En la provincia de Palencia aguarda un pequeño pueblo repleto de joyas arquitectónicas y cientos de historias apasionantes: Aguilar de Campoo. Declarada Conjunto Histórico Artístico en 1966, la localidad se encuentra al norte de la provincia de Palencia, siendo una de las puertas de entrada a la Montaña Palentina y al Geoparque Mundial Unesco Las Loras, un paraje excepcional para el turismo.
Este pueblo hace unos 2.000 años tuvo la presencia de cántabros, visigodos y romanos, y fue una villa de gran importancia en la Edad Media. Su localización, en una especie de cruce natural de caminos, ha hecho que desde hace siglos sea un lugar estratégico, tanto desde el punto de vista comercial como religioso.
Aguilar de Campoo es famoso por algo que ha marcado a varias generaciones: sus galletas, lo que le ha valido el sobrenombre de "El pueblo de las galletas". Pero no es el único incentivo, ya que también es un auténtico enclave de arte y patrimonio, rodeado de montañas y monumentos románicos.

El Pueblo que Huele a Galletas: Tradición Harinera e Industria Galletera
Aguilar de Campoo es conocido como "el pueblo que mejor huele de España", un aroma dulce que recuerda a galleta recién hecha. Este olor no es casualidad, ya que la localidad ha sido durante décadas uno de los principales centros de producción de galletas en España, la capital europea de la galleta.
Los primeros galleteros llegaron a este pueblo en el siglo XIX debido a la abundancia de materias primas como el trigo, el azúcar, la energía asequible del carbón y la climatología adecuada. Abrieron dos fábricas de galletas bien conocidas por todos hoy en día: primero Fontaneda en el año 1881 y poco después lo haría Gullón en 1892. La historia del pueblo cambió por completo.
En la década de los sesenta, 9 de cada 10 galletas consumidas en España provenían de Aguilar, llegando a compartir la villa hasta cinco fábricas de galletas diferentes: Gullón, Ruvil, Fontaneda, Tefe y Fontibre.

Aunque las Galletas María son de origen inglés, la galletera Fontaneda consiguió popularizar este dulce en España tras la Guerra Civil, convirtiéndola en un producto casi español. Lo que sí es cierto es que Aguilar de Campoo fue el lugar donde se elaboró la primera galleta integral y dietética en nuestro país.
Hoy en día, la empresa Gullón es una de las mayores del sector en Europa, y junto a Grupo Siro, suponen el mayor núcleo de producción de galletas, generando más de 2.000 empleos directos. La villa mantiene en la actualidad el mayor clúster agroalimentario del país.
La cultura galletera está muy arraigada en el pueblo, y cualquier evento y acto que se celebra tiene sabor a galleta. Un ejemplo de ello es el Carnaval de la Galleta, que se celebra desde hace 25 años con desfiles y actividades asombrosas como el "Entierro y quema de la Galleta". También existe el Festival de Cortometraje de Aguilar, cuyo premio se denomina la Galleta de Oro, e incluso un festival de rock llamado Galleta Rock.
El Conflicto de Fontaneda: Una Lucha por la Identidad del Pueblo
En 1996, la multinacional Nabisco compró Fontaneda. La población de Aguilar de Campoo no se explicaba esta compra. Posteriormente, Nabisco vendió la fábrica a United Biscuits. Las calles de Aguilar de Campoo, los establecimientos, las casas, todo el pueblo colocó carteles como apoyo a la fábrica. El lema en su origen fue “Fontaneda es Aguilar” pero se transformó en “Fontaneda es de Aguilar” debido a que la gente se dio cuenta de que Aguilar no era solamente Fontaneda.
Los vecinos de Aguilar se despertaron la mañana del 4 de abril del 2002 con la noticia de que la histórica fábrica Fontaneda apagaba sus hornos y se trasladaba hasta Viana (Navarra) y Orozco (Vizcaya). El director de United Biscuits anunció un expediente de regulación de empleo.
Los ciudadanos de Aguilar se echaron a la calle el día 6 de abril, de forma espontánea, cerca de 6000 personas, casi la población completa, para reclamar que la fábrica se mantuviera en la villa que le había visto nacer. Bares y establecimientos comerciales cerraron sus puertas y se sumaron a la manifestación. El presidente de la Junta anunció su compromiso para intentar que la multinacional cambiara de opinión. El domingo 7 de abril casi 7000 personas asistieron a la segunda manifestación, 2000 de ellas se dirigieron hacia las carreteras nacionales para cortar simbólicamente el tráfico. Esta protesta llegó hasta la sede del parlamento regional donde todos los grupos políticos mostraron un apoyo unánime a la fábrica. También hubo numerosas muestras de compromiso llegadas de diferentes puntos de España.
El día 10 de abril se conocía que el Ministerio de Trabajo había rechazado el expediente de regulación de empleo que significaba el cierre de Fontaneda. Los sindicatos se convirtieron en una parte muy necesaria para la solución del conflicto por la fuerza que ejercían. Varios de los trabajadores se encerraron en las instalaciones.
El día 21 de junio de 2002 el Director General de United Biscuits anunció que la multinacional ya tenía la fórmula jurídica para cerrar la fábrica. Se trataba de la absorción de Fontaneda por parte de Marbú que después se integraría con Ártiach para formar un único grupo. Fontaneda se cerró en noviembre después de meses de movilizaciones y protestas. El 8 de Noviembre los trabajadores de Fontaneda aceptaron la venta de la factoría a Siro, la antigua fábrica se pasó a llamarse Horno de Galletas de Aguilar. Hubo treinta y cuatro prejubilaciones, veintisiete bajas incentivadas y diecinueve traslados a la fabrica de Viana, se mantuvieron 212 empleos.
Este conflicto demostró la fuerte unión del pueblo en defensa de su identidad y su patrimonio industrial.
Un Viaje al Románico: Joyas Arquitectónicas de Aguilar de Campoo
Aguilar de Campoo es un paraíso para los amantes de la arquitectura medieval y del arte románico, siendo uno de los pueblos más completos e interesantes de la Montaña Palentina. La provincia de Palencia es conocida por ser tierra de románico, y en Aguilar de Campoo, este estilo arquitectónico se desarrolló con especial intensidad entre los siglos XI y XIII.
Numerosos lugares que ver en Aguilar de Campoo y su entorno invitan a un recorrido por su rica historia y patrimonio cultural:
Monasterio de Santa María la Real
En las afueras está el Monasterio de Santa María la Real, uno de los lugares imprescindibles que ver en Aguilar de Campoo. Su origen se remonta a dos santuarios descubiertos en el siglo IX, que se construyeron en honor a San Martín. Es una verdadera joya del románico de mediados del siglo XII. Estuvo habitado desde entonces y hasta la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX.
Tras años de abandono, fue restaurado con mucho cuidado y hoy funciona como centro de interpretación del románico, albergue y museo. El monasterio alberga actualmente un centro dedicado al estudio y conservación del románico, lo que lo ha convertido en un punto de referencia en este ámbito. El claustro, con sus columnas esculpidas y su atmósfera serena, es uno de los más bonitos de Castilla y León.

Colegiata de San Miguel
En el centro de la localidad se encuentra la majestuosa Colegiata de San Miguel. A pesar de que tan solo conserva del románico la portada central, esta iglesia, convertida en colegiata en el siglo XVI, es un enclave histórico de gran belleza. Los marqueses de Aguilar están aquí enterrados, y prueba de ello es el sepulcro familiar y el escudo del linaje que se aprecia en la torre.
Ermita de Santa Cecilia
En un alto, se encuentra la románica ermita de Santa Cecilia, una de las joyas del románico palentino, datada del siglo XIII. La mayor parte de la gente que visita el pueblo viene aquí a contemplar una de sus rarezas: el capitel de la matanza, ubicado en el flanco norte de la iglesia, que representa la masacre de los Santos Inocentes.

El Castillo
En lo alto de la ladera se pueden visitar los restos del castillo. Su acceso es gratuito, aunque poco queda de la pequeña fortaleza defensiva que se levantó en el siglo XI y que algún día defendió la villa del peligro. Desde aquí se puede tener una vista panorámica del casco urbano, el embalse cercano y el entorno montañoso.
Muralla Medieval y Puertas de Acceso
El casco histórico de Aguilar de Campoo mantiene parte de su trazado medieval y se conservan varios tramos de muralla, incluidas seis de las puertas de acceso que marcaban la entrada a la villa. Entre ellas destacan:
- Puerta de Reinosa: Declarada Monumento Histórico Artístico en 1925, con unas inscripciones hebreas que recuerdan a su comunidad judía.
- Puerta del Paseo Real: Del siglo XIV.
- Puerta de la Tobalina: Del siglo XIV.
- Puerta del Hospital: Arco barroco del siglo XVIII.
- Puerta del Paseo Cascajera: Del siglo XVII.
- Puerta de San Roque: Construida en el siglo XIV.
- Puerta del Portazgo: Barroca y de aire triunfalista, daba acceso a la ciudad a través del puente que sortea el río Pisuerga.
- Arco de la Torrejona: Que es como se conoce comúnmente a la puerta de lo que iba a ser el Palacio de los Villatorre.

Convento de Santa Clara
Junto al río están los restos del Convento de Santa Clara, habitado por religiosas. En noviembre de 1808 las tropas francesas ocuparon la villa, quemando el monasterio de Santa Clara y dejando en el castillo una guarnición.
Plaza Mayor y Casonas Señoriales
La visita al pueblo puede comenzar por la Plaza Mayor, un espacio con pórticos y galerías acristaladas. El entorno de la Plaza Mayor lo componen edificios con fachadas de piedra de sillería. En diversas calles de la villa se pueden observar otras casonas con blasones, lemas heráldicos, aleros saledizos e interesantes detalles escultóricos. Las casas y palacios de Aguilar tienen más de cien escudos y blasones.
Museo de Ursi
También se puede visitar el Museo de Ursi donde se exponen las culturas de madera de Ursicino Martínez, un artista local que plasmaba la vida cotidiana.
Entorno Natural: Paisajes y Actividades en Aguilar de Campoo
El entorno natural de Aguilar de Campoo también tiene mucho que ofrecer, convirtiéndolo en un paraje privilegiado para el turismo de paisaje, deporte, gastronomía, arte y cultura.
Geoparque de las Loras
El Geoparque de las Loras está incluido en la Red de Geoparques Europeos en 2017 y es el primero de Castilla y León reconocido por la UNESCO. Este excepcional paraje permite visitar:
- La Cueva de los Franceses: Una gruta cárstica visitable, donde quedaron enterrados muchos en la Guerra de la Independencia.
- Espacio Natural de Covalagua: Reserva de Ciervos de Covalagua, donde nace el río Ibia con bellas cascadas.
- Monumento Natural de Las Tuerces: Un conjunto geológico espectacular, con formaciones rocosas únicas.
Embalse de Aguilar
A 2 kilómetros de la ciudad se halla el embalse de Aguilar, con una playa artificial rodeada de pinares. Es un lugar perfecto para pasear, hacer rutas en bicicleta o disfrutar de un día tranquilo junto al agua, y es digno de mención por ser un paraje verdaderamente mágico.
Salinas del Pisuerga
A 14 kilómetros al noroeste están las salinas del Pisuerga con un tramo de vía verde hasta Mudá.
Monumento Natural del Cañón de la Horadada
Hacia el sur, por la carretera N611, desde Valoria de Aguilar se llega a Villaescusa de Torres. Un sendero bien señalizado lleva al Monumento Natural del Cañón de la Horadada, donde a ambos lados de esta garganta se encuentra el conjunto geológico de Las Tuerces.

Gastronomía Local: Sabores de la Montaña Palentina
La gastronomía en Aguilar de Campoo es otro de los grandes atractivos, con una oferta que combina la tradición y la calidad de los productos de la zona.
Palencia es conocida por ser tierra de lechazo, pero también de cocido castellano, más contundente que el madrileño y generoso en chacinas. En tiempo de matanza del cerdo, que es cuando llega el invierno, la elaboración de chorizo y morcilla estaba a la orden del día, por lo que el cocido castellano adquiría especial relevancia en esas fechas en las que el frío pide calorías.
El lechazo asado al horno al estilo tradicional es uno de los platos estrella de la región, servido en fuente de barro y con patata panadera. La oferta de restaurantes incluye opciones tradicionales como El Barón y Mesón Añejo, que ofrecen carnes a la brasa, revuelto de morcilla y postres caseros.
No hay que olvidar las pastas o las rosquillas de hojaldre de las clarisas del convento, un dulce que representa la tradición repostera local.

Información Práctica para el Visitante
El mejor momento para visitar Aguilar de Campoo depende de lo que busques. En primavera, los paisajes se llenan de vida y el clima es perfecto para recorrer sus monumentos o pasear junto al embalse. El otoño, con sus tonos dorados y ocres, es ideal para disfrutar de la montaña y del ambiente tranquilo del pueblo. En verano, hay más movimiento, sobre todo gracias a festivales como el ARCA, dedicado al teatro de calle.
En cuanto al alojamiento, el Monasterio de Santa María La Real es sin duda el lugar perfecto para alojarse, ya que cuenta con un hotel rural llamado La Posada de Santa María La Real, ubicado en las dependencias del monasterio y que además cuenta con una cafetería.