La calabaza es, sin duda, la hortaliza estrella del otoño. Conviene aprovecharla mucho en la cocina porque es muy saludable, es baja en calorías, se puede cocinar tanto en salado como en dulce y, además, es económica. Es un ingrediente super versátil en la cocina, tanto para recetas dulces como saladas. Además, la calabaza cuenta con muy pocas calorías y, sin embargo, es una gran fuente de vitamina A y de betacarotenos (potente antioxidante), así como otras vitaminas y minerales. Es muy digestiva y favorece nuestro sistema cardiovascular, nuestro sistema inmunitario y nuestro sistema nervioso, entre otras muchas propiedades beneficiosas.

Existen muchas variedades de calabazas. En España, el término "calabaza" se usa para el fruto del género Lagenaria, que al madurar posee una cáscara endurecida que permite el almacenamiento del interior con semillas viables por más de un año. En América hispana, la calabaza se conoce como “zapallo” e incluye a la región geográfica original de la especie Cucurbita maxima, conocida por la calidad de su pulpa madura y su resistencia al frío.
Una de las variedades más habituales en los mercados españoles es la calabaza Butternut (Cucurbita moschata), también conocida como calabaza cacahuete. Su piel es muy fina y su período de recolección está entre octubre y noviembre, aunque se puede encontrar durante todo el año. La calabaza Butternut es ideal para todo tipo de elaboraciones porque tiene muchísimo sabor y no suelta mucha agua durante el cocinado, conservando bien la textura y el sabor.
Beneficios y Consejos Generales para Asar Calabaza
Asar calabaza, especialmente en grandes cantidades, es una excelente manera de tener un ingrediente base listo para múltiples recetas. El asado le confiere un toque ahumado y delicioso muy especial, a diferencia de la cocción al vapor o hervida. Una calabaza que no se ha abierto puede durar en la nevera varios meses, lo que la convierte en un buen comodín en tu despensa.

Cómo Asar Calabaza al Horno
- Lava bien la calabaza.
- Córtala por la mitad longitudinalmente y retira las semillas y filamentos. No es necesario pelarla si es Butternut o Hokkaido, ya que la piel se come o se retira fácilmente después de asar.
- Puedes cortar la calabaza en cubos de tamaño mediano o en cuñas de 1 cm de grosor.
- Deposita los trozos sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Si la asarás sin pelar y boca abajo, puedes salar la cara que irá en la parte inferior contra el papel.
- Rocía generosamente con aceite de oliva (opcional, para recetas dulces se puede omitir).
- Precalienta el horno a 190-200ºC con calor arriba y abajo (o función ventilador-aire si asarás varias bandejas).
- Hornea durante unos 30-60 minutos, dependiendo del tamaño de los trozos, o hasta que la calabaza esté blandita y ceda al introducir la punta de un cuchillo. Si usas calabaza Butternut, asar a una temperatura alta (200º) ayuda a que quede sin agua y bien deshidratada, ideal para repostería y panadería.
- Si quieres asar las semillas, límpialas de filamentos y restos de pulpa, sécalas, colócalas en otra bandeja, salpimienta y mezcla con especias (curry, comino o pimentón). Ásalas a la misma temperatura, vigilando, ya que estarán listas en unos 20 minutos.
- Saca del horno y deja entibiar. Si la has asado con piel, resultará más cómodo retirarla cuando la calabaza no ha enfriado del todo.
Como Asar Calabaza Al Horno para Reposteria y como conservarla asada
Cómo Guardar la Calabaza Asada
Una vez asada, la pulpa de calabaza se puede triturar para obtener un puré neutro que servirá para recetas dulces y saladas. La forma más cómoda de guardar el puré es en bolsas aptas para congelación, en porciones de 200 g o 400 g. En la nevera, en un envase bien cerrado, te durará hasta 5 días. En el congelador, hasta 3 meses.
Tener puré de calabaza asada preparado y guardado en el congelador es básico para agilizar cualquier preparación, especialmente de repostería o panadería.
Recetas con Calabaza Asada para Toda la Semana
Una sola calabaza puede dar mucho de sí en recetas diferentes que nos ayudarán toda la semana. Aquí te presentamos algunas ideas:
Lunes: Crema de Calabaza Asada
La crema de calabaza asada sorprende por los diferentes matices de sabor que adquiere el plato en comparación con el método tradicional de la cocción en olla. Es una receta perfecta para cenas y comidas ligeras pero con sabor.
- Asa la calabaza y el boniato en el horno.
- Pela los ajos y colócalos con el resto de las verduras asadas en el vaso de la batidora.
- Incorpora agua o caldo de verduras.
- Tritura hasta obtener una crema suave. Añade más o menos agua para conseguir la consistencia deseada.
- Puedes decorar con un poco de yogur y cebollino picado por encima. Si la crema queda muy fuerte, puedes suavizarla con un poco de leche, nata ligera o alternativa vegetal.
Martes: Ensalada Exprés con Calabaza Asada y Legumbres
Un plato saludable de legumbres perfecto para llevar al trabajo. Si tenemos legumbres ya cocidas (caseras o en conserva), es aún más fácil. Júntalas con una porción de nuestra calabaza ya lista, algún otro ingrediente más y especias y aliño al gusto. Esta receta es ideal para esos días en los que andamos con prisa.

Miércoles: Cuñas Crujientes de Calabaza Asada, con Crema Agria al Eneldo
Estas cuñas son una auténtica delicia, con esa textura semicremosa de la calabaza asada y el punto entre ligeramente dulce a fruto seco y salado del Parmesano.
Ingredientes:
- 700 gr. de calabaza Potimarron u Hokkaido con piel
- 50 gr. de queso Parmesano recién rallado
- 20 gr. Pan rallado del día anterior
- 6 cucharaditas de Perejil picado
- 2½ cucharaditas de Tomillo finamente picado
- La ralladura de 2 limones grandes
- 2 dientes de ajo exprimidos
- 60 ml de aceite de oliva
- 120 gr. de sour cream* (crema agria)
- 1 tbs de eneldo picado
- Sal y pimienta blanca molida
- *Podéis sustituir la "sour cream" o crema agria por 100 gr. de queso cottage y 1 yogurt Bio desnatado.
Preparación:
- Precalentamos el horno a 190ºC, calor arriba y abajo.
- Lavamos bien la calabaza, pues nos vamos a comer también la piel. Cortamos la calabaza en cuñas de 1 cm de grosor, les retiramos las pipas y depositamos las cuñas sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Salar antes de depositarlas, la cara que irá en la parte inferior contra el papel.
- Preparamos la cobertura crujiente: mezclando en un bol mediano, el parmesano, el pan rallado, el perejil, el tomillo, la mitad de la ralladura de limón, el ajo y una pizca de sal, ya que el Parmesano es de por sí salado.
- Barnizamos generosamente las cuñas de calabaza con aceite de oliva y cubrimos con la cobertura crujiente. Debe quedar bien cubierta y la capa debe ser de unos cuantos milímetros. Con ayuda de los dedos presionamos suavemente la cobertura, para que se fije mejor a la pulpa de la calabaza.
- Introducimos la bandeja en el horno a media altura durante unos 30 minutos o hasta que veamos que la calabaza está blandita y cede al introducir la punta de un cuchillo. Si durante el horneado, vemos que el topping empieza a dorarse demasiado, lo cubriremos con papel de aluminio.
- Sacamos del horno y dejamos entibiar sobre una rejilla.
- Mientras se hornean las cuñas, mezclamos en un bol pequeño, la "sour cream", el eneldo, el resto de ralladura de limón, la sal y la pimienta blanca, o en su caso el queso cottage y el yogurt en sustitución de la "sour cream", para preparar el acompañamiento.
- Servimos las cuñas crujientes templadas con unos espárragos trigueros al vapor, y ensalada de rúcula, acompañadas con la crema de eneldo a un lado.
Jueves: Pumpkin Spice Latte o Café con Leche de Calabaza Especiado
Para no complicarnos mucho pero sin renunciar a algo especial y original, podemos preparar el otoñal pumpkin spice latte. Solo hay que triturar una porción de nuestra calabaza asada y mezclarla con la bebida recién hecha, bien especiada. La nata montada es opcional pero muy tentadora.

Viernes: Guarnición de Calabaza Asada con Kale y Frutos Secos
Con el fin de semana ya a la vista, podemos dedicar la calabaza a darle algo más de gracia a una sencilla guarnición. Por ejemplo, combinándola con kale o col rizada y frutos secos tendremos un plato muy saludable y que sorprenderá a más de uno por la mezcla de ingredientes. Si no queréis encender el horno se puede hacer en la sartén, simplemente salteando todo junto para que la col pierda su dureza.
Fin de Semana: Dulces y Platos Fuertes con Calabaza Asada
El fin de semana es ideal para encender el horno y preparar algún dulce o plato más elaborado con calabaza asada. Ya nos ahorramos el paso de cocer la calabaza, así que el resto está tirado.
- Magdalenas de Calabaza: Para un desayuno goloso y sin complicaciones.
- Tarta de Queso y Calabaza: Ideal para poner el broche a una comida familiar o con amigos.
- Púding de Calabaza y Plátano: Un dulce con una textura muy especial.
- Pizza Casera, Empanada o Coca con Calabaza: La calabaza asada puede ser la protagonista o un ingrediente más en los rellenos.
- Puré de Calabaza para Repostería: Es una comodidad inmensa tener calabaza asada en el congelador para hacer un flan de calabaza, pan de calabaza, Bundt Cake de calabaza y chocolate, o tortitas de calabaza.
Dulce de Calabaza
El dulce de calabaza es otra de las elaboraciones más versátiles que hay.
- Si no tienes calabaza asada, córtala y ponla a hervir con una pizca de sal durante unos 20 minutos hasta que esté tierna. Luego, tritúrala en la batidora.
- Mientras, precalienta el horno con la bandeja llena de agua para cocer el púding al baño María.
- En un bol, bate tres huevos con azúcar hasta que blanquee. Añade la calabaza triturada, yogur y aceite. Sigue batiendo.
- Añade harina y levadura poco a poco sin dejar de batir.
- Vierte la mezcla en un molde ya engrasado, cúbrelo con papel de horno y luego papel de aluminio. Cuece al baño María durante 40 minutos.
- Pasado ese tiempo, destápalo y dale unos minutos más para que se acabe de hacer y se dore la capa superior.
- Prepara un praliné con ciruelas, pistachos y pipas de calabaza, dorándolos en mantequilla y reduciendo con miel y vino. Cúbrelo cuando esté bien frío.