Un buen sofrito es la base de numerosas recetas de la cocina española, como paellas, potajes y estofados. Aporta un sabor concentrado e intenso al plato final, y su preparación a fuego lento es clave para conseguir el resultado deseado.
Para hacer un buen sofrito, utilizaremos diferentes ingredientes según el plato que vayamos a preparar. Un sofrito básico lleva ajo, cebolla, pimientos y tomate, y nos serviría para cualquier guiso. En este caso, nos centraremos en un sofrito de pimiento para potaje de patatas, una guarnición tradicional que realza el sabor de cualquier plato.

Ingredientes Clave para un Sofrito Perfecto
Para hacer un buen sofrito se necesitan buenos ingredientes. Empezando por el aceite, siempre de oliva virgen extra de la mejor calidad. En cuanto a las verduras, pueden variar dependiendo del uso que le vayamos a dar al sofrito. Los ingredientes imprescindibles de un sofrito son: ajo, cebolla o puerro y tomates.
Preparación del Sofrito: Paso a Paso
Comenzaremos limpiando bien las verduras. Lavamos un pimiento verde y un pimiento rojo, quitamos las primeras capas de una cebolla grande y pelamos dos dientes de ajo. En una sartén honda, vertemos ocho cucharadas soperas de aceite de oliva y, cuando esté caliente, pochamos a fuego lento los dientes de ajo y la cebolla cortada en juliana durante unos 10 minutos o hasta que la cebolla esté transparente. Removemos y sofreímos durante tres minutos a fuego muy bajo.
Pasados los tres minutos, removemos bien el sofrito, tapamos la olla y dejamos sudar durante un par de minutos. Pasado este tiempo, añadimos a la sartén el pimiento verde y el pimiento rojo picados y los mezclamos con la cebolla y el ajo. A continuación, le añadimos la hoja de laurel, sal al gusto y todas las especias.

Seguidamente, removemos y las rehogamos durante un minuto sin dejar de remover. Pasados el par de minutos, le quitamos la tapadera a la olla. A continuación, le añadimos las seis cucharadas soperas de tomate frito casero. Removemos bien de nuevo, tapamos la olla, bajamos el fuego y dejamos cocinar durante cuarenta minutos con el fuego al mínimo. Pasados los cuarenta minutos, destapamos la olla y le añadimos el perejil fresco picado. Seguidamente, volvemos a tapar y dejamos cocinar durante diez minutos siempre con el fuego al mínimo desde el principio.
Es importante recordar que el sofrito hay que hacerlo a fuego lento para que las hortalizas se caramelicen lentamente, el agua se evapore y nuestros platos tengan más sabor. Si no os gusta encontraros con trozos, podéis triturarlo una vez hecho.
COMO HACER un SOFRITO como el de tu ABUELA
Potaje de Patatas con Sofrito de Pimiento
Las patatas cocidas en el puré de un sofrito están buenísimas, y hay que tomarlas calientes. Se trata de un guiso de papas, pero a solas, donde se consigue dar protagonismo a la patata, sin tener que freírla.
Ingredientes para 4 personas:
- 4-5 patatas grandes
- El sofrito de pimiento ya preparado
- 1 vaso de vino blanco o manzanilla
- Medio vasito de agua
- Aceite de oliva virgen extra y sal
Elaboración del Potaje de Patatas
Mientras se prepara el sofrito, pelamos las patatas y las troceamos a taquitos. Una vez el sofrito esté listo y triturado, lo pasamos a una cacerola. Introducimos las patatas en la cacerola con el puré. Les añadimos el vino blanco o manzanilla y dejamos un primer hervor, poniéndole un poco de agua (medio vasito) para dejar cocer a fuego lento unos treinta minutos, lo suficiente para que estén tiernas las patatas.

La temperatura del fuego debe permitir que las patatas se vayan confitando poco a poco, es decir, se vuelven tiernas gracias al aceite pero sin que lleguen a dorarse en ningún momento. Esta receta es «cocina de intuición» ya que el tiempo que necesitan para cocinarse depende de la temperatura del fuego y del grosor de las verduras.
Variaciones y Consejos
Puedes aromatizar las patatas como más te guste, ya sea con hierbas como el tomillo o el romero, o con especias como el pimentón, la pimienta negra e incluso comino o curry.
Estas patatas a lo pobre pueden ser la base de platos completos y riquísimos. Puedes acompañarlas con unos huevos fritos y un poco de jamón serrano y se convierten en un platazo. También es una gran idea elaborar un revuelto con huevo: justo antes de retirar las patatas a lo pobre puedes echarles huevos batidos. Después tan solo hay que remover bien y servir de inmediato.
Un buen aceite de oliva virgen extra siempre es un acierto para este tipo de platos porque queda riquísimo y le aporta un toque tradicional muy particular. Es mejor que mantengas el fuego suave aunque tardes un poco más en tenerlas listas en vez de dorarlas o incluso quemarlas.

Conservación del Sofrito Casero
Una vez bien pochado, podemos agregar al sofrito unas hierbas aromáticas, un majado de ajo, perejil y azafrán o simplemente triturarlo. Para esto, os recomiendo hacerlo con un pasapuré, porque ahí se quedarán todas las pieles y semillas y además, no meterá aire en nuestra elaboración. La textura resultante del sofrito triturado será perfecta. Si queréis más espeso, podéis seguir reduciendo en la sartén.
Finalmente, solo falta guardar nuestro sofrito casero en frascos pequeños esterilizados como cuando hacemos mermeladas, para tenerlo disponible para cuando queramos hacer un guiso, un arroz caldoso, una paella o un estofado con un extra de sabor. Esos frascos se pueden congelar o cerrar al vacío para poder aguantar varios meses en perfecto estado.