En general, el cómo pintar con acuarela es un tema bastante llamativo, algo que a muchos les gustaría probar. Si a esto le agregamos la percepción general de que es un medio que no requiere de materiales difíciles de conseguir y con el que ya hemos tenido al menos algún acercamiento, definitivamente parece un buen punto de inicio para involucrarse con el arte. Sin embargo, basta una pequeña investigación para darse cuenta del principal problema al que se enfrentan los principiantes: realmente, no saben por dónde empezar.
Es por eso que aquí nos daremos a la tarea de abordar este tema. Hablaremos del proceso, de técnicas y hasta un poco sobre cómo puedes crear tus propias acuarelas. La acuarela es uno de los medios de expresión artística favoritos, tanto de muchos profesionales como de todo tipo de entusiastas del arte. Para practicarla solo hace falta tener un pincel, agua y colores para empezar. También es útil conocer un poco de la amplia gama de posibilidades creativas que este medio nos permite.
De hecho, uno puede fácilmente improvisar y hasta utilizar artículos de uso doméstico para lograr ciertos efectos y texturas. Como el nombre lo sugiere, la acuarela es un medio basado en agua, así que puedes manipular la oscuridad y la saturación del pigmento dependiendo de la cantidad de agua que agregues. En realidad hay muchas maneras de pintar con acuarela, por lo que a medida que las vayas probando también encontrarás las que te agraden más.

Los Materiales Esenciales
Lo primero que necesitamos tener a la mano para pintar con acuarela son nuestros materiales, que afortunadamente son en realidad bastante simples de conseguir para los principiantes. Así, te recomendamos que para empezar tengas:
Un Set de Pinturas de Acuarela
Qué tan básico o profesional es algo que dependerá de ti, sin embargo, sí te podemos decir que al menos para empezar a experimentar una calidad media es recomendable debido a la calidad del pigmento. Tener colores de buena calidad tiene ventajas tales como que son más duraderos, aparte de que se degradan y/o se amarillentan mucho menos con el tiempo. Hay sets de diferentes grados: infantil, estudiante y artista/profesional. Para un principiante, los de grado estudiante son una buena opción.
Si compras tus pigmentos en tubo, no necesitas conseguir muchos pues para empezar a probar tus habilidades al pintar con acuarela tampoco hacen falta demasiados colores. Si quieres empezar de forma más artesanal y hacerte tus propias pastillas de acuarela comprar pigmentos y aglutinante (llamado también "solución de acuarela") es buena opción. Para hacer tus pastillas solo tienes que mezclar en aglutinante y pigmento en partes iguales y dejar secar tu pastilla en un recipiente.
Papel
Se dice que este es el soporte natural de la acuarela. Lo podemos encontrar en diferentes grosores o “pesos”. Cabe aclarar que entre mayor sea el tamaño de nuestra obra, mayor debe ser el grosor. Adicionalmente, en materia de textura hay tres tipos que podemos utilizar:
- Prensado en caliente: De superficie lisa, idóneo para dibujos detallados.
- Prensado en frío: Semi rugoso. Es el más adaptable ya que admite pinceladas delicadas, pero también aguadas grandes y lisas.
- El papel áspero o bruto: De los tres es el de textura más rugosa y también es el más barato. No es muy recomendable para detalles pequeños.
Estos tipos de papel se pueden conseguir en pliego o en blocks/cuadernos, pero hay muchas más variedades. El papel es el papel, ¿verdad? No cuando se trata de acuarela. Si tratas de pintar en papel de impresora o de manualidades, te prometemos que no te divertirás mucho: los colores no se pegarán y el papel se deformará. El papel de acuarela absorbe la humedad de las acuarelas, dejándote un pigmento brillante. Dentro de los papeles de acuarelas los hay de algodón y de celulosa. Los de algodón retrasan el secado de la acuarela y por lo tanto en algunas técnicas como pintar sobre húmedo, nos permite trabajar de una forma más prolongada. Aunque para otras técnicas como el levantamiento de pigmento, puede ser más idóneo el papel de celulosa.
Pinceles
Los hay de muchos tipos, pero para pintar con acuarela, te podemos decir que los de pelo sintético de buena calidad son muy adecuados, al igual que los de pelo natural suave. En cuanto al tamaño, algunos recomiendan del 8 para empezar y que sean redondos. No necesitas muchos pinceles, sólo unos cuantos buenos. Un solo pincel redondo es imprescindible, pero llegarás más lejos con un juego de pinceles inicial que incluya pinceles redondos pequeños, medianos y grandes y un pincel plano mediano.
Cinta Adhesiva o Cemento de Goma/Líquido Enmascarador
Su utilidad es la misma: cubrir el papel para que el pigmento de la acuarela no pueda penetrar en determinadas áreas. El cemento de goma se pinta sobre el papel y tiene más flexibilidad, y por otro lado, la cinta adhesiva es más fácil de aplicar, aunque funciona mejor si se trabaja con líneas rectas y rígidas. El enmascarador tiene la única desventaja de que a la larga, donde estuvo sobre el papel se amarilleará.
Tu mejor defensa es el líquido de enmascarar, que bloquea las zonas que no quieres pintar. Deja que el líquido de enmascaramiento se seque, aplica la pintura y deja que se seque, luego frota el líquido de enmascaramiento para revelar un papel totalmente limpio. Recuerda que para usar el líquido con tu pincel habitual, primero debes sumergirlo en un jabón líquido (para que se forme un película protectora). A continuación se limpia ligeramente el pincel con los dedos y se procede a usar el líquido de enmascarar.
Otros Materiales para Experimentar
Otros materiales que puedes utilizar al experimentar con acuarela son: sal de mesa, aguja de coser, alcohol etílico, plástico para envolver. Estos materiales quizás parezcan algo raros, pero sirven para lograr diferentes efectos al pintar con acuarela.

Entendiendo la Acuarela
Muchas veces, como principiantes, no sabemos cómo utilizar las pinturas de acuarela ni qué es lo que podemos esperar de este medio de expresión artística. La acuarela es un tipo de pintura realmente gratificante que tiene una naturaleza muy variable, que se presta mucho al juego. Esto lo decimos porque el pigmento y el agua tienden a mezclarse y moverse a su antojo, siendo el resultado bellos patrones de color. Otra cualidad a tener en cuenta es que la acuarela es más bien transparente y, como tal, la pintura transparente vuelve más aparente toda pincelada.
Es por estas razones que las acuarelas tienen la fama de resultar difíciles tanto de aprender como de controlar, pero a nosotros no nos parece que este sea el caso. En diferentes tipos de medios también se pueden dar todo tipo de accidentes y, como en el caso de la acuarela, pueden ser vistos como oportunidades y no necesariamente como errores. Así, uno puede disfrutar más del proceso de pintar y de paso agregarle algo de espontaneidad.
Las Técnicas Fundamentales
En diferentes tipos de medios también se pueden dar todo tipo de accidentes y, como en el caso de la acuarela, pueden ser vistos como oportunidades y no necesariamente como errores. Así, uno puede disfrutar más del proceso de pintar y de paso agregarle algo de espontaneidad. En términos generales, hay dos factores fundamentales a considerar al pintar con acuarela: húmedo y seco. Como el problema principal al que se enfrentan los principiantes es no saber por dónde empezar, abordaremos este tema.
Hay un par de formas básicas de pintar con acuarela. Básicamente, se agrega pintura húmeda a una superficie húmeda. Recoge la pintura humedecida de tu paleta y agrega color a tu rectángulo húmedo. En el segundo rectángulo, simplemente agrega toques de pintura. Luego, tu pintura comenzará a secarse. ¿Ves lo diferente que se ve? Cuando aplicas la técnica mojado sobre mojado, no tienes mucho control sobre cómo reacciona tu pintura. Este es un hermoso aspecto de esta técnica. Una vez que la pintura se haya secado por completo, verás que ha cambiado aún más. Es normal que los colores parezcan menos vibrantes una vez que se han secado.
Aguada Plana / Flat Wash
“Aguada” o “wash” es cómo se le suele decir a pintar con la acuarela muy fluida. Esta técnica es probablemente la más básica de todas y seguro que si ya has pintado con acuarela, la has utilizado sin saber. Consiste en pintar un color plano en nuestra área de trabajo, logrando que tenga una apariencia uniforme, de una sola tonalidad, sin importar que gran grande sea el área en el que lo vamos a aplicar. Para hacer que el color quede uniforme se aplica con mucha agua, de forma que no se noten los trazos de pincel. Se puede utilizar para pintar grandes superficies, normalmente, la primera capa (veladura) de fondo.
Húmedo sobre Seco
Probablemente es la técnica que más se utiliza al pintar con acuarela y en ella lo que hacemos es aplicar una veladura o capa de pintura, esperamos a que se seque y entonces podemos aplicar otras capas de color sobre esta, utilizando la misma mecánica: papel seco y pincel húmedo, diluido con pigmento. Para esta técnica mojas tu pincel y aplicas sobre el papel seco. La técnica permite un mayor control sobre a dónde va la pintura, y mientras que las orillas de la pintura aún pueden estar ligeramente difuminadas cuando estén en contacto con alguna otra área de la pintura, lo que acabas de aplicar no se desvanece ni se destiñe tanto como en la técnica de húmedo sobre húmedo.
La técnica mojado en seco se utiliza para lograr formas más precisas y definidas. Comienza con papel seco. También, puedes intentar usar pintura más seca. Ahora, la pintura está completamente seca.
Húmedo sobre Húmedo
Como su nombre lo dice, en este caso habremos de aplicar una capa nueva de pintura (comúnmente no muy cargada), mientras la capa anterior sigue mojada, para permitir que los colores se mezclen y obtener una hermosa variedad de matices. Con la técnica de húmedo sobre húmedo podemos obtener un efecto impredecible y fluido. Es una muy buena técnica para cubrir grandes áreas, por ejemplo, como un cielo, o área donde necesitas una pintura de fondo suave, ligera (como la primera capa de una pintura, por ejemplo).
Seco sobre Húmedo
Con esta técnica conseguiremos efectos similares al húmedo sobre húmedo, pero con el pigmento del pincel mucho más puro. La técnica de seco sobre húmedo no es una sobre las que se suela hablar demasiado en cuanto a pintar con acuarelas se refiere. Pero tiene dos grandes fortalezas: En primera, esta técnica es una muy buena manera de crear distintas formas con bordes suaves en tu pintura. Cosas como colinas distantes y árboles al fondo suelen tener una apariencia más suave que aquellos objetos que están más al frente y la técnica de seco sobre húmedo es perfecta para lograr esta apariencia de objetos distantes, especialmente de la forma en la que se ven en días lluviosos o de mucho viento. En segunda, aplicar esta técnica es una gran manera de buenos detalles obscuros sólidos y a la vez transparentes en tu pintura. Esto claro, si estás dispuesto a aplicarlos directamente en un lavado húmedo. Se lleva algo de práctica, pero puedes lograr efectos impresionantes.
Aguada en Gradiente / Claroscuro
Esta técnica para pintar con acuarela la utilizamos cuando intentamos representar una transición de claro a oscuro. Empezamos por cargar bastante de color nuestro pincel y entonces debemos comenzar a aplicar la pintura en el área que será la más oscura, para después limpiar nuestro pincel, cargarlo con agua y con ella llevar la pintura previamente colocada sobre el papel hacia toda la demás área de trabajo. Este método también se puede hacer con varias manos de acuarela que tengan distintas cantidades de pigmento. La primera pasada debe tener más color y solo aplicarse en el área obscura. En la siguiente pasada, usaremos menos pigmento en el pincel y más agua, mezcla que aplicaremos solo en el área del tono medio. La intención es que quede superpuesta a la primera. Este proceso lo puedes repetir nuevamente, utilizando en cada ocasión menos pigmento. Incluso puedes incluir un color distinto dependiendo de los colores que quieras en ambos extremos de tu gradiente.
Esta actividad te ayudará a practicar la creación de color a partir de agua hasta una mezcla de pintura saturada. Comienza con un área seca de papel acuarela. Toma un poco de agua con tu pincel (aún sin pigmento) para comenzar. Agrega un poquito de pigmento en tu charco de agua; asegúrate de tener en cuenta la cantidad de pintura que estás agregando. Repite el proceso agregando un poco más de pintura a tu charco de agua inicial cada vez. Ahora tienes una buena transición del agua a la pintura concentrada. Repite tantas veces como desees.
Esta actividad es similar a la creación de color, pero en lugar de trabajar con agua pura y diferentes niveles de un color, se trabaja con dos colores y se pasa lentamente de uno a otro. Asegúrate de utilizar colores que estén muy juntos en el círculo cromático para crear armonía; de lo contrario, tu gradiente aparecerá embarrado. Mezcla dos colores separados uno al lado del otro. Limpia tu cepillo. Continúa donde lo dejaste en tus primeras pinceladas. La transición de amarillo a un amarillo ligeramente más verde debe ser suave y sutil. Poco a poco, sigue agregando un poco más de verde a tu mezcla amarilla original. Prueba esto tantas veces como consideres necesario y experimenta con diferentes tonos de color.
Transparencia
Implica la superposición de capas finas de pintura, una sobre otra. Además se basa en la blancura del papel para obtener efectos y toques de luz. Esta es la forma más común de trabajar con las luces en la pintura con acuarela. Al pintar con acuarela, entre más “lavados” o pasadas con el pincel, el color se hace más oscuro y adquiere más profundidad.
Raspado
Aunque hasta ahora hemos trabajado con veladuras en aguada (después de todo, es el proceso común que se sigue al pintar con acuarela, aplicando capas finas de pintura sobre otras que ya han secado previamente) al pintar con acuarela también tenemos técnicas cómo está. Consiste en retirar pintura con alguna herramienta, por ejemplo, un pincel seco y limpio. En esta técnica es en la que vas a utilizar la aguja, raspando con está sobre el área deseada mientras aún está húmeda (también puede ya estar seca). También podemos utilizar punzones o una lija fina, aunque en el caso de utilizar esta última, se cuidadoso y no apliques demasiada presión.
Lijar: Se aplica la pintura y, cuando esté seca, se levanta raspando con papel de lija.
Efecto con Sal
Aplicando sal sobre la acuarela húmeda, ésta absorberá el agua y cuando la retiremos -para lo cual debe estar totalmente seca la pintura- tendrá un aspecto jaspeado. Te recomendamos ampliamente probar los efectos que puedes lograr con esta técnica.
Esponja
Al “limpiar” con una esponja podemos conseguir diferentes efectos dependiendo de los diferentes estados de humedad del lavado o aplicación. Es una técnica que se utiliza mucho para crear la ilusión de nubes.
Alcohol
El alcohol y la acuarela son como el agua y el aceite. Una vez que has pintado un lavado, toma un utensilio (como un pañuelo de papel o el plástico para envolver) y con esto aplica algo de alcohol sobre la superficie húmeda. Creará un efecto como de teñido anudado.
Desbastes
En esta técnica se dejan caer gotas de agua sobre la base de color. Se forman manchas con acabados caprichosos difíciles de controlar, pero muy expresivas y de gran belleza.
Salpicadura
La salpicadura también es una técnica a la que se recurre mucho al pintar con acuarela. Es fácil de utilizar incluso para los principiantes aunque lograr utilizarla a modo requiere su periodo de prueba. Dicho esto, para aplicarla usar un cepillo de dientes o un pincel viejo. Tomas la cantidad deseada de pigmento y agua y… pasas tu dedo por las cerdas del cepillo/pincel tratando de dirigirlo hacia donde quieres aplicar la técnica. Recuerda que con la salpicadura y el escurrido (dripping) también puedes crear obras. Ten en cuenta que al utilizar esta técnica te vas a manchar y que querrás enmascarar cualquier área que quieras libre del acabado que resulta de su aplicación.
¿Preferirías no mancharte si eso es posible? La forma de evitar esto es utilizando un pincel secundario y con este golpear el pincel/cepillo con el que vayas a aplicar la pintura al papel. No obstante, al hacerlo de esta manera tendrás mucho menos control con respecto a la dirección en que diriges la pintura.
Sustracción
Con un trapo limpio o agua clara, levantaremos el exceso de color.
Levantar
Se le llama "levantar la acuarela" a esta técnica porque es lo que ocurrirá en cierto grado. Después de aplicar el color (con una buena cantidad de agua), aún estando fresca la pintura, colocas el plástico para envolver con todos sus dobleces y arrugas. Presionas ligeramente y al secarse, retira el plástico. Esto dejará efectos muy interesantes y se llevará algo de la pintura consigo.

Consejos Adicionales
Al pintar con acuarela, las aguadas más grandes siempre van primero. Es decir, hay que mojar el papel y dejar que fluya el pigmento. Después, dejas que se sequen. A continuación, una vez tengas las aguadas secas, es cuando se puede hacer la parte más detallada encima. Siguiendo con el tema de la pintura, es posible que necesites un pigmento que sea más rápido para las aguadas más grandes. En ese caso, viene mejor la acuarela líquida, que con una gota te permite llenar toda o casi toda la zona que quieras pintar.
Otro concepto muy útil es el de las reservas. Cuando quieres hacer una aguada grande, pero en ese mismo espacio quieres dejar una zona en blanco, puedes utilizar la película de enmascarar. Se trata de un producto que sirve como si fuera una goma y que hace que el agua no toque esa zona del papel. Por último, vamos a tratar el tema de las arrugas. Y es que, al hacer aguadas muy grandes, el papel se arruga, y no suele quedar bien ni ser el efecto buscado. Para evitar esto, puedes utilizar una cinta que deje el papel fijado en una superficie, poniéndolo en los bordes del papel. Lo importante es que sirva para fijar el papel, pero también está bien mirar que sea una cinta que no se lleve el papel consigo una vez lo quitas.
8 Secretos de Acuarelista, conoce los misterios de la Acuarela
Si te acercas a la pintura en acuarela con un sentido de la diversión y la aventura, será un viaje alegre en lugar de una caminata cuesta arriba llena de miedo. Experimenta, disfruta e intenta aprender de tus errores. Sólo hay una forma real de ser bueno pintando con acuarela: hacerlo con frecuencia. Dependiendo del color que elijas o de cómo los combines, puedes conseguir resultados diferentes. Incluso con un solo color.