El tartar de fuet es una de esas recetas que hemos conocido hace unos años y que es una verdadera maravilla. Si no te gusta la carne cruda, es una receta ideal para servir un tartar y que todo esté cocinado. Esta receta se puso famosa en Instagram este año y la verdad es que hay una parecida, el tartar de salchichón que se hace en Málaga, muy típico de la zona, y esta es una adaptación. Si eres como yo y te gustan los tartares, te recomiendo el steak tartar (esta es una receta adaptada) y si quieres algo de pescado, el tartar de atún rojo o el tartar de salmón, dos recetas que me encantan.
El tartar de fuet es una ingeniosa y sabrosa versión de un plato clásico. Originalmente, el steak tartar es una preparación de carne cruda finamente picada, habitualmente carne de ternera, aderezada con diversos condimentos como alcaparras, cebolla, mostaza y yema de huevo. En el tartar de fuet, se sustituye la carne cruda por fuet, logrando una alternativa deliciosa y accesible para aquellos que prefieren evitar el consumo de carne cruda.
Este plato destaca por su equilibrio de texturas y matices. Perfecto para amantes de la cocina gourmet y de los sabores auténticos, este tartar sin carne cruda es una alternativa original y sabrosa.

Ingredientes y Preparación
Elaborar un tartar de fuet es muy sencillo y solo te llevará unos 15 minutos. Quizás la parte más laboriosa sea cortar el fuet a cuchillo.
Selección del Fuet
Elige un fuet de calidad, preferiblemente artesanal o de producción local. Evita los fuets muy secos, ya que resultarán difíciles de picar y ofrecerán una textura poco agradable. Un fuet tierno y recién cortado aporta mejor resultado. Para facilitar un corte más limpio y firme, puedes enfriar el fuet en la nevera durante 15-20 minutos antes de cortarlo.
Paso a Paso
- Comenzamos quitando la piel al fuet y picándolo. Yo lo que hago es hacer unas especie de tiras de fuet y luego en daditos pequeños. Pelamos el fuet y cortamos en daditos muy pequeños. Primero, retira la piel de un fuet de aproximadamente 200 g. Luego, corta el fuet en tiras largas, lo que facilitará obtener trozos pequeños y uniformes.
- Por otro lado, picamos muy fino: media cebolla morada, dos pepinillos encurtidos, y alcaparras al gusto. Pica finamente 1/4 de cebolla tierna, procurando que los trozos sean del mismo tamaño que los del fuet. Pica finamente las alcaparras y la cebolleta. La cebolleta aporta un toque fresco y ligeramente dulce, mientras que las alcaparras ofrecen acidez y contraste. La combinación de ambos equilibra la potencia del fuet.
- En un bol echamos una yema de huevo, una cucharada de mostaza, otra de salsa de soja, otra de tabasco y todo lo cortado anteriormente menos el fuet. En un bol pequeño, añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra, la yema de un huevo, la salsa perrins, unas gotas de tabasco al gusto y la mostaza en grano. Separa la yema de 1 huevo y agrégala al tartar.
- Mientras removemos, vamos añadiendo AOVE para emulsionar. Mezcla todos los ingredientes hasta obtener una emulsión homogénea.
- Una vez conseguida la textura deseada, añadimos el fuet y mezclamos. Mezclamos todo junto y rectificamos de sal. He de decir que prácticamente no le va a hacer falta porque es un plato que al hacerse con fuet ya curado no necesitará nada de sal. Es probable que el tartar de fuet no necesite sal, porque el fuet es un embutido curado con un contenido elevado en sodio. Solo añade sal si consideras que es imprescindible.
Tartar De Fuet | Quique Al Cubo | Canal Cocina
Sugerencias para el Aliño y Sabor
Si prefieres un sabor más suave y menos textura, puedes sustituir la mostaza en grano por mostaza de Dijon. El tabasco aporta un toque picante, pero puedes regularlo según vuestros gustos. También puedes sustituirlo por unas gotas de salsa sriracha. Si quieres equilibrar el sabor graso del fuet, añade cebollino picado, unas hojas de rúcula finamente cortada, o incluso un poco de ralladura de limón justo antes de servir.
Mezcla primero los ingredientes líquidos y la yema por un lado, y los sólidos por otro. Así obtendrás un aliño homogéneo y una mejor integración de sabores al añadirlo al final.
Presentación y Acompañamiento
Colocamos un molde de tartar y volcamos nuestra mezcla. Lo dejamos unos minutos para que coja consistencia y forma. Para ofrecer una presentación más cuidada, sirve el tartar de fuet en un aro de presentación. Decora con una hoja de perejil para darle un toque fresco. Distribuye el tartar entre tus comensales y añade un toque fresco a cada plato, como un poco de cebollino picado.
El tartar de fuet se sirve generalmente con tostadas crujientes, proporcionando un contraste de texturas que sorprenderá a tus invitados. Lo suyo es acompañarlo de algo crujiente o de unas patatas fritas pero si quieres complementarlo ya que es un aperitivo para poner al centro te diría por ejemplo de poner unas ricas croquetas de pollo para tener algo caliente o ahora que estamos en plena temporada, unas setas al ajillo.
Puedes disponerlo sobre tostadas de pan o acompañarlo de pan de cristal o de regañás o picos de pan como parte de una tabla de aperitivos. Puedes decorarlo con cebollino picado, una yema de huevo extra en el centro o unas gotas de aceite aromático. También puedes acompañarlo de una ensalada verde como contrapunto fresco.

Conservación y Seguridad Alimentaria
El tartar de fuet es un plato seguro, porque no se trata de carne cruda, sino de carne curada. Aun así, al incluir yema de huevo crudo, se recomienda consumirlo inmediatamente o conservarlo bien refrigerado. Utiliza huevos frescos de confianza. Aunque el tartar de fuet no lleva carne cruda sino embutido curado, incluye yema de huevo cruda, por lo que su conservación requiere ciertas precauciones para evitar riesgos sanitarios y mantener la calidad del plato.
Una vez preparado, el tartar de fuet debe consumirse en un plazo de 24 horas como máximo. Guárdalo en un recipiente hermético y mantenlo en la zona más fría de la nevera, idealmente a 4 °C o menos. El tartar de fuet no es apto para la congelación, ya que el fuet pierde textura y la emulsión con la yema no se mantiene bien tras descongelar.
Si quieres prepararlo con antelación, puedes dejar el tartar mezclado con el aliño unas horas antes de servir, pero guárdalo siempre en un recipiente hermético en la nevera. Eso sí, saca el tartar de la nevera unos 5 minutos antes de servirlo para que no esté demasiado frío y los sabores se perciban mejor. Si quieres adelantar parte del trabajo, puedes picar el fuet y los ingredientes secos con antelación y reservar el aliño aparte.