Preparar un pollo entero asado en cazuela es una excelente opción para cualquier ocasión, ya sea un día festivo, un domingo familiar o simplemente cuando te apetezca disfrutar de una comida deliciosa y reconfortante. Con la técnica adecuada y los ingredientes correctos, lograrás un pollo jugoso por dentro y crujiente por fuera, con un sabor inigualable.

Preparación y sazonado
El primer paso para un pollo asado perfecto es el sazonado. Es fundamental sazonar bien el pollo por dentro y por fuera con sal y especias. Puedes utilizar tus especias favoritas, como romero, tomillo, pimentón dulce, pimienta negra, ajo en polvo, etc. Después de sazonarlo, es recomendable cubrirlo y dejar reposar unas horas en la nevera, o incluso de un día para otro si es posible. Esto permitirá que los sabores se impregnen profundamente en la carne. Antes de cocinarlo, saca el pollo de la nevera unos 30-40 minutos antes para que se atempere un poco.
Una excelente opción es rellenar el pollo con un limón cortado por la mitad o unos dientes de ajo o gajos de limón, cebolla cortada o naranja. También puedes embadurnar bien el pollo con mostaza para añadir un toque extra de sabor.
El utensilio clave: la cazuela de hierro fundido
Una cocotte o cazuela de hierro fundido es el mejor utensilio que podemos emplear para lograr un pollo asado perfecto de la forma más sencilla. Sea o no de interior esmaltado, este material permite dorar primero sobre la placa los ingredientes, y después se terminan de cocinar al horno, creando un efecto de doble horneado al generar su propio ambiente en el interior. Es preciso usar una cazuela de fondo grueso, con tapadera.

Proceso de cocción: dorado y cocinado lento
Dorado inicial en la cazuela
Para comenzar, calienta dos o tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra en la cazuela a fuego fuerte. En la misma olla en la que lo vamos a cocinar, dora el pollo a fuego alto con un poco de aceite por todas partes, durante dos o tres minutos por cada lado, dándole vueltas para que coja color. Este paso es crucial, ya que dorando el pollo primero empezamos a caramelizar la carne y creamos una base de grasa y sabor estupenda.
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Retira el pollo a un plato y reserva. Añade el vino y deja que evapore el alcohol. Echa el caldo a la cazuela y deja que entre en ebullición. En ese momento, apaga, acomoda el pollo entre las verduras, tapa y lleva al horno precalentado a 200ºC con calor arriba y abajo y aire, si tiene.
Alternativa de cocción lenta en la cazuela
Otra opción es poner unas gotas de aceite de oliva en la cazuela, cuando esté caliente, colocar el pollo salpimentado con el fuego al mínimo, junto con las dos cabezas de ajos. Hay que ir dando vueltas cada 15/20 minutos, para que se dore por todo lentamente. En total, puede estar una hora y media. Cuando ya esté doradito, lo apartamos a un ladito, sin sacarlo y añadimos una cucharada de harina en la grasita que ha ido soltando el pollo. Tapamos y dejamos en la cazuela media hora.
En el método anterior, una vez que el pollo esté dorado, acomódalo sobre su pechuga (con la pechuga hacia abajo) y, sin bajar el fuego, vierte el vino y los dientes de ajo. Deja que el vino reduzca a fuego alegre durante un minuto. Después, baja el fuego a medio-bajo y cubre la cazuela con su tapa.
Pasados 20 minutos, es el momento de darle la vuelta al pollo. Con cuidado para que no se rompa, saca el pollo, pon en la base la guarnición deseada cortada en rodajas gruesas y acomoda encima el pollo (esta vez con la pechuga hacia arriba).
Acompañamientos y guarniciones
La guarnición del pollo asado en cazuela permite ser incorporada directamente en la propia olla con un buen arsenal de verduras, pero también podemos prepararla aparte, o sumar una guarnición extra si concebimos las hortalizas más como parte de la salsa.
Cebolla, ajo y zanahorias son el trío que no falla; además podríamos usar nabo, boniato, chirivía... Puedes usar cuatro patatas con piel o boniatos pelados y dos cebollas peladas cortadas en rodajas gruesas.
En esta ocasión no hemos añadido patatas, pues en casa nos gusta servir el asado y su deliciosa salsa con puré, pero se pueden incorporar sin ningún problema. Pelamos y cortamos en trozos grandes las patatas y ponemos sobre la cebolla y los ajos. Con la mantequilla, frotamos todo el pollo. Le añadimos sal y pimienta, hierbas aromáticas al gusto o bien espolvoreadas o en pequeñas ramitas por la cazuela.
Tabla de ingredientes y tiempos de cocción
| Ingrediente | Cantidad | Tiempo de cocción (aproximado) |
|---|---|---|
| Pollo entero | 1 unidad | 90-110 minutos |
| Patatas | 4 unidades | 40 minutos |
| Cebollas | 2 unidades | 40 minutos |
| Ajos | 2 cabezas | 90-110 minutos |
| Vino blanco | 1/2 taza | 1 minuto (reducción) |
| Caldo de pollo | 1 taza | Hasta ebullición |
Dejar cocinar unos 40 minutos más; o un poco más o menos dependiendo del tamaño del ave.
Toque final: dorado crujiente
Tras el horneado, solo habrá que gratinar unos minutos sin la tapa para lograr el dorado caramelizado y crujiente final, reduciendo además los jugos de la salsa. Destapa y enciende el gratinador o sube la potencia al máximo y pon calor solo arriba, para que el pollo se dore bien y quede crujiente y caramelizado; vigila para sacarlo en su punto.
