Los saladitos de hojaldre, también conocidos como frivolidades, son unos canapés muy socorridos en fiestas y reuniones con amigos. Son una opción perfecta como entrante o aperitivo para cualquier comida o para eventos en los que queramos servir platos de picoteo. No hay persona a quien no le gusten. Prepararlos en casa con una plancha de hojaldre comprado es muy sencillo y rápido, y quedan fantásticos, sin nada que envidiar a los de mejor calidad que podamos comprar.
El hojaldre es un ingrediente versátil que combina con todo y es muy fácil de preparar. Una de las razones del éxito de las recetas de canapé con hojaldre es que puedes comprar la masa lista para rellenar y hornear, y así poner en práctica muchas recetas fáciles y rápidas. Suele presentarse en láminas redondas o rectangulares, tanto refrigerada como congelada. Es ideal para cuando no sabes qué hacer de comer porque admite cualquier relleno, desde carne hasta bonito, verduras o jamón y queso. Además, es perfecto para los canapés de Navidad, cumpleaños y otras celebraciones familiares.

Preparación de los Saladitos de Hojaldre
Para que te salgan bien, lee y sigue siempre las instrucciones del fabricante de la masa de hojaldre. El proceso básico es el siguiente:
- Dividimos a lo largo una de las láminas de hojaldre en 3 partes.
- Distribuimos el relleno formando un cordón grueso en el centro de una o varias tiras de hojaldre.
- Con ayuda de un pincel de silicona, extendemos un poco de huevo batido en los dos trozos de masa libres de una de las tiras.
- Para cerrar los saladitos, doblamos la mitad libre del hojaldre sobre el relleno.
- Cortamos cada tira en porciones.
- Disponemos las tiras giradas sobre una bandeja de horno con papel encerado o de hornear, separadas entre sí.
- Espolvoreamos los saladitos con semillas de sésamo, de amapola, orégano picado, un poquito de pimentón, etc. para decorar.
SALADITOS DE HOJALDRE VARIADOS ¡Fáciles y rápidos!
Rellenos Clásicos para Saladitos de Hojaldre
La verdad es que es una receta muy fácil de adaptar al tamaño de la celebración. Si quieres hacer un aperitivo para poca gente, basta con poner un relleno en cada tira de hojaldre y se obtienen de forma rápida y sencilla dos docenas de saladitos variados en un momento.
A continuación, te presentamos algunos de los rellenos más populares y sencillos de preparar:
- Atún, huevo cocido y tomate frito: Es uno de los más clásicos. Basta con mezclar atún desmenuzado, huevo cocido picado y un poco de tomate frito para ligarlo bien y que no quede muy seco.
- Jamón cocido y queso: Se corta el jamón cocido y el queso en tiras de unos dos dedos de ancho y se pone una capa de jamón y otra de queso. Podemos usar cualquier variedad de queso que funda bien, como Emmental o Havarti. Es muy cómodo si compramos el queso ya en lonchas, pero no es imprescindible. Algunas veces incluso se ha usado queso rallado.
- Sobrasada con miel: Basta con extender con ayuda de un cuchillo una tira de sobrasada en la parte central del hojaldre. Si ponemos unas gotitas de miel por encima, el contraste queda buenísimo.
- Paté: Otro clásico. Basta con repartir el paté formando una tira en el centro del hojaldre.
- Chorizo: Similar al relleno de salchichas. Si el chorizo es muy grueso, podemos partirlo por la mitad a lo largo.
- Bacon: Podemos poner las lonchas de bacon enteras igual que se coloca el jamón cocido o se puede cortar en trocitos y distribuirlos sobre el hojaldre para que sea más sencillo cortarlo.
Nota: Las cantidades de relleno son orientativas y están calculadas para rellenar todo el hojaldre (3 tiras). Si rellenamos una sola tira de cada tipo, deberíamos dividir las cantidades entre 3, pero resulta un poco complicado utilizar dos tercios de un huevo o de una latita de atún. Así que lo que se hace es usar un huevo y una lata de atún para el relleno.

Decoración y Conservación
Para decorar los saladitos y que queden todavía más vistosos, se suelen esparcir sobre la superficie unas semillas de sésamo, de amapola, orégano picado, un poquito de pimentón, etc.
Como todas las preparaciones con hojaldre, cuánto más ricos están es recién hechos, una vez que se han enfriado, pero aguantan bastante bien de un día para otro.