Vivir con gastritis crónica puede ser un reto diario. Los dolores estomacales, la acidez constante o la sensación de llenarse con muy poca comida pueden hacer que sentarse a la mesa se convierta en un momento de tensión. Sin embargo, seguir una alimentación adaptada puede marcar una enorme diferencia. La gastritis es un problema de salud que afecta al tracto digestivo, especialmente al estómago. Esta es una inflamación del revestimiento del estómago y puede ser aguda, cuando se presenta durante un corto periodo de tiempo, o crónica, si se prolonga durante meses o años.
¿Qué es la gastritis y por qué se produce?
La gastritis crónica es una inflamación prolongada de la mucosa del estómago. A diferencia de la gastritis aguda, que aparece de forma puntual, la crónica se mantiene en el tiempo y puede estar relacionada con infecciones por Helicobacter pylori, uso continuado de ciertos medicamentos, consumo de alcohol o simplemente con una alimentación inadecuada. Esta inflamación del estómago causa, en las personas que lo padecen, dolor en la parte superior del vientre o del estómago, náuseas y, en ocasiones, vómitos. Todo esto se traduce en una falta de apetencia y de ganas de comer porque ante cada comida nos preguntamos cómo me voy a encontrar luego.
Las causas de la gastritis pueden ser múltiples, desde un momento puntual provocado por estrés hasta una infección bacteriana. Una de las causas más habituales de la gastritis es la infección por una bacteria llamada Helicobacter pylori que se transmite de persona a persona. En países desarrollados esta bacteria podría estar infectando al 50% de la población, aunque solo el 15% de ellos desarrollan la enfermedad, lo que hace ver que está muy influenciada por factores genéticos o ambientales (la comida, el hábito de fumar, etc.). De todos modos, ésta no es la única causa de gastritis sino que hay otras como:
- Tomar de manera continuada determinados medicamentos como los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como la aspirina o el ibuprofeno.
- Consumir demasiado alcohol.
- Trastornos autoinmunes como la anemia perniciosa o cuando el organismo no reconoce como suya la mucosa intestinal.
- El estrés o la ansiedad elevada, ya que aumenta los ácidos gástricos y provoca lo que se denomina gastritis nerviosa.
- El abuso de comidas copiosas, muy pesadas o picantes.
- Las infecciones alimentarias.
- El tabaco.
- Otras infecciones virales (citomegalovirus o herpes simple).
Se debe tener en cuenta que en muchos casos las causas o las situaciones que provocan la gastritis se dan de manera conjunta y se potencian unas a otras. Por eso, si hemos padecido anteriormente gastritis o la sufrimos actualmente hemos de evitar al máximo estos factores para prevenir una posible recaída o evitar que se mantenga esta situación lo que puede llevar a crear hemorragias o un aumento de la posibilidad de padecer cáncer gástrico.
Síntomas de la gastritis
Cada persona experimenta la gastritis de forma diferente, pero hay algunos síntomas comunes:
- Ardor en la parte alta del abdomen.
- Dolor.
- Pesadez después de comer.
- Eructos frecuentes.
- Náuseas e incluso vómitos.
- Sensación de “llenado” casi al comienzo de comer.
Si presentas cualquiera de estos síntomas o sospechas que pueden estar relacionados con una gastritis, lo más adecuado es ir a tu médico de cabecera y que te aconseje qué hacer. También es aconsejable acudir a un dietista-nutricionista porque es el único profesional sanitario cualificado para planificar de manera saludable las comidas y conseguir aliviar los síntomas.
Alimentos recomendados para la gastritis
Una dieta adecuada ayuda a reducir la inflamación, proteger la mucosa gástrica, evitar irritantes y mejorar la digestión. Aunque cada paciente debe recibir una pauta personalizada, existen alimentos generalmente recomendados.

En general, se recomienda optar por alimentos suaves, poco condimentados y fáciles de digerir. La dieta para la gastritis debe ser fácil de digerir. Es importante destacar que la dieta para la gastritis varía según la persona, ya que la tolerancia a diferentes alimentos no es la misma para todos. Lo ideal es que la persona lleve un diario de alimentos para identificar cuáles son los que empeoran los síntomas de la gastritis.
Carnes y Pescados
Puedes consumir carnes blancas como el pollo o el pavo. La carne blanca como la de pavo es saludable para el corazón y más fácil de digerir. Además, sus proteínas magras te mantendrán lleno y te ayudarán a evitar los síntomas de la gastritis. Por lo general, se puede decir que cualquier tipo de pescado puede ser consumido si se suele sufrir de gastritis. Lo importante es que se haga de la forma menos "dañina" para no sufrir esta dolencia, por lo que, por ejemplo, a la parrilla es un buen método. Si te gusta el marisco, pero sufres de gastritis, tienes que saber que lo puedes consumir sin problemas siempre y cuando lo hagas cocido y evites cualquier salsa que pueda perjudicarte.
Lácteos
Opta por la leche desnatada o semidesnatada, el queso fresco o los yogures desnatados. La leche de almendras es una leche nutritiva y sin lactosa, por lo tanto, es perfecta para una dieta contra los problemas como la gastritis. De hecho, satisface la carencia nutricional además de aliviar los síntomas de la gastritis. El queso fresco es un alimento permitido para aquellos que sufren gastritis. En general, los lácteos desnatados y aquellos que no sean grasos, son buenos para evitar la acidez y molestias estomacales. Como sucede con el queso fresco, el yogur desnatado está indicado para aquellos que sufren de problemas estomacales como la gastritis, al ser bajo en grasas. Si tu situación mejora puedes tomar moderadamente algún postre lácteo como las natillas o el flan.

Cereales y Tubérculos
El pan blanco es un alimento ideal porque es suave y tiene fibra, que es importante para la salud gastrointestinal. Hay estudios que han demostrado que aquellos que comen más pan blanco tienen niveles más altos de Lactobacillus, un grupo de bacterias beneficiosas que podrían evitar los trastornos digestivos. La pasta tiene las mismas propiedades que el pan blanco a la hora de luchar contra los problemas estomacales. La fibra es tu mejor aliado cuando consumes este alimento. El arroz y la patata suelen ser bien aceptados. Las patatas no aumentan la acidez estomacal y no se consideran un factor desencadenante de la gastritis, a menos que se coman en grandes cantidades. Contienen un compuesto llamado péptidos de patata que actúan como antioxidantes. Carbohidratos como el arroz blanco, pasta, camote (batata), calabaza (auyama), pan blanco y papa son opciones adecuadas.
Verduras y Hortalizas
Las acelgas son buenas para las personas que sufren de gastritis. Eso sí, te recomendamos prepararlas cocidas para que te sean más fáciles de digerir. Otra manera de consumirla es en forma de té, porque es rico en nutrientes como las vitaminas A, C y K, el magnesio, el potasio, el hierro y las vitaminas A, C y K, que tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes naturales. El calabacín es un alimento rico en fibra, que actúa como amortiguador y reduce las concentraciones de ácidos biliares en el estómago. Por tanto, lo puedes consumir sin problemas si sufres de gastritis. Los nutricionistas recomiendan incluir la calabaza en la dieta de los pacientes con gastritis. Pero siempre tendrás que comerla hervida, al horno, cocida o guisada. Las espinacas no se consideran muy ácidas, por lo que son buenas para ser consumidas por alguien con síntomas de gastritis o reflujo. La razón es que es un vegetal rico en calcio y vitamina B, como sucede con otras verduras de hoja oscura como la col rizada o las espinacas. La zanahoria, entre otras muchas cualidades, contiene mucha fibra, lo que ayuda a aumentar la cantidad de materia fecal y, por tanto, es un alimento perfecto para prevenir el estreñimiento. Por si fuera poco, gracias a todas las sales minerales que contiene es buena para calmar las molestias gástricas y el exceso de acidez. Este vegetal (berenjena) contiene una gran cantidad de fibra, que mejora el peristaltismo intestinal y activa el estómago. Por lo tanto, es un alimento bueno para consumir en caso de gastritis al fomentar la reducción de la secreción de ácido gástrico. Las verduras y hortalizas cocidas sin piel como calabaza, calabacín, berenjenas, zanahorias, puerro, espárragos blancos, espinacas y acelgas en puré o con bechamel son ideales.
Frutas
Las frutas y verduras con alto contenido en flavonoides, como las manzanas, el apio, los arándanos, las cebollas y el ajo, pueden prevenir el crecimiento de H. pylori. Tanto la pera como la banana son dos tipos de fruta que pueden reducir la cantidad de tiempo que el ácido gástrico entra en contacto con las paredes del estómago, reduciendo así la inflamación y aliviando los síntomas de la gastritis. La tolerancia a las frutas varía de una persona a otra, por lo que es importante conocer cómo reacciona el cuerpo a cada tipo de fruta. Frutas preferentemente sin cáscara y sin semillas y, si es posible, cocidas o trituradas, como manzana, pera, papaya, guayaba, durazno, melón, sandía o banana.

Alimentos desaconsejados para la gastritis
Evita cualquier alimento que pueda irritar la mucosa del estómago. Esto incluye el café, el alcohol, el chocolate, las comidas fritas o con muchas especias, los refrescos con gas, el tomate y las frutas cítricas. Cuando la gastritis está presente, es recomendado reducir ciertos alimentos que pueden interferir en la digestión o que pueden hacerla más costosa de llevar a cabo.
ALIMENTOS CONTRAINDICADOS en la GASTRITIS | Gastritis crónica y alimentación | Nutrición y Dietética
Alimentos a evitar
- Lácteos grasos: leche entera, nata, quesos curados. Evita los lácteos ricos en grasa como la nata, los quesos curados o la leche entera.
- Carnes grasas y embutidos: ternera, cerdo, chorizo, salchichón. Evita las carnes grasas como la ternera o el buey y los embutidos.
- Fritos y rebozados: Evita los alimentos fritos o las frituras ya que la cantidad de grasas es mucho mayor y las digestiones siempre se verán entorpecidas.
- Bollería industrial y ultraprocesados.
- Verduras flatulentas: Las crucíferas como el brócoli, coliflor o coles de Bruselas, además de las alcachofas, el pimiento, la cebolla o los ajos provocan más cantidad de gases y la tolerancia suele ser peor. Tomate, salsas de tomate y zumos de tomate.
- Frutas ácidas: naranja, limón, kiwi, piña. Evita las frutas poco maduras y los cítricos por su elevada acidez.
- Bebidas: El café es recomendado limitarlo porque se trata de un alimento irritante que no favorece la reparación de la mucosa. Evita el café y las bebidas con cafeína (coca-cola, té). Bebidas o alimentos con menta. Evita las bebidas alcohólicas de todo tipo y especialmente las de alta graduación. Evita, como ya se ha dicho anteriormente, el té, las bebidas de cola, las bebidas con gas o el café, que aunque sea descafeinado aumenta la secreción gástrica.
- Otros: Las salsas grasas o a base de nata, los condimentos picantes, los cubos concentrados saborizantes o el chocolate. Todos ellos estimulan la secreción gástrica o dificultan la digestión. Evita los alimentos ricos en sal o en azúcar, los muy condimentados o especiados y los alimentos preparados en escabeche.
Formas de cocción y recomendaciones generales
La forma de cocinar es casi tan importante como los alimentos en sí. Lo ideal es preparar los platos al vapor, hervidos o al horno, evitando las frituras o los rebozados. Los tipos de cocción influyen en gran medida en la aparición o no de los síntomas de este problema de salud. Los tipos de cocción que es recomendado que se lleven a cabo deben ser suaves y ligeros hasta que los síntomas de la gastritis remitan. Por ello, se debe potenciar la cocina al horno, hervida o al papillote.
Recomendaciones adicionales
- Comer despacio, masticar bien y no tumbarse justo después de comer.
- Mantener horarios regulares, evitar el estrés y dormir bien son también claves para tener una digestión tranquila.
- No hagas comidas copiosas ya que esto hará que tengas digestiones lentas y pesadas haciendo que tu estómago deba trabajar más.
- Intenta cenar 2-3 horas antes de acostarte y, si tomas algo posteriormente, que no sean alimentos sólidos.
- Si fumas, deja de hacerlo.
- No tomes las comidas a temperaturas extremas, muy frías o muy calientes, ya que esto potenciará la irritación.
- No limites por la gastritis tu dieta más de lo necesario. Intenta que tu dieta, dentro de sus restricciones, sea lo más variada y completa posible. Además, si vas mejorando, deberás ir introduciendo de manera progresiva más alimentos en tu dieta.

Ejemplo de menú semanal para la gastritis
Como has podido ver, la gastritis sí que se puede mejorar a través de la alimentación. La dieta para la gastritis durante una crisis, aunque se base en ciertas pautas generales, puede variar considerablemente según la tolerancia individual de cada persona.
| Día | Comida | Cena |
|---|---|---|
| Lunes | Arroz blanco con zanahoria cocida y merluza al vapor | Crema de calabaza + tortilla francesa |
| Martes | Puré de patata y calabacín + pollo a la plancha | Sopa de fideos finos + pescado blanco al horno |
| Miércoles | Macarrones blancos con calabaza + queso fresco | Puré de zanahoria + huevo cocido |
| Jueves | Arroz con merluza y calabacín | Crema de zanahoria + pechuga de pavo al horno |
| Viernes | Puré de patata + pescado blanco hervido | Ensalada de zanahoria cocida + tortilla de calabacín |
| Sábado | Puré de boniato y zanahoria + pollo al horno | Crema de calabacín + arroz blanco |
| Domingo | Pasta blanca con calabaza + queso fresco | Patata hervida + merluza al vapor |