A menudo pensamos que la mejor opción para evitar tirar la comida es congelarla, pero no siempre es una buena idea. Es importante saber qué alimentos se pueden congelar y cuáles no, para asegurar la calidad y la seguridad alimentaria. La congelación es una técnica estupenda para conservar los alimentos, pero no a todos los productos les va bien esta técnica.
La cocina de aprovechamiento busca justo lo contrario: evitar tirar a la basura ningún resto de comida, aprovechándolo todo. Es muy importante tener muy bien planificado el menú semanal o las diferentes comidas para, en primer lugar, no comprar alimentos de más, y en segundo, tener previsión de lo que vas a necesitar y lo que puede sobrar.

Al congelar los alimentos, debes hacerlo inmediatamente después de que hayan sobrado, para evitar que pierdan propiedades. Etiqueta cada producto, incluso con la fecha. Si se trata de tuppers o tarros, puedes hacerlo con un trozo de cinta carrocero y un rotulador.
Alimentos que no es aconsejable congelar
Aunque la mayoría de alimentos, tanto frescos como cocinados, son susceptibles de congelación, existen determinados productos que no es aconsejable congelar. También hay otros alimentos que, si bien se pueden congelar sin problemas de seguridad alimentaria, no conviene congelarlos ya que pierden su sabor o su textura, lo cual no aconseja usar este procedimiento.
Huevos
Los huevos no se pueden congelar enteros. "Por dentro van a quedar con grumos y un sabor amargo. Sí se puede congelar la clara", ha explicado el experto Rubén Bravo. Si tienes muchos huevos, lo mejor es hacer tortilla de patatas, merengues, bizcochos o cualquier otra receta para consumirlos.
Fruta
La fruta siempre debe ser fresca. Ninguna es aconsejable congelarla salvo los plátanos y frutos rojos, ya que en el proceso es posible que cambie su textura y su aspecto. Es mejor comprar menos cantidad de fruta y consumir las piezas cuando están en su punto. Si vas a congelar fruta, te recomiendo lavarla bien, pelarla y picarla en trozos, guardándolos en bolsas de congelación.
Patatas
Es curioso qué mal responde la patata a la congelación. No es que se ponga mala o no nos vaya a sentar bien, pero es que queda con una textura mala, como que se deshace y pierde mucho sabor ya que la fécula se deshace al congelar. Incluso en recetas que congelan bien como las legumbres, se recomienda sacar las patatas antes de congelar.
Tortilla de patatas y Ensaladilla Rusa
No es aconsejable congelar la tortilla de patatas porque la patata pierde su sabor y su textura se vuelve harinosa. En cuanto a la ensaladilla rusa, "Es mejor nunca congelarla porque el atún se vuelve seco y de un color rojizo, la mayonesa se vuelve líquida y la patata se desmorona", ha comentado el nutricionista. Este consejo es aplicable a la ensalada campera por su similitud de ingredientes principales.

Salsas emulsionadas y con nata
Las salsas como mayonesa, rosa u otras que llevan nata tampoco son buenas amigas, ya que al sacarlas del congelador pueden cortarse. La bechamel aguanta mejor, aunque pierde parte de su textura.
Verduras crudas
Aunque es frecuente congelar espinacas, guisantes y casi cualquier verdura que después vamos a cocinar, las verduras que se comen en crudo como el tomate, la lechuga y cualquier otra hoja verde no quedan bien tras pasar por el congelador, ya que la temperatura las deja ajadas, blandengues y sin gusto.
Pescado y marisco
El pescado en general se puede congelar sin problema, aunque es un alimento más delicado que la carne. Por eso, solamente congelaremos pescados muy frescos, bien limpios por fuera y por dentro, recordando siempre secarlo bien antes de meterlo en el congelador para eliminar el agua. Los percebes no deben ser congelados. Las almejas y otros bivalvos sí pueden ser congelados en crudo. Las gambas, langostinos y similares, sí se pueden congelar en crudo, sin problema, siempre que se hayan comprado frescos. Finalmente, los centollos, nécoras y similares, es mejor cocerlos, envolverlos en un paño o papel húmedo, después pasarlos por film de cocina y congelarlos.
Alimentos con alto contenido de grasa
La grasa tiene una congelación muy lenta y a una temperatura muy baja, por lo que una congelación normal tiende a que la parte grasa se enrancie. Si congelamos alimentos con grasa -carnes, tocinos, pancetas, jamones, embutidos- observaremos que la parte magra está en buen estado al descongelarse, pero la parte grasa se ha enranciado y su sabor afecta o puede afectar a la magra. Si vas a congelar jamón, es preferible retirar la parte del tocino y congelar solo la carne.
Queso
El queso se puede congelar, pero el problema es más de textura que otra cosa. El queso descongelado se desmorona al cortarlo y pierde parte de sus propiedades. Si es para cocinar, se puede hacer sin problema. Si es para comerlo en bocadillos o en tacos, se recomienda cortarlo en cuñas y laminarlo o cortarlo en cuadraditos antes de congelarlo.
Pasteles y tartas
Por muy rica que nos quede la tarta, si la congelamos no quedará igual al descongelarla. El problema es más una cuestión de textura y de aspecto que de seguridad alimentaria. Las tartas caseras que comemos habitualmente, basadas en un bizcocho, un relleno y una cobertura, no quedan bien tras el proceso de congelación y descongelado.
Consejos para descongelar alimentos de forma segura
Alimentos que sí se pueden congelar (con consideraciones)
Hay alimentos que, aunque pueden perder algo de su textura original, sí se pueden congelar.
Arroz y pasta
Es posible que si congelamos una receta de pasta ya cocinada o las sobras de uno de nuestros arroces preferidos, notemos que el resultado pierde algo de textura, pero en general, sí se puede congelar cualquiera de estos alimentos.
| Plato | Duración en nevera | ¿Se puede congelar? | Notas sobre la congelación |
|---|---|---|---|
| Ensalada de pasta con atún, ensalada de arroz con huevo duro, ensalada de lentejas o garbanzos, ensalada campera | 3-4 días | No recomendable | Pérdida de textura y sabor de la patata y otros ingredientes. |
| Huevos rellenos, ensaladilla rusa, pasteles salados con mayonesa | 2-3 días | No recomendable | La mayonesa se vuelve líquida, la patata se desmorona. |
| Gazpacho y Salmorejo (versión casera) | 3-4 días | Sí | Pueden perder su textura cremosa. Descongelar lentamente en la nevera. |
| Arroz (ej. paella) | 2-3 días | No es lo ideal | La textura cambia. Refrigerar y recalentar correctamente. |
| Macedonia de frutas | 1-2 días | No recomendable | Pierden su textura. |
| Guisos, legumbres | 3-5 días | Sí | Depende de los ingredientes. Envolver bien. |
| Pan | Varía | Sí | Envuelto en film transparente. Para migas, sopas, etc. |
| Tomate frito casero | Varía | Sí | Guardar en porciones individuales. |
| Caldo de verduras o carne | Varía | Sí | En cubiteras de hielo, desgrasado. |
La ensalada campera: una de las reinas del verano
La ensalada campera es la ensalada de verano por antonomasia, la reina de los aperitivos veraniegos. Hay muchas formas de prepararla, muchas recetas y variantes, pero lo básico es siempre lo mismo: patatas y huevo con pepino, tomate y pimiento, no puede faltar la cebolla y le alegra unos trozos de bonito en escabeche.

Al hilo de esta receta, os cuento, que he pensado en varias ocasiones, que por considerar algo conocido y cotidiano, lo descartamos, lo valoramos poco, y con el tiempo nos damos cuenta que las cosas más sencillas, las que ignoramos a veces, son importantes.
Preparación de la ensalada campera
Para preparar la ensalada, vamos a cocer las patatas y los huevos en la Olla Rápida. Ponemos en el fondo de la olla las patatas y echamos agua hasta cubrir. Añadimos las patitas y el accesorio de vapor y ponemos encima los dos huevos. En el tiempo que cocemos las patatas y los huevos vamos a preparar los demás ingredientes de la ensalada.
En el fondo del tupper, donde luego transportaré la ensalada, echo una cucharada de vinagre, añado la sal y mezclo hasta que la sal se integra en el vinagre, entonces añado las tres cucharadas de aceite y mezclo nuevamente.
La cebolleta en brunoisse, el pimiento y el tomate en dados. El pimiento lo cortamos siempre por la parte de dentro, con la piel hacia abajo, tras retirar las semillas y los filamentos blancos. Mezclo con la vinagreta la cebolleta, el pimiento, el pepino y el tomate; más o menos he tardado el tiempo de cocer las patatas y los huevos, seis minutos, por lo que aparto la olla del fuego, dejo escapar el vapor y con un guante para no quemarme retiro los huevos, los pongo bajo el chorro de agua fría para refrescarlos.
Corto patatas y huevos, echo un poquito de sal sobre la patata (no eche sal al agua de cocción), y lo incorporo a la ensalada, añado el bonito en escabeche, y remuevo todo bien.
Consideraciones de conservación para la ensalada campera
Como se mencionó anteriormente, la ensalada campera, al contener patata cocida y a menudo mayonesa (o una vinagreta que puede cortarse), no es recomendable congelarla si se busca mantener su textura y sabor originales. La patata perderá su consistencia y se volverá harinosa, y los otros ingredientes podrían verse afectados.
Si hay una época del año más propicia para las intoxicaciones alimentarias, esa es, lo sabemos de sobra, el verano. Las altas temperaturas hacen que debamos tener especial cuidado con la conservación de los alimentos. Por supuesto, guardarlos en la nevera ayuda a frenar el crecimiento de bacterias. Pero eso no significa que los platos caseros duren eternamente en buen estado. Para la ensalada campera, la duración en nevera es de 3-4 días.