El síndrome de la autocervecería (ABS, por sus siglas en inglés), también conocido como síndrome de fermentación intestinal, fermentación de etanol endógeno o enfermedad de la embriaguez, es una afección médica poco común en la que el sistema digestivo de una persona produce su propio etanol.
Esto sucede cuando ciertos hongos o bacterias como la Saccharomyces cerevisiae, Candida albicans, C. glabrata, Klebsiella pneumoniae, Enterococcus faecium, E. faecalis y Citrobacter freundii, fermentan los carbohidratos que ingieres y los transforman en alcohol.
Aunque en una persona sana siempre hay una pequeñísima cantidad de alcohol producida por la fermentación de las bacterias y levaduras de la microbiota intestinal, en el ABS estas proliferan en exceso, generando niveles extremos de alcohol en sangre. Este trastorno es más frecuente en personas con ciertas patologías como obesidad, diabetes o enfermedad de Crohn, pero también puede ocurrir en individuos sanos. Es una condición poco común que, según algunos expertos, está infradiagnosticada.

Tipos de Síndrome de la Autocervecería
Los tipos de ABS pueden variar en sus causas subyacentes, gravedad y respuesta al tratamiento:
- Síndrome de la autocervecería primaria: Causada por microbios intestinales que producen un exceso de alcohol a partir de hidratos de carbono, lo que produce intoxicación sin consumir alcohol.
- Síndrome de autocervecería secundaria: Ocurre debido a condiciones médicas como diabetes o problemas digestivos, que alteran el equilibrio natural del intestino y provocan la producción de alcohol.
- Síndrome de autodestilación inducido por antibióticos: Ocurre cuando los antibióticos alteran las bacterias intestinales, dando lugar a infecciones similares a las de las levaduras.
Síntomas del Síndrome de la Autocervecería
Los síntomas del síndrome de autocervecería pueden variar en gravedad y pueden empeorar después de consumir alimentos ricos en carbohidratos. Los síntomas comunes incluyen:
- Mareo y falta de coordinación
- Confusión y problemas de memoria
- Fatiga y somnolencia
- Trastornos del habla
- Cambios de humor como irritabilidad o depresión
- Náuseas y problemas digestivos
- Dolores de cabeza
- Aliento con olor a alcohol
- Dificultad para concentrarse
El síndrome de autodestilación puede causar fatiga crónica, cambios de humor, problemas digestivos, deterioro similar al del alcohol y problemas sociales o legales. No suele ser mortal, pero los casos graves pueden provocar intoxicación alcohólica, deterioro del juicio y complicaciones de salud.
Síndrome de autocervecería
Casos Reales de ABS
La experiencia de personas que sufren ABS es un testimonio de la rareza y el impacto de esta condición. Aquí se presentan algunos casos documentados:
El hombre de Brujas absuelto de DUI
En 2019, un hombre de 40 años de Brujas (Bélgica) fue multado y condenado por conducir bajo los efectos del alcohol. Tres años después, fue multado nuevamente por dar positivo en dos accidentes de tráfico, reflejando un nivel de alcohol en sangre compatible con 8-14 copas. Él siempre negó haber bebido alcohol, y con la ayuda de tres médicos independientes, demostró al juez que padecía el síndrome de la autocervecería, siendo finalmente absuelto. Según los médicos, su cuerpo era capaz de producir alcohol de forma masiva al fermentar los azúcares ingeridos.

El "borracho sin beber" de 25 años
Un hombre blanco de 25 años, sin antecedentes médicos ni cirugías previas, se presentó con el síntoma de “borracho sin beber”. Notó que se sentía muy borracho después de beber solo una o dos cervezas, e incluso cuando se abstenía por completo. Sus síntomas incluían dificultad para hablar, fatiga, tropiezos, mareos y náuseas, con desmayos ocasionales. Aunque las pruebas iniciales fueron normales, tenía un nivel elevado de ácido láctico y una concentración de alcohol en sangre de 0,3 g/dL sin consumo de alcohol. Su esposa, usando un alcoholímetro, confirmó niveles elevados durante los episodios sintomáticos.
El paciente de 55 años con evolución de 10-12 años
Un paciente masculino de 55 años, previamente activo y saludable, consultó por un cuadro clínico de 10-12 años de evolución consistente en malestar general asociado a síntomas de borrachez luego de la ingesta de ciertos carbohidratos. Estos episodios, que se daban aproximadamente una vez por semana, se desencadenaban o agravaban por estrés emocional. Negó pérdida de peso e ingesta de alcohol. Las pruebas mostraron transaminasas ligeramente elevadas, pero el resto de análisis fueron normales. La sospecha diagnóstica de síndrome de autodestilación alcohólica se estableció por las manifestaciones clínicas y la correlación de la evaluación diagnóstica. La gastroscopia reportó gastritis crónica no atrófica y Helicobacter pylori positivo. La colonoscopia evidenció hemorroides internas y dos pólipos en sigmoides.
Estos casos ilustran la dificultad en el diagnóstico y la incredulidad inicial de los profesionales de la salud. La Dra. Barbara Cordell, investigadora jefa de la Universidad de Panola, en Estados Unidos, ha señalado que el síndrome es "mucho más común de lo que parece", habiendo recibido cientos de llamadas de personas que dicen sufrirlo.
Causas del Síndrome de la Autocervecería
El síndrome de autocervecería (ABS), o enfermedad de la embriaguez, es causado por el crecimiento excesivo de ciertos hongos o bacterias en el intestino que fermentan los carbohidratos y los convierten en alcohol. Una alteración de la microbiota intestinal (disbiosis) puede permitir que estas cepas fermentadoras colonicen en exceso.
Factores que incrementan el riesgo de padecer esta patología incluyen:
- Enfermedad de Crohn
- Síndrome del colon irritable
- Diabetes
- Obesidad
- Uso de antibióticos, que alteran la población bacteriana intestinal.
Se ha relacionado con la proliferación de varias cepas de levaduras de las familias Candida y Saccharomyces, como S. cerevisiae, S. boulardii, C. glabrata, C. albicans, C. kefyr y C. parapsilosis. También se ha vinculado con cepas de las bacterias Klebsiella pneumoniae, Enterococcus faecium, E. faecalis y Citrobacter freundii.

Diagnóstico del Síndrome de la Autocervecería
El diagnóstico del síndrome de fermentación automática puede ser muy complejo debido a su rareza y a la incredulidad inicial de los médicos. Es esencial una historia clínica y un examen físico completos, incluyendo antecedentes familiares y hábitos alimenticios.
Adicionalmente, se utilizan pruebas complementarias que incluyen:
- Hemograma completo
- Panel metabólico
- Detección de drogas
- Cultivo de heces, para estudiar la proporción de bacterias y hongos
- Endoscopia y colonoscopia, recolectando secreciones gastrointestinales para examen de bacterias y hongos
En algunos casos, se emplean testeos con carbohidratos para provocar un episodio y observar los síntomas y los niveles de alcohol en sangre.
El síndrome de autocervecería debe considerarse en cualquier paciente que presente un nivel elevado de alcohol en sangre y niegue insistentemente la ingestión de alcohol.
Tratamiento del Síndrome de la Autocervecería
El tratamiento del síndrome de fermentación automática es difícil y suele ser una combinación de varias medidas:
- Modificación de la dieta: Se recomienda una dieta con un alto contenido de proteínas y un bajo contenido de carbohidratos, azúcares refinados y alimentos procesados, hasta que los síntomas desaparezcan. La eliminación de azúcares disminuye el alcohol fermentado en el tracto gastrointestinal.
- Tratamiento farmacológico:
- Antifúngicos: La mayoría de los pacientes requieren un ciclo de uno o más de los azoles o polienos, como fluconazol, itraconazol, nistatina o caspofungina, para reducir la cantidad de hongos en el intestino.
- Antibióticos: En algunos casos, se pueden prescribir ciclos de antibióticos, siempre bajo prescripción médica, para abordar la proliferación bacteriana. Es importante usar antimicrobianos con precaución para no afectar la microbiota "normal".
- Probióticos: A menudo, se administran simultáneamente para garantizar que las bacterias adecuadas recolonicen el intestino y para evitar la recolonización por parte de los microorganismos que causaron el síndrome.
- Trasplante de microbiota fecal: En un estudio reciente, se documentó el caso de un paciente que experimentó cierto alivio de los síntomas tras someterse a un trasplante de microbiota fecal ante el fracaso de otros tratamientos, demostrando su potencial.
Si bien no existe una cura garantizada, el síndrome de autodestilación puede controlarse de manera eficaz con estos enfoques.
tags: #sindrome #de #fermentacion #automatica