Soportújar: El Pueblo de las Brujas y su Encantadora Casa de Chocolate

¿Sabías que la casita de Hansel y Gretel se encuentra en España? Esta famosa casita de chocolate, que parece sacada directamente de un cuento, está escondida en Soportújar, un pintoresco pueblo de la provincia de Granada, en el sur de España. Soportújar forma parte de la Alpujarra Granadina, y es conocido también como el pueblo de las brujas. Cada año, visitantes de todo el mundo se acercan a descubrir los secretos de este lugar mágico.

Mapa de ubicación de Soportújar en la Alpujarra Granadina

La Casa de Chocolate en Soportújar: Un Viaje a la Imaginación

La idea de erigir la casa de chocolate Soportújar nació como un medio para atraer a más visitantes y honrar las historias que han sido parte de nuestra cultura. Y vaya si ha funcionado. Cada día, numerosos turistas se acercan, atraídos por la curiosidad de ver una genuina casita de dulces.

Situada en la calle Alta, la casita de chocolate Soportújar se está perfilando como uno de los puntos de interés más destacados del lugar. Aunque aún está en construcción, ya destaca el impresionante graffiti que representa a la bruja Muriel, la residente de esta peculiar vivienda. Este mural no solo aporta un toque artístico a la calle, sino que narra la historia de una bruja y dos niños en un bosque encantado.

Graffiti de la bruja Muriel en la casa de chocolate

Inspirada en el famoso cuento de los hermanos Grimm, esta atracción añade un toque de encanto al ya fascinante Soportújar. La bruja Muriel, conocida por su intento de atrapar a Hansel y Gretel, ha decidido establecerse en este pintoresco pueblo. A pesar de su pasado, en Soportújar han decidido darle la bienvenida. Después de todo, la promesa de una casa hecha de chocolate es difícil de ignorar.

A todo niño le fascina el cuento de Hansel y Gretel, esa idea de encontrar una fastuosa casa fabricada completamente de chocolate, chuches, galletas y gominolas; de lanzarse a ella y llenarse los carrillos de dulces hasta que duela la panza, y sin padres. Si bien la parte de la bruja no gusta tanto, es un cuento siempre atrayente para los más pequeños.

Hansel y Gretel | Cuentos Clásicos

La casita no es solo un punto de interés; es una invitación a sumergirse en un mundo de imaginación. Paseando por la calle Alta, es inevitable imaginar ese bosque donde Hansel y Gretel se toparon con una vivienda hecha de golosinas. Se espera que las paredes emulen el chocolate más puro y las ventanas parezcan de caramelo cristalino. Pero más allá de su estructura, lo que realmente distingue a la casa de chocolate Soportújar es la narrativa que evoca. Nos remite a los relatos que escuchábamos de pequeños, a las travesías que vivíamos a través de las palabras y al encanto que hallábamos en cada cuento.

Descubre el Pueblo de las Brujas: Soportújar

La casita de chocolate no es lo único que te espera en Soportújar. En este encantador pueblo, las brujas están por todas partes. Algunos de los secretos que puedes encontrar son:

Un Recorrido Embrujado por Soportújar

José es uno de los jóvenes que ha regresado al pueblo hace un año gracias al Proyecto Embrujado que el Ayuntamiento puso en marcha en 2009. Con 24 años, creó 'Descubriendo Soportújar' y hoy se dedica en cuerpo y alma a presumir de la magia de su tierra. Su gracia al hablar, su elocuencia y las anécdotas personales de alguien criado en estas calles laberínticas embrujan a sus oyentes más pequeños desde el primer momento.

Durante el paseo levanta bien la vista, porque las fachadas y balcones de Soportújar aguardan muchas otras sorpresas. Desde las piernas de la bruja Filomena que tras salir de fiesta con su escoba se estampó contra una pared, a grandes libélulas de colores, o siluetas de brujas volando. Los vecinos exhiben en sus balcones espantosos personajes, largas escobas de paja seca, espantapájaros e incluso esqueletos de pequeños animales que por la noche parecen cobrar vida. Y eso sin hablar de la gran cantidad de gatos que merodean por las calles. La brujería también está presente en los escaparates de las tiendas, en el interior de los restaurantes o en los patios de vecinos, donde las macetas y hasta los números de las casas se mimetizan con la magia.

Decoraciones de brujas en balcones de Soportújar

1. La Cabeza de Baba Yagá

El primer personaje de la visita promete alguna que otra pesadilla. Es la cabeza de Baba Yagá, la temible bruja de la mitología eslava que devoraba sin piedad a los niños. La figura es de Ángel Vera, escultor de Órgiva, y muestra un rostro huesudo, arrugado, de ojos brillantes, nariz aguileña y semblante malhumorado. "Esta malvada bruja rusa, a la que aquí conocemos como la cabezona, habita en una choza sostenida sobre dos grandes patas de gallina que también se encuentra en el pueblo", anuncia José.

2. El Centro de Interpretación de la Brujería

A pocos pasos de la cabezona, se encuentra el Centro de Interpretación de la Brujería. Abierto hace cuatro meses, sus salas son un buen lugar para que los niños descubran algunos datos curiosos sobre pócimas y hechizos, aquelarres y mantequeros, conocidos también como los “hombres del saco”. Dedican un espacio a las pinturas negras de Francisco Goya, y hay incluso quien se atreve a probarse alguna de las terroríficas máscaras que encontramos en su interior.

3. La Fuente de las Brujas y la Historia de Soportújar

Llega uno de los iconos de Soportújar: la Fuente de las Brujas, una de las primeras figuras en instalarse en el pueblo cuando arrancó el proyecto hace 15 años. Se encuentra en la plaza principal, rodeada de terrazas que apuran el buen tiempo otoñal y anuncian décimos para la Lotería de Navidad. Es aquí donde José aprovecha para contar la relación de Soportújar con la brujería. Un poco de historia nunca viene mal: "La comarca donde nos encontramos fue el último sitio de la Península Ibérica donde vivieron los musulmanes. Tras la conquista y la expulsión de los moriscos, los pueblos quedaron vacíos. Para el repoblamiento de las Alpujarras llegó gente del sur de la Corona de Castilla, excepto en Soportújar, que se llenó de gente del norte, de Galicia sobre todo. Ellos trajeron una cultura pagana, unas lenguas desconocidas y unas prácticas curanderas nunca vistas. Los pueblos de alrededor decían que no eran buenos cristianos, lo que llegó a oídos de la Santa Inquisición, que acabó condenando por brujería a una mujer llamada Cecilia Monsia. Desde entonces comenzó nuestra fama de brujas y brujos", termina de relatar. La fuente tiene una especie de poder hipnótico: todo el mundo quiere fotografiarse con ella. Los mayores se colocan sonrientes entre la anciana y la joven, que preparan nuevas pócimas en su olla entre conjuros y sortilegios.

Fuente de las Brujas en Soportújar

4. La Fuente del Dragón y el Pozo de los Deseos

El paseo continua entre las callejuelas y cuestas del pueblo, que no son pocas. José pone dirección a la Fuente del Dragón, entre tiendecitas de souvenirs decoradas con telas de araña, cofres sangrientos, murciélagos, brujas a tamaño real y otros muchos seres que dan yuyu. Las fachadas del pueblo, antes blancas, mantienen la huella marrón de la intensa calima del Sahara que tiñó los cielos de polvo el pasado mes de marzo. Cerca se encuentra un pequeño patio que alberga el Pozo de los Deseos. Nadie se resiste a asomarse al fondo. Cuidado, que aquí hay susto. A pocos pasos, otra de las figuras preferidas por los visitantes: la Fuente del Dragón, antes de San Roque. José señala el cartel que hay encima de la fuente y que habla de las propiedades afrodisiacas del agua. "No os creáis nada, esto se puso para hacer un broma ya que el agua le sale del pitillo al dragón.

5. La Calle Zanjilla: La Más Estrecha de Andalucía

El paseo por Soportújar promete más sorpresas, como la calle Zanjilla, famosa en el pueblo por ser la calle más estrecha de Andalucía ("y de España, aunque esto no está probado"). Mide 48 centímetros en el punto más estrecho y 20 metros de largo, y lo recomendable es cruzarla en fila india. Situada en unas escaleras, dicen que se la dejó abandonada una bruja despistada y que puede llevarte a lugares mágicos.

Calle Zanjilla, la calle más estrecha de Soportújar

6. El Soportar Cobertizo y la Viuda Negra

Seguimos callejeando entre las casas encaladas hasta llegar al soportal Cobertizo de cuyas paredes sobresale una gigantesca serpiente. Los padres colocan a los chiquillos bajo sus amenazantes colmillos para hacerles la foto de recuerdo con el móvil. Aunque algunos se resistan... José aprovecha la sombra del soportal para contar el origen del nombre de Soportújar, que hace referencia a esos mismos tinaos de cañizo que abundan en la arquitectura de este pueblo ubicado en la cara sur de Sierra Nevada. Otro animal, esta vez un temible arácnido de grandes dimensiones. Es la Viuda Negra, encaramada sobre un muro de piedra, sus largas patas parecen alcanzarte cuando pasas a su lado.

7. La Casa de Baba Yagá y la Fuente del Vino

Es sin duda una de las esculturas más llamativas de la ruta: la casa de Baba Yagá. Fiel a la mitología eslava y a los cuentos rusos que la describían, esta casa de madera se levanta sobre dos enormes patas de gallina. Pero antes de subir, llama la atención la Fuente del Vino que hay a su lado. Aunque poco tiene que ver con las brujas, sí es importante dentro de la cultura popular del pueblo, ya que de sus cuatro chorros brotaba vino -hace 20 años- cuando celebraban las fiestas.

O Sel Ling: Un Rincón de Paz en la Alpujarra

Aunque el budismo no tiene nada que ver con las brujas, hay que destacar que en Soportújar se encuentra O Sel Ling, el primer templo budista abierto en España. Y eso ya es motivo de visita. Situado a 1.600 metros de altura -a 3 horas caminando o unos 25 minutos en coche desde el pueblo-, este centro de retiro se inauguró en 1980 y significa "Lugar de la Luz Clara". Sus vistas sobre la Alpujarra son de postal. Fue en este templo donde el lama Zopa identificó con tan sólo 14 meses a Osel Hita Torres como reencarnación del lama Yeshe. "El niño granadino nacido en Bubión se crió hasta los 18 años en el Tibet", cuenta José. A esa edad renegó de su educación tibetana y hoy es director de cine.

Templo budista O Sel Ling con vistas a la Alpujarra

Gastronomía de Soportújar

Si hay que pasar miedo, mejor con el estómago lleno. Para ello proponemos probar recetas de la tierra como el famoso plato alpujarreño. Hecho con patatas a lo pobre, lomo de orza, longaniza, morcilla, jamón serrano y dos huevos, su origen nos lleva hasta Capileira. Se trata de un plato contundente que sienta fenomenal tras las subidas y bajadas por las cuestas del pueblo. Lo mismo que la sopa de ajo y almendras, también típica de las Alpujarras y muy reconfortante en días fríos. Dos buenos sitios para degustarlos son la 'Taberna Romero', cerca de la plaza y la Fuente de las Brujas; o 'El Correíllo', junto a la Escoba mágica.

Plato Ingredientes Principales Características
Plato Alpujarreño Patatas a lo pobre, lomo de orza, longaniza, morcilla, jamón serrano, huevos Contundente, ideal para reponer energías
Sopa de ajo y almendras Ajo, almendras Típica de las Alpujarras, reconfortante en días fríos

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