El mundo culinario está repleto de deliciosas combinaciones que nos deleitan el paladar y nos invitan a probar nuevas experiencias. Si nunca has probado un buen revuelto de gulas con huevo y jamón, estás a punto de descubrir cómo hacerlo en casa. En esta receta, te proponemos una versión innovadora y deliciosa: gulas con huevo y jamón crujiente. Esta combinación de sabores y texturas es simplemente irresistible, con el toque especial del jamón ibérico. Perfecta para sorprender a tus invitados o disfrutar en una cena especial, esta receta es fácil de preparar y te garantizará el éxito en la mesa.
Ingredientes clave y su importancia
Para elaborar este plato, la calidad de los ingredientes es fundamental. Cada componente aporta una característica única que, al combinarse, crea una experiencia culinaria inigualable.
Gulas
Las gulas son un producto que emula a las angulas, pero son mucho más asequibles. Tienen un sabor muy único y especial, aportando un toque marino y una textura particular a la receta.
Huevo
¡El ingrediente que une todo! El huevo aporta cremosidad y suavidad al plato, equilibrando los sabores intensos del jamón y las gulas. La yema líquida de un huevo frito es clave para "romper" y mezclar todos los ingredientes, creando una sinfonía de sabores y texturas.
Jamón
El jamón es un componente que brinda personalidad, sabor y tradición al plato. Dependiendo de tus preferencias y de tu presupuesto, puedes optar por jamón serrano o jamón ibérico. El jamón serrano tiene un sabor fuerte y seco, mientras que el jamón ibérico, proveniente del cerdo ibérico, es más graso y de un sabor más intenso y exquisito.
- Tradición y cultura gastronómica: El jamón es un pilar en la gastronomía española. Su presencia evoca festividades, reuniones familiares y la rica herencia culinaria del país.
- Textura y contraste: La textura fibrosa y a la vez tierna del jamón contrasta con la cremosidad del huevo y la particular textura de las gulas.
- Riqueza nutricional: Más allá del sabor, el jamón también aporta nutrientes. Es una buena fuente de proteínas, vitaminas del grupo B, zinc y hierro.
- Versatilidad en la preparación: Dependiendo del corte y la cantidad de jamón que utilicemos, podemos variar la intensidad del sabor en nuestro revuelto.

Receta de Gulas con Huevos Rotos y Jamón Ibérico
Esta receta es una de nuestras preferidas para sorprender en cualquier ocasión. Su combinación de sabores y su presentación elegante la convierten en una opción ideal tanto para cenas informales como para eventos especiales.
Ingredientes para 4 personas:
- 4 huevos
- 200 g de La Gula® del Norte
- 2 dientes de ajo
- 4 patatas medianas
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Perejil fresco picado para decorar
- 125 gr Jamón Ibérico
- 1 Cayena
Elaboración:
- Empieza pelando las patatas y cortándolas en rodajas finas. Fríelas en abundante aceite de oliva virgen extra hasta que estén doradas y crujientes, escúrrelas en papel absorbente y sazona con sal al gusto. Si cuentas con freidora en casa, también puedes freír las patatas en la freidora para que se frían más rápido.
- Corta el jamón ibérico en tiras finas o en dados, según tu preferencia, y fríelas en una sartén a fuego medio hasta que estén crujientes. Retíralas y reserva sobre papel absorbente.
- En la misma sartén, dora los ajos laminados o picados y la cayena. Cuando estén dorados en su punto, incorpora La Gula® del Norte y saltea durante unos minutos hasta que estén bien calientes. Es importante que los ajos no se quemen, ya que pasan a tener un sabor muy amargo y transmiten el sabor a todo lo que se eche en esa misma sartén. Reserva.
- Fríe los huevos en otra sartén con un poco de aceite de oliva, procurando que las yemas queden líquidas y las claras bien cocidas.

Montaje y presentación:
Para montar el plato y que te quede de restaurante, puedes utilizar un molde redondo:
- Coloca una base de patatas fritas en cada plato.
- Añade una porción de La Gula® del Norte encima de las patatas.
- Finalmente, corona con un huevo frito.
- Decora con las tiras crujientes de jamón ibérico y un poco de perejil fresco picado.
Para los amantes de las yemas, podemos romper los huevos y mezclar todos los ingredientes con un cuchillo y tenedor. Sirve inmediatamente y a disfrutar. ¡Buen provecho!
🥚 Revuelto de “gulas” al ajillo 🥚
Variaciones creativas: Cestitas de Gulas con Jamón
Hoy nos hemos levantado creativos y hemos querido cocinar una receta diferente y original. En esta ocasión, queremos compartir una de nuestras recetas con gulas que combina lo mejor del mar y de la tierra: unas deliciosas cestitas de gulas con jamón. Con un toque único y una presentación elegante, este plato se convertirá en el protagonista de tus cenas y eventos especiales.
Ingredientes para las cestitas:
- 8 lonchas de jamón serrano o ibérico.
- 200 g de gulas.
- 2 huevos.
- 50 ml de nata líquida.
- 2 dientes de ajo.
- 1 cayena.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Sal al gusto.
Preparación:
- Preparación de las cestitas: Precalienta tu horno a 180º C y forra ocho cavidades de un molde para muffins o de aluminio para flan con las lonchas de jamón, creando así las cestitas.
- Prepara las gulas: En una sartén, sofríe el ajo picado y la cayena en dos cucharadas de aceite de oliva. Cuando estén dorados, incorpora las gulas, salpimienta y remueve suavemente hasta que se doren y estén bien calientes.
- Revuelto de gulas: Bate los huevos junto con la nata líquida y una pizca de sal. Vierte esta mezcla sobre las gulas en la sartén y remueve constantemente con una espátula hasta que el revuelto tenga la textura deseada.
- Montaje y presentación: Desmolda las cestitas de jamón con cuidado y rellénalas con el revuelto de gulas. Sirve las cestitas de jamón y gulas tibias o calientes, según tu preferencia.

¿Con qué maridar las gulas con huevo y jamón?
Elegir la bebida adecuada para acompañar las gulas con huevo y jamón puede realzar aún más los sabores del plato.
- Vino blanco seco: Su frescura y ligereza pueden ser perfectos para no opacar los sabores del revuelto.
- Sidra natural o espumosa: Una sidra natural o espumosa puede ser una opción interesante, aportando un toque refrescante y ligeramente ácido.
- Cerveza artesanal: Una cerveza rubia o tostada, con notas ligeras y no demasiado amargas, puede complementar muy bien el plato.
- Limonada fría: Esta bebida con su toque cítrico puede ser una excelente opción para quienes no consumen alcohol.