Descubriendo el Tahini: Un Ingrediente Versátil y Saludable en la Cocina

Si alguna vez has probado un buen hummus, ya conoces el sabor del tahini. Esa pasta cremosa de sésamo tostado tiene un gusto intenso, un poco amargo y muy aromático, que engancha desde la primera cucharada. Más allá del hummus, este ingrediente tiene mil caras: acompaña verduras, carnes, panes, ensaladas y hasta postres.

¿Qué es el Tahini y Por Qué es Tan Saludable?

El tahini, también conocido como tahina o tahín, es una pasta a base de sésamo que se usa en muchas recetas típicas de Oriente Próximo y se ha expandido al resto del mundo. No es más que semillas de sésamo tostadas y molidas hasta obtener una crema suave y espesa. De raíces mediterráneas y de Oriente Medio, el tahini es un clásico de toda la vida, pero hoy su uso se ha ampliado muchísimo.

Semillas de sésamo tostadas y molidas

Beneficios Nutricionales del Tahini

Además de sabroso, el tahini es muy nutritivo. Está cargado de minerales como:

  • Calcio: esencial para mantener fuertes los huesos.
  • Magnesio y Hierro: el cobre favorece la absorción de hierro.
  • Zinc y Fósforo: importantes para diversas funciones corporales.
  • Potasio: otro mineral clave para la salud.

Aporta proteínas vegetales y contiene grasas saludables que cuidan el corazón. También suma vitaminas del grupo B, como la vitamina B6, que ayudan a mantener la energía a lo largo del día y son imprescindibles para el sistema nervioso. Contiene fibra, fitonutrientes antioxidantes como el selenio -que fortalece el sistema inmune- y posee propiedades antibacterianas, protegiendo el hígado y los riñones. Todas estas bondades han sido confirmadas por diversos estudios.

Tipos de Tahini

En el mercado encontramos diferentes tipos de tahini. La mayor diferencia es entre el tahini oscuro y el tahini blanco:

  • Tahini oscuro: Proviene de semillas de sésamo enteras con la piel y tiene un sabor más intenso.
  • Tahini blanco: Proviene de semillas peladas, suele tener una textura más cremosa y líquida y es de sabor suave. Al ser pelado, contiene una cantidad ligeramente inferior de minerales.

También podemos encontrar la pasta en variedad con sal y sin sal. Existe, además, el tahini negro, preparado con la variedad de sésamo de este color.

Cómo Hacer Tahini Casero

Si te animas a hacerlo en casa, solo necesitas tostar semillas de sésamo y triturarlas con un poco de aceite de oliva hasta lograr la textura deseada. El único ingrediente necesario son las semillas de sésamo; podemos usarlas crudas -el resultado tiene un punto de amargura, suave pero que no gusta a todo el mundo- o tostadas. Yo, si tengo la opción y el tiempo, prefiero tostarlas en casa: no lleva más que cinco minutos en una sartén a fuego medio-bajo, removiendo muy a menudo para que no se quemen. Sabremos que están listas cuando tengan un color dorado y huelan bien.

Proceso de elaboración de tahini casero

También se le puede añadir un poco de aceite, no para darle sabor -es mejor escoger los más neutros, como el de girasol, porque queremos que sepa a sésamo- sino para hacerle la vida más fácil a la máquina con la que lo vayamos a preparar. Una batidora de vaso -tipo americana- no procesará el sésamo si no hay un poco de líquido. Una batidora de mano sí lo hará, pero si no es muy potente un poco de aceite puede ayudarle en el proceso; y si vais a usar un robot con bastante potencia no será necesario. El aceite tiene otro efecto colateral: hace que el tahini se quede menos mazacote con el frío, lo que puede ser una ventaja si quieres que tenga la máxima untuosidad desde la nevera.

Ingredientes para Tahini Casero (unos 200 g)

  • 150 g de sésamo tostado
  • 50 ml de aceite neutro (opcional, si creemos que la máquina lo necesita)

Instrucciones

  1. Poner el sésamo -y, si es necesario, también el aceite- en un vaso, batidora americana o robot de cocina y triturar, empezando por una velocidad media durante 30 segundos y subiendo hasta el máximo a medida que empieza a convertirse en una pasta.
  2. Estará listo cuando esté cremoso y emulsionado: solo queda pasarlo a un tarro con tapa y guardarlo en la nevera.

Si se endurece, añade unas gotas de agua caliente o aceite y mezcla bien. Guárdalo siempre en un frasco hermético dentro de la nevera. Aguanta semanas sin problema. Es normal que el aceite se separe. Solo remueve antes de usarlo y listo. Ten en cuenta que el tahini tiene sabor fuerte.

Recetas con Tahini: Más Allá del Hummus

El tahini es mucho más que “ese ingrediente del hummus”. Es versátil, saludable y capaz de transformar tanto un plato sencillo como una receta elaborada. En la cocina moderna lo verás en batidos, aliños para ensaladas, tostadas, bowls de verduras e incluso en repostería. ¿Brownies con tahini? ¡Sí, y mucho más!

¿Cómo hacer TAHINI casero? l El método más RÁPIDO y SENCILLO

Platos Salados con Tahini

1. Hummus Tradicional y sus Variantes

El rey indiscutible. Garbanzos cocidos, tahini, ajo, limón y aceite de oliva. Trituras todo y lo sirves con un chorrito de aceite y pimentón. El hummus tradicional es, casi con seguridad, la receta árabe más conocida en todo el mundo, junto con el falafel y el tabulé. Para prepararlo hay que pelar los garbanzos y reservar el caldo del bote para después. Se colocan en el vaso de la batidora, o de la Thermomix si se tiene, junto con chorro de aceite de oliva, un limón pequeño en zumo, el tahini, el diente de ajo picado, la sal y el agua. Tenemos hummus para todos los gustos y de todos los colores; desde el canónico que desgranamos en el vídeo de abajo hasta el de remolacha con hierbabuena, el de zanahoria asada con pimentón o el de judías con setas salteadas. ¿Necesitas más variedad? Prueba añadiéndole olivada, pimientos asados o morrones o aguacate.

Hummus tradicional con pan de pita y verduras

2. Baba Ganoush

El hermano ahumado del hummus. Se hace con berenjena asada mezclada con tahini, limón y ajo. Os lo contamos todo sobre este delicioso untable en este artículo, con un montón de trucos para conseguir el característico sabor ahumado de la receta original, como quemar las berenjenas a la llama en los fogones de casa.

3. Patés de Verduras Enriquecidos

Puedes ponerle un par de cucharadas de tahini -quitando un poco del aceite de la receta original para que no quede demasiado graso- a este paté de verduras asadas que también puede funcionar como salsa, uno con alcachofas y dátiles o el de setas (este de aguacate y cebolla asada ya lo lleva de serie). ¿Qué conseguiremos con esto? Un sabor más profundo y una textura más untuosa, que no es poco.

4. Albóndigas con Salsa de Tahini

Prepara tus albóndigas de carne o vegetales de siempre, pero acompáñalas con una salsa de yogur, tahini, limón y hierbas frescas.

5. Ensaladas con Aliños de Tahini

Mezcla tahini, agua, ajo rallado y zumo de limón hasta obtener una crema ligera. Vierte sobre tus ensaladas o verduras al vapor. Prepara una auténtica bomba de sabor elaborando una salsa con tahini, zumo de limón, aceite de oliva, ajo triturado, sal, cayena y una pizca de comino. Dale la textura que quieras mezclándola con agua o té verde.

  • Ensalada con Tahini y Calabaza Asada: Una ensalada completa que queda espectacular por sus colores. La podemos preparar incluso para las ocasiones especiales y en fiestas.
  • Ensalada de Pasta con Tahini: Si prefieres una ensalada fresca más contundente prueba a aliñar tu ensalada de pasta con una salsa de tahini. Es muy fácil de preparar: mezcla 2 cucharadas de tahini, media de aceite de oliva, un chorrito de zumo de limón, algo de agua, sal y azúcar ¡y listo!

6. Brochetas de Pollo con Salsa de Tahini

Esta salsa combina a la perfección con las brochetas: mezcla 2 cucharas de tahini, 1 cucharada de salsa de soja, 1 cucharada de miel, 1 cucharada de aceite de sésamo y una pizca de ajo en polvo. ¡Tremendo! También es uno de los acompañamientos habituales del shawarma: pruébala con otros platos a base de cordero, la combinación es espectacular.

7. Tallarines con Salsa de Tahini y Verduras

Una receta muy rápida para una comida o cena exprés. Para que aporte más proteína, podemos añadir 250 g de tofu firme a la hora de saltear las verduras.

8. Brócoli al Vapor con Aliño de Tahini y Anacardos

Una combinación saludable y deliciosa para realzar el sabor del brócoli.

9. Tallarines de Calabacín con Aliño de Tahini

Una opción ligera y nutritiva, ideal para una cena rápida.

Opciones Dulces con Tahini

1. Brownies con Tahini

Un capricho dulce. Añadir unas cucharadas de tahini a la masa de los brownies les da una textura más cremosa y un matiz que recuerda al sésamo tostado.

2. Tahinomelo (Tahini con Miel)

No, no se trata de tahini con melón, sino con miel. Una receta de origen griego que sirve igual para alegrar una tostada en el desayuno o merienda que un yogur a cualquier hora del día. La proporción entre ambos ingredientes dependerá del gusto por el dulce que tenga quien lo vaya a tomar: para mí, que no soy nada golosa, está ideal con dos partes de tahini por una de miel. La dulzura de la miel va muy bien con la astringencia del tahini, y a ambas les va genial combinarse con frutas como las fresas o la sandía; es importante no pasarse: un simple chorrito o hilito bien fino será suficiente.

3. Untable de Cacao y Avellanas

Si trituras tres cucharadas generosas de tahini con 75 g de avellanas tostadas y peladas y una cucharada generosa de cacao puro, conseguirás un untable chocolateado sano y delicioso. Puedes añadirle el endulzante que quieras, siempre en pequeñas cantidades (porque añadir siempre se puede, pero quitar no).

4. Bolitas Energéticas de Tahini y Dátiles

Un postre saludable que está listo en 10 minutos, para las tardes en que nos apetece algo dulce y necesitamos mantener los niveles de energía o queremos algo pequeño para acompañar el café. Es un postre para adultos que no es demasiado dulce. Si somos muy golosos o vamos a prepararlo para los niños, podemos usar más cantidad de dátiles o un par de cucharadas de sirope de arce.

5. Galletas con Tahini

Sustituye la mitad de la mantequilla de tus recetas de galletas por tahini (en serio: te gustará el sabor más denso). Hay infinidad de galletas con tahini, que van desde las opciones más sencillas y austeras -veganas, sin gluten, sin azúcar- hasta auténticas odas a la decadencia pastelera más lujuriosa y azucarada. Prepara unas galletas caseras saludables muy nutritivas. Se puede añadir chips de chocolate, pasas, arándanos o frutos secos como nueces o almendras picadas.

Galletas de avena y tahini con chips de chocolate

6. Smoothie Proteico con Tahini

Si quieres añadir una dosis de proteína extra a tu batido, prueba a añadir una cucharadita de tahini a tu batido de proteínas en polvo. Agrégale también leche y medio plátano. Delicioso.

7. Tostada con Tahini y Fruta

Un desayuno completo que te mantendrá saciada durante el resto de mañana. Unta el tahini en una tostada de pan integral y después acompáñalo con fruta. El plátano, los arándanos o las frambuesas combinan muy bien.

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