¿Alguna vez has sentido un pinchazo en el pecho al toser, reír o simplemente respirar profundamente? No estás solo. El dolor en las costillas es una molestia común que puede afectar a personas de todas las edades y estilos de vida. Ya sea por una lesión deportiva, una mala postura o una condición médica subyacente, este tipo de dolor puede ser debilitante y preocupante. Afortunadamente, con el conocimiento adecuado y las estrategias correctas, es posible aliviar y prevenir este malestar.
Anatomía de la Parrilla Costal: La Armadura Protectora del Cuerpo
La parrilla costal, también conocida como caja torácica, es una estructura ósea y cartilaginosa que protege los órganos vitales del tórax, como el corazón y los pulmones. Comprende 12 pares de costillas: las siete primeras se denominan “costillas verdaderas” y se conectan directamente al esternón mediante cartílagos costales. Las siguientes tres son “costillas falsas“, que se unen al esternón de forma indirecta.

Causas Comunes del Dolor en las Costillas
El dolor costal puede tener múltiples causas, algunas son benignas y otras pueden requerir atención médica urgente. Un diagnóstico preciso es esencial para orientar el tratamiento.
1. Contusiones y Desgarros Musculares
Una contusión de costilla, también llamada costilla magullada, puede ocurrir después de una caída o golpe en el área del pecho. Un moretón ocurre cuando los pequeños vasos sanguíneos se rompen y filtran su contenido en el tejido blando debajo de la piel. Esto hace que la piel se decolore. Las causas comunes de las costillas magulladas son los accidentes automovilísticos, las lesiones deportivas o las caídas. La tos severa o prolongada también las puede causar.
Un moretón en la costilla debido a una fuerza brusca puede causar sangrado y lesiones en los tejidos debajo de la piel. Dependiendo de la fuerza del golpe, puede sufrir otras lesiones, como costillas rotas o daños en los pulmones, el hígado, el bazo o los riñones. Esto es más probable en accidentes automovilísticos o caídas desde una gran altura.
El desgarro muscular es una alteración que se caracteriza por la rotura de las fibras musculares y puede afectar a cualquier grupo muscular del cuerpo. Cuando el desgarro sucede en las costillas es sumamente doloroso, incluso puede llevar al afectado a una incapacidad temporal para realizar sus actividades diarias.
Entre las costillas se disponen los músculos intercostales (uno externo y otro interno). Su función principal se da durante la respiración, durante la cual se contraen y se relajan en cada movimiento respiratorio. Cuando estos músculos realizan una actividad inapropiada o de gran intensidad, puede generarse un desgarro.
Causas de un desgarro muscular en las costillas:
- Sedentarismo: Es uno de los principales enemigos de cualquier grupo muscular, incluyendo los de las costillas. Las personas sedentarias son más propensas a sufrir desgarros, debido a un debilitamiento de los músculos.
- Sobreesfuerzo: Cuando una persona se exige más allá de sus capacidades puede originarse un desgarro muscular. Habitualmente, sucede en los deportistas o en personas que eran sedentarias y comienzan a practicar algún deporte o a realizar alguna actividad física sin el previo acondicionamiento físico requerido. A veces incluso, puede darse un desgarro intercostal por tos, debido al esfuerzo que tienen que hacer estos músculos cuando tosemos.
- Estrés: El estrés y el agotamiento mental forman parte de las causas del desgarro muscular en las costillas. La presencia de angustia y estrés generan una tensión muscular continua y prolongada que origina una contractura. Si no se toman las medidas necesarias para aliviar la tensión, ante cualquier esfuerzo generado por la persona se puede originar un desgarro.
- Falta de calentamiento: En personas que practican deportes es fundamental el calentamiento y el estiramiento previo de todos los grupos musculares. Si se someten a una actividad física de forma repentina, es muy fácil que se genere una contractura o un desgarro.
2. Costocondritis
La costocondritis es la causa más frecuente de dolor en las costillas cuando no existe una causa específica como un golpe en el pecho, por ejemplo. Se produce debido a la inflamación de los cartílagos que conectan las costillas superiores al hueso del esternón y, por lo tanto, es común sentir una intensa sensibilidad en la región entre los pezones, especialmente al hacer presión sobre la región.
3. Pleuritis
La pleuritis es un problema inflamatorio que afecta a la pleura, una fina capa de tejido que recubre los pulmones y el interior de la región torácica.
4. Fibromialgia
La fibromialgia es un tipo de dolor crónico que puede afectar a diferentes partes del cuerpo, y de la cual aún no se sabe la causa específica. Esta enfermedad puede surgir a cualquier edad, especialmente entre los 30 y los 60 años.
5. Embolia Pulmonar
Si se sospecha de una embolia pulmonar es importante acudir rápidamente al hospital, ya que el tratamiento debe iniciarse para retirar el coágulo del pulmón y permitir que la sangre vuelva a circular libremente.
6. Osteoporosis
La osteoporosis es una enfermedad en la que los huesos se vuelven más frágiles y susceptibles a fracturas.
7. Cáncer de Pulmón
Aunque sea una causa mucho más rara, el surgimiento de un dolor en la región del pecho en conjunto con dolor en las costillas, puede ser señal de cáncer en el pulmón.
Síntomas del Dolor en las Costillas
Los principales síntomas de una costilla magullada o un desgarro muscular en las costillas son:
- Dolor: Generalmente agudo o punzante, localizado en la zona del desgarro o lesión. Puede ser sordo o constante, asociado a inflamaciones o tensión muscular.
- Hinchazón o enrojecimiento de la zona: Especialmente en aquellos casos de pacientes que sufren el síndrome de Tietze o contusiones.
- Decoloración de la piel: La piel que cubre el moretón puede volverse azul, púrpura o amarilla.
- Sensibilidad al tacto: Ejercer presión en la zona afectada puede intensificar la sintomatología. La zona magullada está tierna y adolorida.
- Dificultad para respirar profundamente: El dolor puede limitar la expansión de la caja torácica, a veces, impidiendo una buena inspiración del aire.
- Rigidez: Se presenta rigidez en todo el costado donde se generó el desgarro, acompañado de inflamación y de un hematoma (coloración roja).
- Dolor al moverse, respirar, toser, reír o estornudar: Puede sentir dolor cuando se mueve y mientras descansa. Respirar, toser, reír o estornudar puede causar o aumentar el dolor.
- Dolor referido a otras zonas: Sensación de dolor en áreas cercanas, como la espalda o el abdomen.
Es importante mencionar que muchas veces los desgarros musculares de las costillas son confundidos con alteraciones cardíacas.
Dolores que se pueden confundir con un infarto | PortalCLÍNIC
Diagnóstico del Dolor Costal
El proceso diagnóstico combina la historia clínica, la exploración física y, cuando es necesario, el apoyo de estudios por imagen o pruebas funcionales.
Historia Clínica (Anamnesis)
Se recaba la información sobre el origen del dolor.
Exploración Física y Funcional
Mediante la inspección, palpación, pruebas ortopédicas y neurológicas, el profesional puede identificar con mayor precisión la estructura o sistema afectado.
- Palpación: Dolor localizado (puede indicar fractura, fisura o contusión), dolor en unión costocondral (puede sugerir costocondritis o síndrome de Tietze), dolor en la espalda torácica (puede estar relacionado con disfunción vertebral o neuralgia intercostal).
- Pruebas de movilidad torácica: Se analiza cómo se expande la caja torácica al respirar profundamente. Restricciones y asimetrías pueden evidenciar contracturas musculares, rigidez vertebral o alteraciones fasciales.
- Pruebas neurológicas: Se evalúa la existencia de compromiso nervioso (como neuralgia intercostal), mediante percusión, sensibilidad y pruebas de tensión neural.
- Observación postural: La postura general del paciente puede evidenciar cifosis dorsal, escoliosis o desequilibrios musculares que predisponen al dolor costal.
Estudios por Imagen
Cuando hay sospecha de una causa estructural o patología subyacente más grave.
- Radiografía de tórax o parrilla costal: Útil para detectar fracturas costales, desviaciones torácicas, o confirmar el estado óseo. También se usa para descartar patologías pulmonares como neumonía, neumotórax o masas torácicas.
- Tomografía computarizada (TC): Mayor sensibilidad que la radiografía para lesiones óseas finas o en zonas difíciles de visualizar. Útil en casos de traumatismos complejos o sospechas de metástasis óseas.
- Resonancia magnética (RMN): Ideal para ver los tejidos blandos como el cartílago costal, músculos intercostales, médula espinal o hernias discales torácicas que puedan causar dolor referido.
- Ecografía musculoesquelética: Permite visualizar los tejidos blandos superficiales, hematomas, roturas musculares o bursitis costales. Muy útil en fisioterapia para hacer seguimiento del tratamiento, en casos que lo necesiten.
En pocas ocasiones se necesita una radiografía, una resonancia magnética o una tomografía computarizada para confirmar el diagnóstico. Es posible que necesite estudios imagenológicos para buscar lesiones más graves, como una fractura de costilla que ha desplazado su costilla fuera de la alineación o daño a órganos internos.

Pruebas Complementarias según Sospecha Clínica
- Análisis de sangre: Para evaluar infecciones, procesos inflamatorios o enfermedades reumáticas.
- Electrocardiograma (ECG): Si se sospecha que el dolor puede tener origen cardíaco y estar llevando a confusión con un dolor localizado de la costilla.
- Pruebas de función pulmonar: Si se asocia disnea, fatiga o patologías respiratorias previas.
- Gammagrafía ósea: Para detectar microfracturas, metástasis o procesos inflamatorios óseos.
Diagnóstico Diferencial
No todos los dolores costales son iguales. Una parte esencial del diagnóstico es diferenciar el dolor costal de otras causas que pueden producir síntomas similares.
| Tipo de dolor | Posible causa no costal | Cómo diferenciarlo |
|---|---|---|
| Dolor en el lado izquierdo | Infarto de miocardio, angina | Asociado a náuseas, palidez, dolor irradiado a brazo |
| Dolor al respirar profundo | Pleuritis, embolia pulmonar | Asociado a disnea, tos, fiebre |
| Dolor irradiado a espalda | Cólico renal, úlcera péptica | Puede acompañarse de vómitos o hematuria |
| Dolor punzante con parestesia | Neuralgia intercostal, herpes zóster | Puede haber ampollas o hipersensibilidad cutánea |
Tratamiento para el Dolor en las Costillas
El tratamiento del dolor costal dependerá fundamentalmente de la causa que lo haya originado. Las costillas magulladas se recuperan de la misma manera que las costillas fracturadas, pero una magulladura toma menos tiempo en recuperarse que una fractura de costilla. La curación toma alrededor de 4 a 6 semanas.
Tratamiento Médico
- Fracturas: Generalmente se tratan con reposo y control del dolor, ya que las costillas suelen sanar por sí solas y no suelen requerir extras. En algunas fracturas complicadas, especialmente después de grandes traumatismos, pueden requerir cirugía o ayudas externas para su correcto abordaje.
- Inflamaciones: Uso de antiinflamatorios no esteroideos y, en algunos casos, infiltraciones locales, en caso de gran inflamación que no cede y que dificulta la respiración normal y las actividades de la vida diaria.
- Neuralgias: Medicamentos específicos para el dolor de tipo neuropático (nervioso) y terapias complementarias, como la fisioterapia.
- Infecciones: Tratamiento antibiótico o antiviral, según corresponda. En el caso de pleuritis ocasionada por una infección bacteriana, es importante acudir al hospital para iniciar el tratamiento con antibióticos directamente en la vena y aliviar la inflamación.
- Embolia Pulmonar: Si se sospecha de una embolia pulmonar es importante acudir rápidamente al hospital, ya que el tratamiento debe iniciarse para retirar el coágulo del pulmón y permitir que la sangre vuelva a circular libremente.
- Osteoporosis: El tratamiento debe ser indicado por el traumatólogo e incluye el uso de medicamentos como los bifosfonatos, por ejemplo, hormonas, suplementos de vitamina D y calcio, cambios en la dieta y la realización de ejercicio físico, además del tratamiento de los huesos fracturados.
- Cáncer: El tratamiento para el cáncer debe iniciarse lo antes posible para garantizar que haya una mayor probabilidad de cura, por lo que si se sospecha de su existencia es muy importante consultar al neumólogo.
Cabe destacar que es fundamental seguir las indicaciones médicas y no automedicarse, en ningún caso.
Fisioterapia y Ejercicios
La fisioterapia no solo trata el dolor costal de manera efectiva, sino que también aborda sus causas subyacentes y previene recurrencias. El abordaje fisioterapéutico debe ser individualizado.
Antes de cualquier intervención, el fisioterapeuta debe realizar una valoración exhaustiva que incluye: anamnesis (historia clínica y síntomas), evaluación postural y biomecánica, palpación de la parrilla costal y tejidos blandos, pruebas de movilidad torácica y respiratorias, evaluación de la musculatura intercostal, diafragma y paravertebrales; detección de restricciones fasciales, hipomovilidades o puntos gatillo miofasciales.
Intervenciones en fisioterapia:
- Terapia manual: Técnicas para disminuir la tensión muscular, restaurar la movilidad costal y aliviar el dolor.
- Movilizaciones costovertebrales y costotransversas: para mejorar la movilidad de las articulaciones entre las costillas y la columna torácica.
- Masoterapia y liberación miofascial: masajes profundos, drenaje y fricción de la musculatura intercostal, dorsal ancho, serrato anterior, pectorales y paravertebrales.
- Tratamiento de puntos gatillo miofasciales: aplicación de presión isquémica o punción seca sobre puntos dolorosos.
- Técnicas de estiramiento pasivo: estiramientos suaves y progresivos de la musculatura implicada.
- Agentes físicos y electroterapia:
- TENS: reduce el umbral del dolor mediante la estimulación de las fibras nerviosas sensoriales.
- Diatermia: para mejorar la circulación y recuperación del tejido.
- Bomba diamagnética: mejora la circulación y fomenta la regeneración del tejido, así como disminuye el dolor.
- Ejercicios de respiración: El dolor costal suele alterar el patrón respiratorio. Los ejercicios respiratorios tienen como finalidad restaurar una respiración diafragmática y costal eficaz, aumentar la expansión de la caja torácica y mejorar la oxigenación. Se recomienda su práctica diaria durante el tratamiento y como prevención posterior. Su proveedor puede recomendar ejercicios de respiración profunda. Realice ejercicios lentos de respiración profunda y tos suave cada 2 horas para deshacerse de la mucosidad de los pulmones y evitar un colapso parcial de los pulmones. Tome 10 respiraciones profundas cada hora, incluso si se despierta durante las primeras noches. Sostener una almohada o una manta contra la costilla lesionada puede hacer que las respiraciones profundas sean menos dolorosas. Es posible que deba tomar primero su analgésico.
- Estiramientos: Ayudan a mantener la flexibilidad y movilidad de la musculatura intercostal y la caja torácica. La fisioterapia incluye estiramientos activos y movilidad articular para restaurar la amplitud del movimiento costal:
- Estiramiento de pectoral mayor y menor: para liberar la parte anterior del tórax.
- Estiramiento del dorsal ancho y serrato anterior: mejoran la movilidad lateral y posterior del tórax.
- Estiramiento de trapecio y escalenos: si hay sobreuso accesorio por dificultad respiratoria.
- Estiramiento de intercostales y oblicuos: mejoran la expansión costal.
- Movilidad activa: Inclinaciones torácicas, rotaciones suaves de tronco, círculos con los hombros y movilidad escapular sincronizada con la respiración.
- Vendaje neuromuscular (kinesiotape): Para proporcionar soporte y aliviar el dolor, disminuir el dolor mediante estimulación de mecanorreceptores, favorecer la circulación y el drenaje linfático y proporcionar soporte sin limitar el movimiento.
- Reeducación postural y ejercicio terapéutico: Corrige desequilibrios posturales, mejora la alineación corporal, educación ergonómica, fortalecimiento de CORE y musculatura estabilizadora torácica y ejercicios funcionales adaptados.
Automasajes y Ejercicios para aliviar los desgarros musculares de las costillas:
Uno de los alivios más efectivos para un tirón muscular en las costillas o desgarro intercostal es un automasaje suave en la zona. Aliviará la inflamación y reducirá el dolor. Es importante que no ejerza demasiada presión en los músculos para evitar que la lesión muscular en las costillas empeore.
- Barrido de la zona dolorosa: Es recomendable realizarlo después de superar la fase aguda. Consiste en recorrer con los dedos de la mano contraria al costado doloroso toda la zona del dolor, ejerciendo presión con ellos. Es fundamental que la presión se ejerza en el espacio entre las costillas.
- Relajación de los músculos de la respiración: Para este masaje se necesita estar tumbado en la cama con las piernas flexionadas. Se procede a colocar los dedos de ambas manos en forma de cuchara ejerciendo presión por debajo del esternón, a la vez que se hacen respiraciones profundas.
- Estiramiento de los músculos intercostales: De pie o sentado con la espalda recta, se procede a realizar respiraciones profundas a la vez que se abducen (se separan del cuerpo) ambas extremidades superiores, quedando ambas palmas unidas por encima de la cabeza y con el brazo en total extensión. Es importante que este movimiento coincida con la inspiración y lo llevemos a una posición neutra en la espiración.
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Remedios Naturales y Cuidados en Casa
Cuando el dolor no es grave, se pueden aplicar algunas medidas para aliviar el malestar.
Aplicación de Frío y Calor
Poner hielo ayuda a reducir la hinchazón al disminuir el flujo de sangre en el área. También adormece el área y ayuda a aliviar el dolor. Coloque una bolsa de hielo en el área lesionada durante 20 minutos, 2 a 3 veces por día durante los primeros uno o dos días. Envuelva el hielo en un paño antes de colocarlo en el área lesionada.
Después de 2 o 3 días, si la hinchazón ha desaparecido, aplíquese una almohadilla térmica (a baja temperatura) o un paño tibio sobre el pecho. Algunos médicos sugieren que alterne entre calor y frío.

Analgésicos Naturales y Suplementos
Existen maravillosos antiinflamatorios naturales que pueden aliviar el dolor articular de forma muy efectiva. Obviamente, siempre deberemos seguir en primer lugar las prescripciones médicas, pero, cuando estés en casa y sientas la necesidad de tomarte un calmante o el clásico ibuprofeno, recurre antes a estos antiinflamatorios naturales.
- Romero: Es una hierba aromática y medicinal con propiedades calmantes. Se puede preparar una infusión añadiendo ramitas de romero en agua hirviendo durante 20 minutos y luego dejar reposar.
- Cola de caballo: Un excelente antiinflamatorio natural que aporta numerosos minerales y vitaminas. Se puede tomar en infusión, dos veces al día.
- Cúrcuma: Esta especia es fabulosa para tratar el dolor articular gracias a sus propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antioxidantes. Se prepara calentando agua, añadiendo una cucharada de cúrcuma cuando hierve, colando y añadiendo tres cucharadas de miel. Beber con regularidad a lo largo del día.
- Jengibre: Al igual que la cúrcuma, el jengibre es un potente antiinflamatorio. Se hace una infusión cociendo jengibre en agua hirviendo durante 20 minutos y luego añadiendo dos cucharadas de miel. Beber dos tazas al día.
- Semillas de lino o linaza: Ricas en Omega-3 natural, refuerzan el sistema inmune y ayudan a combatir infecciones. Se toman dos cucharadas diarias (unos 40 gramos) de forma natural o en ensaladas, pero nunca se cocinan.
- Piña: Un potente diurético que contiene bromelina, una enzima única con potentes efectos antiinflamatorios que inhibe la acción de ciertas sustancias involucradas en los procesos inflamatorios.
- Ajo: Conocido por su poder antibacteriano y antifúngico, y por ayudar a mantener la presión arterial.
- Azafrán: Un antiinflamatorio natural muy efectivo.
Infusiones y Tés para Calmar el Dolor de Pecho
Las bebidas calientes pueden ser muy útiles para aliviar el dolor de pecho, sobre todo porque ayudan a eliminar los gases y disminuir la hinchazón. Asimismo, estas bebidas ofrecen un gran número de beneficios para la salud de forma general.
- Té de jengibre: Es muy útil porque estimula la digestión, y alivia el dolor que provoca la acumulación de gases.
- Té de manzanilla: Es uno de los tés más populares debido a sus propiedades antiinflamatorias. Además, la manzanilla puede relajar los músculos del tracto digestivo y proporcionar alivio en caso de indigestión.
- Té de hibisco: Tiene efectos positivos sobre la salud cardiovascular, favorece la digestión y reduce la hinchazón y los gases.
- Té de cúrcuma: Su contenido de curcumina le otorga propiedades terapéuticas, además, los expertos señalan que es ideal para calmar el dolor de pecho debido a sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antimicrobianas.
- Té de menta: También se recomienda por sus propiedades antiinflamatorias, que pueden ayudar a relajar los músculos del sistema respiratorio. Esto ofrece alivio cuando las molestias son causadas por problemas como la tos.
La evidencia sobre la efectividad de estas infusiones y tés es anecdótica, por lo que se recomienda consultar a un médico antes de utilizarlas. Hay que tener presente que pueden interactuar con algunos medicamentos, y que no son una solución para problemas de salud complejos.
Otros Remedios y Productos Naturales
- Aceite de caléndula: Favorece la circulación y calma zonas contusionadas. Se puede aplicar a modo de masaje.
- Aceite de argán: Tiene propiedades curativas y calmantes en la cicatrización de heridas. Es muy útil para calmar el picor y escozor.
- Aceite de rosa mosqueta: Tiene efectos muy eficaces en pieles sensibles, ya que ayuda a regular la hidratación en la piel, la regenera y estimula la cicatrización de heridas.
- Aceite de aguacate: Es muy útil aplicarlo en casos de pieles sensibles o irritadas, suaviza la piel seca e inflamada.
- Aceite de cáñamo: Tiene poder regenerativo y antioxidante, es un producto ideal para piel muy seca y madura. Tiene un gran poder antiinflamatorio que ayuda a tratar enfermedades dermatológicas como la psoriasis y la dermatitis atópica.
- Aceite de onagra: Se obtiene directamente a través de las propias semillas de la planta onagra.
- Aceite de laurel: Posee grandes propiedades antibióticas, antifúngicas y antisépticas. Tiene además un alto poder antiinflamatorio que ayuda a combatir los dolores y las hinchazones.
- Fisiocrem Spray Active Ice: Un spray que alivia las pequeñas molestias ocasionadas, ofreciendo un frío inmediato que genera alivio y confort. También es recomendable para contusiones, torceduras, dislocaciones, tirones y moretones.
Precauciones y Consejos Adicionales
- No use cinturón o venda: No debería tener un cinturón o una venda alrededor de su pecho porque evitaría que sus costillas se movieran cuando respira o tose. Esto puede conducir a infección pulmonar (neumonía).
- No descanse en la cama todo el día: Esto puede hacer que se acumule líquido en sus pulmones.
- No fume ni use productos de tabaco.
- Posición al dormir: Trate de dormir en una posición semivertical cómoda durante las primeras noches. Puede hacerlo colocando algunas almohadas debajo del cuello y la parte superior de la espalda. Esta posición le ayudará a respirar más cómodamente. Empiece a dormir en el lado que no está afectado durante unos días después de la lesión.
- Mantener una buena postura: Evita encorvarte y asegúrate de que la espalda esté alineada correctamente y bien apoyada, especialmente cuando estés trabajando.
- Fortalecer la musculatura torácica: Ejercicios específicos pueden mejorar la estabilidad y resistencia de la zona costal.
- Evita movimientos bruscos: Especialmente al levantar objetos pesados o realizar giros repentinos.
- Usa equipo adecuado de protección: En deportes de contacto o actividades de riesgo, especialmente.
- Control de enfermedades respiratorias: Tratar adecuadamente afecciones como la tos crónica, EPOC, infecciones recurrentes o asma, por ejemplo, puede evitar tensiones en la caja torácica y prevenir inflamaciones y dolor.
- Importancia de la respiración y la relajación: Practicar una respiración profunda y rítmica ayuda a expandir los pulmones, mejorar la circulación del oxígeno y disminuir la presión que suele sentirse en la zona. La relajación también es fundamental en el manejo del dolor torácico.
- Cambios dietéticos: Una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras no solo puede ayudar a prevenir el dolor de pecho asociado a problemas digestivos u otro tipo de malestar, sino que es clave en la prevención de las enfermedades coronarias.
¿Cuándo Consultar a un Médico?
Ante la aparición de dolor en las costillas, especialmente si este no tiene ninguna causa aparente, debe acudir a un profesional sanitario para revisar que todo está bien. Los remedios caseros solo se pueden utilizar para tratar síntomas leves que no están relacionados a condiciones médicas más graves o complejas.
Un dolor de pecho no necesariamente es algo grave, pero podría ser un indicador de ataques al corazón u otras condiciones que pueden poner en riesgo la vida de las personas, incluyendo una disección aórtica o una embolia pulmonar.
Los síntomas a los que se le debe prestar atención son:
- Dolor intenso que parece oprimir el pecho.
- Dolor que va más allá del pecho y se extiende hacia otras partes del cuerpo, como el cuello, la mandíbula, la parte superior del abdomen, la espalda, los hombros y los brazos.
- Sensación de mareo.
- Tener un pulso rápido e irregular.
- Experimentar dificultades para respirar.
- Tener náuseas o vómito.
- Experimentar problemas para permanecer de pie o caminar.
- Tener sensación de fatiga o debilidad.
Todos estos síntomas son una señal de que algo no está bien y que se necesita de la atención de un médico.