En un tiempo donde prima lo industrial y los productos demasiado elaborados, la Quesería Artesana de Mucientes recupera la esencia del producto, ofreciendo a sus clientes lo natural y lo bueno. No necesitan imitar sabores ni texturas, no elaboran al estilo tradicional, sino que son artesanos.

Cuidan todas las fases del proceso, desde la atención del ganado hasta que los productos llegan a la mesa del consumidor, ya que es la única manera de asegurar el éxito de lo que hacen. Si al probar sus productos los clientes piensan "me recuerda al queso que hacía mi abuela", significa que su objetivo está conseguido.
Historia y Fundadores
La Quesería Artesana de Mucientes es el fruto del trabajo y la pasión de Alfredo González e Isabel Edesa. Alfredo, ganadero de tradición familiar en Mucientes, tuvo la idea de abrir esta quesería desde pequeño. Su padre ya había intentado fabricar queso, pero el proyecto no prosperó.
Isabel Edesa Hernández, licenciada en Geografía por la UVa y con 19 años de experiencia en el mundo de los negocios, se unió a Alfredo para hacer realidad este sueño. Llegó a Mucientes en el año 2002. En 2004 se puso en marcha la Quesería de Mucientes, y el 5 de agosto de 2005, realizaron su primera fabricación de queso.

“El primer año ganamos nuestro primer premio, lo que nos animó a seguir con la idea de cerrar el ciclo de producción de forma completa para así conseguir un producto de calidad que controlásemos de principio a fin. Desde entonces son más de 20 los premios obtenidos.
Proceso Artesanal y Productos
Alfredo se encarga de la ganadería, donde lo más importante es cuidar la alimentación del ganado, ya que de ello depende la calidad del producto final. En esto, como en muchas cosas en la vida, importa la calidad, no la cantidad. Además, él comercializa los productos fuera de fábrica, llevando las elaboraciones a los puntos de venta que confían en ellos.
Isabel, por su parte, se encarga de la fábrica. Ahí es donde transforma la leche de la ganadería en queso, yogures o cuajadas. El secreto reside en una materia prima única, en condiciones inmejorables y un cuidado proceso de elaboración.

Elaboran queso de oveja con leche cruda, el tradicional castellano. Lo comercializan en dos curaciones: el semicurado y el curado, aunque este último no lo tienen todo el año. Como solo se abastecen de la ganadería familiar, la producción es muy limitada. Son quesos “muy al estilo tradicional”, lo más parecido a lo que las abuelas y bisabuelas elaboraban en casa antiguamente.
Completando la producción, también elaboran yogures y cuajadas de leche de oveja, así como yogures con fruta.

Variedades de Productos
- Queso de oveja con leche cruda (tradicional castellano):
- Semicurado
- Curado (disponibilidad limitada)
- Yogures de leche de oveja
- Cuajadas de leche de oveja
- Yogures con fruta
Comercialización y Filosofía
La Quesería Artesana de Mucientes vende sus elaboraciones en un 40-50% directamente en fábrica. Mucha gente se desplaza desde Valladolid para comprar sus productos. También se encargan de la distribución del producto sin intermediarios, principalmente a tiendas de Valladolid y algunas de Palencia.
“Tenemos clientes desde hace 19 años y no dejamos de hacer nuevos.” Es difícil sacar un negocio adelante en cualquier sitio, pero la clave está en saber si la idea es adecuada al lugar y aprovechar las facilidades del entorno. Y, sobre todo, tener claro que se debe trabajar mucho y de manera muy constante.
Cómo Conservar y madurar quesos caseros fácilmente.
En el mundo rural hay muchas oportunidades, pero hay que sacrificar cosas a cambio. Este ha sido el camino que la pareja ha elegido en Mucientes, una localidad con 667 habitantes.
“Nuestro objetivo pasa por seguir apostando por el mundo rural, defendiendo valores que creemos se deben mantener, aunque suponga nadar contra corriente. Queremos educar a la gente en el mundo del queso, que se acostumbren a buscar calidad, productos de la tierra. Que apuesten por la calidad más cercana y por Mucientes, para seguir manteniendo una identidad y que el pueblo no se vea víctima de la despoblación”, finalizan los vallisoletanos.
Alrededor de la quesería han ido surgiendo otros proyectos relacionados con el vino y la agricultura. Actualmente, la quesería cuenta con la pareja y otros dos empleados, y tres más trabajan en la ganadería. Próximamente, esperan contar con un centro de turismo rural.