En España, cada persona tira 31 kilos de comida al año, y en 2020 se desperdiciaron más de 1.360 millones de kilos de alimentos, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Pero, además de ser sostenibles, con la cocina de aprovechamiento ahorramos dinero porque tiramos menos y consumimos mejor.

Aprovechamiento de bizcochos y dulces navideños
El bizcocho es la base de un buen número de tartas, ya sea como base, para rellenar o para cubrir. Podemos aprovecharlo en forma de vasitos mezclados con nata, crema, chantilly, fruta, mermelada, café, queso, siropes, etc., o también para elaborar alguna tarta que otra.
Bizcocho de chocolate con nata y mermelada
Esta primera receta de la selección es uno de los mejores ejemplos: se compone de dos discos de nuestro esponjoso dulce que en el medio lleva nata montada y mermelada de frutos secos. El bizcocho en este caso es de chocolate, pero te vale de cualquier sabor e, incluso, uno bueno comprado.
Bizcocho de té matcha con crema de mascarpone al ron
Nos ponemos un poco más exóticos y miramos al país del Sol Naciente para elaborar un bizcocho con té matcha, que le va a aportar un toque muy especial de sabor y un color verde muy vistoso. Una vez que esté frío, lo introducimos en unos vasitos con una crema de mascarpone al ron.
Brownie para diferentes postres
El brownie es un bizcocho de chocolate que nos encanta preparar y dejar unos restos para hacer diferentes postres con él.
Vasitos de bizcochos de soletilla con yogur y fresas
Esta siguiente propuesta no necesita nada de cocina ni de fuego, porque es un montaje en unas copas de balón de bizcochos de soletilla que teníamos hechos de otro día, con yogur y fresas.
Bizcocho de naranja y chocolate
Si te gusta esa mezcla infalible de naranja y chocolate, este postre se convertirá en uno de tus favoritos. Preparamos un bizcocho aromatizado con el clásico cítrico que cubrimos con una especie de ganache de chocolate y nata y decoramos con tiras de naranja confitada.
Pan de Calatrava
El pan de Calatrava es una de esas recetas de toda la vida con las que aprovechar los restos, en este caso, de unas magdalenas, aunque también nos serviría un bizcocho que se nos haya quedado ya seco en la despensa, o incluso pan.
Tortitas de plátano
Estas tortitas de plátano solo tienen dos ingredientes: plátanos maduros y huevo. Podemos añadirles canela, bicarbonato para que suban un poco, o incluso otras frutas o mermeladas (que podemos hacer también aprovechando la fruta que comienza a estropearse).
Bizcocho de limón y manzana
Un bizcocho delicioso y muy fácil, con el que dar salida a los limones más viejitos y a alguna manzana que tengas en el fondo del cajón de la fruta y que se empieza a estropear.
Carrot Cake
Las zanahorias son una de esas cosas que se queda en la nevera hasta que se arruga y termina en el cubo de la basura, pero podemos usar esta verdura para hacer un maravilloso carrot cake, como el que hicieron en MasterChef, y con el que también aprovecharemos esas naranjas algo más feas.

Y ahora, y como extra, un truco para recuperar las zanahorias arrugadas y flácidas: mételas en un tupper con agua fría que las cubra en la nevera y deja que se hidraten 24 horas. Parece magia, pero funciona.
Postres con dulces navideños sobrantes
Terminan las fiestas navideñas y ¿qué se puede hacer con los dulces que sobraron? Ya no hay sitio en ninguna parte para esas vistosas bandejas que se habían preparado un mes antes para agasajar a amigos y familia. Los polvorones, los mantecados y el mazapán vuelven a las cajas de donde salieron. Los trocitos de turrón van a la basura y las tabletas, algunas incluso sin empezar, tarde o temprano terminan en el mismo sitio, un lugar al que llegaron antes los restos del panettone y del roscón de Reyes, secos y endurecidos por el paso de los días. ¡Transformando los restos navideños en postres estupendos!
24 DELICIOSOS DULCES QUE SON PERFECTOS PARA NAVIDAD
1. Mousse de mazapán
Trituramos 150 g de mazapán, junto con dos yemas de huevo y 100 ml de nata líquida especial para repostería. Mezclamos todo bien hasta obtener una crema fina. Aparte, montamos las claras de los huevos a punto de nieve y, con cuidado, las incorporamos. Mezclamos con suavidad, vertemos la mousse en copas individuales y las dejamos en el frigorífico durante un par de horas. Este postre lo servimos frío, acompañado por una salsa de frambuesas y unas hojitas de menta.
2. Flan de turrón
Desmenuzamos media tableta de turrón de chocolate o de turrón blando en un bol con cuatro huevos, medio litro de leche desnatada y dos cucharadas de azúcar. Con la batidora, lo trituramos todo hasta formar una mezcla ligeramente cremosa. A continuación, untamos el interior de cada flanera con caramelo líquido, vertemos la crema, tapamos las flaneras con papel de aluminio y las horneamos al baño María durante 30 minutos a 180 ºC. Verificamos que el flan está en su punto -si metemos una aguja, esta debe salir limpia-, sacamos las flaneras del horno y las dejamos enfriar. Una vez frías, las guardamos en el frigorífico y desmoldamos al día siguiente.
3. Galletas crujientes de turrón
Con el robot de cocina, trituramos media tableta de turrón duro, 30 g de mantequilla a temperatura ambiente, dos huevos, tres cucharadas de azúcar glas y 100 g de harina. Mezclamos todo en un gran bol y amasamos hasta conseguir una masa homogénea. La dejamos reposar durante dos horas antes de volver a manipularla. Con ayuda de un rodillo, estiramos la masa sobre una superficie lisa, fría y enharinada. Luego, cortamos las galletas y las horneamos durante 10 minutos a 180 ºC. Las dejamos enfriar y ya están listas para comer.
4. Bizcocho de polvorones
En un bol, deshacemos 200 g de polvorones, agregamos medio sobre de levadura en polvo y lo mezclamos bien todo con dos cucharadas de azúcar glas. Removemos con una espátula y añadimos 40 g de mantequilla derretida y dos huevos. Además, para aromatizar, agregamos ralladura de naranja y de limón. Untamos con mantequilla derretida el molde de plumcake o de bizcocho y luego, para que no se pegue y se pueda desmoldar con facilidad, con un poco de harina. Vertemos la masa en el molde y la repartimos de manera homogénea. Precalentamos el horno a 225 ºC y horneamos durante 10 minutos, hasta que se forme una costra en la superficie. A continuación, sacamos el bizcocho y, con la ayuda de un cuchillo, hacemos una incisión en la costra. Bajamos la temperatura a 180 ºC y horneamos durante 50 minutos más. Al cabo de ese tiempo, pinchamos con un palillo en la parte central para verificar que el bizcocho está cocinado. Cuando el palillo salga seco, desmoldamos y, sobre una rejilla, dejamos que se enfríe fuera del molde por lo menos durante una hora.
5. Helado de fruta escarchada y mantecado
Desmenuzamos dos mantecados y los mezclamos con leche y nata para montar hasta formar una crema. Luego, agregamos un huevo entero, una yema y azúcar al gusto, y trituramos hasta obtener una crema más fina. A continuación, añadimos trocitos de frutas escarchadas. Vertemos en un molde e introducimos en el congelador durante al menos cuatro horas. De vez en cuando removemos para que la mezcla no cristalice y que los trocitos de fruta escarchada permanezcan flotando en la superficie; así, además de evitar que la fruta escarchada se vaya al fondo, conseguiremos un helado cremoso. Servimos acompañado de unos trocitos de frutos secos salteados o de garrapiñadas.
6. Brioche de panettone
Cortamos unas rebanadas de un panettone que se nos haya quedado seco y las pasamos vuelta y vuelta por una mezcla que habremos elaborado antes con dos huevos batidos y 100 ml de leche templada. Es importante no dejar el panettone mucho tiempo en la mezcla, ya que puede deshacerse. En una sartén antiadherente calentamos una cucharadita de mantequilla con unas gotas de aceite de oliva y doramos las rebanadas por ambos lados (unos dos minutos por cara). Una vez que el exterior esté dorado y crujiente, sacamos las rebanadas a una bandeja, donde dejamos que se templen. Por último, espolvoreamos ligeramente con canela en polvo mezclada con azúcar glas. Una alternativa a la canela y el azúcar es usar mermelada y miel.
7. Pudin de roscón de Reyes
Troceamos los restos del roscón seco que nos haya quedado. Con caramelo líquido, cubrimos el interior de las flaneras o molde cake donde vayamos a cuajar el pudin. En un cazo, calentamos a fuego medio 250 ml de leche junto con la peladura de medio limón y, cuando empiece a hervir, agregamos dos o tres cucharadas de azúcar. Removemos para que se deshaga el azúcar, bajamos el fuego y dejamos que cueza un minuto. Retiramos del fuego y tapamos para que la leche absorba bien el olor del limón. Sacamos la piel del limón y añadimos los trocitos del roscón para que se empape con la leche aromatizada. En un recipiente aparte, batimos dos huevos y los agregamos. De inmediato batimos suave para mezclar todo el aparejo. Volcamos sobre el molde o moldes caramelizados y, cubiertos con papel de aluminio, los introducimos al baño María en el horno a 180 ºC durante una hora. Dejamos enfriar en un lugar fresco durante unas dos horas antes de servir.
Recetas con turrón para todo el año
Es posible que aún tengas en despensa una tableta de turrón, incluso sin abrir, y parece que sacarlo en mitad de febrero en una sobremesa no es de recibo, pero hacer un helado de turrón con él, sí. El turrón es uno de los dulces que más caracterizan a la Navidad. Si quieres ofrecerlo de forma diferente, prueba a hacerlo en helado.
Helado de turrón cremoso
El secreto para que este helado de turrón sea muy cremoso y con una textura poco cristalizada, es el azúcar invertido. Podemos comprarlo ya preparado en tiendas de repostería, aunque hacerlo en casa es muy sencillo. Para eso mezclamos en un cazo la leche, la nata y la leche en polvo. Removemos con una varilla y ponemos a fuego medio para calentar la mezcla, removiendo para que se disuelvan los gránulos de leche en polvo. Cuando está templada, añadimos el azúcar invertido, la miel y la yema batida. Removemos y cocemos hasta justo antes de hervir, o si disponemos de un termómetro de cocina cuando llegue a los 85ºC. Pasamos la mezcla a un vaso alto de batidora o al vaso de un robot con cuchillas, y añadimos el turrón en trozos. Trituramos todo durante 1 minuto. Pasamos a un bol y enfilmamos con film pegado a la superficie del líquido.
Crema de turrón
Supersimple es esta receta de crema de turrón. Comienza mezclando la yema de huevo con el azúcar, pero sin batir, simplemente rompiéndola y mezclando ligeramente. Desmenuza el turrón en trozos pequeños o redúcelo a polvo si lo prefieres. En un cazo pon el turrón con la nata y la leche y mientras vas removiendo sin parar, a fuego medio hasta que hierva ligeramente. En ese proceso el turrón se terminará de fundir con la leche y la nata formando una crema. Saca el cazo del fuego y agrega la mezcla de yema y azúcar, batiendo enérgicamente con unas varillas para integrarlo. Vuelve a poner al fuego y sigue removiendo mientras espesa, pero evitando que hierva para que no se corte. Vierte la crema en vasitos pequeños y cúbrelos con papel film para evitar que salga costra.
Tarta de turrón sin horno
Si quieres complicarte aún menos la vida y directamente ni encender el horno, estás de suerte, porque con esta tarta el resultado es fabuloso y apenas mancharás unos pocos cacharros y solo necesitarás cuajar la tarta con un golpe de frío. Fundimos la mantequilla en el microondas o en un cacito al fuego. Trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla y un poco de leche. Cuando hayamos obtenido una masa homogénea, cubrimos con ella la base de un molde desmoldable de 18 cm de diámetro, forrado con papel de horno (base y paredes). Guardamos en la nevera mientras preparamos el relleno. Hidratamos las hojas de gelatina en agua muy fría. Troceamos el turrón y lo introducimos en un cacito junto con la leche. Calentamos al tiempo que removemos hasta que el turrón se haya disuelto e integrado. Añadimos entonces la nata líquida y mezclamos bien. Retiramos el cacito del fuego y añadimos las hojas de gelatina bien escurridas. Removemos para homogeneizar y vertemos el molde, con cuidado para no dañar la base. Esperamos a que atempere antes de pasar a la nevera, donde dejamos enfriar seis horas o, incluso mejor, toda la noche. En el momento de consumir retiramos la tarta de la nevera. Desmoldamos, retiramos el papel y colocamos en un plato de servir.
Flan de turrón
Barato, sencillo, rápido y para toda la familia. Resistirse a un flan es casi imposible, más aún cuando lo podemos tener hecho en media horita y dándole un poco de reposo. Comenzamos preparando el caramelo, aunque tenemos la opción de usar directamente uno comprado. Colocar el azúcar con el agua y un poco de zumo de limón o naranja en una sartén, calentar a fuego suave y dejar que se derrita, sin remover. Seguir cociendo hasta que el caramelo coja color tostado. Preparar mientras tanto las flaneras. Repartir el caramelo en el fondo de cada una y reservar. Calentar en un cazo la leche, la nata, el azúcar, la vainilla y la cuajada, removiendo con unas varillas sin dejar que hierva. Añadir el turrón troceado y cocer el conjunto removiendo bien hasta formar una mezcla homogénea; mantener la cocción hasta que espese. También se puede triturar todo primero con una batidora y después cocer removiendo hasta espesar, para evitar posibles grumos. Repartir en las flaneras y dejar enfriar un poco.

Flan de turrón al baño María
Ponemos en el vaso de la batidora la leche, el azúcar y el turrón, y se tritura hasta obtener una crema homogénea. Se deja reposar. Mientras, se prepara un caramelo, directamente en el molde donde se vaya a hacer el flan. Se ponen tres cucharadas soperas de azúcar y una de agua y se pone al fuego, donde enseguida comienza a cambiar de color. Se reparte el caramelo para que cubra bien la base del molde y se deja enfriar. En un bol, se baten brevemente los huevos, sin hacer espuma, y sobre ellos, se añade la mezcla de leche, azúcar y turrón, removiendo un poco. Esta crema se vuelca en el molde sobre el caramelo, se tapa con papel aluminio y ya lo tenemos listo para cuajar en el horno. El horno lo tendremos precalentado a 175º, y prepararemos un baño María colocando un recipiente con agua en el que quepa nuestro molde para el flan. Para estas cantidades, lo dejamos aproximadamente durante una hora, pero para saber con seguridad que está listo, metemos una brocheta de madera y horneamos hasta que salga limpia. Una vez terminado, lo cubrimos con un paño húmedo y lo dejamos enfriar. De esta forma aflora más cantidad de almíbar a la superficie. Después lo dejamos en el frigorífico hasta el momento de consumir.
Mousse de turrón
Sutil, suave y siempre apetecible. Comenzamos con el huevo, separando la yema de la clara. En un recipiente amplio batimos la yema con el azúcar hasta blanquear y doblar su volumen. A continuación, batimos la clara a punto de nieve en otro recipiente. También montamos la nata, que habrá de estar bien fría. Reservamos ambas en la nevera. Hidratamos la hoja de gelatina sumergiéndola en un cuenco con agua fría. Mientras tanto, trituramos el turrón junto con la leche y el amaretto. Tomamos la mitad de la mezcla y la calentamos en un cacito o en el microondas. Le agregamos la gelatina hidratada (bien escurrida) y removemos hasta integrar. Poco a poco le añadimos la otra mitad del turrón, sin parar de remover. Incorporamos la yema batida y removemos. A continuación, agregamos la nata montada y, con movimientos envolventes, mezclamos bien. Por último, añadimos la clara a punto de nieve y seguimos mezclando con suavidad y movimientos envolventes hasta que esté bien integrada.
Bavarois de turrón
Repostería casera al alcance de toda mano y que aquí se tiñe de un toque navideño. Empezamos triturando el turrón de Jijona, lo reservamos. Después, ponemos las hojas de gelatina en un recipiente con agua para que se hidraten, las dejaremos en remojo unos minutos hasta que reblandezcan totalmente. Calentamos unos 50 ml de la nata y, fuera del fuego, le añadimos la gelatina escurrida, removiendo para que se deshaga. Mezclamos en un bol las natillas de vainilla con la gelatina, sin parar de remover con un batidor de varillas y añadimos el turrón y el azúcar. Montamos la nata restante (tiene que estar bien fría) y, con una espátula, la vamos incorporando a la mezcla de turrón, mezclando de abajo a arriba con movimientos envolventes para que no pierda esponjosidad, hasta que esté todo bien integrado. Llenar moldecitos individuales o un molde grande con la bavarois, tapar con papel film y congelar. Si se desea, antes de tapar con el plástico puede ponerse una capa de bizcocho para que sirvan de base. Para que sea más fácil desmoldar, mejor que la mezcla esté congelada.
Galletas de turrón
Trituramos el turrón con el huevo hasta formar una crema. Reservamos. Mezclamos la mantequilla con el azúcar hasta formar una crema. Agregamos la crema de turrón y la harina hasta que tengamos una masa blanda. Formamos una bola aplanada, la envolvemos en film transparente y dejamos reposar en la nevera durante un par de horas, o bien en el congelador durante unos 15 o 20 minutos como máximo. Calentamos el horno a 175º con calor arriba abajo sin aire. Estiramos la masa con un rodillo hasta dejarla con unos 5 mm de espesor. Con ayuda de un cortapastas con la forma deseada, cortamos las galletas y las colocamos en una bandeja de horno. Horneamos durante 12-15 minutos, hasta que la base esté ligeramente dorada.
Semifrío de turrón y chocolate
Despliega tu creatividad y sorprende cuando digas que vas a la cocina a por el turrón. Empezamos picando el turrón y el chocolate. Los reservamos. Separamos las claras de las yemas. Montamos las claras a punto de nieve con un pellizco de sal, con ayuda de las varillas eléctricas. Las reservamos también. En otro bol, batimos las yemas con el azúcar hasta que la mezcla blanquee, agregamos el brandy y mezclamos. Incorporamos la nata montada y mezclamos realizando movimientos envolventes de abajo a arriba, para no perder volumen. Añadimos también las claras y mezclamos igual. Forramos un molde de plum-cake con film transparente. Vertemos en el fondo una capa de la crema anterior y cubrimos con otra capa de la mezcla de turrón y chocolate. Repetimos, alternando capas, hasta terminar con una capa de turrón y chocolate. Tapamos con papel film y la dejamos como mínimo cuatro horas en el congelador, mejor toda la noche. Sacamos del congelador quince minutos antes de servir y decoramos al gusto.
Otras ideas de aprovechamiento
Además de los bizcochos y dulces navideños, podemos aprovechar muchos otros ingredientes para crear postres deliciosos:
Tarta crujiente de manzana y queso crema
Con unas manzanas viejas y masa filo que podemos tener en el congelador, nos sale una receta de aprovechamiento tan rica como este pastel crujiente de manzana y queso crema.
Pudin de pan duro
Si te quedaron trocitos de pan, bolillo, mantecadas, sigue la siguiente receta para hacer un rico pudín. Por cada 200 g de restos de pan, bate y añade de 2 a 3 huevos, 100 g de azúcar, un chorrito de vainilla, medio vaso de leche y media taza de frutos rojos hasta obtener una pasta homogénea y agrega la mezcla en un molde.

Pasos esenciales para realizar este postre con pan duro
Para hacer este postre sirve cualquier tipo de pan, incluso el pan de molde (también esas tapas que no quiere nadie) siempre que se haya quedado duro. También puedes mezclar diferentes variedades de pan, agregar magdalenas, restos de cruasanes… Solo hay una indicación: cuanta más corteza tenga el pan, más oscuro te quedará el postre.
- El primer paso es trocear el pan con un cuchillo grande de sierra. Este punto es importante porque, al cortarlo en trocitos, tu máquina no tendrá que hacer tanta fuerza en triturar.
- Coloca el pan troceado en un cuenco, vierte la leche y deja que se hidrate durante algunos minutos.
- Cuando estén los trozos bien blanditos, ponlos en el vaso de la batidora y empieza a triturarlos. Una vez consigas una mezcla suave y homogénea, agrega unos huevos bien batidos con azúcar. Procura que queden espumosos. Así aportarán más aire a la mezcla.
- A continuación, unta un molde con mantequilla (o aceite), para que luego el postre no se pegue, y vierte la mezcla en él.
Claves para la cocción al baño María
Este postre se cuaja al baño maría. Para que quede perfecto, coloca el molde con la mezcla de pan en un recipiente que sea más grande y llena este con agua hasta, más o menos, la mitad del molde. Es importante no poner demasiada agua en el recipiente porque, cuando esta comience a hervir, puede salpicar dentro del molde o derramarse. En este punto, introduce tu pudin en el horno y déjalo cocer unos 45 minutos. Transcurrido el tiempo, sácalo del horno y déjalo reposar hasta que esté frío.
Ideas y variantes para tu postre con pan duro
Antes de verter la mezcla en el molde, puedes cubrir la base con caramelo líquido. Así, una vez cuajado el pudin lo podrás voltear y quedará muy bonito.
En esta versión se utilizan solo tres ingredientes, además del pan, pero se le pueden añadir otros elementos. Por ejemplo, puedes optar por agregar unos frutos secos (cacahuetes, almendras…) troceados. También puedes añadir pasas, higos, ralladura de coco… Incluso, si tienes un bote de piña o de melocotón en almíbar en la despensa, no dudes en usarlo. Le aportará un sabor espectacular. Por otro lado, este pudin también es perfecto para dar salida a esas frutas que están demasiado maduras y que temes que se vayan a estropear.
Justo antes de llevar a la mesa, puedes agregar unos hilos de chocolate negro fundido por encima.
Consejos para conservar el pan
- Acostúmbrate a comprar pan de hogaza y, aunque es más engorroso, no pidas que te lo corten en rebanadas. Piensa que la corteza, al ser más gruesa, hace que la miga se conserve tierna y jugosa durante más tiempo.
- Evita las baguettes industriales que, al tener una fermentación más rápida, suelen ponerse duras en muy poco tiempo.
- Nunca dejes el pan en una bolsa de plástico porque se reblandece y puede aparecer moho. Guárdalo siempre en una bolsa de tela (la típica que tenían las abuelas), de papel o en una panera. También puedes destinar un cajón de tu cocina para guardar el pan.
- Y si ves que no vas a utilizarlo, lo mejor es colocarlo en bolsas herméticas y guardarlo en el congelador.