Las legumbres son un tesoro culinario, apreciadas durante todo el año, pero especialmente reconfortantes en los días fríos. Más allá de los platos tradicionales como el cocido madrileño, las lentejas guisadas o la fabada asturiana, existe un mundo de posibilidades para renovar nuestro menú semanal. Os proponemos más de una treintena de recetas originales con legumbres, centrándonos en las más comunes: alubias, garbanzos y lentejas, pero invitando a explorar otras variedades como las verdinas, caricos, caparrones, guisantes secos o soja verde.
Las alubias, también conocidas como fabas, habichuelas, frijoles o judías, son increíblemente versátiles, presentando una gran diversidad de formas y colores. Para su preparación, es fundamental ponerlas a remojo la víspera en abundante agua, ya que duplicarán su tamaño. Es importante recordar la correcta denominación: se dice "fabas" o "alubias", pero no "les fabes". En algunas zonas de Asturias, este plato se conoce como "fabes con almejes".
Tras un remojo de 12 a 14 horas, se desecha el agua y se colocan las alubias en una olla grande, cubriéndolas con agua mineral, asegurándose de que el nivel sobrepase unos tres centímetros. Se lleva a ebullición a fuego vivo. Al romper el hervor, se espuman para eliminar impurezas y se reduce el fuego al mínimo, manteniendo una ebullición suave. Mientras tanto, se pica finamente puerro, media cebolla y zanahoria en brunoise. Estos vegetales se añaden a la cazuela junto con mantequilla y hebras de azafrán. Se cocina tapado a fuego bajo durante aproximadamente 2 horas y 45 minutos, añadiendo agua fría si es necesario. El toque de mantequilla, un truco de Marcos Morán de Casa Gerardo, aporta una cremosidad excepcional.
Para las almejas, se retiran de la malla y se ponen en remojo con agua y sal durante dos horas para eliminar la arenilla. En una sartén con aceite de oliva, se pocha lentamente guindilla, dos dientes de ajo picados y media cebolla. Se agrega harina, se remueve bien y se incorpora vino blanco. A continuación, se añaden las almejas bien escurridas, uno o dos cucharones del agua de cocción de las fabas, y se tapa para que las almejas se abran. Finalmente, se espolvorea con perejil picado. Para ensamblar el plato, se mezclan las fabas con las almejas en salsa verde, retirando la guindilla de Cayena. Se agita la cazuela con movimientos circulares para evitar que las fabas se rompan. Se cocina a fuego mínimo por dos minutos y se deja reposar para que los sabores se asienten.

Otra deliciosa preparación comienza calentando aceite en una cazuela y pochando dientes de ajo picados y cebolla finamente picada. Cuando la cebolla esté traslúcida, se añaden zanahoria y patata troceadas, pimentón, hoja de laurel y caldo o agua. Se lleva a ebullición antes de añadir las alubias, cociendo a fuego suave durante una hora o hasta que estén tiernas. Si se secan, se puede añadir líquido. Una vez cocidas, se salpimentan al gusto.
Para preparar alubias tiernas, se escurren y enjuagan las alubias remojadas, colocándolas en una cazuela grande con un chorrito de aceite y agua limpia. Se llevan a ebullición, se reduce el fuego y se cuecen hasta que estén tiernas, lo que puede tardar entre 90 minutos y dos horas. Mientras, se preparan las verduras: picar cebolla, puerro y ajo; pelar y cortar zanahorias en medias lunas; retirar filamentos del apio y picar; cortar col en juliana y trocear nabo. En otra olla grande, se pocha cebolla con sal, se añaden puerro y ajo, y se cocinan hasta que estén tiernos. Se incorpora zanahoria, apio, concentrado de tomate y se remueve. Se añade col, nabo, salpimentar, vino y se deja reducir. Se cubre con caldo o agua y se cuece por 30 minutos. Se vigila el líquido y se tritura una parte para darle cremosidad. Finalmente, se incorporan las alubias cuando estén al punto, cociendo el conjunto unos 15-20 minutos más si fuera necesario.

Los garbanzos, en sus diversas variedades como castellanos lechosos, pedrosillanos o Pico Pardal, ofrecen un sinfín de posibilidades para platos reconfortantes y llenos de energía. Una de estas propuestas consiste en calentar aceite en una olla grande a fuego medio y añadir ajo, cebolla y jengibre. Se sazona con sal y pimienta y se cocina hasta que la cebolla esté pochada y comience a dorarse. Se agregan cúrcuma, copos de guindilla y garbanzos escurridos, rectificando de sal y pimienta. Se dejan freír los garbanzos hasta que comiencen a deshacerse y dorarse, unos 8 o 10 minutos. Se reservan un par de cucharadas. Se aplastan los garbanzos restantes para que suelten almidón y espesen el potaje, añadiendo leche de coco y caldo. Se cocina a fuego lento hasta que espese, unos 30-35 minutos, y se terminan añadiendo las hojas verdes.
Otra receta de garbanzos requiere 200 g de garbanzos secos remojados, 2 cebolletas picadas, 3 dientes de ajo picados, 1 cucharadita de pimentón dulce (picante opcional), 1 hoja de laurel, 3 tomates enteros en conserva o 2 rallados, 10 ml de vinagre de Jerez, caldo o agua, 1 patata mediana o 2 pequeñas, 2 huevos cocidos, un manojo de espinacas, sal, pimienta, aceite de oliva virgen extra, 1 o 2 rebanadas de pan duro, un puñado de almendras y perejil. Se pochan las cebolletas en una cazuela con aceite y sal. Se añaden 2 ajos y se sofríen. Se agrega pimentón dulce y picante, removiendo rápidamente. Se añade tomate, laurel y sal. Se incorporan los garbanzos escurridos, vinagre y se remueve dos minutos. Se cubre con agua o caldo frío, se lleva a ebullición, se tapa, se baja el fuego y se cuece lentamente 60-90 minutos. Al cabo de una hora, se añaden patatas lavadas, peladas y cascadas. Se salpimentan y se comprueba el líquido. Tardarán unos 30-60 minutos más. Para la picada, se fríe una rebanada de pan con almendras y el ajo restante. Se maja en mortero con perejil fresco y se incorpora al guiso junto con las espinacas.

Para preparar garbanzos al horno, se precalienta el horno a 175º C. Se prepara una cazuela de hierro o fuente con tapa. Se pican las cebollas y se pelan los dientes de ajo. Se echan los garbanzos en la fuente y se espolvorea con pimentón, pimienta negra, tomillo y laurel. Se riega con aceite de oliva, se mezcla suavemente y se cubre con caldo o agua, asegurándose de que estén cubiertos por un dedo de líquido. Se añaden las cebollas picadas, zumo de limón y los dientes de ajo. Se tapa y se hornea hasta que los garbanzos estén tiernos y la cebolla asada, lo que puede tardar de 90 minutos a 3-4 horas. Se vigila de vez en cuando y se añade más agua si es necesario.
Además de las clásicas lentejas guisadas, con chorizo, costillas o viudas, las lentejas ofrecen un sinfín de posibilidades. Una receta para escabeche, similar a las codornices en escabeche, las cuece durante 30 minutos. Tras remojarlas, se prepara un sofrito con ajo picado, cebolla picada y una cucharada de tomate. Se añaden las lentejas escurridas, se rehogan un minuto, incorporando zanahoria y agua necesaria. Se cuecen durante 20 minutos a fuego lento.

Para una moussaka de lentejas, se ponen las lentejas unos minutos en agua fría. Se precalienta el horno a 200º C. Se pocha cebolla con apio y sal, se añade ajo y se cocina cinco minutos. Se escurren las lentejas y se añaden a la olla con laurel y tomate. Se salpimentan, agregan orégano y vino, y se deja evaporar el alcohol. Se cubre con 150-200 ml de agua y se cocina hasta obtener una consistencia melosa. Se hornea calabaza en cubos y berenjena en rodajas por separado. Se prepara bechamel derritiendo mantequilla, añadiendo harina para hacer un roux, y luego leche sin dejar de remover hasta que espese. Se incorpora nuez moscada, pimienta negra y casi todo el queso. Se deja enfriar un poco y se añade huevo batido. Se monta la moussaka en una fuente, alternando capas de ragú de lentejas, calabaza, berenjena y salsa bechamel. Se termina con queso feta y parmesano.
Para preparar lentejas con alcachofas y gambones, se pelan las alcachofas, se cortan en cuartos y se dejan en agua con limón o perejil. Se cuecen las cabezas y peladuras de los gambones con agua y verduras para obtener un caldo base. En una cacerola, se saltea pimiento verde picadito, se añade tomate y lentejas escurridas. Se incorpora el caldo y laurel, se cuece tapado hasta el hervor, luego se destapa y se cocina a fuego mínimo hasta que las alcachofas estén tiernas. Se añaden los gambones pelados y un chorrito de Perrins, y se apaga el fuego.
Como cocinar LENTEJAS de manera fácil y con un sabor especial/recetas para toda ocasión
Si buscas ideas para cocinar legumbres más allá de lo tradicional, has llegado al lugar indicado. Las legumbres, semillas comestibles de plantas leguminosas, son un grupo de alimentos fundamental. La ensalada de garbanzos ofrece una deliciosa combinación de sabores lista en minutos. Las lentejas viudas, una receta 100% vegetal, deben su delicioso resultado a un sofrito previo de zanahoria, pimientos, cebolla y ajo. Las cremas y purés son una excelente manera de incorporar verduras, y la crema de garbanzos es un ejemplo reconfortante. La receta de garbanzos con sepia combina sabores y texturas en un plato de cuchara ideal para quienes buscan variar. Las ensaladas de alubias y garbanzos de bote están listas en diez minutos, perfectas para el verano. El curry de garbanzos es una elaboración sabrosa y sencilla, ideal para quienes buscan preparaciones novedosas. Esta receta de garbanzos con salmón es deliciosa y menos pesada que otros platos de legumbres. Las alubias pintas con verduras son sencillas de preparar con ingredientes comunes. Las famosas alubias blancas con tomate, típicas de los desayunos ingleses, son fáciles de hacer en casa. La combinación de legumbres con marisco es exquisita, como en las alubias con almejas, un plato fino y elegante. El hummus se puede preparar con otras legumbres, como las lentejas, resultando una opción diferente y original. El tartar de lentejas es una versión vegana del clásico steak tartar. La sopa de col es una receta de cuchara sabrosa y reconfortante. El caldo gallego tradicional es un pilar de la gastronomía gallega. El cocido con pelotas es típico de Murcia y la Vega Baja de Alicante. Los garbanzos a la carbonara son una original forma de disfrutar de las legumbres. Los garbanzos salteados con verduras son una opción sencilla y rápida. Los garbanzos al estilo turco ofrecen sabores del Mediterráneo. Las lentejas rojas con verduras forman un plato nutritivo y lleno de sabor. La crema de lentejas es sana, económica y sencilla. El guiso de habas de la abuela es reconfortante. La ensalada de habas tiernas resalta su sabor suave y dulce. La ensalada de lentejas es una forma fresca y diferente de comer legumbres. El cocido maragato es uno de los muchos pucheros y potajes españoles. La olla de la plana es un guiso tradicional de Castellón. Las alubias blancas con acelgas son ideales en otoño e invierno. El pan de lentejas es una opción saludable. Los callos con garbanzos son una receta española tradicional. Las judías pintas con arroz, acompañadas de carne y verduras, son deliciosas. Los garbanzos con calamares son sabrosos y originales. Los garbanzos con arroz son sencillos y nutritivos. La fabada en Crock Pot se prepara sin apenas esfuerzo. Los caparrones con sus sacramentos son un plato típico de La Rioja. El puchero andaluz es un clásico de Andalucía. Las verdinas con almejas combinan tierra y mar asturianos. El pote asturiano transporta a la tradición de Asturias. Los garbanzos fritos, condimentados con ajo y pimentón, son deliciosos. El hummus de garbanzos en Thermomix es una versión moderna del clásico. Las habas con jamón se pueden preparar con habas frescas, congeladas o en conserva. El cassoulet es un guiso francés de alubias blancas y carne. Los garbanzos al horno crujientes son fáciles de preparar. Los michirones murcianos son representativos de la gastronomía de Murcia. La feijoada à brasileira es un plato tradicional de Brasil. El hummus de calabaza utiliza calabaza asada. El hummus de zanahoria se sirve con tostadas o picos. Las alubias blancas con chorizo son ideales para los días fríos. El potaje de habichuelas te hace sentir como en casa. El potaje de vigilia es reconfortante y fácil de hacer. Las fabes con almejas te transportan a Asturias. Las lentejas con patatas y arroz son imprescindibles cuando bajan las temperaturas.

Las legumbres son un súper alimento económico y disponible todo el año, rico en nutrientes, que puede ayudar a combatir la desnutrición. Son bajas en grasa, ricas en fibra soluble y, pese a la creencia popular, ayudan a combatir la obesidad y son beneficiosas para la diabetes y enfermedades cardíacas. Su bajo coste y versatilidad las hacen imprescindibles. Alubias, garbanzos y soja, remojados la noche anterior, se cuecen en 60-90 minutos en cazuela tradicional o 30-45 minutos en olla rápida. Las alubias pintas guisadas con arroz son una receta completa y sabrosa para cualquier época del año. La hamburguesa vegetal de lentejas es una opción deliciosa. La ensalada templada de garbanzos es ideal para el otoño. Los garbanzos guisados con langostinos son una receta excelente. Las judías blancas estofadas con verduras son un clásico semanal. El falafel, bolitas de garbanzo, es una forma divertida de que los niños consuman legumbres. El guiso exprés de alubias rojas con su compango es una versión rápida de un plato clásico. Las legumbres son saciantes y bajas en grasa, contribuyendo a la pérdida de peso. Las recomendaciones sanitarias indican un mínimo de tres raciones de legumbres por semana. No tienen contraindicación.
Las legumbres ofrecen un sinfín de posibilidades, desde snacks y patés vegetales rápidos hasta contundentes platos de cuchara tradicionales y versiones exprés. Se pueden convertir en divertidos bocados como hamburguesas o falafels, conquistando a toda la familia. Existen recetas originales y sorprendentes, incluso dulces, demostrando la versatilidad de estos alimentos. El aquafaba, líquido de cocción de las legumbres, tiene múltiples usos, y las galletas de garbanzos son una delicia. Este recopilatorio busca que disfrutes comiendo legumbres de forma saludable y placentera.
Se proponen 10 recetas originales y divertidas con legumbres, ideales para combatir el frío. Las legumbres, sanas y consumidas en exceso, se adaptan perfectamente a los platos de cuchara. Se presentan recetas con legumbres ya cocidas, aunque cocerlas en casa puede mejorar el resultado. Alubias y garbanzos son intercambiables en muchas preparaciones. Se puede cocinar calabaza con garbanzos y col rizada, o boniatos asados con garbanzos y col rizada. Un sofrito de cebolla, ajo, pulpa de choriceros y carne picada puede acompañar legumbres. Las alubias se pueden cocinar con agua de cocción de legumbres (aquafaba) para un sabor intenso. Las alubias o pochas se añaden al final para evitar que se rompan. Las alubias se pueden cocinar con costillas y pimentón. Los muslos de pollo dorados y cocidos con caldo o agua son otra opción. Las lentejas se pueden preparar con puerros, ajo, albahaca, pimentón, pimiento asado y concentrado de tomate, cubiertas con patata. Las hamburguesas de lentejas y garbanzos, el hummus actualizado o las cremas y ensaladas ligeras son alternativas a la fabada o las alubias a la vasca.
La "leguminofobia" (miedo a las legumbres) es un mito que se puede romper. El hummus se puede hacer con alubias blancas, las hamburguesas vegetarianas de lentejas y garbanzos son deliciosas, y los gases se pueden evitar. El hummus de calabaza y alubias es una vuelta de tuerca a esta maravilla del Oriente Próximo. La crema de brócoli y lentejas rojas es rápida y nutritiva. El guiso criollo exprés con judías de bote ofrece un puchero reconfortante sin largas esperas. Las alubias a la vasca, explicadas por el chef de El Frontón de Tolosa, son una exquisitez. Los garbanzos aligerados son fáciles de digerir, bajos en grasa y sabrosos, recordando al chorizo. La fabada asturiana, con sus trucos de Marcos Morán de Casa Gerardo, es un superclásico.

Las legumbres y los cereales forman una pareja perfecta, complementándose nutricionalmente. Combinar legumbres con cereales, como en las lentejas con arroz, resulta en un plato más completo. El hummus, crema de garbanzos cocidos, es ideal para disfrutar en formato untable o para dipear. Esta receta representa una deliciosa fusión de lo tradicional y lo exótico. La combinación de garbanzos con salmón es deliciosa y menos pesada. Las alubias pintas con verduras son sencillas de preparar con ingredientes comunes. Las alubias blancas con tomate, típicas de los desayunos ingleses, son fáciles de hacer en casa. La combinación de legumbres con marisco es exquisita, como en las alubias con almejas. El hummus se puede preparar con otras legumbres, como las lentejas. El tartar de lentejas es una versión vegana del clásico steak tartar. La sopa de col es una receta de cuchara sabrosa y reconfortante. El caldo gallego tradicional es un pilar de la gastronomía gallega. El cocido con pelotas es típico de Murcia y la Vega Baja de Alicante. Los garbanzos a la carbonara son una original forma de disfrutar de las legumbres. Los garbanzos salteados con verduras son una opción sencilla y rápida. Los garbanzos al estilo turco ofrecen sabores del Mediterráneo. Las lentejas rojas con verduras forman un plato nutritivo y lleno de sabor. La crema de lentejas es sana, económica y sencilla. El guiso de habas de la abuela es reconfortante. La ensalada de habas tiernas resalta su sabor suave y dulce. La ensalada de lentejas es una forma fresca y diferente de comer legumbres. El cocido maragato es uno de los muchos pucheros y potajes españoles. La olla de la plana es un guiso tradicional de Castellón. Las alubias blancas con acelgas son ideales en otoño e invierno. El pan de lentejas es una opción saludable. Los callos con garbanzos son una receta española tradicional. Las judías pintas con arroz, acompañadas de carne y verduras, son deliciosas. Los garbanzos con calamares son sabrosos y originales. Los garbanzos con arroz son sencillos y nutritivos. La fabada en Crock Pot se prepara sin apenas esfuerzo. Los caparrones con sus sacramentos son un plato típico de La Rioja. El puchero andaluz es un clásico de Andalucía. Las verdinas con almejas combinan tierra y mar asturianos. El pote asturiano transporta a la tradición de Asturias. Los garbanzos fritos, condimentados con ajo y pimentón, son deliciosos. El hummus de garbanzos en Thermomix es una versión moderna del clásico. Las habas con jamón se pueden preparar con habas frescas, congeladas o en conserva. El cassoulet es un guiso francés de alubias blancas y carne. Los garbanzos al horno crujientes son fáciles de preparar. Los michirones murcianos son representativos de la gastronomía de Murcia. La feijoada à brasileira es un plato tradicional de Brasil. El hummus de calabaza utiliza calabaza asada. El hummus de zanahoria se sirve con tostadas o picos. Las alubias blancas con chorizo son ideales para los días fríos. El potaje de habichuelas te hace sentir como en casa. El potaje de vigilia es reconfortante y fácil de hacer. Las fabes con almejas te transportan a Asturias. Las lentejas con patatas y arroz son imprescindibles cuando bajan las temperaturas.