Si eres amante de la pizza, pero eres celíaco, la pizza sin gluten es tu gran aliada. Hoy en día hay mil y una soluciones a cada problema, y en este artículo te ayudamos a resolver uno: cómo elaborar una pizza sin gluten casera tan rica como la tradicional.
La pizza es una de las elaboraciones más conocidas y apreciadas en todo el mundo. Sin embargo, la masa de la pizza está elaborada principalmente con harina de trigo, por lo que no todo el mundo puede disfrutarla como se merece. El gluten aporta elasticidad a las masas y permite atrapar el gas liberado por la levadura durante el reposo. Cuando usamos harinas sin gluten esto no pasa. Sin embargo, como hemos hecho en esta receta, podemos recurrir a ingredientes alternativos que realicen una función similar a la del gluten para poder disfrutar de una masa de pizza sin gluten tan rica como la tradicional.

Ingredientes Clave y sus Alternativas
Las harinas sin gluten que se pueden usar son muy variadas. Podemos optar por preparados de harinas panificables sin gluten que normalmente ya contienen alguno de los ingredientes mencionados, o preparar nuestra propia mezcla en casa, una opción más económica y con la ventaja de poder experimentar con distintas combinaciones para conseguir una masa al gusto.
En esta receta, vamos a explicar cómo hacer esta masa sin gluten y también os vamos a dar ideas para acompañarla con una cobertura muy rica y fácil de preparar, aunque siempre podéis probar a hacerla con vuestras combinaciones de ingredientes favoritas.
Como en todas las recetas sin gluten, es fundamental evitar productos a granel y revisar siempre el etiquetado de todos los ingredientes que forman parte de la receta para verificar que no tienen gluten.
Mezcla de harinas sin gluten
Para la base de nuestra masa, comenzaremos preparando nuestra mezcla de harinas. Para ello, ponemos en un bol unos 100 g de harina de arroz. Añadimos 65 g de almidón de maíz (maicena) u otro tipo de fécula sin gluten como patata o tapioca. Luego, terminamos con otros 35 g de nuestra harina elegida (puede ser de maíz de trigo sarraceno o de garbanzo).
Otra opción es hacer una mezcla con 3 partes iguales de estas 3 harinas. A esa mezcla hay que añadir 3 cucharadas pequeñas de Psyllium (semilla molida de la planta “Plantago Psyllium”), que ayudará a darle elasticidad a la masa.
La levadura
La levadura se disuelve en el agua (tibia). Si es fresca, desmenuzarla y revolver para que se mezcle bien. En una taza poner la mitad del agua tibia y deshacer en ella el azúcar. Mezclar la levadura seca junto con el agua. Añadir la levadura espumada y el resto del agua.
Para ello primero diluiremos en un poquito de agua tibia la levadura. Disolver la levadura y el azúcar en el agua tibia. Dejar reposar 10 min.
Otros ingredientes
También es crucial el uso del agua. Si notáis que la masa os está quedando demasiado seca, añadid más agua poco a poco. Podemos usar sal si queremos para darle más sabor.
Es importante recordar que las cifras que damos son orientativas.
Preparación de la Masa de Pizza sin Gluten
Una vez tengamos nuestra harina sin gluten panificable preparada, para hacer la masa de la pizza sin gluten simplemente tendremos que trabajar la masa de forma similar a otras masas: primero mezclamos los ingredientes secos con agua para hacer la masa, la dejamos reposar, luego la estiramos, le ponemos los ingredientes de cobertura que queramos y horneamos la pizza.

Paso 1: Mezcla de ingredientes secos
Tras tener esta mezcla de harinas lista, con una cuchara o unas varillas mezclamos bien todos los ingredientes secos hasta que estén perfectamente integrados.
En un bol grande vamos a mezclar parte de la harina, la levadura y la sal. Mezclar la harina y la sal en un bol.
Paso 2: Incorporación de líquidos y amasado
Una vez que los ingredientes secos estén bien mezclados, es el momento de añadir unos 200 ml de agua. Lo hacemos poco a poco, vertiéndola en el bol mientras vamos integrando. Si vemos que la masa está seca, añadimos más agua de poco en poco.
En un bol, colocar la harina, la miel y el agua con la levadura. Añadir la levadura disuelta y el aceite. Amasar hasta obtener una masa suave (puede quedar más pegajosa que la de trigo).
Con nuestra masa ya bien trabajada, incorporamos 3 g de sal y 15 g de aceite de oliva. Seguimos amasando hasta que la masa haya absorbido el aceite y adquiera una consistencia lisa y brillante.
Vamos mezclando con las manos y rectificando de agua, aceite y levadura según vamos viendo la textura.
Paso 3: Reposo de la masa
Colocar la masa en un bol engrasado y enharinado, cubrir con film y dejar reposar 2 horas. Una vez estirada, pintamos la superficie de la masa con un poco de aceite de oliva para evitar que se reseque. Luego, la cubrimos con un paño de cocina de algodón limpio y ligeramente humedecido y dejamos reposar durante un par de horas. Este tiempo permitirá que la levadura actúe y nuestra masa suba ligeramente.
Paso 4: Estirar la masa
Para estirar la masa podemos utilizar dos papeles de horno (vegetal) o dos trozos de papel plástico (film), haciendo un efecto sandwich con la masa. Extender sobre papel de horno con las manos untadas en aceite.
En una superficie limpia echaremos harina sin gluten de Dr Schar para que la masa no se pegue y empezaremos a amasarla hasta conseguir que no se nos pegue en las manos y la extenderemos con la ayuda de un rodillo.
Ahora, es el momento de dar forma a nuestra pizza. Para ello, engrasamos una bandeja forrada con papel de hornear o un molde para pizzas, estiramos la masa con cuidado con las manos untadas ligeramente en aceite, dándole la forma y el grosor que más nos guste.
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Preparación de la Salsa y Toppings
Salsa de tomate casera
Mientras la masa reposa haremos la salsa de tomate casera que tiene que ser una salsa muy muy suave en este caso. En una olla pondremos a calentar un buen chorro de aceite de oliva virgen y pelaremos un diente de ajo para que se dore y el aceite coja sabor. Escaldaremos los tomates para pelarlos con facilidad. Les haremos una cruz con un cuchillo en la base para romper la piel y los sumergiremos en agua hirviendo. Cuando se reviente la piel los sacamos (este proceso lleva unos segundos solo) y les quitamos la piel sin esfuerzo. Los cortamos en gajos y los pondremos a pochar junto con el ajo en la olla hasta que se medio deshagan.
En un recipiente aparte, sazonar el tomate con orégano y sal.
Preparación de la mozzarella
Mientras tanto, sacar la mozzarella de la nevera, presionar y dejar sobre un colador para que suelte el máximo de líquido.
Montaje y Horneado de la Pizza

Montaje de la pizza
Para montar la pizza pondremos primero una capa muy generosa del tomate casero. Después añadiremos el queso mozzarella cortado en láminas no muy gruesas y si queremos podemos añadir tomates cherry cortados en gajos. Extendemos una capa uniforme de salsa de tomate sobre nuestra masa, dejando un pequeño borde sin cubrir alrededor. Terminamos añadiendo el resto de ingredientes que nos apetezcan. Retirar, añadir el atún, los champiñones y la mozzarella en trozos. Poner el tomate, el queso rallado y encima todos los ingredientes que os gusten más.
Horneado
Después de este reposo, precalentamos el horno a 250 ºC. Con el horno precalentado a 250°C y generando vapor, colocar la masa directamente en la bandeja ya caliente y hornear durante 10 minutos en la parte baja. Luego, hornear 5 minutos en la parte media.
Hornearemos durante unos 30 mins a 170ºC. Con nuestra pizza ya lista, la volvemos a introducir en el horno y la dejamos otros 6 o 7 minutos a 200 ºC o hasta que la veamos dorada al gusto. Cocer en el horno precalentado a 200 ºC unos 30 minutos, siempre dependerá del horno. Meter de nuevo en el horno la masa. Et voilà! Ya está lista nuestra pizza sin gluten. Es rápido y fácil de hacer y está deliciosa.
Otras Bases para Pizza sin Gluten
Además de la masa tradicional sin gluten, existen otras opciones para disfrutar de una pizza deliciosa:
- Base de coliflor:
- Triturar la coliflor cruda hasta que quede como “arroz”. Se puede usar un rallador de queso también para que quede en modo miga.
- Escurrir bien con un paño para quitar la mayor parte de agua.
- Mezclar con el huevo, queso, sal y orégano. Extender sobre papel de horno en forma de base fina.
- Base de harina de garbanzo:
- Mezclar la harina de garbanzo con el agua, sal, aceite y orégano. Dejar reposar 15 min.
- Verter la mezcla en una sartén antiadherente (como si fuera una tortilla gruesa). Cocinar 3-4 min por cada lado hasta que cuaje.