Los pimientos del piquillo rellenos de bacalao y patata son una joya de la gastronomía española que combina la suavidad del bacalao y la cremosidad de la patata con el sabor característico de los pimientos del piquillo. Este plato, originario de Navarra, ha trascendido fronteras y se ha consolidado como una delicia en muchas cocinas.
Arranca un nuevo mes y con él, los días más largos y soleados que invitan a disfrutar de tapas y entrantes. Y si hablamos de tapas clásicas, los pimientos del piquillo rellenos de bacalao y patata son una opción irresistible. Esta receta es perfecta como entrante, tapa o incluso como plato principal si los acompañas con una ensalada fresca.
Historia y Origen de los Pimientos del Piquillo
El pimiento del piquillo es una variedad de pimiento originaria de la Comunidad Foral de Navarra, especialmente de la localidad de Lodosa, que cuenta con denominación de origen protegida. Estos pimientos se caracterizan por su forma triangular, tamaño pequeño (alrededor de 7 cm de largo) y un color rojo intenso. Su preparación tradicional implica asarlos y pelarlos sin utilizar agua, lo que preserva su aroma y sabor únicos.

Receta Tradicional de Pimientos del Piquillo Rellenos de Patata y Bacalao
Los pimientos del piquillo rellenos de patata y bacalao son un plato tradicional en el que los pimientos se rellenan con una mezcla cremosa de bacalao desmenuzado y puré de patata, se rebozan y se fríen hasta quedar dorados y crujientes.
Ingredientes:
- 1 bote de pimientos del piquillo.
- 200 g de bacalao (lomos congelados).
- 250 g de patatas cocidas.
- 1 yema de huevo.
- 1 diente de ajo.
- 1 huevo para rebozar.
- Pan rallado.
- Aceite de oliva.
- Sal y pimienta al gusto.
Elaboración:
- Pelamos, lavamos y cocemos las patatas a gajos, hasta que quedan blandas.
- Cocemos también el bacalao.
- Una vez cocidas las sacamos, las dejamos enfriar y con la ayuda de un tenedor las machacamos bien.
- Desmigamos el bacalao sobre la patata y machacamos con el tenedor.
- En un mortero machacamos el ajo, junto con un poco de perejil y lo agregamos a las patatas, junto con un poco de sal y pimienta.
- Para que la masa quede más suave, ponemos una yema de huevo y mezclamos todo bien.
- Ya tenemos listo nuestro relleno, ahora con la ayuda de una cuchara vamos rellenando los pimientos, presionarlos bien, hasta que queden bien rellenitos, también podéis hacerlo con la mano.
- Pasamos por huevo batido.
- Y después por pan rallado.
- Y en una sartén con aceite caliente los doramos.
- Cuando los saquéis, hacerlo sobre un papel absorbente, de este modo retiraremos el exceso de aceite.

Variaciones y Consejos
Lo mejor de estos pimientos rellenos caseros es que son muy fáciles de preparar. Puedes dejarlos listos de un día para otro y solo tendrás que rebozarlos y freírlos antes de servir. ¿Quieres adelantar trabajo? También puedes congelarlos una vez rebozados y freírlos directamente cuando los necesites, consiguiendo una textura crujiente y un interior cremoso en cuestión de minutos.
Existen otras variaciones deliciosas para el relleno, como por ejemplo, con puré de patata y coliflor. Para ello, lava y limpia la coliflor y colócala junto con las patatas en el cesto de la vaporera. Cuando estén aún calientes, pásalas por un pasapurés o cháfalas con un tenedor igual que la coliflor. No se trata de que quede un puré muy fino y sin cuerpo, puede quedar algún trocito, eso también tiene su encanto.
Otra opción es incorporar jamón de York picado y perejil fresco para dar un toque extra de sabor. Pica finamente la cebolla tierna y el diente de ajo, dóralos en aceite y resérvalos. Una vez cocidas las patatas, escúrrelas y pásalas por un pasapuré. Vierte la nata líquida para cocinar y vuelve a mezclar. Incorpora la cebolla y el ajo bien escurridos de aceite, los daditos de jamón York y el perejil picado.
Pimientos rellenos de Bacalao en Salsa de piquillos Fácil y Delicioso ¡Te encantarán!
Para la salsa, puedes pochar cebolla en una sartén con un chorrito de aceite de oliva a fuego medio. Cuando esté tierna, añade los piquillos escurridos y troceados, remueve. Echa una cucharada de harina y mezcla bien durante un par de minutos. A continuación, añade leche (puede ser vegetal, como leche de almendras) y salpimenta. Deja a fuego medio durante cinco minutos, removiendo constantemente hasta que espese.
También puedes saltear 4 pimientos reservados (sin escurrir) a fuego fuerte, añadir un poco de agua, cocer otros 2 minutos y triturar para obtener una salsa fina. Otra forma de hacer la salsa es calentar aceite en un cazo, añadir harina y dejar que fría unos minutos hasta que comience a dorarse ligeramente. Luego, incorpora la leche sin dejar de remover hasta que empiece a hervir. Baja el fuego y cocina 5 minutos más sin parar de remover.
Este entrante es perfecto para servir en comidas familiares y se puede preparar con antelación, necesitando solo el toque final en el horno al momento de servir. Sus ingredientes, como siempre se intenta, no son nada sofisticados, pero la combinación queda perfecta.
