El pollo es hoy en día un alimento popular y muy accesible. Sin embargo, hay elaboraciones como el pollo asado que siguen siendo perfectas para un día festivo o una celebración. Este pollo asado es sencillo y humilde... ¡pero delicioso! La receta de pollo asado es un clásico en todas las casas. En muchas solía ser un habitual de las comidas de los domingos, y se adapta fácilmente a muchos comensales y se puede preparar con multitud de variantes, como esta receta de pollo al horno con limón. Me encantan los asados por muchas razones, una de ellas es porque se hacen solos, enciendes el horno y te olvidas. Pero también porque la carne queda tierna y jugosa, y porque puedes darle mil sabores y matices según con qué ingredientes los acompañes.

Ingredientes Esenciales para un Pollo al Horno Perfecto
La lista de ingredientes es realmente simple en comparación al resultado que da este plato. Además, son ingredientes tan mediterráneos que es imposible no encontrarlos.
- 1 pollo entero limpio (o patas de pollo, muslos, contramuslos o pechugas)
- 1-3 limones (jugo y rodajas/trozos)
- 2-4 unidades de patatas medianas
- 1-2 unidades de cebolla
- 4-8 dientes de ajo
- 125-250 ml de agua
- 250 ml de vino blanco (o caldo de carne)
- Aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de mantequilla (opcional)
- Sal y pimienta negra al gusto
- Hierbas aromáticas: 1 rama de tomillo, 1 rama de romero, 1-2 hojas de laurel (frescas o secas)
- 1 cucharadita de pimentón dulce (opcional)
- 1 cucharadita de pimentón picante (opcional)
- Mostaza, salsa Worcestershire, miel, hierbas provenzales, comino (opcional, para marinadas)
- 2 remolachas (opcional, para un toque griego)
Consideraciones sobre los Ingredientes
- Pollo: Puedes usar muslo, contramuslo, pechuga o el pollo entero. Dejar la piel y el hueso da más sabor (aunque al final no te comas la piel).
- Patata: Me gusta mucho como le queda la monalisa, queda muy suave y aguanta todo el rato de cocción.
- Limón: Vamos a usar su jugo. ¡IMPORTANTE! Si tus limones son muy ácidos, te recomiendo usar mitad zumo de limón mitad agua o caldo. También se utilizan trozos o rodajas.
- Orégano: Vamos a usar orégano seco para más intensidad con menos.
- Remolacha: Es opcional, pero si está de temporada, aporta color y un toque dulce y terroso.
- Ajo: Si quieres añadirle ajo, ya sea picado en el aliño o dientes enteros con las patatas y remolacha, adelante (si son enteros no los peles).
Preparación del Pollo al Horno con Patatas y Limón
Para hacer este pollo asado, lo primero que haremos es precalentar el horno a 180-200°C con calor arriba y abajo. Si tenéis tiempo, es buena idea empezar a preparar este plato la víspera o unas horas antes de encender el horno, dejando el pollo marinando para que coja mejor los aromas. En caso contrario no pasa nada, el plato tendrá igualmente muchísimo sabor.
Preparación del Pollo
Con el pollo entero, y perfectamente limpio por fuera y por dentro, quemamos los posibles restos de plumas y cortamos el posible exceso de grasa de los cuartos traseros. Se puede limpiar un poco por dentro por si tuviera algún resto, bajo el grifo de agua fría y luego secarlo con papel de cocina.
Para que quede muy sabroso, espolvorea todas las piezas con sal y pimienta. La proporción es dos partes de sal por una de pimienta. Despegamos ligeramente la piel del pollo y la untamos por fuera con una mezcla de mantequilla (en pomada), pimentón dulce, pimentón picante y sal para que, al sacar el pollo, la piel esté dorada y crujiente.
Introduce en el interior del pollo las ramas de romero, de tomillo, las hojas de laurel, los ajos enteros y sin pelar, pero ligeramente machacados (se les da un golpe con el envés del cuchillo). Lava el limón, hazle un corte en la mitad (sin llegar a partirlo del todo), y mételo en el interior del pollo. Ata con una cuerdita las dos patas para evitar que se salga el relleno y deje todo su aroma dentro.
Si se decide cocinar el pollo ya troceado, a cuartos o a octavos, se podrá salpimentar mejor cada trozo y regarlos bien con el zumo de limón. Los trozos de pollo hay que colocarlos en la bandeja del horno, a media altura, con un chorrito de aceite de oliva, primero con la piel hacia abajo. Cuando veas que empiezan a dorarse es momento de darles la vuelta. Así se cocina la parte de la piel al final del horneado, se consigue que quede tostada y de lo más crujiente.
Preparación de la Guarnición
Pelamos y troceamos las patatas en gajos. Cortamos la cebolla en plumas o en cuartos, y los limones restantes en rodajas o trozos. Pelamos los ajos si se van a picar o los dejamos enteros y sin pelar.
En el fondo de una cazuela o de la fuente en la que vayamos a asar el pollo, ponemos la cebolla cortada, el limón partido en trozos o rodajas y las patatas peladas y troceadas.

Montaje y Horneado
Riega con aceite de oliva virgen extra y coloca el pollo en el centro de la fuente. Añade el vino blanco y el agua. Puedes añadir una ramita de romero y un poco de tomillo sobre el pollo y las patatas.
Introduce la fuente en el horno, que ya estará caliente. Hornea durante unos 30 minutos a 180-200ºC. A mitad de asado, dale la vuelta al pollo y riega el pollo por encima con sus jugos. Repite esta operación un par de veces más durante el cocinado. Si durante ese tiempo, observamos que se consume el caldo, es imprescindible añadir más vino o agua.
Sube la temperatura a 200ºC y continúa la cocción durante unos 15 minutos, o hasta que la piel esté bien dorada y crujiente. El tiempo total de horneado dependerá del tamaño del pollo, pero rondará una hora o una y veinte minutos. Lo normal es que tarde entre 50-60 minutos en asarse, pero dependerá del tamaño. Saca del horno y deja reposar 10 minutos antes de partirlo. Las patatas deben quedar bien hechas y los ajos blanditos.
Muslos de Pollo al Limón asados al Horno
Consejos Adicionales para un Pollo Jugoso y Crujiente
- Marinado: Si tienes tiempo, es buena idea empezar a preparar este plato la víspera o unas horas antes de encender el horno, dejando el pollo marinando para que coja mejor los aromas. En un bol, puedes exprimir el zumo de dos o tres limones, añadir mostaza, salsa Worcestershire, aceite de oliva, vino blanco, miel, hierbas provenzales, comino, sal y pimienta.
- Hierbas aromáticas: Aunque no es imprescindible, las hierbas aromáticas aportarán al pollo asado un toque muy especial. Puedes agregar unas ramitas de tomillo, de romero o de orégano. Si son frescas, mejor, pero si no tienes hierbas frescas, puedes usar secas. Sé prudente al espolvorearlas por encima porque las hierbas secas son mucho más potentes de sabor.
- Mezcla de especias: También puedes decantarte por una mezcla de especias especial para el pollo con limón. Suele llevar cebolla y ajo en polvo, algunas hierbas aromáticas, nuez moscada, hinojo, pimienta negra… Le aportarán un sabor muy rico.
Variante Griega: Pollo al Limón con Patatas y Remolacha
Esta versión de Pollo al Limón con Patatas al Estilo Griego (y con un toque opcional de remolacha que la aporta color) no falla. Aromatizado con limón y orégano, este plato combina la jugosidad del pollo con la suavidad de las patatas y el toque dulce y terroso de la remolacha si la usas. Todo se cocina en una sola bandeja, ideal para una comida fácil pero llena de sabor, perfecta para cualquier ocasión, ya sea entre semana o con invitados.

Ingredientes Adicionales para el Aliño Griego
- 150 ml de zumo de limón (aprox. 3 limones grandes)
- 150 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de orégano seco
- 1.5 cucharaditas de sal
- 0.75 cucharaditas de pimienta negra
- 2 remolachas medianas
- Cebollino (u otras hierbas frescas como eneldo o perejil, para servir)
Preparación del Pollo al Limón con Patatas al Estilo Griego
- Precalienta el horno a 190ºC.
- Mezcla en una jarra o bol pequeño el zumo de limón, aceite de oliva, orégano, sal y pimienta negra. Reserva.
- Lava bien las patatas y córtalas a gajos del mismo tamaño (peladas o no al gusto). Transfiérelas a una fuente de horno.
- Pela las remolachas, córtalas a trozos y ponlas en la fuente con las patatas.
- Dale otro meneo al aliño para asegurarte de que está bien mezclado y añade la mitad sobre las patatas y la remolacha. Remueve para que se impregnen bien.
- Salpimenta las patas de pollo por ambos lados y colócalas con la piel bocabajo sobre las patatas. Vierte un cuarto del aliño por encima del pollo, masajeándolo para que se impregne bien. Dales la vuelta y vierte el resto del aliño por encima de la piel, masajeando de nuevo si hace falta para que el aliño quede bien repartido.
- Hornea hasta que el pollo esté cocinado (la carne se separará fácilmente del hueso) entre 50 y 60 minutos, el tiempo exacto depende de cada horno y del tamaño de las piezas de pollo.
- Retira el pollo de la fuente y reserva. Enciende el grill del horno y devuelve las patatas con la remolacha al horno (al nivel del medio), durante 5-15 minutos para que se evapore un poco el líquido restante y las patatas y la remolacha se doren. El tiempo exacto dependerá de la potencia de tu grill y del dorado que prefieras, pero no te despistes para que no se quemen.
- Devuelve el pollo a la fuente y hornea debajo del grill unos 3-5 minutos más para que la piel quede crujiente.
- Sirve el pollo con las patatas, la remolacha y los jugos de la fuente con un poco de hierba fresca picada por encima si quieres.
Ideas de Guarniciones para Acompañar
Una ventaja que presenta este pollo al horno con limón, como casi todas las recetas de pollo asado, es que podemos acompañarlo de una gran variedad de guarniciones. Arroz, patatas cocidas, fritas o en puré, verduras a la plancha o una sencilla ensalada son estupendas opciones.
- Patatas asadas: Se hacen al microondas o al horno (como en nuestra receta) y puedes espolvorearlas con romero o hierbas provenzales o servirlas con una ajonesa casera.
- Arroz blanco: Es perfecto para mezclar con la salsita que queda en el pollo, mezcla del aceite, el limón, la sal, la pimienta y los propios jugos del pollo.
- Verduras salteadas: Calabacín, berenjena, pimiento, cebolla, brócoli, col lombarda... Trocéalos y saltéalos unos minutos en una sartén o un wok con un poquito de aceite y alguna hierba aromática. No necesitas que estén muy hechos, si quedan al dente estarán más crujientes y deliciosos.
- Verduras al vapor: La técnica de cocción al vapor es una de las más saludables, ya que los alimentos se cocinan sin grasa. Además, es sencillísima de realizar. Solo tienes que colocar las verduras escogidas en el cestito para cocer al vapor, encajarlo en una olla con agua hirviendo y dejar que se cuezan.
- Ensaladas: Vistosas, saludables y ligeras, además de ser muy versátiles y facilísimas de realizar, las ensaladas aportarán a tu menú un toque de frescor.