Queso en Polvo sin Lactosa: Innovación y Beneficios para la Salud

La intolerancia a la lactosa es una condición que afecta a muchas personas, limitando su consumo de productos lácteos. Sin embargo, gracias a los avances en la industria alimentaria, hoy es posible disfrutar del queso en polvo sin lactosa, una alternativa que conserva todo el sabor y los beneficios del queso tradicional.

Lactosan Latam: Pioneros en Quesos en Polvo sin Lactosa

Lactosan Latam ha desarrollado la primera línea de Quesos en Polvo Libres de Lactosa del mercado mundial: LFL-Lactofreeline. Esta innovación permite a los consumidores intolerantes a la lactosa disfrutar de los productos cárnicos con todas las ventajas del Queso en Polvo Lactosan, pero con un contenido de lactosa menor al 0,1%.

Envase de queso en polvo sin lactosa de la línea LFL-Lactofreeline de Lactosan Latam

Beneficios en Productos Cárnicos

La aplicación de esta nueva línea en productos cárnicos, como salchichas y embutidos, no solo garantiza un contenido de lactosa muy bajo, sino que también ofrece otras ventajas:

  • Reducción de sodio: Al no tener sal agregada, la línea LFL-Lactofreeline tiene un contenido inferior de sodio comparado con la línea tradicional de Quesos en Polvo Lactosan. Esto permite la elaboración de cárnicos con bajos niveles de sodio.
  • Mejora del perfil e intensidad del sabor: Los Quesos en Polvo Lactosan, aplicados en salchichas y chorizos, muestran beneficios en el perfil e intensidad de sabor del producto terminado. En dosis entre 2 y 5%, el agregado de queso en polvo aumenta la percepción de sabor salado, sabor umami y a carne sin necesariamente definir notas de queso.
  • Enmascarador de retrogustos no deseados: Se destacan por ser eficaces enmascaradores de retrogustos no deseados. Particularmente en embutidos, donde se realiza reducción de sodio empleando sales de potasio, estos Quesos en Polvo prueban ser muy eficientes en eliminar la percepción de retrogusto metálico, tan característico de este tipo de sales.
  • Potenciación del sabor umami: El sabor umami, característico de productos cárnicos, se origina entre otros factores por su contenido de inosinato. El Queso en Polvo, aún en dosis bajas, potencia el denominado quinto sabor, aportando ácido glutámico, que se genera naturalmente durante la maduración de los quesos. La combinación de estos dos componentes naturales de los cárnicos y el Queso en Polvo Lactosan genera un efecto sinérgico que deriva en un aumento del sabor umami. Esto no solo mejora el sabor general del producto, sino que también incrementa la percepción del sabor salado, sin necesidad de incorporar sales de sodio.

Por lo tanto, el agregado de Queso en Polvo Lactosan, en su versión tradicional o la nueva línea LFL-Lactofreeline, permite reducir el agregado de sal en el producto sin sacrificar el sabor integral del producto.

¿Cómo se fabrica el queso sin lactosa de Lácteos Segarra?

Quesos naturalmente bajos en lactosa para intolerantes

Si eres intolerante a la lactosa, no tienes que renunciar al placer del queso. Muchos quesos, especialmente los curados y añejos, son naturalmente bajos en lactosa debido al proceso de maduración. Durante la elaboración, la lactosa se metaboliza por completo en ácido láctico por las bacterias lácticas.

Infografía: Nivel de lactosa en diferentes tipos de queso

Tipos de quesos aptos para intolerantes a la lactosa

Aquí te presentamos una lista de quesos que, por sus características de elaboración, suelen ser bien tolerados por personas con intolerancia a la lactosa:

  1. Gruyère (AOP): Este queso suizo, originario del cantón de Friburgo, se elabora de tal manera que la lactosa se metaboliza por completo. Es fácil de encontrar en España en versiones semicuradas y curadas.
  2. Cheddar: El popular queso británico, en sus versiones curadas con una maduración de varios meses a años, presenta bajos niveles de lactosa.
  3. Mozzarella (DOP): Es importante buscar el reconocimiento DOP y leer detenidamente las etiquetas, ya que las "copias" pueden contener lactosa. La mozzarella auténtica, especialmente de leche de búfala, suele ser bien tolerada.
  4. Idiazábal (DO): Este queso español de maduración no inferior a los 90 días, y normalmente de unos 4 meses, es una excelente opción.
  5. Parmigiano-Reggiano (DOP): El auténtico parmesano italiano, gracias a su largo proceso de curación, tiene una cantidad de lactosa inferior a 1 mg por 100 g de queso. Inmediatamente después de la producción, se produce un rápido desarrollo de lactobacilos, que en 6-8 horas fermentan toda la lactosa presente en la cuajada.
  6. Tête de Moine: Este queso semiduro suizo, curado durante al menos dos meses y medio, es cada vez más conocido y bien tolerado.
  7. Camembert: Este famoso queso francés, muy graso y con una maduración mínima de dos meses, puede ser bien tolerado por los intolerantes a la lactosa.
  8. Manchego (DO): Un buen manchego, sobre todo si presenta un alto grado de maduración, es un queso graso y duro elaborado con leche de oveja de la raza manchega. Tiene una maduración mínima de 30 días y máxima de unos dos años.
  9. Quesos batidos: Cremosos, bajos en grasa y con alto porcentaje de proteínas, los quesos batidos se elaboran con fermentos lácticos que los convierten en alimentos muy digestivos.
  10. Comté (DO): Este queso duro y graso francés, de origen muy antiguo y muy madurado, es uno de los favoritos en Francia.
  11. Quesos de cabra: La leche de cabra es mucho más digestiva que la de vaca. Los quesos elaborados al 100% con leche de cabra suelen ser bien tolerados, siempre que sean de buena calidad.

Es fundamental siempre leer las etiquetas de los productos para verificar su contenido de lactosa, especialmente en quesos procesados o sucedáneos. Con la información adecuada, los intolerantes a la lactosa pueden seguir disfrutando de la riqueza y variedad del mundo del queso.

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