Receta de Gallo Guisado: Sabor y Tradición en tu Mesa

El gallo es un pescado blanco muy común en nuestras costas, apreciado por su carne ligeramente mantecosa y notablemente blanda. Una de las formas más deliciosas de prepararlo es en un guiso, una receta tradicional que resalta su sabor y se convierte en un plato reconfortante y lleno de tradición.

La base de este plato es el gallo, un pescado blanco muy común en nuestra costa y que entra habitualmente a través de la lonja. En Cádiz, por ejemplo, es conocido como gallo del lunar. Existe una variante llamada Gallo de San Pedro, también conocido en otras zonas como gallopedro, San Martín o San Martiño. Este pez se distingue por las dos marcas negras que tiene en los costados, que según la leyenda, son las huellas que le dejó San Pedro cuando lo cogió. Como curiosidad, pese a ser un pez bastante plano como el lenguado o el gallo, este pescado nada con el cuerpo perpendicular al fondo y no tumbado, por lo que tiene un ojo a cada lado y no los dos en una sola parte como los otros.

Aunque el Gallo de San Pedro es un pescado caro y no siempre fácil de encontrar, su sabor y textura lo valen. Sin embargo, para esta receta, puedes usar cualquier otro pescado blanco de tu preferencia, como la merluza, que también resulta deliciosa en este guiso.

Preparación del Gallo Guisado

Para preparar un sabroso gallo guisado, comenzaremos con la preparación de las verduras y patatas, que aportarán sabor y color al plato.

En una olla, fondear con aceite de oliva una cacerola plana y ancha. Pelamos las patatas, las lavamos bien y las cortamos cascándolas, es decir, clavando el cuchillo y tirando, para que al partir los trozos lo hagan de forma natural. De este modo, se libera una mayor cantidad de almidón, lo que provoca que la salsa sea más espesa y apetitosa. Los trozos serán irregulares, de unos 3 cm de longitud. Subimos el fuego y añadimos las patatas, el laurel, el colorante amarillo, sal y pimienta al gusto y un poquito de nuez moscada rallada, que le da un puntito muy bueno (cuidado con pasarnos, que da mucho sabor).

Mientras tanto, vamos a preparar el pescado. Lavamos el pescado. Con la espina haremos el caldo de pescado. También le pondremos un poco de pez de roca y galeras y el sofrito típico. Dejamos que se vaya haciendo. Podremos incorporar las patatas. He procurado romperlas un poco. Entonces ya tendremos el caldo acabado y colado, y le tiraremos una buena cantidad de caldo, hasta cubrir totalmente las patatas. Lo salamos y dejamos que haga chup-chup a fuego lento y tapado, hasta que estén casi cocidas las patatas. Pasado este tiempo y con las patatas ya hechas, intentad que quede sumergido dentro del caldo.

Una vez que las patatas estén tiernas, añadimos el pescado y listo. Si todavía no te has suscrito a mi canal anímate. Como ves, una receta súper sencilla a la que poco más hay que aportar. Solo comentarte que en el vídeo he usado merluza pero puedes usar cualquier otro pescado blanco para hacer esta receta. Y si lo que quieres es preparar un «pescado en blanco», puedes hacerlo usando los mismos ingredientes de esta receta y cocinándolos «en crudo», es decir, no los pases por el aceite y lo pones todo (menos el pescado) directamente en el agua a cocer.

Ingredientes para un guiso de pescado

Variaciones y Consejos para tu Gallo Guisado

El Pescado en Amarillo es el hermano más “sabrosón” del Pescado en Blanco y se diferencia de éste en que en el Pescado en Amarillo se saltean las verduras y las patatas para dar más sabor y color al guiso. Pon en una olla 4 cucharadas de aceite de oliva. Deja a fuego medio hasta que la cebolla esté blanda y con algo de color. Entonces añade 1 pimiento verde de los largos cortado en tiras finas. Saltea el pimiento durante un par de minutos y luego añade 750 gramos de patatas chascadas. Prueba de sal y si hace falta añade una poca más.

Este es un plato marinero, muy recomendable. Se puede añadir alioli por encima, si queréis.

Guiso de patatas con pescado ¡para chuparse los dedos! Receta de guiso de pescado en amarillo fácil

Información Nutricional

Desde el punto de vista nutricional, en cada ración se incluyen 150 gramos de patatas que nos aportan sobre todo hidratos de carbono y 75 gramos de gallo, un pescado muy poco graso que nos aporta principalmente proteínas, minerales (en especial fósforo, potasio, sodio, magnesio y en menor proporción yodo) y vitaminas del grupo B.

Gallo de San Pedro al Horno: Otra Deliciosa Opción

Para quienes prefieren una preparación al horno, el Gallo de San Pedro ofrece una alternativa igualmente deliciosa. Como las patatas tardan casi 30 minutos en estar listas en el horno, comenzamos con ellas, para después introducir el pescado a mitad de la cocción. Cortamos las patatas en rodajas de medio cm aproximadamente y las repartimos sobre la bandeja del horno. Sobre ellas colocamos la cebolla en juliana y el pimiento verde en trocitos. Salpimentamos al gusto, añadimos un poco de aceite de oliva virgen extra y un chorreón de vino blanco y metemos en el horno a 180ºC para que se vayan haciendo. Cuando lleven 20 minutos aproximadamente, sazonamos el pescado y lo colocamos sobre su cama de patatas. No hace falta hacerle cortes, porque se cocinaría de más. Con el calor del horno, es posible que el San Martiño se abra. Dejamos que se cocine sin tocarlo durante 15 minutos aproximadamente y apagamos el horno, dejando que repose mientras hacemos la ajada. En una sartén doramos dos dientes de ajos fileteados y unos copos de guindilla con tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Cuando los ajos tengan un bonito color, echamos en la sartén un poco de perejil picado y volcamos todo el contenido de la sartén sobre el gallo de San Pedro, antes de llevarlo a la mesa. Para acompañar esta receta de Gallo de San Pedro o San Martiño al horno, os recomendamos servirla con su guarnición, ya que al cocinarse sobre esa cama de patatas, cebollas y pimiento verde, no necesitaréis más para disfrutar.

Gallo de San Pedro al horno

Ingredientes para Gallo Guisado (Ejemplo)

Ingrediente Cantidad
Gallo (fresco o congelado) 800 gr.
Patatas 750 gr.
Cebolla 1 unidad
Pimiento verde 1 unidad
Aceite de oliva virgen extra 4 cucharadas
Laurel 1 hoja
Colorante amarillo 1 cucharadita
Nuez moscada rallada Una pizca
Sal Al gusto
Pimienta negra Al gusto

Me gusta muchísimo comer pescado y siempre que encuentro un buen ejemplar en mi pescadería me lo llevo a casa para prepararlo. Así esta semana encontré un gallo de San Pedro también conocido en otras zonas como gallopedro, San Martín o San Martiño, y me lo traje para cocinarlo en el horno. Este gallo de San Pedro se distingue por las dos marcas negras que tiene en los costados que vienen de la leyenda de que lo cogíó el apóstol encontrando una moneda en su boca, con la que pagó los impuestos que le pedían los romanos.

Al preparar esta receta algunos suelen tener una importante duda, ¿Es lo mismo gallo y lenguado? ¡No! La principal diferencia entre el lenguado y el gallo, es que el segundo tiene un tono más semejante al color de la arena.

Comenzamos haciendo un refrito en aceite con los ajos, la cayena y las especias al gusto. Yo me decanté por romero, tomillo y orégano. Pasados unos minutos a fuego bajo retiramos y reservamos. Partimos dos o tres patatas en rodajas junto con una cebolla en juliana y lo introducimos al horno durante unos 30 minutos para que se vaya haciendo. De esta manera tendremos las patatas tiernas ya que puede ser que queden duras. Pasado el tiempo, salpimentamos el gallo limpio, lo colocamos encima de la cama de patatas, ponemos el refrito por encima y un chorrito de limón. Horneamos a 190º durante unos 12 minutos. El tiempo de horneado dependerá del peso del gallo.

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