La Navidad se acerca, y con ella la tradición de disfrutar de deliciosos mariscos en nuestras mesas. Sin embargo, los precios de estos manjares suelen dispararse en las semanas previas a las fiestas. Una solución inteligente para ahorrar y asegurar la disponibilidad de tus mariscos favoritos es comprarlos con antelación y congelarlos. Pero, ¿es posible congelar las gambas cocidas y otros mariscos sin perder su calidad? En esta guía detallada, exploraremos las mejores prácticas para congelar y descongelar una amplia variedad de mariscos, asegurando que disfrutes de su sabor y textura óptimos.
¿Por qué congelar mariscos?
Comprar marisco con antelación y congelarlo no solo representa un ahorro económico significativo, especialmente en épocas de alta demanda como la Navidad, sino que también te permite planificar tus comidas con mayor flexibilidad. Los precios del marisco pueden aumentar hasta un 40% en los días previos a las fiestas, por lo que ser previsor puede suponer un importante ahorro en la cesta de la compra.
Además, la congelación adecuada permite conservar la frescura y el sabor de los mariscos, asegurando que puedas disfrutar de ellos incluso fuera de temporada. Es una excelente manera de tener a mano ingredientes de calidad para aperitivos improvisados o para complementar tus platos principales.

¿Qué mariscos se pueden congelar?
En general, la mayoría de los mariscos se pueden congelar, pero el método y el resultado final pueden variar según el tipo de producto. Es crucial distinguir entre diferentes familias de mariscos, ya que no todas las especies deben seguir el mismo proceso de congelación.
Grandes Crustáceos (Centollos, Bogavantes, Nécoras, Bueyes de Mar)
Para congelar correctamente estos reyes de las mariscadas, es fundamental asegurarse de comprarlos vivos. Justo antes de meterlos en el congelador, deben cocerse. Lo ideal es matarlos antes de la cocción, asfixiándolos en agua, para después cocerlos como si fueran a ser consumidos de inmediato.
Tras la cocción, siguiendo los tiempos recomendados para cada animal, se deben envolver en un paño empapado con el agua de la cocción. Posteriormente, deben cubrirse con papel film o meterse en una bolsa de congelación para evitar la entrada de aire. Los centollos y bueyes de mar deben guardarse siempre con las patas mirando hacia arriba, para evitar la pérdida de caldo.
Estos grandes crustáceos aguantan de forma óptima entre tres y cuatro semanas en el congelador, sin perder calidad.

Gambas, Langostinos, Cigalas y Carabineros
Aunque muchos recurren al langostino congelado ya cocido, un mínimo esfuerzo permite disfrutar de un producto mucho más apetecible si se cuece en casa. Es preferible congelar estos crustáceos en crudo, especialmente si se planea cocinarlos a la plancha.
La única discusión se centra en la cigala, ya que si se congela en crudo, la cabeza puede ennegrecerse. En este caso, si se van a cocer cigalas, no hay problema en hervirlas antes y consumirlas tras la descongelación. Como siempre, todo lo que se congele debe estar correctamente sellado con film, bolsas de congelar o al vacío.
Estos pequeños mariscos aguantan muy bien la congelación y pueden conservarse hasta seis meses sin perder sus cualidades.
Mariscos de Concha (Berberechos, Almejas, Navajas, Zamburiñas, Mejillones)
Todos los mariscos de concha deben congelarse en crudo, ya que de lo contrario pierden propiedades. Es crucial ser especialmente cuidadoso al seleccionar estos ejemplares, pues congelar un bicho que ya está muerto puede generar problemas. Se deben revisar los ejemplares, lavarlos bien y congelarlos sellados en film, bolsa de congelación o al vacío.
Hay que ser especialmente cuidadoso, pues estos mariscos no aguantan nada una vez descongelados y deben cocinarse inmediatamente después de su descongelación.

Excepciones: Percebes y Ostras
Los percebes y las ostras son las excepciones que confirman la regla. Ni estos ni las ostras se congelan correctamente. Aunque algunas personas lo hacen, el producto pierde muchas de sus cualidades. En el caso de las ostras, existe un riesgo considerable, ya que es difícil saber si están muertas antes de meterlas en el congelador.
¿Se pueden congelar las gambas cocidas?
Sí, definitivamente se puede congelar marisco cocido. Es una forma excelente de aprovechar las sobras de manera segura y deliciosa. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el marisco cocido puede perder calidad y volverse un poco seco tras la descongelación.
Para congelar marisco cocido de manera efectiva, es crucial dejarlo enfriar completamente a temperatura ambiente antes de refrigerarlo. Una vez frío, envuélvelo herméticamente en papel film o utiliza contenedores herméticos para evitar la entrada de aire. Congélalo lo más rápido posible para mantener su textura y sabor.
Aunque es posible, no es la opción más deseable si se busca la máxima calidad. Si te ha sobrado marisco cocido y no quieres hacer elaboraciones con él, la congelación es la única opción restante. En este caso, asegúrate de que el marisco cocido vaya al congelador bien tapado, sin que el frío le queme directamente.
¿Crudo o Cocido? ¿Qué es mejor congelar?
La elección entre congelar marisco crudo o cocido depende de tus preferencias y del tipo de marisco. Congelar el marisco crudo a menudo preserva mejor la textura y el sabor, especialmente en productos como las gambas y langostinos. El marisco cocido, aunque práctico, puede cambiar un poco su textura al descongelar.
Si planeas cocinar el marisco a la plancha, es mejor congelarlo crudo. En el caso de mariscos de concha, la congelación en crudo es obligatoria para conservar sus propiedades.

Proceso de Congelación: Consejos Clave
Para lograr una congelación perfecta y conservar todas las propiedades del marisco, es necesario seguir algunas pautas:
- Congelador adecuado: Asegúrate de que tu congelador mantenga una temperatura de -18 grados o menos. Si tiene la opción de ultra congelar, actívala al introducir el producto.
- Limpieza minuciosa: Antes de cualquier proceso de congelación, es crucial limpiar bien el marisco. Retira las vísceras y cualquier impureza.
- Secado completo: Seca cuidadosamente el marisco con toallas de papel para evitar la formación de cristales de hielo que pueden afectar la textura.
- Protección óptima: Envuelve cada pieza de marisco individualmente en papel film transparente o utiliza bolsas de congelación herméticas. Expulsa todo el aire posible antes de sellar.
- Evitar el aire: Minimizar el contacto con el aire es fundamental para prevenir la deshidratación y las quemaduras por frío. El envasado al vacío es una excelente opción.
- Congelar en frío: El proceso de congelación es mejor realizarlo en la nevera para que la subida de temperatura no sea brusca, aunque para la mayoría de los productos se introduce directamente en el congelador.
Trucos para congelar el marisco
Tiempos de Conservación en el Congelador
El tiempo óptimo para congelar marisco varía según el tipo y la preparación:
- Grandes Crustáceos: Pueden aguantar de forma óptima entre tres y cuatro semanas. Algunas fuentes indican hasta 10 meses para nécoras, centollos o bueyes de mar.
- Gambas, Langostinos, Cigalas: Pueden estar perfectamente seis meses sin perder cualidades.
- Mariscos de Concha: Se deben consumir lo antes posible tras su descongelación.
- Marisco Cocido: Generalmente, de 2 a 6 meses para garantizar la mejor calidad.
Es importante recordar que, aunque un producto esté congelado, va perdiendo cualidades con el tiempo. Por ello, aunque se puedan conservar durante meses, es recomendable consumirlos dentro de los plazos sugeridos para disfrutar de su mejor sabor.
Descongelación: Un Paso Crucial
Descongelar correctamente es tan importante como congelar. La clave está en diferenciar entre el producto cocinado antes de congelar y el crudo.
- Marisco Cocido Previamente: Debe descongelarse en el frigorífico para un proceso lento. Lo ideal es sacarlo del congelador un día antes del momento de consumo, aunque aguantará bien en la nevera dos o tres días.
- Marisco Congelado en Crudo: También se puede descongelar en el frigorífico. Los crustáceos aguantan más que los bivalvos, pero lo ideal es cocinarlos según se hayan descongelado.
Si vas a cocer el marisco, no hay problema en hacerlo directamente desde el congelador, pero siguiendo las pautas indicadas. También se puede cocinar a la plancha directamente congelado, aunque el resultado puede no ser el mismo a nivel visual.
Importante: En general, se desaconseja volver a congelar marisco que ha sido descongelado, ya que esto puede afectar su textura, sabor y seguridad alimentaria. Sin embargo, si el marisco se cocina completamente después de descongelarlo, puede congelarse de nuevo.
Tabla Resumen de Conservación
| Marisco | Duración en Frigorífico (crudo) | Duración en Congelador |
|---|---|---|
| Gambas, Langostinos, Camarones (crudos) | 1-2 días | 6 meses |
| Centollos, Bogavantes, Nécoras (cocidos) | 1-2 días | 3-4 semanas (hasta 10 meses según algunas fuentes) |
| Almejas, Berberechos, Navajas (crudos) | 1-2 días (vivos) | No recomendado (consumir frescos o cocinarlos inmediatamente tras descongelar) |
| Mejillones (crudos) | 1-2 días (vivos) | No recomendado (consumir frescos o cocinarlos inmediatamente tras descongelar) |
| Gambas, Langostinos (cocidos) | 3-4 días | 6-12 meses |
Nota: Estas son pautas generales. La frescura inicial del marisco y la precisión en el proceso de congelación son determinantes para la duración y calidad del producto.

Ahora que tienes todas las claves, no olvides visitar tu pescadería y aprovechar las oportunidades para comprar marisco de calidad a buen precio. Con una correcta planificación y los métodos de congelación adecuados, podrás disfrutar de estos manjares en cualquier momento.