Los rabanitos son una hortaliza versátil que se puede disfrutar de diversas formas, ya sea crudos o cocinados. Su textura crujiente y su sabor ligeramente picante los convierten en un ingrediente ideal para una gran variedad de platos, desde ensaladas frescas hasta guarniciones horneadas.
Habitualmente los llamamos rabanitos para distinguir a esta raíz de sus hermanos mayores, aunque también hay diferentes calibres de esta hortaliza. Con aproximadamente un 95% de contenido en agua, los rabanitos tienen muy pocas calorías y suponen un buen complemento de la dieta para mantener la hidratación en verano. Los rábanos son hortalizas de raíz, conocidas por ser muy nutritivas y bajas en calorías.
Los rabanitos se pueden consumir directamente en crudo, bien lavados, aprovechando la textura crujiente que exhiben cuando están muy frescos. Son por tanto un snack de lo más saludable para picotear en cualquier parte, pero también podemos incorporarlos a muchos platos. Además de comerlos tal cual, podemos cortarlos en mitades o cuartos, laminarlos muy finos, picarlos o rallarlos, para jugar con las diferentes texturas a la hora de añadirlos a ensaladas y otros platos.

Preparación básica de los rabanitos
Para preparar los rábanos a la hora de cocinar, lávalos bien y quítales las hojas y las puntas; a continuación, córtalos en rodajas, trocéalos o rállalos según las instrucciones de la receta.
Sí, las hojas de rábano son comestibles y nutritivas. Se pueden utilizar en ensaladas, salteadas con espinacas o mezcladas con pesto para darles un sabor picante.
Recetas con rabanitos
Ensalada fresca de ventresca y habas con rabanitos
Esta receta combina la frescura de los rabanitos con la riqueza de la ventresca de atún.
- Extraer con cuidado las habas de las vainas si son frescas.
- Poner agua a hervir en un cazo y escaldarlas durante apenas 1 minuto, algo menos si son muy pequeñas y algo más si son especialmente grandes.
- Escurrir rápidamente y enfriar con agua muy fría.
- Lavar bien los rabanitos y cortar el tallo.
- Laminar en piezas muy finas.
- Mezclar con las habas y disponer en un recipiente.
- Abrir una conserva de ventresca, escurrir el aceite y disponer una ración coronando los vegetales.
- Batir una cucharada de aceite con un chorrito de zumo de limón, pimienta negra y sal, y aliñar al gusto.
Ensalada de lechuga iceberg, rabanitos y queso feta
Una ensalada sencilla y refrescante, perfecta para acompañar cualquier comida.
- Mezclamos la mayonesa con el vinagre, el zumo de limón, aceite, sal, pimienta negra molida y tabasco.
- Rectificamos hasta que esté a nuestro gusto, con un puntito picante suave.
- Si la salsa queda muy espesa podemos añadir un poco de agua para aligerarla.
- Cortamos la lechuga iceberg lavada en rodajas o en trozos más bien grandes y la ponemos en una fuente grande, añadimos los rabanitos cortados en rodajas muy finas, la cebolla en tiritas finas y el queso feta también en láminas.
Rabanitos asados al horno
Asar los rabanitos realza su dulzura natural, equilibrando su picante característico.
- Precalentar el horno a 200º C y preparar una fuente.
- Lavar bien los rabanitos y cortar el pedúnculo -aunque las hojitas pequeñas son comestibles-.
- Cortar en cuartos o por la mitad.
- Colocarlos en la fuente y regar con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, ralladura de limón y un poco de vino.
- Añadir el romero -podemos usar un par de cucharadas en seco- y salpimentar, incorporando los dientes de ajo sin pelar.
- Hornear durante unos 25-30 minutos, removiendo la bandeja a mitad del tiempo y añadiendo un poco más de vino, si se desea.

Ensalada de espinacas con huevos y rabanitos
Una combinación nutritiva y deliciosa que aprovecha la frescura de los rabanitos crudos.
- Cocemos los huevos en agua hirviendo con una pizca de sal durante 5 minutos desde que el agua comience a hervir.
- Escurrimos y reservamos.
- Lavamos y secamos muy bien las espinacas.
- Si tenemos un centrifugador, este es el momento de utilizarlo.
- Ponemos en la bandeja de servir unos granitos de sal en la base.
- Colocamos encima una cama de espinacas, encima aros finos de rábanos.
- Pelamos con cuidado los huevos, los partimos a la mitad, y los añadimos a la ensalada.
- Escurrimos todo el aceite del atún y echamos taquitos repartidos.
Raita o ensalada cremosa de yogur con rabanitos
Una preparación refrescante y cremosa a base de yogur, perfecta para complementar platos especiados.
- Escurrir el yogur del suero para dejarlo bien cremoso y disponer en un cuenco o ensaladera.
- Batir un poco con unas varillas.
- Lavar los rabanitos, cortar los tallos si los llevaran y picar o rallar muy finos.
- Lavar y picar bien las hierbas, la col y las espinacas.
- Tostar en una sartén sin aceite a fuego moderado los cominos, la mostaza y el ajo, cuidando que no se quemen.
- Añadir al yogur, salpimentar y mezclar.
- Incorporar los vegetales, el zumo de limón y un poco de ralladura, una cucharada de aceite de oliva virgen extra y mezclar muy bien.
- Probar el punto de sal y corregir si hiciera falta.
Cómo hacer salsa de yogur indio (raita)
Bowl con rabanitos, una ensalada fresca y primaveral
Este bowl combina rabanitos con una variedad de verduras cocinadas por separado para resaltar sus sabores y texturas individuales.
Ingredientes para preparar bowl con rabanitos para cuatro comensales:
- Lombarda: ¼ de
- Judías verdes: 400 g
- Rabanitos: 1 manojo
- Calabaza: 400 g
- Arroz basmati: 320 g
- Perejil picado: 1 cucharita
- Para el aliño:
- Aceite de oliva virgen extra: 100 ml
- Calabacín: ¼
- Cebolla morada: 1 pequeña
- Zanahoria: 1/2
- Vinagre de vino blanco: 50 ml
- Sal
Elaboración paso a paso:
- Las judías: Pelamos las judías y las cortamos por la mitad y luego por la mitad queremos que nos queden palitos de unos 5 cm de longitud. Ponemos agua caliente con sal, cuando llegue a ebullición añadimos las judías a puñados, las hervimos hasta que estén al dente. En el momento que estén al dente las pasamos por agua fría y reservamos.
- La calabaza: Cortamos la calabaza en trozos del tamaño de un bocado. Salamos y pimentamos. Las salteamos a fuego vivo unos minutos hasta que estén tiernas.
- El arroz: Hervimos el arroz en agua con sal y una hoja de laurel, lo dejamos al dente.
- Los huevos: Ponemos los huevos en un cazo, partimos de agua fría. Los cocemos 4 minutos a partir de que entre el agua en ebullición. Apagamos y dejamos que se enfríen en el agua de cocción en el que nos quede la yema cuajada pero todavía untuosa.
- Los rabanitos: Cortamos los rabanitos en rodajas finas.
- La lombarda: Picamos la lombarda en tiras muy finas. La ponemos en un bol con aceite y vinagre y sal. Movemos bien para que se impregne. Dejamos macerar por lo menos 2 horas antes de comer.
- El aliño: Cortamos las verduras en cuadrados super minis los ponemos en un bol. En un bote con cierre hermético juntamos el aceite, el vinagre y la sal.
Preguntas frecuentes sobre las recetas con rábano
¿Cómo se preparan los rábanos a la hora de cocinar?
Para preparar los rábanos a la hora de cocinar, lávalos bien y quítales las hojas y las puntas; a continuación, córtalos en rodajas, trocéalos o rállalos según las instrucciones de la receta.
¿Se pueden comer las hojas de rábano?
Sí, las hojas de rábano son comestibles y nutritivas. Se pueden utilizar en ensaladas, salteadas con espinacas o mezcladas con pesto para darles un sabor picante.
¿Cuánto duran los rábanos en vinagre?
Los rábanos en vinagre pueden durar hasta dos semanas en el frigorífico si se guardan en un recipiente hermético. El sabor se intensifica con el tiempo, por lo que resultan aún más sabrosos pasados unos días.
¿Se pueden congelar los rábanos?
Sí, se pueden congelar los rábanos. Para congelarlos, trocéalos, hiérvelos un par de minutos y sumérgelos en agua helada (proceso conocido como escaldado). A continuación, sécalos bien y colócalos en una bandeja de horno y cúbrelos con film transparente. Una vez congelados, pásalos a una bolsa de congelación y consúmelos antes de seis meses.
