Si te gusta preparar deliciosos postres en casa, esta receta de tarta de naranja y coco sin horno te encantará. Es una opción buenísima y muy saludable, ya que además no lleva azúcar (salvo que decidas ponérselo para contrarrestar la acidez de la naranja). Prepara esta tarta de naranja y coco como un dulce para compartir en la merienda, o después de la comida. Es un postre repleto de sabor y de nutrientes.
Cuando pensamos en postres suelen venir a nuestra mente dulces con chocolate, merengue, vainilla, nata o caramelo que, pese a estar buenísimos, llevan bastante tiempo de elaboración, sobre todo por el horneado. Lo cierto es que hay muchísimos postres fáciles y rápidos para hacer en menos de 30 minutos que están esperando a que los pruebes; es verdad que algunos necesitan reposo o refrigeración, pero el tiempo que invertirás en la preparación en sí es bastante asumible y te permitirá dedicarte a otras cosas. El que hoy te presento entra dentro de una de mis categorías favoritas: los postres con frutas.

Ingredientes principales
Sus dos ingredientes principales son leche y zumo de naranja natural. ¿Puedes utilizar un zumo envasado? Por supuesto que sí: no será lo mismo pero también saldrá más económico.
El coco es una de las palmeras más ampliamente cultivadas alrededor del mundo. Es rico en agua y en ácidos grasos saturados, y su valor calórico es alto; tiene poca cantidad de hidratos de carbono y de proteínas, pero abundante en minerales como potasio, magnesio, fósforo y calcio, y en fibra, que mejora notablemente el tránsito intestinal.
Para rebajar los niveles de azúcar se puede sustituir el azúcar blanco por el moreno, que es un poco más sano pero menos refinado.
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Preparación de la tarta de naranja y coco sin horno
La idea básica es preparar dos cremas, una de leche y otra de naranja y verterlas sin mezclar en un bol. Para elaborarlas tendrás que cocer los respectivos líquidos con maicena sin dejar de remover, algo así como si fuera una crema pastelera. Para que cuaje bien necesitará estar al menos 5 horas en la nevera, con lo que piensa cuándo vas a servirlo para prepararlo con suficiente tiempo.
Paso a paso:
- Lo primero que tienes que hacer es verter la leche en un cazo y mezclarla con unas varillas con 55 gramos de maicena (reservamos el resto para después) y mezclar hasta que no queden grumos. Luego, opcionalmente, añade 2 cucharadas de miel. Pruébala y, si ves que está poco dulce, añade 1 cucharada más, o incluso dos si en casa sois muy golosos. Añade también una cucharadita de canela.
- Calienta la preparación a fuego alto. Remueve continuamente hasta que veas que la crema comienza a espesar. Sigue cociendo y, cuando notes los primeros borbotones, apaga el fuego y cuece unos segundos más. Retira del fuego, échala a un bol engrasado con aceite y tápala con film transparente, de tal manera que quede bien pegado a la crema.
- Seguidamente, en una cazuela vierte el zumo de naranja y el resto de la maicena. Una vez mezclado todo bien no habiendo ningún grumo de la maicena encendemos el fuego a fuego medio y sin parar de remover. Una vez que llega bullicio, aunque veamos el chup chup de las pompitas, cogemos moldes y le ponemos un poquito de aceite de oliva para que no se pegue. Yo aconsejo que no tengan tanta altura porque luego al cortarlo en triangulitos o quesitos se desmorona o se vuelca.
- Quita el film de la primera crema y vierte encima la crema de naranja y tapa con film transparente, igual que has hecho anteriormente. Una vez echado en el molde, dejamos reposar 10 minutos y lo dejamos 5 horas en el frigorífico tal cual.
- Cuando el postre esté a tu gusto y veas que está lo suficientemente cuajado, espolvorea coco rallado sobre la base. Cogemos cada trozo con la mano, como en el paso anterior hecho en un plato, echamos el coco rallado como si de croquetas se tratara, y ya vamos colocando en el plato bien bonito para que se quede eso bien gustoso y atraiga más a la vista.
- Llega el momento más peliagudo: coge un plato y ponlo boca abajo sobre el bol. Agarra plato y bol con las dos manos y dale la vuelta y desmolda.

Otros postres sin horno
¿Invitados en casa? Sorpréndelos con una vistosa y deliciosa tarta de chocolate y queso. Lleva nata, chocolate, queso, yogur, gelatina y azúcar y chocolate. La tarta de galleta y limón es todo un clásico que merece la pena hacer cada cierto tiempo porque está realmente rica y gusta a todos. Se prepara con galletas maría, leche condensada, mantequilla y gelatina. Perfecta para hacer con niños. ¿Un postre sin horno y con 2 ingredientes? Este postre de gelatina es lo que estabas esperando. Tan fácil como congelar leche evaporada y mezclarla con agua y la gelatina del sabor que prefieras. Deja que se solidifique y ¡a disfrutar! ¿Es posible que unos pastelitos esponjosos de chocolate no lleven horno?