Recetas creativas para aprovechar las claras de huevo sobrantes

¿Alguna vez te ha pasado que, después de preparar una crema pastelera, una mayonesa casera o un flan, te encuentras con un cuenco lleno de claras de huevo y no sabes qué hacer con ellas? Es una situación común en la cocina, pero te traemos buenas noticias: las claras de huevo son un ingrediente valioso y versátil, no solo para hacer merengues. Hay un sinfín de recetas, tanto dulces como saladas, que puedes preparar para darles salida sin que se echen a perder.

Es importante cambiar el concepto de las claras de huevo como un "sobrante". La proteína del huevo es un ingrediente magnífico, nutritivo, económico y muy útil. Son altas en proteínas completas (11 gramos por cada 100 gramos), no tienen grasas ni colesterol y apenas aportan 50 kcal por 100 gramos (unas 3 claras grandes). En la cocina profesional y casera, se utilizan para dar aire, ligereza y estructura a un montón de recetas: desde un soufflé perfecto hasta una mousse etérea o un pescado gratinado con muselina crujiente.

Claras de huevo en un bol

Conservación de las claras de huevo

Antes de sumergirnos en las recetas, es fundamental saber cómo conservar las claras. Si no vas a usarlas de inmediato, lo mejor es guardarlas en un recipiente hermético en la nevera. Las claras son menos propensas a la contaminación que las yemas, porque no tienen grasa donde puedan proliferar bacterias. Así, se pueden conservar en el frigorífico en un táper bien cerrado hasta 2-4 días a una temperatura de entre 0 y 4ºC.

Si tienes muchas claras o no las vas a consumir en ese plazo, ¡congélalas! Las claras se congelan muy bien y pueden conservarse hasta tres meses sin perder propiedades. Solo tienes que ponerlas en cubiteras o en un táper etiquetado, indicando la cantidad de claras que contiene. Una vez que las descongeles en el refrigerador, no podrán volver al congelador. Es un truco profesional para tener un "arsenal de claras" siempre a mano.

Recetas dulces con claras de huevo

APROVECHA LAS CLARAS DE HUEVO 👍🏻 Fantástica idea!💡 - GUILLE RODRIGUEZ

1. Merengues

El uso más típico y uno de los más agradecidos. Los merengues esponjosos con exteriores crujientes son fáciles de lograr y, generalmente, se pueden congelar. Solo necesitas claras y azúcar. Puedes hacer los clásicos merengues a la francesa o usarlos para una pavlova.

Merengues rellenos

  • Ingredientes: 8 claras de huevo, 150 g de azúcar lustre, 220 g de azúcar, 200 g de avellanas tostadas, nata o trufa, sal.
  • Preparación: Trituramos las avellanas hasta convertirlas en harina. Batimos las claras con una pizca de sal, incorporamos el azúcar lustre, batimos un minuto más y añadimos el resto del azúcar mientras seguimos batiendo hasta conseguir una textura firme. Añadimos la harina de avellanas sin dejar de batir. Ponemos la masa en una manga pastelera y formamos bolitas sobre una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado. Cocemos en el horno precalentado a 140ºC, durante media hora. Dejamos enfriar. Con otra manga ponemos la nata o la trufa sobre un merengue y tapamos con otro, formando un ‘matrimonio’.
Merengues listos para rellenar

2. Angel Food Cake

Este bizcocho americano es todo clara de huevo montada con azúcar. No lleva yemas, ni grasa, ni levadura. Queda altísimo, aireado y con textura de nube. Es increíblemente esponjoso y perfecto para desayunos ligeros. Para elaborar la versión original tal y como se prepara en Estados Unidos se necesitan pocos ingredientes, pero sí un molde especial que no sea antiadherente y con un tubo central.

3. Bizcochos

Las claras de huevo batidas mejoran la textura de tus masas de bizcocho, haciéndolas más ligeras. Un ejemplo perfecto es el esponjoso plumcake de yogur, ideal para el desayuno o la merienda.

Plumcake de yogur (ejemplo)

Esta receta es realmente sencilla de hacer, sin mantequilla y con pocos ingredientes. Se aromatiza simplemente con cáscara de limón, pero puedes personalizarlo variando el aroma, añadiendo gotas de chocolate o rodajas de manzana.

  • Preparación (pasos clave): Mezclad con una varilla hasta obtener una mezcla homogénea. Añadid la cáscara rallada del limón y mezclad con una espátula para incorporarla. Montad las claras a punto de nieve. Verted la masa en un molde de plumcake grande de 18x10 cm, forrado con papel de horno. Hornead en horno estático precalentado a 170° durante 50 minutos. Haced siempre la prueba del palillo antes de sacar el dulce del horno.

Bizcocho general

  • Ingredientes: 4 claras de huevo, 125 g de azúcar, 90 g de harina floja, 90 g de mantequilla, piel rallada de medio limón.
  • Preparación: Encendemos el horno a 180 grados y deshacemos la mantequilla al baño María. Untamos con mantequilla un molde, espolvoreamos con harina y eliminamos el exceso. Batimos las claras a punto de nieve muy fuerte y añadimos, al final, una cucharada de azúcar. Mezclamos la piel del limón rallada con el resto del azúcar y, con una cuchara grande, vamos añadiéndolo, con movimientos envolventes, a las claras. Mezclamos poco a poco la harina pasada por un tamiz y finalmente, con las mismas precauciones, añadimos poco a poco la mantequilla derretida a la masa. Vertemos en el molde enharinado, bajamos la temperatura del horno a 160º y dejamos que cueza unos treinta minutos. No se puede abrir la puerta del horno para comprobar si el bizcocho ya está cocido hasta pasados veinte o veinticinco minutos porque bajaría.
Bizcocho de claras de huevo

4. Macarons y Financiers

Los macarons son postres exigentes, pero se hacen solo con claras, azúcar glas y almendra molida. Necesitas claras bien “maduradas” (reposadas un par de días). Un batidor eléctrico será útil, pero el esfuerzo manual aplicado a fondo sirve igual. Los Financiers, clásicos de la repostería francesa que imitan pequeños lingotes de oro, también se elaboran con claras de huevo.

5. Mousses

Las claras montadas aportan esponjosidad y ligereza a las mousses. Las mousses pueden ser de fruta o chocolate, a las que se añaden huevo y nata para lograr una emulsión. Aunque muchas mousses llevan también yema, la proporción de claras siempre es mayor. Prueba nuestra mousse de fresa o nuestra mousse de limón.

6. Coquitos o bolas de coco

Claras, azúcar y coco rallado. Mezclas, haces montoncitos y al horno. Son galletas fáciles y deliciosas.

Galletas de coco

  • Ingredientes: 4 claras de huevo, 200 g de mantequilla, 200 g de azúcar, 130 g de harina, 100 g de coco rallado.
  • Preparación: Montamos las claras a punto de nieve y las reservamos. En un bol mezclamos el azúcar, la harina y el coco rallado y añadimos la mantequilla pomada, hasta conseguir una mezcla homogénea. Ponemos la masa en una manga pastelera y hacemos pequeñas bolas sobre una bandeja de horno con papel sulfurizado, separadas para que no se peguen. Las metemos en el horno precalentado a 180º C durante 15 minutos o hasta que veamos que los bordes se empiezan a dorar. Las enfriamos sobre una rejilla, y si les queremos dar forma cilíndrica, las ponemos sobre un tubo metálico largo, con el peso se cerrarán solas por los lados. Una vez frías, se pueden guardar varios días en un recipiente hermético.
Coquitos recién horneados

7. Pavlova

Un postre elegante y espectacular. Es una base de merengue horneado (que queda crujiente por fuera y tierno por dentro) cubierta con nata montada y frutas frescas. Este postre es de origen australiano y fue creado en honor a la bailarina rusa Anna Paulova en los años veinte.

8. Malvaviscos

Pasa una tarde haciendo estos malvaviscos de vainilla esponjosos. Usan tres claras de huevo batidas, que se combinan con un jarabe de azúcar calentado para crear estas dulces delicias. Disfrútalos tostados sobre la barbacoa o en una taza de chocolate caliente.

9. Glaseado real

Logra un frosting esponjoso al batir tus claras de huevo y estabilizarlas con glucosa líquida. Este glaseado brillante es perfecto para decorar galletas o tartas.

Recetas saladas con claras de huevo

Aunque en dulce se lucen más, en salado también tienen su papel, ofreciendo opciones ligeras y nutritivas.

1. Tortillas de claras

Ideales si estás en modo “comer ligero” o buscas una opción proteica sin grasas ni colesterol. Puedes añadir espinacas, champiñones, pimiento, cebolla… lo que quieras. Montar las claras y mezclarlas con los ingredientes hace una tortilla que parece una nube.

Tortilla de claras

  • Ingredientes: 3 claras de huevo, aceite, sal y pimienta. Opcional: hierbas aromáticas, champiñones, queso...
  • Preparación: Batimos con fuerza las claras, hasta que estén espumosas, y las salpimentamos al gusto. Cuajamos la tortilla en una sartén caliente con un chorrito de aceite, teniendo en cuenta que se hará mucho más deprisa que una tortilla con huevo entero, con un minuto bastará si queremos que no quede seca. Para dar sabor a la tortilla, podemos añadirle hierbas aromáticas picadas (perejil, cebollino, cilantro, orégano) o bien unos champiñones laminados y salteados, daditos de jamón dulce o queso.
Tortilla de claras de huevo

2. Soufflés

Las claras montadas a punto de nieve dan esponjosidad al soufflé. Se mezclan con la bechamel y el queso, y al horno. Si la terminas bajo el grill, deberías lograr un acabado soufflé.

3. Muselina gratinada

Mezcla de claras y mayonesa para cubrir bacalao o pollo. Al gratinar, queda crujiente y dorada. Es una forma de dar aire, ligereza y estructura a un plato salado.

4. Gambas con gabardina

Las claras montadas a punto de nieve se añaden a una mezcla de harina, levadura, agua y aceite para crear un rebozado ligero y crujiente para las gambas.

Gambas con gabardina

  • Ingredientes: 200 g de harina, 2 claras de huevo, gambas peladas, levadura, aceite de girasol y de oliva, sal.
  • Preparación: En un bol mezclamos la harina tamizada con una pizca de levadura, añadimos tres cucharadas de aceite de girasol, 25 ml de agua tibia y un poco de sal. Montamos las claras a punto de nieve y las añadimos con cuidado a la mezcla anterior, removiendo de abajo hacia arriba, para que no bajen las claras. Repartimos la masa en moldes individuales o en uno grande y los cocemos en el horno precalentado a 180º C. Servimos enseguida para evitar que bajen.
Gambas con gabardina

5. Para ligar carne picada

Puedes usar claras como sustituto del huevo entero para ligar carne picada con pan rallado, especias, etc., en albóndigas o hamburguesas. El huevo mejorará considerablemente la situación sin tener ningún efecto en el sabor final.

6. Rebozados finos y crujientes

Si vas a hacer un rebozado más fino y crujiente, puedes montar la clara y mezclarla con un poco de harina y agua fría.

7. Para el pan o focaccia

Algunas recetas de pan o focaccia admiten añadir una clara para dar más elasticidad a la masa. También se usan para dar un brillo auténtico a la parte superior de bagels y panes de hamburguesa con una capa ligera de clara de huevo antes de hornear.

8. Snacks proteicos tipo chips

Extiende claras batidas con especias en una bandeja de horno. A 160ºC hasta que crujan. Una alternativa crujiente a las patatas fritas.

Chips de claras de huevo

Consejos adicionales para trabajar con claras

  • El bol donde montes las claras debe estar limpio y seco.
  • Usa claras a temperatura ambiente; así montarán mejor.
  • Si las claras congeladas cuestan más en montar o dan menos estabilidad para merengues o soufflés, un truco pro es añadir unas gotas de zumo de limón o una pizca de crémor tártaro al montarlas. Ayuda a estabilizar y conseguir picos firmes.
  • Para tortillas, bizcochos y revueltos, las claras congeladas y descongeladas funcionan sin problema.
  • Elige marcas de calidad de huevos. Las marcas baratas pueden costar más en montar.

tags: #postres #con #claras #de #huevo #sobrantes