El anís, con su distintivo aroma y sabor, ha sido un ingrediente apreciado en la cocina y la medicina popular durante siglos. En el ámbito de los postres, su presencia eleva la experiencia gustativa, aportando un matiz dulce y ligeramente picante que lo hace inconfundible.
Usos del Anís en la Cocina y Más Allá
La mayoría de las veces que se ha utilizado anís para postres ha sido en forma de licor. Sin embargo, no es su única aplicación culinaria. Las infusiones de anís estrellado se utilizan mucho para problemas digestivos, también como expectorante e incluso para aliviar el asma. A pesar de que antes se usaba mucho para los cólicos de los bebés, la realidad es que actualmente los médicos no lo recomiendan. Pero en lo que respecta a la repostería, el anís es un aliado para crear sabores únicos.

Bizcocho de Anís: Una Receta Sencilla y Deliciosa
Si utilizas anís para hacer un bizcocho, te va a encantar. Aquí te presentamos una receta básica para un bizcocho con anís:
Ingredientes para el Bizcocho de Anís:
- 225 gr. (Se asume harina)
- 250 gr. (Se asume azúcar)
- 75 ml. (Se asume licor de anís o infusión de anís)
- Anís estrellado (para la infusión)
Preparación del Bizcocho de Anís:
- Pon una tacita de agua a hervir en un cacito. Cuando hierva añades el anís estrellado, lo dejas un par de minutos y apagas el fuego. Esta infusión será la base para el sabor a anís en tu bizcocho.
- Calienta el horno a 190ºC, usando preferiblemente el ventilador.
- Introduce el bizcocho durante 35 minutos aproximadamente.
- Comprueba que esté hecho pinchando un palillo en el centro. Sabrás que está hecho cuando salga limpio.

Las Rosquillas de San Isidro: Un Clásico con Anís
El 15 de Mayo, además del cumpleaños de mi mujer, es San Isidro en Madrid, Patrón de la ciudad. Y uno de los dulces típicos de estas fiestas y que si vienes a la verbena verás que se venden en casi todos los puestos son las rosquillas. Estas rosquillas, especialmente las "tontas", a menudo llevan un toque de anís, ya sea en la masa o en el baño, aportando un sabor inconfundible y tradicional.

Elaboración de las Rosquillas de San Isidro:
- Mezclamos las yemas y los huevos con el azúcar hasta que resulte ligeramente espumosa.
- A continuación tamizamos la harina y formamos un volcán donde echaremos la mezcla anterior.
- La trabajamos bien, incorporando la harina poco a poco y restregando bien la mesa para despegar la masa. La masa debe resultar blanda y no se debe pegar a la mesa. Si es necesario, añadiremos un poco más de harina.
- Dividimos la masa en cuatro partes. Nos aceitamos las manos y amasamos bien cada porción. Si usáis aceite de oliva no notaréis muchos cambios en la masa. Si usáis otro tipo de aceite refinado, la masa debería cambiar de color ligeramente, tendiendo a quedarse más clara.
- Cogemos porciones de unos 70 u 80 gr. aproximadamente. Amasamos, formamos un cilindro de 1 cm de diámetro y cerramos, uniendo los extremos para formar una rosquilla.
- Pintamos cada rosquilla con el baño y volvemos a pintar a los cinco minutos.
- Cocemos las rosquillas en el horno precalentado a 225 ºC. El tiempo es aproximado, más o menos serán unos 20 minutos. El color debe ser dorado fuerte y deben agrietarse ligeramente.
🍩 Con TRUCO❗ ROSQUILLAS de ANÍS de MI ABUELA Esponjosas y Tiernas por días 😉DULCE de PUEBLO
Las rosquillas tontas de San Isidro al secarse resultan rosquillas secas pero poco pesadas, de hecho bastante livianas, perfectas para acompañar con un café o un licor de anís.