Tengo debilidad por el salmón fresco y son muchas las veces que lo hago en casa para comer, para cenar, casi en cualquier ocasión y de mil maneras diferentes. Es tan versátil y ofrece tantas posibilidades en la cocina que lo mismo se presta para un menú cotidiano de diario en cualquier época, que luce de lujo en un festín de fiestas y celebraciones con invitados.
En filetes, en lomos, en tacos o en rodajas, el salmón es un pescado muy sano, muy rico en Omega 3 y proteínas de alta calidad, además de vitaminas y minerales esenciales. Y además de saludable, es delicioso, con una textura suave y sedosa y con un sabor intenso que suele gustar a todos. Merluza, bacalao y sepia son algunas de las maneras más saludables de proporcionar proteínas a tu organismo, ya que su digestión suele ser más ligera que la de la carne. Sin embargo, en esta ocasión hablaremos del salmón, el rey del Omega 3. Sus propiedades nutritivas le convierten en el protagonista ideal de muchas recetas fáciles y rápidas. ¿Quieres descubrirlas?
Propiedades del Salmón: Un Pescado Muy Nutritivo
El salmón es un pescado de los llamados azules, con alto contenido de ácidos grasos monoinsaturados, insaturados y omega-3. Es fuente de proteínas, con un alto contenido medio de las mismas, y minerales como yodo, potasio, magnesio, fósforo, selenio, hierro y calcio. El aporte de vitaminas contribuye al buen funcionamiento del intestino y la glándula tiroides. Hay un aporte significativo de vitaminas del grupo B. De las vitaminas liposolubles podemos mencionar el aporte de vitamina E y D, que fortalece los huesos.

Salmón Congelado: Conveniencia y Calidad en tu Mesa
No es sorpresa que al tener tantas virtudes para nuestra salud y nuestro apetito, el salmón sea uno de los alimentos que más se comercializan de forma congelada. Esto se debe a que a la hora de querer preparar algo cargado de sabor, fácil de hacer y que sea saludable al mismo tiempo, el salmón congelado es una excelente opción. No te dejes engañar por su apariencia totalmente gourmet, ya que el filete de salmón es un plato muy sencillo de preparar. No tendrás por qué preocuparte por elaboradas recetas ya que su fácil elaboración hace de este delicioso pescado un plato que tanto tú como tus comensales disfrutarán, desde la apariencia hasta el aroma y su sabor.
La mejor forma de tener un filete de salmón es adquirirlos en empresas profesionales que oferten alimentos congelados como lo es Jet Extramar. Te garantizan la calidad del filete de salmón y la cadena de frío que necesita hasta llegar a tu restaurante o tu hogar.
Manejo y Cocción del Salmón para Preservar su Jugosidad
El salmón es un pescado muy agradecido que admite varias formas de preparación, tanto crudo como cocinado. La dificultad para cocinarlo es hacerlo sin pasarte de tiempo, ya que entonces quedará reseco. Por su parte, para tomarlo crudo tiene que haber estado congelado con anterioridad, a fin de prevenir el anisakis.
Métodos de Descongelación
- Cuando tengo intención de cocinar un alimento congelado, lo que hago habitualmente es sacar ese producto del cajón y subirlo a la nevera, dejando que allí se descongele lentamente, y en unas 24 horas está perfecto para ser cocinado.
- Si voy mal de tiempo, lo saco a temperatura ambiente y entonces el proceso se reduce a tres o cuatro horas.
- A las malas, también puedo utilizar el microondas para descongelarlo en unos minutos, aunque en ese caso el proceso cocina algunas partes, especialmente las de los extremos. Microondas: podemos usar la función de descongelar, siempre siguiendo las instrucciones en relación al peso de la piezas de salmón. Para que quede mejor, ponemos el salmón sobre un papel de cocina y colocamos otro encima.
- Chorro de agua fría: colocamos los lomos en un recipiente dentro de una bolsa de bocadillos y echamos agua fría sobre el recipiente hasta que se llene.
¡Advertencia importante! No pongas el salmón bajo el grifo de agua para ayudar a descongelarlo. Lo que puede ser válido para descongelar rápidamente unos langostinos, no vale para el salmón. Si lo "lavas" quedará luego como aguado, con menos sabor.
Cómo Cocinar Salmón para que no Quede Seco
El tiempo ideal de cocción para el salmón suele estar entre los 10 y los 12 minutos. Tiene que quedar cocinado por fuera y de color rosa claro opaco por dentro.
- En el caso de freír: cuando se cocina un salmón no hace falta que le demos vueltas. Esperamos 1 minuto y damos la vuelta.
- En el caso de usar horno: no superar nunca tiempos de 15 minutos dentro del horno, lo mejor es que cortemos el salmón en trozos más pequeños para que se hagan en su jugo.
Para saber si está listo, la mejor manera es meter un palillo muy fino en uno de los filetes. Otro método es golpear el filete suavemente con el dedo o una cuchara en el centro. Si cede a las escamas es que está listo.
Errores Que Todo El Mundo Comete Al Cocinar Salmón
El Arte de Sazonar: Especias y Aderezos para el Salmón
Sazonar antes de preparar el salmón, ya sea al horno o a la plancha: El salmón toma el sabor de las especias, sal y aceites que le echemos y lo dejemos reposar al menos 15 minutos. Podemos echarle toda cantidad de especias que deseemos, desde las tradicionales, como pimentón, a unas picantes como sal de chipotle.
¿Qué especias le van bien al salmón? Así de primeras, la especia preferida para tomar con salmón es el eneldo. Pero también tienes otras posibilidades para intensificar su sabor como son las semillas de mostaza, el hinojo, el jengibre o el pimentón.
El cilantro es un ingrediente al que amas o al que odias, no hay termino medio. Sin embargo, estoy casi seguro de que todos disfrutarán con el salmón al papillote con cilantro de María José, porque al mezclarlo con el salmón, los sabores se mezclan y se matizan, consiguiendo un equilibrio que resulta delicioso. Me gusta mucho esta receta de Philippe, el salmón al horno con salsa agridulce ya que es una receta fácil, elegante y llena de matices, como casi todas las que prepara nuestro compañero mexicano.
Acabo de descubrir esta receta del salmón al horno con salsa de cítricos y jengibre es una buena prueba de las muchas posibilidades que tiene este ingrediente. Mezclado con el dulce y el ácido de los zumos y el ligero toque picante del jengibre, la salsa es una locura y el sabor del pescado es sencillamente, redondo. Si teníamos una combinación fabulosa con el limón, el salmón a la naranja no se le queda atrás. Las salsas orientales le van muy bien al salmón y buena prueba de ello es este salmón en papillote con puerros, zanahorias y salsa teriyaki que nos enseñó Esther y que resulta perfecto para cuando queremos hacer dieta baja en calorías.

Recetas Fáciles y Deliciosas con Salmón Congelado
1. Salmón al Horno Directamente desde el Congelador: ¡En Menos de 15 Minutos!
Me pasa muchas veces que cuando termino la jornada no me he acordado de dejar alimentos listos para la cena y me da rabia tener que recurrir a productos precocinados o caer en la típica ensalada noche tras noche. Por eso os quiero enseñar cómo cocinar salmón congelado para que quede de película en menos de quince minutos. Hablamos de cocinar tacos o lingotes de salmón congelados sin descongelarlos previamente.
Para cuando no hay casi tiempo y necesitamos improvisar una cena sabrosa, hay formas de cocinar el salmón congelado, llevándolo del congelador al horno y de ahí a la mesa todo en menos de 15 minutos. Podéis ver lo fácil que es cocinar salmón congelado directamente sin descongelar con una estupenda salsa de miel y mostaza.
Lo ideal para esta forma de cocinar el salmón es cortar porciones rectangulares de unos 8 a 10 cm de largo, aproximadamente 3 cm de lado y el alto que tenga el salmón que será más o menos de unos 2 cm a 3 si son de la parte más alta. Este tamaño de lingotes es perfecto para servir como ración y es perfecto para ser cocinado en el horno, incluso partiendo de congelado como ahora veréis.
Se trata de una técnica sencilla, en la que las tres claves para un resultado perfecto son la temperatura del horno, el uso de papel aluminio y la elaboración de una salsa que dé el toque final a nuestra preparación, consiguiendo un plato redondo y completo.
- Debemos precalentar el horno a 220ºC y dejarlo en esa temperatura durante al menos 10 minutos para así conseguir una temperatura intensa en su interior cuando vayamos a cocinar el salmón.
- Para conseguir un efecto vapor, la primera fase de la cocción del salmón congelado la haremos cubriendo el pescado con una capa de papel aluminio fuerte o grueso, -o dos capas del habitual de casa-. En esta primera fase se libera la humedad del pescado congelado gracias a la cocción al vapor. Dejad que el salmón se cocine en ese "papillote" durante 5 minutos.
- Para la segunda fase, retiramos el papel aluminio, salpimentamos y dejamos que el horno ase el pescado, secando el exceso de humedad -parte será reabsorbida por el pescado quedando así bien jugoso- y produciendo la caramelización de parte de la salsa, dando a nuestro plato un aspecto apetecible.
Tendremos que cocinar el salmón un total de 12 minutos, suficientes para que el pescado alcance unos 58-60 grados en su interior. No hay tiempo para descongelar? Coloque los trozos de salmón congelado en un molde para hornear forrado con papel de aluminio. Retire la tapa, rocíe el salmón con aceite, sazone con sal y pimienta y cocine sin tapar durante 10 a 12 minutos hasta que esté opaco por fuera y se desmenuce cuando se prueba con un tenedor.
Podemos utilizar cualquier salsa que nos guste para el pescado, como la mayonesa, la mayopesto que tenéis en la foto o hacer una mezcla que nos guste para la ocasión. Os sugiero una mezcla de mostaza y miel, añadiendo si queréis copos de guindilla, ajo y cebolla crujiente. El sabor es realmente delicioso, pero, como ya os decía, podéis utilizar cualquier otra salsa que sea susceptible de pasar por el horno.
Usa el mejor papel aluminio que tengas en casa. Prepara una salsa sabrosa. La salsa ayuda a que el salmón se cocine en la fase de cocción al vapor, y también protege el pescado de un excesivo cocinado en la segunda fase o fase de asado.

2. Filete de Salmón en Salsa: Una Opción Rápida y Deliciosa
El salmón es uno de los pescados más deliciosos que podemos conseguir en el mercado, no solo por su rico sabor si no también por su fácil preparación. De hecho, no necesitas más que un par de ingredientes y poner tu creatividad culinaria a trabajar.
¿Cómo preparar filete de salmón en salsa? Como ya hemos mencionado el salmón es uno de los alimentos más saludables que pueden existir ¿Por qué? Simple, por su increíble aporte de proteínas y diversos nutrientes que ayudan a nuestro organismo a estar mucho mas fuerte y sano, además de ello es una rica fuente de omega 3 y antioxidantes. Sigue estos sencillos pasos y deleita a tus clientes o invitados preparando tu filete de salmón en salsa.
Tiempo total: 35 minutos
Ingredientes:
- 4 filetes de salmón sin aditivos de Jet Extramar
- Aceite de oliva extra virgen
- El zumo de ½ limón
- Sal y pimienta recién molida al gusto
Para la salsa:
- 4-5 cucharaditas de mayonesa
- 2 cucharaditas de alcaparras
- 1 diente de ajo picado
- 1 cucharadita de cebolla cortada finamente
- 1 cucharadita de perejil bien picado
Preparación:
- Preparación de la salsa: Mezcla todos los ingredientes en un recipiente hasta que queden bien integrados. Puedes ir precalentando el horno a 200º mientras tanto.
- Preparación de los filetes: Primero deberás lavar con cuidado el salmón y secarlo suavemente con una toalla absorbente.
- Cubre toda la superficie de la bandeja con aluminio y engrasa con aceite de oliva.
- Coloca los filetes de salmón sobre la bandeja y exprime sobre ellos el ½ jugo de limón y un poco de aceite de oliva. ¡No te olvides de salpimentar!
- Cúbrelos con la salsa cremosa que hemos preparado.
- Llévalos al horno aproximadamente 15 minutos a 200 C.
- Y por último sirve y ¡Deja que tus comensales disfruten de este manjar!

3. Más Recetas Fáciles con Salmón (Fresco o Previamente Descongelado)
Aquí tienes otras maneras de disfrutar del salmón en la cocina, ideales para tus filetes frescos o aquellos que hayas descongelado previamente:
- Salmón a la Plancha: Simple pero no por ello menos delicioso, el salmón a la plancha a menudo es como mejor luce si lo preparamos bien; se hace en un momento y combina con mil guarniciones y salsas diferentes. La clave está en dejarlo dorado y crujiente por fuera, y muy jugoso y tierno por dentro. En el caso de freír: cuando se cocina un salmón no hace falta que le demos vueltas. Esperamos 1 minuto y damos la vuelta.
- Salmón al Microondas: Cocinar salmón al microondas nos apaña una comida o cena en tiempo exprés, queda fabuloso y apenas manchamos nada. Es genial para una sola persona si queremos comer bien y no complicarnos, o para preparar en tandas varias raciones.
- Salmón en Papillote: El papillote es una técnica que nos permite cocinar el salmón en sus propios vapores dentro del horno. Este salmón al horno en papillote se cocinó con cebolla, pimiento y zanahoria, todo junto en el mismo paquete. El toque final fue un espolvoreado con abundante pimienta rosa. Las salsas orientales le van muy bien al salmón y buena prueba de ello es este salmón en papillote con puerros, zanahorias y salsa teriyaki que nos enseñó Esther y que resulta perfecto para cuando queremos hacer dieta baja en calorías.
- Salmón con Costras y Salsas Cremosas: Nada mejor que una cremosa salsa con su toque ácido cítrico para equilibrar la carne tan sabrosa de este pescado graso, que además nos salvará de un apuro si por algún motivo se nos pasa algo de cocción. Con frecuencia preparo en casa recetas de pescado con una costra de mayonesa gratinada. Esta salsa tras pasar por el horno queda esponjosa y ligeramente dorada en la parte superior, con una textura que me resulta divina. De modo similar ha hecho Carmen con este salmón al horno con costra de ajonesa usando para la costra una mayonesa de ajo que le dará al salmón un toque perfecto. Terminamos la recopilación con una receta sencilla, el salmón al horno con costra de perejil y mostaza.
- Salmón en Croute o Kulibiak: Una receta parecida al salmón en croute o en hojaldre, es este Kulibiak, un pastel ruso de salmón que nos enseñó María José hace tiempo y que cuando probé me pareció muy rico. Lo característico de este tipo de pasteles a diferencia con cualquier empanada es que se compone de varias capas de ingredientes picados apiladas sucesivamente, para evitar que se mezclen.
- Salmón con Hierbas Aromáticas: Las hierbas aromáticas son el principal secreto de este delicioso salmón al horno con hierbas que nos enseñó Carmen hace unos meses. Resulta perfecto para cenar ya que es una receta ligera y saludable, pero llena de sabor. El salmón tiene gran efecto saciante por lo que con una tajada de unos 150 g quedaremos plenamente satisfechos.
- Salmón al Horno con Cítricos: El salmón al horno con cítricos que hizo Lola, no utiliza solamente el zumo sino que introduce rodajas de naranja y limón para intensificar el sabor.
- Salmón al Horno con Noodles y Mirin: Esta receta de salmón al horno con noodles y mirin es un auténtico plato completo ya que incluye las proteínas del pescado y los hidratos de los noodles.
- Tacos de Salmón al Horno con Patatas: Esta receta de tacos de salmón al horno con patatas espolvoreadas con pimienta negra es perfecta para cuando queremos hacer una cena ligera, sin complicaciones. Una patata, y dos o tres taquitos de salmón y listo en diez minutos. Son solo tres o cuatro ingredientes y se hace en un pispás.
Acompañamientos Ideales para el Salmón
Si optamos por los acompañamientos clásicos los más habituales son el arroz blanco, las patatas cocidas o una ensalada de hojas verdes. Cualquiera de estas guarniciones resulta perfecta para acompañar el delicioso salmón con salsa asado, que tendremos listo, del congelador a la mesa en menos de 30 minutos.

Consejos para Conservar el Salmón
Conservar el salmón no tiene ningún misterio, ya que, como cualquier otro pescado, tiene que estar en nevera.
- En la nevera: Si lo compras fresco, lo ideal es consumirlo el en el día o al día siguiente lo más tardar, siempre cocinándolo a una temperatura mayor de 60 °C durante al menos dos minutos. Si lo conservas en un recipiente de cristal hermético puede aguantar hasta 48 horas.
- En el congelador: Si lo compras congelado, asegúrate de no romper la cadena de frío hasta que vayas a descongelarlo. Si lo compras fresco y lo quieres consumir crudo, tu congelador debe alcanzar una temperatura de al menos -20 °C y conservarlo así cinco días.