La elección del molde adecuado es fundamental para obtener una tarta de queso espectacular. No solo los ingredientes juegan un papel crucial, sino que el tipo, material y tamaño del molde influirán significativamente en el resultado final. Ajustar la cantidad de masa o crema para cada bizcocho es uno de los grandes trucos de los reposteros para que sus bizcochos queden geniales, así como una serie de errores a evitar cuando hacemos bizcochos. Entre los que se encuentra el tipo, tamaño y forma del molde elegido para preparar tu bizcocho o tarta.
Factores a Considerar al Elegir un Molde para Tarta de Queso
A la hora de seleccionar el molde perfecto, debemos valorar varios aspectos clave. El tamaño del molde estará en función no sólo del número de raciones deseadas, sino también de la altura que se quiera conseguir. Es importante tener en cuenta que los bizcochos, por ejemplo, crecen una vez horneados, por lo que es aconsejable no llenar más de tres cuartas partes del recipiente.
Existen diversos tipos de moldes que se adaptan a diferentes necesidades:
- Molde redondo básico desmontable: Son muy versátiles y vienen en diferentes diámetros, como 18 cm, 20 cm, 22 cm o 23-24 cm. Un molde de 23-24 cm es perfecto para una tarta de 10-12 raciones, ideal para una familia de 5-6 personas.
- Molde redondo desmontable tipo quiche (28 cm de diámetro): Ideal para bizcochos y tartas más finas, como la tarta de Santiago, o para quiches saladas.
- Molde rectangular tipo cake: Comúnmente utilizado para bizcochos clásicos como el de yogur de naranja.
- Molde bajo rectangular tipo Llanda metálico: Perfecto para bizcochos y cocas finas, e incluso para preparar arroces en el horno. Suelen medir aproximadamente 60 cm por 40 cm, adaptándose a la bandeja estándar del horno.
- Molde tipo corona o de rosca: Con un agujero central, estos moldes aseguran una cocción homogénea en el interior. Son ideales para bizcochos y tartas esponjosas y ligeras. Un ejemplo es un molde de 26,9 cm x 8,56 cm con un tamaño interior de 25,6 cm x 6,75 cm.
- Moldes tipo Bundt o marca Nordic Ware: Conocidos por sus acabados espectaculares y su chimenea central que mejora la cocción. Reparten el calor de manera excelente. Sin embargo, la masa puede adherirse a la superficie, haciendo el desmoldado un poco más complicado.

Materiales de los Moldes: Una Elección Clave
El material del molde es otro factor determinante para el éxito de tu tarta de queso. Cada material ofrece propiedades distintas:
- Aluminio fundido: Suelen tener recubrimiento antiadherente, formas espectaculares y una chimenea central que optimiza el horneado.
- Silicona: Estos moldes no necesitan ser engrasados y son muy fáciles de desmoldar. Gracias a su flexibilidad, se guardan fácilmente y tienen una gran durabilidad. Es recomendable optar por silicona de calidad para evitar sabores indeseados.
- Cerámica: Los moldes de cerámica vitrificada de alta resistencia permiten una cocción homogénea al distribuir el calor uniformemente. Son ideales para mantener el calor, pero no soportan bien los cambios bruscos de temperatura.
- Cristal: No todos los moldes de cristal son aptos para el horno. Son adecuados para platos como canelones o lasañas, pero al no distribuir el calor de manera uniforme, no son recomendables para bizcochos.
- Aluminio y acero: Perfectos para bizcochos o tartas cuya masa tiende a crecer y adherirse a las paredes. Ofrecen una buena distribución del calor y resistencia a los cambios de temperatura.

Antiadherencia: Un Detalle Indispensable
Independientemente del tamaño y material elegido, es fundamental que el molde cuente con una buena antiadherencia. Los moldes de silicona son populares por su facilidad al desmoldar, pero no son del agrado de todos.
Mantenimiento y Limpieza para una Mayor Durabilidad
El cuidado de tus moldes es esencial para prolongar su vida útil y asegurar resultados óptimos:
- Llena tus moldes hasta 2/3 de su capacidad para evitar que los bizcochos se desborden.
- No utilices herramientas afiladas ni para cortar ni para desmoldar.
- Al sacar el molde del horno, déjalo reposar durante 5 o 10 minutos para evitar cambios bruscos de temperatura que puedan dañar el bizcocho o el molde.
- Nunca coloques un molde caliente en la nevera; debe enfriarse primero para proteger la capa antiadherente.
- Antes de lavar el molde, espera a que se enfríe completamente.
- La limpieza debe realizarse con agua tibia y sin cepillos metálicos o productos abrasivos. Evita el lavavajillas, ya que la presión del agua y los restos de alimentos pueden deteriorar la capa antiadherente.
Moldes Específicos para Tarta de Queso
Al hablar de tartas de queso, el desmoldado es uno de los aspectos más delicados. Un molde inadecuado puede arruinar la presentación o afectar la cocción.
- Molde desmontable: Es la opción más recomendada para tartas de queso, ya que su base separable permite un desmoldado limpio sin dañar la estructura de la tarta.
- Moldes de silicona: Ofrecen una alternativa flexible y antiadherente, fáciles de usar y limpiar.
- Moldes de cerámica o vidrio: Son ideales si se desea servir la tarta directamente en el molde, gracias a su atractiva presentación.
- Moldes de acero inoxidable o aluminio anodizado: Son resistentes y duraderos, garantizando una larga vida útil.
En resumen, el molde desmontable es, sin duda, la mejor opción para una tarta de queso perfecta, facilitando el desmoldado y manteniendo la integridad de la tarta.
Truco para el molde de las tartas
La Tarta de Queso "La Viña": Un Ejemplo de Éxito
La célebre tarta de queso cremosa del bar restaurante La Viña en San Sebastián es un claro ejemplo de cómo una receta sencilla y bien ejecutada puede conquistar paladares. Esta tarta no lleva base de galletas y se sirve sin adornos, ya que su sabor es excepcional por sí solo. Su creador, Santiago Rivera, ha compartido su receta original, permitiendo que todos podamos disfrutarla en casa.
Esta tarta, conocida también como "Cheesecake Quemado Vasco" en Estados Unidos, permite un horneado hasta obtener un color marrón intenso, casi negro, lo que la convierte en una excepción dentro de las tartas de queso.
Ingredientes y Preparación de la Tarta de Queso "La Viña" (Molde de 22 cm)
Ingredientes para la Tarta:
- 750 g de queso crema (tipo PHILADELPHIA)
- 375 g de nata para montar (35% materia grasa)
- 5 huevos L
- 225 g de azúcar común
- 20 g de maizena o harina de trigo
Preparación:
- Precalentar el horno a 210ºC con calor arriba y abajo.
- En un bol, mezclar el queso crema con el azúcar hasta obtener una crema homogénea.
- Agregar los huevos uno a uno, batiendo después de cada adición y alternando con la nata.
- Incorporar la harina (o maizena) tamizada y mezclar bien.
- Verter la mezcla en un molde desmontable de 22 cm forrado con papel vegetal. Es importante que el papel cubra bien el fondo y los laterales, arrugándolo previamente para que se adapte mejor.
- Hornear a 210ºC durante 40 minutos con calor arriba y abajo. La tarta debe quedar algo temblorosa en el centro para mantener su cremosidad.
- Finalizado el horneado, entreabrir la puerta del horno (se puede usar una cuchara de madera) y dejar la tarta dentro durante 4 horas (o toda la noche) para que termine de cuajar.
- Una vez fría, desmoldar y servir.
Nota sobre el horneado: Los tiempos de horneado son aproximados y pueden variar según el horno. Si la superficie se tuesta demasiado antes de tiempo, cúbrela con papel de aluminio. Para obtener una tarta menos cuajada, se puede reducir el tiempo de horneado unos 5 minutos. Para moldes de 24 cm, el horneado podría requerir 5 minutos menos.

La elección del molde adecuado es clave para lograr una tarta de queso perfecta. Si buscas una experiencia culinaria en Barcelona, no dudes en contactarnos.