Sopa de Cabra: Historia de un Icono del Rock en Catalán

Sopa de Cabra, un nombre que resuena con fuerza en la historia del rock en Cataluña, es mucho más que una banda; es un fenómeno cultural que ha trascendido generaciones. Formados a mediados de los 80 en Gerona, su música ha sido la banda sonora de la vida de miles de catalanes, consolidándose como un referente indiscutible del rock cantado en su lengua materna.

El inicio de Sopa de Cabra estuvo marcado por una curiosa casualidad que se convertiría en su primer gran éxito. "Íbamos a dar nuestro concierto de despedida pero pensábamos que era bueno grabar una maqueta que dejase constancia de las canciones que habíamos estado tocando por pueblos de la comarca muchos años", recuerda Gerard Quintana, el vocalista, cuya melena sigue intacta tras más de 30 años de carrera. La maqueta, grabada en unas circunstancias poco convencionales -en el estudio de un carnicero mientras su mujer los vigilaba por si acaso-, se convirtió en un éxito tremendo. "La vendimos nosotros mismos y fue un éxito tremendo. Y el concierto que iba a ser de despedida fue masivo", añade Quintana. Se dice que se vendieron más de 9.000 cintas, y la banda, que pretendía ser los "Rolling Stones del rock en la lengua de Ramon Llull", no pudo decir adiós.

La banda, compuesta inicialmente por Gerard Quintana (voz), Joan "Ninyin" Cardona (guitarra), Josep Thió (voz y guitarra), Francesc "Cuco" Lisicic (bajo) y Josep Bosch (batería y percusión), tomó su nombre de un disco de los Rolling Stones. Su debut discográfico llegó tras varios años de conciertos y la exitosa maqueta. En 1990, editaron su segundo disco, 'La Roda', producido por Marc Grau, guitarrista de Els Pets. Este trabajo supuso un paso adelante en su crecimiento y consolidación, con grandes canciones que empezaron a sonar en los ambientes rockeros de toda la península.

Portada del disco

Sin embargo, el verdadero hito llegó en 1991 con la grabación de su primer disco en directo, 'Ben endins'. A pesar de las reticencias de algunos que consideraban que una banda necesitaba tener muchos más discos para publicar un directo, Sopa de Cabra demostró lo contrario. "Lo más bonito de la música es que no hay reglas, y, si están, es para saltárselas", afirma Quintana. El objetivo era capturar la energía pura y visceral de sus conciertos, emulando la fascinación que sentían por los directos grabados en casete que encontraban en Londres. 'Ben endins' se convirtió en un éxito rotundo, vendiendo más de cien mil ejemplares y consolidando a Sopa de Cabra como la banda más popular de Cataluña.

El éxito de 'Ben endins' coincidió con un momento crucial para la música en catalán. "Hasta ese momento, parecía imposible hacer rock en esa lengua, que quedaba más para la 'cançó' y la recuperación de poetas", explica Quintana. Sopa de Cabra rompió esa barrera, llenando el Palau Sant Jordi junto a Els Pets y Sau en un hecho histórico para el "rock català". Sin embargo, esta popularidad también trajo controversias. "Quizá por no alinearnos entonces con la causa más nacionalista se nos acusó de traidores. 'La sopa extranjera provoca vomitera', nos decían", recuerda Quintana, quien defendía la naturalidad de cantar en castellano, catalán e inglés.

La banda continuó explorando diferentes sonoridades y temáticas. En 1992, grabaron 'Girona 83-87', un recopilatorio de antiguas canciones. Ese mismo año, lanzaron 'Mundo Infierno', su único disco completamente en castellano, un trabajo "oscuro e introspectivo". En 1994, volvieron a sus raíces con 'Al·lucinosi', grabado en una casa de campo, y en 1996, publicaron 'Sss...', producido por Josep Thió y Julio Lobos. Un año después, salió a la venta su segundo disco en vivo, 'La nit dels anys', grabado en la sala L'Espai, donde interpretaron temas propios y versiones en formato acústico.

Imagen de archivo de un concierto de Sopa de Cabra

En 1998, lanzaron 'Nou', su noveno disco. El año 1999 fue testigo de la consecución del disco de oro por las ventas de su último trabajo. En 2001, Sopa de Cabra publicó 'Plou i fa Sol' y emprendió una gira de despedida. La banda se separó, pero la música seguía siendo el motor de sus vidas. "La música ha sigut el motor de la nostra vida", destaca Josep Thió.

Diez años después de su disolución, en 2011, Sopa de Cabra regresó a los escenarios con un emotivo concierto en el Palau Sant Jordi. El grupo volvió a llenar el recinto, esta vez hasta cuatro veces, demostrando la perdurable conexión con su público. Este regreso se plasmó en el disco en directo 'El retorn'. Ese mismo año apareció 'Les millors cançons', considerado el recopilatorio definitivo de la banda.

En 2015, Sopa de Cabra editó su primer disco con nuevas canciones desde su separación, titulado 'Cercles'. Este trabajo representa los círculos vividos y los que están por venir, con canciones intimistas, reflexivas y llenas de esperanza como "Cercles" y "Sense Treva". La presentación de este décimo disco de estudio, prevista para marzo de 2020, se vio retrasada por la pandemia de COVID-19, saliendo finalmente a la venta el 5 de julio.

La trayectoria de Sopa de Cabra no solo se define por sus éxitos musicales, sino también por su capacidad para conectar con la identidad y las inquietudes de su tierra. "El grup de rock català Sopa de Cabra va donar llum a 'L'Empordà', un dels primers senzills de la banda, al programa 'Plastic' de TVE Catalunya el 1989", marcando un hito en la difusión del rock en catalán. La canción, inspirada en 'L'Estaca' de Lluís Llach, se convirtió en un himno, mostrando la evolución del grupo y su compromiso con la expresión cultural catalana.

Mapa de la comarca de L'Empordà, Cataluña

La banda ha generado un sentimiento de pertenencia único, siendo un referente para otras bandas y artistas. Su regreso a Madrid, dos décadas después de su última actuación en la capital, subraya esta conexión. "La elección de Madrid no es casual. Para nosotros, que éramos un grupo de comarca, crecido al margen de la modernidad de Barcelona, y aunque cantásemos en catalán, a veces nos sentíamos más cerca de Madrid por su actitud más rockera", confiesa Quintana, mencionando a Radio Futura, Nacha Pop, Leño, Tequila y Los Rodríguez como sus referentes.

La historia de Sopa de Cabra es un testimonio de perseverancia, talento y conexión cultural. Han demostrado que es posible hacer rock de calidad en catalán, romper barreras lingüísticas y emocionales, y mantener viva la llama de la música a través de los años. Su legado perdura, y cada nuevo regreso es una celebración de su inquebrantable influencia.

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