El otoño es una época en la que se suceden las fiestas relacionadas con los alimentos y la gastronomía. Es la época de las vendimias y de las cosechas. Es ahora cuando las calabazas comienzan a abundar. La calabaza es el fruto de la planta Cucurbita maxima, son los frutos más grandes del mundo y pueden rebasar los 130 kg. de peso. Pertenecen a la familia de las cucurbitáceas como lo son los pepinos, los calabacines o los melones. De la calabaza podemos también aprovechar sus flores y semillas, muy ricas en nutrientes, ambas partes son comestibles lo que hace que prácticamente podamos aprovecharla en su totalidad. Su mejor época es justo después de su cosecha, al final del otoño. Se trata de un alimento muy rico en nutrientes: contiene hidratos de carbono, principalmente en forma de almidón y un pequeño porcentaje de proteínas (1,2 gramos/100 gramos). Tiene un elevado contenido en agua, aproximadamente un 90 %. Muchas de las calabazas se caracterizan por su contenido en betacaroteno y otros carotenoides que además del color tan característico que le aportan, tienen propiedades antioxidantes. Estos carotenos son transformados en vitamina A dentro de nuestro cuerpo y esta es relevante para diferentes funciones vitales. Su contenido en vitamina C también es importante, del orden de unos 12 gramos por cada 100 gramos. Destacan también por su contenido en vitamina B6, B2, B5 y B9 además de cobre y manganeso y en menor medida potasio y magnesio.
Ya estamos en otoño y parece que la temperatura baja. ¡Me encanta esta crema de calabaza y calabacín! Todos los domingos preparo una crema de verduras para tener durante la semana, es una de mis cenas favoritas. Siempre la tomo con picatostes y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Parece que la primavera por fin se anima a asomarse poco a poco. Al menos en el centro y en el sur de la península, los días por fin son más cálidos. Durante todo el otoño y el invierno me suelo preparar cremas de verduras que me aseguran una ración deliciosa de verduras al día. Además, preparo un tupper gigante de unos 3 litros un día y tengo para 5 cenas, como mínimo. Algunas veces incluso las diluyo en un poco de agua para hacer caldo que puedo usar tanto con fideos como en arroces o legumbres. Me parece un plato base genial para tener en la nevera que nos resuelve un montón de comidas. Si os soy sincera, generalmente la hago siempre a ojímetro. Hoy os traigo las cantidades que he usado para obtener este resultado concreto, pero podéis variar las proporciones de calabacín y calabaza como queráis.
¡Qué deliciosa combinación! Esta receta de crema de calabaza y calabacín es perfecta para calentar el cuerpo y el alma en un día otoñal. Este plato es muy sencillo de preparar y puede ser el entrante perfecto de una cena con invitados. Sin duda, la calabaza es una de las verduras de temporada de otoño más versátiles, pero no es la única. Los meses otoñales llenan de tonos ocres nuestra cocina y de alimentos como manzanas, setas y castañas. ¡Prueba a cocinar estos ingredientes! Te proponemos una crema de castañas, una ensalada de otoño o, si quieres algo más original, atrévete con estas crepes saladas de espinacas y setas. ¿Prefieres algo dulce? ¡No te preocupes! Tenemos un crumble de manzana con helado de vainilla para chuparse los dedos.
Crema de Calabaza y Calabacín
Calienta el aceite de oliva en una olla grande y sofríe la cebolla junto con el ajo hasta que estén transparentes. Agrega la calabaza y el calabacín cortados en cuadrados. Sofríe unos 5 minutos hasta que se doren ligeramente. Espolvorea el Sazonador Verduras Mediterráneas sobre las verduras y mezcla bien. Añade el caldo de verduras y cuando rompa a hervir, baja el fuego y deja cocinar unos 15-20 hasta que las verduras estén tiernas. Retira la sopa del fuego y tritura con una batidora o licuadora hasta conseguir una consistencia cremosa. Incorpora la leche de coco a la crema y mezcla bien. Vuelve a calentar la crema a fuego lento. Añade sal y pimienta al gusto. Sirve en tazones y decora con perejil o cilantro fresco.

En el vaso de la Thermomix ponemos el aceite y la cebolla. Troceamos durante 3 segundos, a velocidad 5. Añadimos el calabacín, la calabaza, la patata, la sal y el agua. Incorporamos los quesitos y esperamos unos minutos a que la temperatura del vaso baje a 80º (15 minutos aprox.).
Calabacín y Calabaza al Horno
¿Buscas una receta sencilla, saludable y llena de sabor? ¡Esta delicia de calabacín y calabaza al horno es perfecta para ti! Lava bien los calabacines y la calabaza. Pela la calabaza y córtala en cubos medianos. En un bol grande, mezcla los calabacines y la calabaza con el aceite de oliva, el ajo picado, el romero y el tomillo. Asegúrate de que estén bien cubiertos con las hierbas y el aceite. Salpimienta al gusto. Hornea en el horno precalentado durante 25-30 minutos, o hasta que las verduras estén tiernas y ligeramente doradas. A mitad de cocción, puedes remover las verduras para asegurarte de que se cocinen de manera pareja. Opcionalmente, espolvorea un poco de queso parmesano rallado sobre las verduras antes de servir para darles un toque extra de sabor. ¡Y listo! Ahora puedes disfrutar de esta delicia de calabacín y calabaza al horno como acompañamiento o plato principal. Es perfecta para una comida ligera y saludable, llena de sabor y nutrientes.

Gratinado de Calabaza, Calabacín y Patata
¿Quieres una receta con verduras que sea fácil, deliciosa y que siempre quede bien? Este gratinado de calabaza, calabacín y patata es la respuesta perfecta: verdura de temporada, patatas suaves, un toque cremoso y un gratinado de queso irresistible. Es ese tipo de receta que resuelve cenas y, al mismo tiempo, conquista a los paladares más exigentes y reticentes a comer verdura. Estoy segura de que, una vez que lo pruebes, se convertirá en tu comodín favorito para esos días en los que quieres cocinar algo diferente sin complicarte la vida. Dorado perfecto en la superficie y jugoso en su interior, un gratinado listo para servir.
Ingredientes para 4-6 personas
- Base de patatas: 2 patatas grandes (750 gr aprox.), 1 cebolla morada grande, Aceite de oliva virgen extra, Sal y pimienta negra recién molida, Nuez moscada
- Verduras principales: 400 g de calabaza, 2 calabacines (400 g cada uno aproximadamente)
- Mezcla cremosa: 125 g de queso crema, 200 ml de leche evaporada, 80 g de jamón troceado
- Queso rallado al gusto
Elaboración paso a paso
- Prepara las patatas: Comienza pelando las patatas y troceándolas en pedazos medianos para que se cocinen más rápido. Ponlas en una cazuela con agua abundante y sal. Lleva a ebullición a fuego fuerte y, una vez que hiervan, baja la temperatura y cocina hasta que estén tiernas al pincharlas con un tenedor. Aprovecha este tiempo para ir preparando y limpiando el resto de verduras, así optimizas el tiempo de cocción.
- Prepara las verduras ralladas: Lava bien los calabacines y rállalos con la parte gruesa del rallador, dejando la piel. Espolvorea con sal y colócalos en un colador para que vayan soltando el agua. Es importante dejar escurrir bien el calabacín para que no suelte agua en el gratinado. Retira la piel y las pipas de la calabaza, rállala también con la parte gruesa del rallador y reserva por separado.
- Prepara la base de patata: Cuando las patatas estén tiernas, escúrrelas y tritúralas con un tenedor hasta conseguir la textura deseada. No uses batidora: necesitamos una textura más sólida y algo rústica para la base. Añade las patatas trituradas, rocía con un poco más de aceite de oliva y cocina, a la vez que vas mezclando, durante unos minutos. Incorpora una pizca de nuez moscada y reserva.
- Saltea las verduras: Termina de escurrir muy bien los calabacines y sécalos con un paño limpio o papel absorbente. Haz lo mismo con la calabaza rallada. En una sartén con una pizca de aceite bien caliente, saltea a fuego alto los calabacines y la calabaza rallados. Es importante que el fuego esté alto para que no suelten agua y mantengan buena textura, pero ve moviendo para que no se tuesten o quemen. Cuando las verduras estén prácticamente al punto, baja el fuego, añade los taquitos de jamón y, en cuanto cambien de color, incorpora también el queso crema y la leche evaporada. Integra bien el queso hasta lograr una preparación cremosa, con cuerpo pero no excesivamente líquida.
- Montaje y gratinado: Precalienta el horno a 200 °C y engrasa ligeramente una fuente apta para horno. Extiende sobre la base la mezcla de patata y cebolla, creando una capa uniforme. A continuación, distribuye las verduras con la mezcla cremosa por encima. Cubre generosamente con queso rallado. Mete al horno a gratinar hasta que esté dorado y burbujeante por los bordes.

Imprescindibles para que este gratinado de verduras quede perfecto
- Usa horno precalentado: así el gratinado dora de manera uniforme desde el principio.
- Elimina toda el agua posible: tanto los calabacines como la calabaza deben estar bien escurridos y secos.
- No batas las patatas: el triturado con tenedor aporta esa textura rústica especial.
- Salteado a fuego alto: fundamental para que las verduras no suelten agua.
- Corte limpio al servir: deja reposar 5-10 minutos antes de cortar, para que las capas se asienten.
Variaciones de la receta
- Versión más saludable: reduce el queso rallado y gratina con una mezcla de pan rallado y queso. También puedes sustituir la leche evaporada por leche entera.
- Con bechamel tradicional: sustituye el queso crema y la leche evaporada por una bechamel clásica para un resultado más tradicional.
- Versión vegana: usa leche vegetal, queso vegano y omite el jamón. Añade champiñones salteados para dar más sabor.
- Con otros vegetales: incorpora berenjena, pimientos asados o brócoli para crear tu propia versión personalizada.
- Gratinado proteico: añade pollo desmenuzado o atún al natural entre las capas para un plato único más completo
Preguntas frecuentes
- ¿Qué hago si la mezcla de verduras me queda muy líquida? No es problema, cocína unos minutos más a fuego alto hasta dejarla como te guste.
- ¿Puedo prepararlo con antelación? ¡Por supuesto! Puedes montarlo completamente y guardarlo en la nevera hasta el momento de gratinar.
- ¿Qué otros quesos puedo usar? Funciona bien con manchego, gruyere o una mezcla de quesos. El queso crema se puede sustituir por ricotta o requesón.
- ¿Se puede congelar? Sí, una vez cocinado se congela perfectamente. Solo recuerda descongelarlo en la nevera y recalentarlo en el horno.
Calabacines con patatas y cebolla
Y hablando de calabazas… no podía resistirme a recordar que este ingrediente no solo llena nuestros platos: también nutre nuestro idioma de expresiones curiosas. Seguro que has oído (así, de lejos) lo de “dar calabazas”, que en el lenguaje popular significa rechazar a alguien en el terreno amoroso o suspender un examen. Pero la calabaza da para más: se cuela en dichos como “en vacío hecho calabaza” (referido a algo inútil), “te juzgué melón y me resultaste calabaza” (indica engaño -y esta me la quedo, ¡me encantó!) o “nadar alguien sin calabazas”, que lejos de sonar negativo, según la RAE significa algo imprescindible: saber manejarse por sí solo en la vida.
