agua y jabón antes de comenzar. En una olla, se coloca el agua con la canela y el piloncillo. Se deja hervir y se mueve de vez en cuando hasta que se integren los ingredientes y el piloncillo se disuelva. Luego, se agrega la calabaza en trozos y la caña para que se vaya cociendo. Se tapa la olla y se termina la cocción a fuego bajo. Una vez cocido, se retira del fuego y se deja enfriar. El dulce de calabaza suele colocarse en las ofrendas de Día de Muertos.

Ingredientes básicos para dulce de calabaza

Consejos para una Torta de Auyama Perfecta

La torta de auyama venezolana es un manjar que se ha convertido en una verdadera joya de la repostería de ese país. Preparar una torta de auyama casera es bastante sencillo, y no requiere de habilidades culinarias avanzadas. Lo importante es cocinar bien la auyama tratando de que no quede con mucho líquido.

  • Elección de la auyama: Optar por una auyama madura y de buena calidad. La pulpa debe estar firme y de un color naranja intenso.
  • Triturado uniforme: Es importante triturar la auyama de manera uniforme para lograr una textura suave y evitar grumos en la masa.
  • Aromas extra: Un toque de esencia de vainilla y canela, le añaden aroma y sabor a la torta, perfumando cada rincón de la casa durante el horneado.
  • Enfriado adecuado: Dejar que la torta se enfríe completamente antes de desmoldarla.

Para hacer el puré de calabaza/auyama, córtala en trozos y ponla a hervir en una olla con agua grande. Cuélala y échale agua fría encima. Bátela hasta que quede totalmente cremosa. Luego, en el bowl donde está el puré de calabaza, agregamos el aceite y los huevos batidos. Incorporar la harina tamizada, la canela, el polvo de hornear y la pizca de sal. Agrega el aceite vegetal y la esencia de vainilla. Hornear durante 35-40 minutos o hasta que al insertar un palillo, salga limpio. Retirar del horno y dejar enfriar por 10 minutos antes de desmoldar.

Preguntas Frecuentes sobre la Historia del Pastel de Calabaza

¿Se comió pastel de calabaza en el primer Día de Acción de Gracias?

Es muy poco probable que se sirviera un pastel de calabaza como lo conocemos hoy en la celebración de 1621. Los peregrinos no tenían hornos adecuados para hornear pasteles ni ingredientes como la harina de trigo o la mantequilla en abundancia para hacer una corteza. Lo que sí es plausible es que consumieran calabaza cocida, quizás asada en las cenizas del fuego o hervida, de una manera similar a la versión primitiva sin corteza.

¿La corteza de los primeros pasteles era comestible?

No siempre. Las primeras cortezas de pastel, o "coffins", eran a menudo muy duras y secas. Su función principal era actuar como un recipiente de cocción y conservación para el relleno. En muchos casos, la corteza se desechaba después de consumir el interior, aunque las familias menos pudientes podían comerla por necesidad.

¿El pastel de calabaza siempre ha sido dulce?

No. Las primeras versiones a menudo desdibujaban la línea entre lo dulce y lo salado. Podían contener hierbas, especias saladas y, a veces, se servían como un plato de acompañamiento para carnes, en lugar de un postre al final de la comida. La transición hacia un postre exclusivamente dulce fue gradual, a medida que el azúcar se volvió más asequible y los gustos culinarios evolucionaron.

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