Descubre una deliciosa receta que encantará a toda la familia: la pizza de patatas fritas. La pizza sigue siendo una comida deliciosa en cualquier ocasión informal, y la verdad es que este plato lo acepta todo. No apta para operaciones bikini, pero espectacular para sustituir al helado de chocolate en momentos de bajón.
Historia y Origen de la Pizza Salchipapa
Podríamos pensar que la pizza salchipapa es un invento reciente, originario de zonas donde no es tan popular la pizza. Pero lo cierto es que su presencia en las cartas viene de hace décadas y se originó en la cuna mundial de la pizza: en Nápoles. La pizza de salchichas y patatas tiene ya sus propias versiones congeladas -sí, en Italia también comen pizza congelada- y es un éxito en el creciente mercado de la comida a domicilio.
Su creciente popularidad no ha estado exenta de polémica. En 2015, Gino Sorbillo, uno de los pizzaiolos más famosos de Italia, lanzó una campaña para prohibir la pizza de frankfurt y patatas fritas. Lo gracioso del asunto es que acabó metiéndola en las cartas de sus restaurantes, eso sí, con salchichas cortadas a cuchillo, queso provola ahumado y patatas al romero.
Incluso se sirve en la pizzería Massanielli (en Caserta, un pueblo cercano a Nápoles), ganadora en dos ocasiones del premio a la mejor pizzería del mundo. No aparece en el menú de su web, pero el público local la pide.

La Polémica en Torno a la Pizza con Patatas Fritas
Los italianos son famosos por su defensa a ultranza de una tradición culinaria milenaria, con una ortodoxia inquebrantable. Son, junto a franceses y valencianos, los primeros en criticar a todo aquel que ose interpretar libremente sus platos más famosos. Pero si la vera pizza napoletana se ha pervertido en algún sitio es, primeramente, en la propia Italia.
Desde el punto de vista gastronómico, hay un detalle importante que criticar a la pizza salchipapa: como generalmente las patatas fritas se preparan antes de ponerse en la pizza, tras pasar por el horno se sobrecuecen, y normalmente están quemadas o flácidas.
Pero el éxito en Nápoles de esta pizza nos da una lección clara: da igual lo que consideremos hoy típico, pasados unos años lo típico será otra cosa. Y es que la mayoría de recetas que hoy consideramos tradicionales tienen una tradición de, normalmente, no más de unas décadas.
Han sido muchos los intentos de proteger la pretendida ortodoxia culinaria de ciertas elaboraciones. El último, el de los republicanos franceses, que han pedido en el Senado galo proteger algunas de las recetas clásicas de su gastronomía de desviaciones innecesarias: “Luchamos en particular contra poner alubias o patatas en la ensalada niçoise.” Suerte en esta misión imposible. La comida evoluciona como quiere, más rápido de lo que solemos creer, y estas polémicas siempre acaban en el mismo sitio: la papelera de la historia.
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Prejuicios y Aceptación Global
En los 80 hubo un intenso debate en Estados Unidos sobre la conveniencia de poner piña en la pizza. Hoy la pizza hawaiana está presente en todo el mundo y, aunque tiene detractores y defensores, es sin duda un éxito de combinación. Pueden venir los napolitanos a decir misa. Ellos tienen la pizza de patatas y salchicha y nadie les dice nada. En Minnesota e Indiana, se está poniendo ahora de moda la pizza de pepinillos.
En el top 3 de las atrocidades culinarias hay un plato que jamás se baja del podio: la pizza con piña. Hay quien le gusta la pizza con patatas fritas por encima. También están repartidos por todo el mundo y, hasta hoy, solo encontraban acomodo en las últimas opciones de la carta de las pizzerías sin complejos.
El chef Johnny Di Francesco, australiano de origen napolitano, ganó en 2014 el concurso a la mejor pizza del mundo. Tres años después, desde su restaurante en 400 Gradi, que está en las antípodas geográficas y gastronómicas, lanza al mundo este mensaje para dignificar la pizza con patatas fritas. La ha bautizado como Pizza Vienesa (porque también tiene salchichas), y asegura que es popular en Nápoles, sobre todo entre los niños, desde hace más de 30 años. "Te reto a superar tu prejuicio y probar esta deliciosa pizza", asegura Di Francesco.

Receta de Pizza con Patatas Fritas
He encontrado una receta que hace justicia a esta pizza y la voy a compartir con todos vosotros. Cada uno la hace como a su gusto.
Ingredientes:
- Harina
- Levadura
- Leche
- Sal
- Agua
- Cebolla
- Pimiento
- Jamón
- Patatas
- Huevos
- Salsa de tomate (opcional)
Preparación de la Masa:
- Pon en un bol la harina, levadura, leche, sal y ves añadiendo agua poco a poco mientras vas amasando hasta dejarla en su punto.
- Cúbrela con un paño y deja que repose durante al menos una hora.
- Una vez ha reposado, pon harina en una superficie plana que te permita estirar la masa y darle la forma que más te guste, redonda, cuadrada, rectangular, hasta dejarla bien fina.
Preparación del Acompañamiento:
- Pica cebolla, pimiento, jamón y pásalo todo por la sartén hasta que esté dorado. Quita el exceso de aceite.
- Fríe las patatas en una sartén, previamente las habrás cortado en bastones de tamaño normalito.
Montaje de la Pizza:
- Saca la base de la pizza del horno y si quieres, añade algo más de salsa de tomate.
- Una vez tengas la masa fuera, ponle las verduras, el jamón, las patatas fritas y los cuatro huevos todo bien repartido.
¡Esta receta no es apta para operaciones bikini ni bañador! Las cantidades van a gustos. Mi consejo es ser comedidos, pero ya sabes.

La Pizza Fritta: Una Alternativa Frita
La pizza frita (en italiano pizza fritta; en inglés deep-fried pizza) es un plato italiano que consiste en una pizza que, en lugar de hornearse, se fríe, lo que le da un sabor y un perfil nutricional diferentes. La pizza frita se originó en Nápoles, y generalmente se prepara friendo un disco de masa de pizza antes de cubrirlo con los ingredientes y servirlo. Como alternativa, el relleno puede envolverse en una bolsa de masa, como un calzone, que luego se fríe.
La pizza frita es común en las freidurías de Escocia. La base es una pizza económica, fresca o congelada, lista para hornear, que consiste en una base gruesa precocida con ingredientes ya aplicados. Esta se fríe hasta quedar crujiente. El plato puede servirse como pizza supper (con patatas fritas) o individual (sin patatas), en porciones enteras y medias.