¿Por qué explota una sandía fermentada? Causas y prevención de un fenómeno insólito

La sandía, una de las frutas más representativas y consumidas del verano, es conocida por su sabor intenso y agradablemente dulce, su capacidad refrescante y su gran tamaño. Sin embargo, existe un fenómeno tan insólito que a priori puede parecer un mito o un cuento sin fundamento: la posibilidad de que la sandía explote.

La fermentación interna: principal causa de las explosiones

La causa más común de la explosión de una sandía es la fermentación que puede producirse en su interior. Esto ocurre cuando microorganismos como levaduras o bacterias penetran hacia el interior del fruto a través de pequeñas fisuras o daños en la piel, que a veces son imperceptibles a simple vista.

Esquema del proceso de fermentación de la sandía

Una vez que los microorganismos se encuentran en el interior, comienzan a fermentar los azúcares de la sandía, transformándolos en otros compuestos, como ácidos, alcoholes y gases, entre los que se encuentra el dióxido de carbono. Como la corteza no deja escapar ese gas fácilmente, la presión interna sube. Si las fisuras o los daños en la piel son tan pequeños que no permiten liberar todos esos gases, estos se acumulan dentro del fruto provocando un aumento de la presión interna. Si esa presión supera la resistencia estructural de la cáscara, la sandía puede romperse.

En los casos más leves, puede simplemente agrietarse y poco más. Pero en otros casos, cuando la presión llega a ser muy alta, la sandía puede reventar súbitamente. Esto significa que la corteza cede, se abre con un chasquido y el contenido semilíquido sale disparado. Es desagradable y ensucia bastante.

Sandía espumeante por fermentación

Cuando una sandía está demasiado madura o ha empezado a fermentar, el líquido azucarado sale empujado por el gas y forma espuma. El Centre for Food Safety de Hong Kong publicó una ficha específica sobre este fenómeno, concluyendo que se debe a sobremaduración o fermentación.

Otros factores que contribuyen a la explosión

Aunque la fermentación interna llevada a cabo por microorganismos es el motivo más habitual, existen otros factores que también pueden causar la explosión de esta fruta, aunque son aún más inusuales:

  • Cambios bruscos de temperatura: Si tenemos una sandía en un ambiente muy frío, por ejemplo, en el frigorífico, y de repente la pasamos a un ambiente muy caliente, el líquido de su interior puede expandirse, aumentando la presión interna y causando una ruptura o un agrietamiento de la cáscara.
  • Reguladores de crecimiento: Se han documentado casos donde el uso de reguladores de crecimiento en agricultura, como el forclorfenurón, ha provocado un desarrollo tan rápido de los frutos que ha causado una explosión de los mismos mientras aún se encontraban en la planta. Una veintena de agricultores chinos ha denunciado que, tras la temporada de lluvias, sus terrenos se han convertido en campos minados, en los que las sandías que habían plantado explotaban quedando inservibles. Aunque la ley china no prohíbe el uso del forclorfenurón, su mal uso y abuso puede causar situaciones como esta, sobre todo si lo que se planta es una variedad de sandía con una piel fina. Sin embargo, esto solo se ha documentado en China y no se ha observado en otros entornos.

Crecimiento de la planta de sandía🍉🍈

¿Qué hacer si una sandía explota o está en mal estado?

Si una sandía espuma, huele raro (ácido y alcohólico), o está blanda de forma anormal, no la comas. Es importante tener en cuenta que, si una sandía explota o se agrieta de forma espontánea, es probable que se deba al desarrollo de microorganismos en su interior. Algunos de ellos pueden ser patógenos, así que es recomendable no consumirla. No hace falta sacarla de casa como si fuera material explosivo: basta con tirarla, limpiar la superficie donde haya estado y listo.

Recomendaciones para evitar la explosión de sandías

Para evitar que una sandía fermente y explote, es importante seguir algunas recomendaciones:

  1. Inspección visual: Asegurarse de que la sandía está en buen estado, es decir, que no presenta daños apreciables en su superficie: agujeros, fisuras, golpes, etc. De todos modos, esto no es infalible porque, a veces esos daños son inapreciables a simple vista.
  2. Manipulación cuidadosa: Manipular la sandía con cuidado para evitar que se produzcan daños.
  3. Almacenamiento adecuado: Conviene almacenar la sandía en un lugar fresco o, mejor aún, en un lugar refrigerado (por ejemplo, en el frigorífico). Si el interior de la sandía está contaminada con bacterias o levaduras, las altas temperaturas favorecerán su desarrollo y los procesos de fermentación que deterioran la fruta y pueden causar su explosión.
  4. Consumo rápido: Lo ideal es consumir la sandía cuanto antes (siempre que esté en buen estado). A medida que pasa el tiempo, se va deteriorando y si está contaminada con bacterias o levaduras, se irán desarrollando procesos de fermentación.
  5. Limpieza: La AESAN recomienda lavar la superficie de sandías y melones con un cepillo antes de cortarlos, porque el cuchillo puede arrastrar al interior lo que haya en la corteza.

Sandías y salud: propiedades nutricionales

La sandía es una de las frutas que mayor cantidad de agua presenta (91,3 - 94,6 g/100 g) y aporta muy poca energía (20 - 33 kcal/100 g). Por su bajo valor energético, una ración de sandía podría constituir el postre ideal para quienes deseen reducir el aporte calórico de la dieta. Además contiene cantidades interesantes de vitaminas con propiedades antioxidantes, como las vitaminas C y A, así como compuestos bioactivos, como los carotenoides, que también poseen propiedades antioxidantes.

El fruto es redondo, muy grande, pesa unos 4 kg de media, de color verde, a veces con diferentes tonos de verde. Su pulpa interior es carnosa y jugosa, de color rojo cuando está madura, muy refrescante, con pepitas negras, marrones o blancas. Precisamente, por su frescor, la sandía es una de las frutas del verano que con más frecuencia se consumen en los hogares españoles.

Propiedades nutricionales de la sandía
Componente Cantidad por 100g de Sandía
Agua 91.3 - 94.6 g
Energía 20 - 33 kcal
Vitamina C Cantidad interesante
Vitamina A Cantidad interesante
Carotenoides Presentes

tags: #sandia #fermentada #explota