El plátano frito es un complemento clásico en la gastronomía de muchos países de América Latina y España, especialmente como guarnición para platos emblemáticos como el arroz a la cubana. Aportando un toque dulce y una textura caramelizada, equilibra perfectamente el plato.
Este plato es muy tradicional en toda América Latina y se utiliza el plátano macho, que tiene una textura más firme y un sabor menos dulce cuando está verde, o más caramelizado y blando cuando está maduro. Su preparación es sencilla y rápida, y se puede hacer de varias maneras según la madurez del plátano y la técnica de fritura elegida.
Además, el plátano frito también puede disfrutarse por sí solo como una merienda deliciosa y reconfortante. Su dulzura natural, realzada por el proceso de fritura, lo convierte en un bocado irresistible a cualquier hora del día.

El Secreto está en la Madurez del Plátano Macho
El plátano macho se diferencia del plátano canario, que es más pequeño y dulce. El plátano macho es más grande y duro, de ahí que quede mucho mejor frito, y su sabor es similar a la patata, no tan dulce como el plátano hembra clásico.
El secreto para un buen plátano frito está en elegir el punto de madurez adecuado: si prefieres un toque más firme y menos dulce, usa plátanos pintones (intermedios entre verde y maduro). Si te gusta un resultado más caramelizado, opta por plátanos bien maduros, con la piel negra o moteada. Para preparar plátano frito tenemos que usar un plátano macho que esté bien maduro. Para ello, elegiremos un ejemplar en el que la piel haya empezado a ennegrecerse bastante.
¿Cómo elegir el plátano? | Lo mejor de Cocineros Mexicanos
Ingredientes Necesarios
- 2 plátanos machos (preferiblemente maduros)
- Aceite de oliva o de girasol para freír (suficiente para cubrir parcialmente los plátanos)
- Una pizca de sal
- Una pizca de azúcar

Pasos para una Fritura Perfecta
- Preparar los plátanos: Pela los plátanos. La verdad que cuando más maduro será más fácil pelarlos, no es tan fácil como el clásico de Canarias. Córtalos en rodajas diagonales de aproximadamente 1 cm de grosor. También puedes cortarlos a lo largo en tiras si prefieres una presentación más tradicional. La verdad que esto lo puedes partir como mejor te venga.
- Calentar el aceite: En una sartén, calienta suficiente aceite a fuego medio-alto. Es importante que el aceite sea de girasol, ya que se ha comprobado que el aceite de oliva puede aportar un sabor demasiado fuerte. Para evitar que el plátano se queme o absorba demasiado aceite, pon el aceite a una temperatura moderada.
- Freír los plátanos: Coloca las rodajas de plátano en la sartén sin amontonarlas. Fríelas durante unos 2-3 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y caramelizadas. Depende del grosor lo tendremos más o menos tiempo, en mi caso lo tuve unos 5 minutos por lado. Es una fruta que frita tarda en hacerse así que tened paciencia. Si se fríen dos veces, la primera fritura es para sellar la piel.
- Retirar el exceso de grasa: Cuando los plátanos estén listos, retira los plátanos y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- Sazonar: Si lo deseas, espolvorea una pizca de sal para equilibrar el dulzor natural del plátano. También puedes añadir un poco de azúcar para potenciar la caramelización.
- Servir: Sirve caliente como acompañamiento del arroz a la cubana o como parte de un desayuno o merienda.

Información Nutricional y Consejos Adicionales
Con dos plátanos machos, esta receta sirve para aproximadamente 4 porciones, aunque esta cantidad podrá aumentar o disminuir en función del tamaño de las rodajas.
Valor Nutricional por Porción
| Nutriente | Cantidad Aproximada |
|---|---|
| Calorías | 150-180 kcal |
| Grasas | 8-10 gramos |
| Grasas saturadas | 1-2 gramos |
| Carbohidratos | 25-30 gramos |
| Azúcares | 10-15 gramos |
| Proteínas | 1-2 gramos |
No obstante, hay que tener en cuenta que el valor nutricional de cada ración puede variar ligeramente según el tamaño y los ingredientes exactos.
Conservación
El plátano frito es mejor cuando se come recién hecho, pero si necesitas guardarlo, puedes conservarlo en el frigorífico durante un tiempo máximo de dos días.