La vida de Kiyoshi Yamaoka es una fascinante travesía de Yokohama a El Escorial, marcada por la búsqueda artística, el instinto y el descubrimiento de nuevas sensibilidades. Su viaje, que comenzó en un año de profundos cambios globales, lo llevó a través de Europa hasta encontrar su hogar y su expresión artística en la villa madrileña.

El Comienzo de un Viaje Inesperado
El año 1969 fue un crisol de eventos históricos y culturales. Richard Nixon asumió la presidencia, los disturbios de Stonewall encendieron la lucha por la dignidad LGTBQ, y el Apolo 11 alunizó, dando inicio a una era de exploración espacial y teorías conspirativas. En este contexto, Kiyoshi Yamaoka emprendió un viaje que lo alejaría de su Yokohama natal. Cogió un barco hacia Siberia y, desde allí, inició un largo y "despistado" periplo por Europa en tren.
Durante su estancia en Estocolmo, quedó cautivado por una mujer española que vendía manzanas en un mercado, un encuentro que interpretó como una señal auguriosa. Madrid, por su parte, lo recibió con varias epifanías, incluyendo la particular tonalidad marrón del cielo crepuscular y la profunda reflexión sobre la incidencia de la luz y la sombra, así como los significados metafísicos de lo que se revela y lo que permanece oculto.

La Influencia de Japón y la Llegada a España
Antes de su aventura europea, Yamaoka había explorado el béisbol en Japón por necesidad familiar y, posteriormente, se convirtió en discípulo de Takashi Kijima, una figura prominente en la fotografía comercial japonesa de los años 50 y 60. Sin embargo, el llamado de España, con su flamenco, su "pintura negra" y el arte de Tàpies y Miralles, fue más fuerte. Decidió partir hacia España impulsado por el instinto y el anhelo de descubrir algo nuevo.
En 1970, Yamaoka presenció conmovido en las noticias el suicidio de Yukio Mishima mediante el ritual del seppuku, el primer harakiri desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Este evento, sin duda, resonó profundamente en su sensibilidad artística.

San Lorenzo de El Escorial: Un Hogar y un Descubrimiento
En 1972, Yamaoka ingresó en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Dos años después, celebró su primera exposición en la Galería Bungei Shinju de Tokio. Una amiga artista, afincada en El Escorial, lo invitó a comer, y fue entonces cuando Yamaoka decidió quedarse en esta villa a los pies de la sierra de Guadarrama, un lugar impregnado de la historia de Felipe II.
A pesar de su arraigo en El Escorial, Yamaoka seguía lidiando con una angustia existencial que no lograba nombrar. La clave llegó con la lectura de Unamuno. Fue entonces cuando la "gran manzana de plata" (Silver Big Apple) cobró un nuevo significado liberador. El concepto japonés de *shisho* (idea), que había estado latente en su interior, adquirió una connotación más profunda y personal. "En el diccionario pone que la traducción al español es idea… Pero tampoco es filosofía exactamente. Yo entendí el significado de mi arte cuando leí a Unamuno. Su angustia era mi angustia", explicaría más tarde.

Taberna Yamaoka: Fusión de Arte y Gastronomía
En 1997, Yamaoka firmó un contrato con la Galería Edurne de Madrid, pionera del arte contemporáneo en España, y expuso en ARCO en 1998 y 2000. Hoy, a sus 78 años, conserva la vitalidad de un "niño salvaje". Su hogar es un espacio "cálido, sobrio y confuso", y su vida sigue narrándose entre recuerdos y la degustación de platos en la Taberna Yamaoka, un "secreto a voces" en el Real Sitio.
La Taberna Yamaoka, ubicada en la Calle las Pozas, 31, se ha convertido en un referente de la cocina japonesa con personalidad propia. A diferencia de otros locales más estandarizados, aquí se percibe un sello muy personal, tanto en la comida como en el ambiente, resultado de la trayectoria de su propietario. Se caracteriza por una cocina casera y honesta, que combina platos tradicionales con toques creativos, sin perder el espíritu informal de una taberna.

Cocina Japonesa Casera y Auténtica
Uno de los puntos fuertes de la Taberna Yamaoka es su enfoque en la cocina japonesa casera, priorizando el sabor y la frescura. La carta ofrece una variedad suficiente para disfrutar de una comida completa, incluyendo entrantes calientes, platos de fusión, opciones de fideos y una selección de sushi muy bien valorada. Los clientes destacan la relación calidad-precio, especialmente en los menús Yamaoka y degustación.
Platos Destacados y Fusión Creativa
Entre las recomendaciones más frecuentes se encuentra el aguacate Yamaoka, una elaboración que combina aguacate con atún y aderezos frescos, considerado un plato estrella por su sabor intenso y equilibrado. También son populares las gyozas de pollo y verduras, la tempura de verduras y gambas, y el udon. En cuanto al sushi, se valora la frescura del pescado y el tamaño de las piezas, con menciones especiales al sushi de salmón y atún, así como al sashimi y tataki de atún. La carta incluye también platos de fusión, como el sushi de atún con guacamole, una combinación sorprendente que se ha convertido en otra seña de identidad del restaurante.

Postres y Experiencia Gastronómica
El apartado de postres ofrece opciones originales como el helado de sésamo, la tarta de chocolate y postres con té verde, que complementan la experiencia japonesa. Aunque algunas opiniones sugieren evitar el helado de wasabi por ser "demasiado particular", la mayoría coincide en que el final dulce es diferente a lo que se encuentra en restaurantes convencionales.
Los menús, como el menú Yamaoka y el menú degustación, son opciones muy recomendables para probar una selección de especialidades de la casa a un precio ajustado, incluyendo ensaladas, tempuras, sushi y carnes en salsa.
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Ambiente, Servicio y Valoración General
El ambiente de la Taberna Yamaoka es descrito como acogedor y peculiar, marcado por las obras de arte del propio dueño, lo que le confiere un carácter auténtico y alejado de la estética minimalista de otros restaurantes japoneses. La terraza interior es uno de los puntos mejor valorados, especialmente en verano, ofreciendo un espacio tranquilo y cómodo para disfrutar de los platos al aire libre.
El servicio tiende a ser positivo, destacando la amabilidad del personal y el trato cercano, especialmente con clientes habituales. Sin embargo, algunas reseñas señalan cierta irregularidad en la atención. A pesar de algunos aspectos mejorables en cuanto a orden y estética, la Taberna Yamaoka ofrece una experiencia japonesa singular, con puntos muy sólidos en la calidad de sus platos, siendo una parada fija para quienes buscan buena comida japonesa con un estilo propio.
En paralelo a la propuesta de Taberna Yamaoka, en San Lorenzo de El Escorial también encontramos opciones como Ice Poke, que se ha consolidado como una alternativa popular para quienes buscan una comida rápida y saludable basada en bowls tipo poké. Aunque no es un restaurante japonés tradicional, su propuesta atrae a muchos clientes que disfrutan de combinaciones frescas y personalizables, recordando la filosofía del sushi moderno: producto de calidad, cortes cuidados y protagonismo del pescado y la verdura.

La frescura de los ingredientes es uno de los puntos más valorados en Ice Poke, con el poké de salmón como una opción destacada. Los bowls incorporan bases de arroz, toppings crujientes y frutas, combinados con proteínas como pollo o pulled pork. La posibilidad de personalizar el bowl permite crear combinaciones que recuerdan a los sabores del sushi fusión.
La atención del personal en Ice Poke recibe comentarios positivos, destacando un trato cercano y explicaciones útiles para quienes visitan el local por primera vez. Sin embargo, también han surgido experiencias negativas puntuales relacionadas con la calidad del arroz o la gestión de reclamaciones, lo que subraya la importancia de la consistencia en la preparación.
El tamaño reducido del local de Ice Poke genera un ambiente íntimo, ideal para una comida rápida, pero limita las posibilidades para quienes buscan un espacio más amplio. Su oferta se centra claramente en los bowls, lo que puede ser una ventaja para algunos y una limitación para quienes buscan una experiencia japonesa más clásica y amplia.
A pesar de estas consideraciones, tanto la Taberna Yamaoka como Ice Poke ofrecen propuestas gastronómicas que enriquecen la oferta culinaria de San Lorenzo de El Escorial, cada una con su estilo y personalidad únicos, pero compartiendo un nexo con la frescura y la inspiración de la cocina japonesa.