Manejo de la Gastroenteritis y el Consumo de Leche en Niños: Guía Completa

La gastroenteritis es una inflamación del estómago e intestino que provoca síntomas como diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre y malestar general. Suele ser causada por infecciones víricas, bacterianas o parasitarias, aunque también puede desencadenarse por intolerancias alimentarias o el consumo de alimentos en mal estado. En niños, la gastroenteritis aguda es una de las enfermedades de origen infeccioso más habituales durante los 5 primeros años de vida.

Durante el proceso de recuperación, una alimentación adecuada basada en una dieta de fácil digestión es fundamental para reponer nutrientes, evitar la deshidratación y facilitar la regeneración del sistema digestivo.

Ilustración de un niño con dolor de estómago y síntomas de gastroenteritis

Síntomas y Causas Comunes

En las gastroenteritis en niños y niñas, el síntoma principal es la diarrea, es decir, un aumento de la frecuencia en las deposiciones que suele, aunque puede no hacerlo, ir acompañado de vómitos, fiebre y dolor abdominal de tipo cólico. En general, la gastroenteritis aguda se suele resolver en un periodo de entre tres y cinco días. La principal vía de contagio es la fecal-oral.

En nuestro entorno, algunos de los patógenos más prevalentes en esta franja de edad son el rotavirus, el adenovirus, la salmonela no tifódica, el Campylobacter y la Giardia lamblia, según datos del informe de microorganismos declarados en Cataluña en el año 2017. La mayoría de episodios de gastroenteritis aguda cursan de forma leve y no requieren ingreso hospitalario.

Hidratación: La Clave de la Recuperación

La hidratación es clave en el tratamiento de la gastroenteritis. La diarrea y los vómitos provocan una pérdida importante de líquidos y electrolitos, como sodio, potasio y cloro. Es esencial reponer estos nutrientes para prevenir la deshidratación, que puede agravarse rápidamente, especialmente en niños y personas mayores.

Lo importante es asegurar el aporte de líquidos para evitar la deshidratación. Se recomienda beber una cantidad de líquido superior a la habitual, en torno a 2L-2,5L/d entre el propio agua que bebemos y lo que proporcionan los alimentos.

Opciones de Rehidratación

  • Iniciar la dieta con soluciones de rehidratación oral FARMACÉUTICAS (SRO), tomando pequeñas cantidades, cada 5-10 minutos. No sustituirlas por bebidas isotónicas (Nestea®, Aquarius®). Para cualquier edad: NO FORZAR.
  • Zumos naturales diluidos, evitando aquellos con alto contenido en azúcares.
  • Agua potable en pequeñas cantidades y de forma frecuente.
  • Solución rehidratante casera propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS): Agua (1L) + azúcar normal (27 g) + bicarbonato sódico (2,5 g).
  • Caldos suaves, como el de pollo, pescado o verduras.
  • Infusiones suaves como la manzanilla.
  • La bebida de agua de arroz se prepara hirviendo un puñado de arroz en 1 litro de agua durante unos 30 minutos y colándolo a continuación.
  • El agua de zanahoria se puede preparar siguiendo el mismo proceso, pero cortando unos 250 gramos de zanahorias en pequeños trozos y dejándolo hervir por 60 minutos.

Cuando el niño comienza a estar deshidratado, lo ideal es optar por una solución oral de recuperación. Éstas contienen también electrolitos, los cuales se pierden durante este episodio patológico. Si el niño está comiendo aceptablemente no hace falta que compres suero oral, con que alternéis la comida con agua sería suficiente. El suero cobra mayor importancia cuando los niños no toleran ningún tipo de alimento sólido, al menos en la solución oral incluiremos las sales y azúcares que su cuerpo está perdiendo a través de la diarrea o de los vómitos.

Prepara tu propio suero casero

Alimentación Durante la Gastroenteritis

La falta de apetito es uno de los síntomas más comunes cuando aparece la gastroenteritis. La unión de esta con los vómitos y las diarreas va a llevar a que, a nivel nutricional, lo primero que debemos garantizar es la hidratación y, por tanto, beber mucha agua a pequeños sorbos. A medida que van mejorando los síntomas, resulta importante introducir gradualmente los alimentos de fácil digestión, valorando la tolerancia, controlando la sintomatología y acelerando así la recuperación. La clave está en optar por alimentos que aporten energía sin irritar ni forzar al sistema digestivo.

Además, una de las pautas más importantes es repartir las comidas de manera que se comen pequeñas porciones, pero varias veces al día (entre 5 a 6 comidas), evitando alimentos copiosos que puedan empeorar los síntomas.

Alimentos Recomendados

Entre los alimentos que van a ayudar a calmar el sistema digestivo y reponer energía se encuentran:

  • Caldos suaves de pollo, pescado o verduras y gelatinas sin azúcar.
  • Arroz blanco, pastas italianas, sémola y pasta de sopa.
  • Pollo o pavo hervido o a la plancha (sin piel ni grasas).
  • Pescado blanco hervido o al vapor (merluza, bacaladilla, lenguado, rape, gallo...).
  • Patata, zanahoria, calabaza o calabacín en puré o cocidas.
  • Pan blanco tostado o galletas sin azúcar.
  • Plátano maduro.
  • Manzana o pera cocida o en compota (manzana asada al horno o cortada en cuadraditos pequeños y rociada con unas gotas de limón).

Las formas de cocinar recomendadas son: plancha, hervido, horno, vapor.

Lácteos y Gastroenteritis

En el caso de los lácteos, se deben consumir pequeñas cantidades y aumentarlas en caso de tolerarse bien. Dentro de los lácteos se aconsejan los yogures naturales y el queso fresco. Estos alimentos contienen probióticos naturales que van a ayudar a recuperar la flora intestinal, sobre todo en caso de diarreas. Lo mejor es tomar el yogur natural y sin añadir azúcar o miel.

No es infrecuente que los cuadros de gastroenteritis aguda puedan conllevar un déficit secundario y transitorio de lactasa. La lactosa es un hidrato de carbono presente en la leche que en el caso de los bebés, representa el 40% de la energía del niño que es alimentado al pecho. La lactosa está compuesta de glucosa (fuente principal de energía) y de galactosa (necesaria para el desarrollo del sistema nervioso central). Además, la lactosa favorece la absorción de calcio y de hierro evitando la anemia y el raquitismo, favoreciendo, por tanto, el correcto crecimiento de nuestros hijos. También colabora en alcanzar un buen equilibrio en nuestra flora intestinal. La lactasa es una enzima que se encuentra en nuestro intestino y que digiere la lactosa para convertirla en glucosa y galactosa para que nuestro organismo pueda aprovechar todas sus funciones.

Hasta la fecha, la evidencia científica nos dice que durante episodios aislados y limitados de diarrea y/o gastroenteritis aguda no se deben sustituir las leches habituales (ni mucho menos la lactancia materna) por una leche sin lactosa. Cierto es que durante un cuadro de gastroenteritis, la lactasa pierde efectividad y no conseguimos digerir completamente la lactosa por lo que los niños efectivamente tendrán gases, dolor abdominal y diarrea, pero eso no justifica retirar completamente la lactosa de la dieta.

Un truco es ofrecer menos cantidad de leche a lo largo del día (sin suprimirla completamente) y darles más yogures naturales. Estos tienen muy poca cantidad de lactosa y durante esos días, lo tolerarán muy bien.

Solo en aquellos casos de diarreas prolongadas, gastroenteritis complicadas, niños con alguna enfermedad de base en la que su estado nutricional se vea comprometido y por supuesto, niños diagnosticados de intolerancia a la lactosa, se aconseja la retirada temporal o definitiva de la lactosa de su dieta. En estos casos será tu pediatra quien mejor te aconseje.

Consideraciones Específicas para Niños

  • Alimentados con leche artificial: mantener la leche habitual, sin diluir la concentración del preparado.
  • Menores de un año: Si han tolerado líquidos hacer la verdura con patata, calabacín, judía verde y zanahoria.
  • Mayores de un año: Si han tolerado los líquidos, introducir la dieta habitual de forma gradual y fraccionada.
  • Para lactantes alimentados con leche materna se recomienda la continuación del amamantamiento durante todo el curso natural de la gastroenteritis aguda.
Tabla de alimentos recomendados y prohibidos durante la gastroenteritis

Tabla de Alimentos Recomendados vs. Prohibidos

Alimentos Recomendados Alimentos Prohibidos
Caldos suaves (pollo, pescado, verduras) Alimentos o bebidas que aceleran el ritmo intestinal (café, té, chocolate, especias, alcohol, refrescos)
Arroz blanco, pastas, sémola, pan tostado Legumbres, verduras y frutas crudas (excepto las recomendadas)
Pollo, pavo (hervido, a la plancha, sin piel ni grasas) Frutas laxantes (papaya, ciruela)
Pescado blanco (hervido, al vapor) Verduras que producen gases (brócoli, coliflor)
Patata, zanahoria, calabaza, calabacín (puré, cocidas) Panes y cereales integrales
Yogures naturales, queso fresco (en pequeñas cantidades) Frutos secos y semillas (chía, linaza)
Plátano maduro, manzana, pera (cocida, asada, en compota) Comidas ricas en azúcares, bollería, fritos, condimentos picantes
Gelatinas sin azúcar Carnes grasas (cordero, cerdo, vísceras) y embutidos
Pescado azul (sardina, salmón, atún) y en conserva
Leche entera, derivados lácteos grasos (cuajada, nata, quesos grasos)
Grasas (mantequilla, manteca, tocino, aceitunas, aguacate)

Alimentos Prohibidos

Resulta aún más importante identificar los que pueden irritar el sistema digestivo y/o empeorar los síntomas, es decir, aquellos de difícil digestión, estimulantes e irritantes. Los alimentos a considerar son los siguientes:

  • Alimentos o bebidas que aceleran el ritmo intestinal o favorezcan la malabsorción (café, té, chocolate, especias, alcohol, refrescos).
  • Legumbres, verduras y frutas, sobre todo crudas, a excepción de las recomendadas. Evitar frutas laxantes como la papaya o la ciruela y verduras que producen gases como el brócoli o la coliflor.
  • Panes y cereales integrales.
  • Frutos secos y semillas como la chía o la linaza.
  • Comidas ricas en azúcares, bollería, fritos y condimentos picantes.
  • Carnes grasas (cordero, cerdo, vísceras) y embutidos (chorizo, salchichón, etc.).
  • Pescado azul (sardina, salmón, atún, etc.) y en conserva.
  • Leche entera, derivados lácteos grasos (cuajada, nata, etc.) o quesos grasos.
  • Grasas como mantequilla, manteca, tocino, aceitunas y aguacate. Se debe priorizar el aceite de oliva virgen extra en pequeñas cantidades.
  • Bebidas gaseosas como los refrescos o el agua con gas.

La Dieta Blanda en Niños con Gastroenteritis

La dieta blanda es un tipo de alimentación que favorece la recuperación del sistema digestivo. Como se ha mencionado anteriormente, se basa en alimentos fáciles de digerir, con poca fibra y sin grasas o condimentos fuertes. Su objetivo es evitar irritaciones y ayudar a que el sistema digestivo vuelva a funcionar con normalidad.

La dieta blanda se caracteriza por incorporar alimentos astringentes y sin residuo, ya que ayudan a ralentizar el tránsito intestinal, reduciendo tanto el volumen como la frecuencia de las deposiciones. Estos alimentos son los mencionados anteriormente: el arroz, los pescados blancos y las carnes de pollo y pavo. Los alimentos deben ser cocinados a la plancha, hervidos, al papillote o al vapor, evitando frituras o salsas y es preferible consumirlos a una temperatura intermedia, ni muy fríos ni muy calientes.

Asimismo, es recomendable no automedicarse y recurrir a los medicamentos antidiarreicos, a excepción de que el médico así lo recomiende.

Ejemplo de menú diario para un niño con gastroenteritis

Ejemplo de Menú en Dieta Blanda

Comida

  • Filetes de pavo a la plancha
  • Puré de patata
  • Merluza al vapor
  • Caldo de pollo o pescado y zanahoria
  • Arroz blanco

Merienda

  • Yogur natural
  • Plátano maduro
  • Compota de pera

Cena

  • Puré de zanahoria
  • Tortilla francesa
  • Pechuga de pollo a la plancha con zanahoria cocida
  • Puré de calabaza o calabacín y patata
  • Lenguado a la plancha

Medidas Higiénicas Importantes

Es importante lavarse bien las manos tras ir al WC o cambiar el pañal. Utilizar cubiertos exclusivos. Debemos procurar que no lleguen a deshidratarse cuando aparece un virus estomacal en niños. Insistir en seguir unas pautas correctas de higiene, tanto en casa como en el colegio y en cualquier entorno.

Cuándo Preocuparse y Buscar Atención Médica

Cuando el niño presenta signos de deshidratación como: boca seca, saliva seca, ausencia de lágrimas al llorar y ojeras. Si está muy decaído, apático, tristón y se niega a jugar. Si no tolera nada de lo que le ofreces. Si observas que cada cosa que come o bebe, inmediatamente después lo vomita o si presenta más de 10-12 deposiciones al día. Si hace poco pipí. Si los síntomas persisten o no sabes cómo adaptar tu alimentación, es recomendable acudir a un profesional de la salud.

tags: #puede #tomar #leche #un #nino #con