Asar pimientos en la barbacoa es una técnica culinaria que puede transformar estos vegetales en una delicia jugosa y llena de sabor. La barbacoa aporta sabor y mejora la textura de esta verdura. En este artículo, te contamos cómo asar pimientos en la barbacoa para que queden perfectamente jugosos y llenos de sabor.

Beneficios nutricionales de los pimientos asados
Los pimientos no solo son deliciosos, sino que también son un alimento saludable. Poseen un gran poder antioxidante y triplican el contenido en vitamina C de los cítricos. Además, contienen vitaminas del grupo A, B y E, así como minerales como el fósforo, el calcio, el potasio y el magnesio. Son ricos en fibra, lo que ayuda a regular el tránsito intestinal, y al contener mucha agua, aportan muy pocas calorías. El pimiento rojo, en particular, está formado por un 90% de agua y es bajo en calorías.
8 Propiedades y Beneficios del Pimiento | QueApetito
Elegir los pimientos adecuados para asar
Todos los pimientos son aptos para asar, pero los mejores, sin duda, son los rojos, también conocidos como morrones. Asegúrate de que estén en su óptimo estado de maduración, con la piel lisa y sin daños. Escógelos carnosos, duros y firmes al tacto. Los pimientos grandes rojos suelen ser más dulces, carnosos y jugosos. También puedes combinar diferentes colores (amarillo, rojo, naranja, verde) para darle un toque colorido a tus platos. La mejor variedad para asar es el pimiento morrón.
Preparación de los pimientos antes de asar
El primer paso siempre será lavar y secar bien los pimientos, comprobando que no tienen partes dañadas, y cortar parte del tallo si fuera muy grande o si llevara hojas unidas. Puedes cortar los pimientos por la mitad y quitar las semillas y las membranas, lo que podría acelerar su cocción, o asarlos enteros para mantener su jugosidad. Si los vas a asar abiertos, haz un corte vertical para dejar cada pimiento y cortar el tallo superior con el gran núcleo de semillas. Finalmente, retira los restos de semillas y los filamentos. Un truco: si quieres que los pimientos queden aún más jugosos, rocíalos con un poco de aceite de oliva antes de asarlos. Así conservarán mejor la humedad y ganarán un sabor extra delicioso.

Métodos para asar pimientos
No existe un único método válido para asar pimientos; puedes escoger el que más se adapte a tus necesidades y posibilidades en casa.
1. Asar a la parrilla o barbacoa
Para asar pimientos a la parrilla, precalienta la parrilla a fuego medio-alto. Una parrilla a fuego medio-alto es ideal para asar pimientos. Coloca los pimientos directamente en la parrilla. Cocínalos durante 3 a 5 minutos por cada lado hasta que la piel comience a ennegrecerse y los bordes estén crujientes. Gíralos con frecuencia para que se cocinen de manera uniforme por todos los lados. Deben asarse durante unos 15-20 minutos. Es importante que se queme la piel y se formen ampollas, lo que facilitará pelarlos después. En La Rioja, tradicionalmente se asan al sarmiento, aprovechando la madera de las cepas viejas.

Consejos para asar a la brasa con leña o carbón
La madera debe llevar un tiempo seca para hacer llama rápido y quedarse en brasas. La madera que no haya secado lo suficiente puede arruinar el fuego. Para hacer la base del fuego, cava un cuadrado de unos 20 cm de profundidad para que el viento no lo avive demasiado o haga que vuelen astillas ardiendo. Es importante que quede siempre alguien vigilando el fuego. Ni se te ocurra hacer fuego en el suelo de un bosque, puede dar lugar a peligrosísimos incendios subterráneos. Puedes hacer un fuego con palos pequeños, un buen fuego que arde rápido y que se va alimentando con más palos. Coloca la parrilla encima y los troncos para hacer buenas brasas. Esos troncos van quemándose, y cuando están a punto de hacer llama se añaden al fuego que hay debajo de la parrilla. Así se consigue hacer brasa más rápidamente. Si tienes un somier metálico de una cama, puede hacer de parrilla (sin colchón, por supuesto). También conviene poner una rejilla metálica para que los pimientos no se deslicen directamente al fuego cuando se pochan. Cuando tenemos el fuego controlado a punto de tener la llama baja, ya podemos empezar a asar los pimientos. Colócalos todos juntos para que no se escape el calor del fuego. El pimiento se ha de pochar; tiene una piel bastante dura, o sea que podemos quemarlo sin mucho miedo. Pero si lo exponemos directamente a la llama mucho tiempo, podemos quemarlo demasiado por fuera y no se habrá hecho bastante por dentro. El objetivo es pochar la carne del pimiento, no quemarla. Podemos tenerlos así hora y media, dependiendo de la fuerza de las brasas. Una vez los tenemos bien blanditos, si les damos un repaso por otro fuego fuerte, podemos quemarles la piel, que nos costará menos quitar luego.

2. Asar en horno
Coloca la rejilla del horno a unas 8 pulgadas de la parte superior. Configura tu horno para asar. Corta los pimientos por la mitad y úntalos con aceite de oliva, si lo usas. Coloca los pimientos, con el lado cortado hacia abajo, en una bandeja para hornear forrada. Hornea los pimientos durante unos 15 minutos. La piel se carbonizará, lo que se suma al sabor. Retira del horno. Si estás rellenando pimientos, es posible que desees dejarlos enteros durante el proceso de asado. Hornea de la misma manera, volteando los pimientos varias veces para asegurar un asado parejo. Con una toalla húmeda, retira la piel. Corta y quita las semillas y la membrana.
3. Asar en Kamado
Asar pimientos en un kamado le dará un toque de sabor y olor único. Mientras el kamado coge temperatura, rocía los pimientos con aceite de oliva virgen extra en spray, asegurando que toda su piel quede impregnada. Esto ayuda a que la piel se toste. El kamado permite poner dos plantas de pimientos, sobre todo si utilizas una parrilla elevada. Con este accesorio, se pueden asar los pimientos a la vez que se asa una carne. Aproximadamente 35 minutos después de haber introducido los pimientos en el kamado, ya tendrán un color dorado y un olor maravilloso. Por dentro, estarán blandos, aunque todavía no en su punto; en ese momento, hay que darles la vuelta. Una vez pasada una hora, retira los pimientos rojos asados del kamado.

4. Otros métodos
- Sobre la llama de una cocina de gas: Es útil cuando se trata de asar poca cantidad de pimientos.
- En el microondas: Pon los pimientos, sin tallo ni semillas, en una bandeja con un poco de aceite y ásalos 8 minutos a máxima potencia. A mitad de cocción, dales la vuelta. Cuando terminen, déjalos reposar 5 minutos dentro del microondas.
- En sartén grill o plancha eléctrica: Coloca los pimientos y deja a fuego medio, vigilando de vez en cuando hasta que la piel esté casi quemada, totalmente negra por ambos lados.
Pelar los pimientos asados
Una vez asados, coloca los pimientos en una bolsa de papel o en un recipiente cubierto con papel film, o cúbrelos con una toalla de cocina limpia. Déjalos reposar durante unos 10-20 minutos o hasta que estén lo suficientemente fríos como para tocarlos. El vapor generado ablanda la piel y hace que sea más fácil pelarlos. Cuando los pimientos estén lo suficientemente fríos para manipularlos, retira la piel quemada con las manos o con un cuchillo pequeño. La piel debería desprenderse fácilmente. Si algunas partes de la piel se quedan pegadas, no te preocupes. Si los hemos asado bien en toda su superficie, la piel se retirará sin esfuerzo, aunque es largo y requiere paciencia. Quitar la piel, a menudo difícil de digerir, asando los pimientos puede resolver este problema.

Limpieza y conservación
Para pelar y limpiar los pimientos, pon tres recipientes: uno con los pimientos recién asados que irán desinflándose y perdiendo su jugo, otro con agua limpia que convendrá ir cambiando según necesidad para lavarlos, y otro para ir dejando la carne de los pimientos sin piel, escurrida y sin pepitas. Por supuesto, se retira el rabillo también; nos tenemos que quedar con los "filetes" de la carne del pimiento y nada más, limpios.
Los pimientos asados se pueden almacenar en el refrigerador en un recipiente hermético durante 5 días. Si quieres alargar su duración y aportar más sabor, también puedes guardarlos en aceite de oliva. En el caso de que vayan a pasar más de dos días, es preferible cubrirlos con aceite de oliva virgen extra de buena calidad.
Envasar pimientos asados en frascos
Se cortan los "filetes" al gusto, en tiras de 1-2 cm por ejemplo, y se reservan en un cuenco. Cuando tienes bastantes como para rellenar varios frascos, se mezclan con aceite de oliva en el cuenco, bien mezclados, y se rellenan los frascos con este contenido a rebosar. Puedes añadir unos ajos o comino si te gusta. Los frascos deberán llenarse a rebosar y dejarlos reposar abiertos unas tres horas para que el contenido vaya soltando todo el aire. Una vez pase este tiempo, rellena el envase con un poco de aceite, o con algo del jugo de los pimientos que puedas haber reservado, para que rebose y al cerrarlo no quede aire. No debe quedar aire, nos podría echar a perder la conserva. Una vez bien cerrados los frascos, ponlos a hervir al baño maría una media hora. Deja enfriar. Es conveniente etiquetar los botes y ponerles fecha.
Ideas para servir y utilizar pimientos asados
Los pimientos asados pueden ser el complemento perfecto para una variedad de platos, desde ensaladas hasta sándwiches y guarniciones o pasteles como las milhojas de pimientos. Incluso, si quieres darle un toque diferente a tus pimientos asados, puedes hacerle un delicioso aliño. Te proponemos uno a base de ajos asados pelados, un poco más de aceite, vinagre, sal, pimienta y una pizca de comino.
Aquí tienes algunas ideas:
- Guarnición: Acompañan a miles de platos de todas las cocinas del mundo, tengan los ingredientes principales que tengan.
- Ensaladas: Combinan de maravilla con todo tipo de lechugas y hojas verdes crujientes, también con tomates, cebolla, aceitunas o huevo duro.
- Sándwiches y bocadillos: Hacen gran pareja con el aguacate y el jamón.
- Rellenos: El pimiento asado es perfecto para rellenar de todo tipo de ingredientes, como carnes, pescados, mariscos o verduras.
- Salsas y cremas: Puedes triturarlos para hacer una salsa o una crema.
- Con pastas y arroces: Forman un gran tándem.
- Otras recetas: Pizzas, tartas saladas, tortillas, hummus, pisto, currys, cuscús, guisos y salteados de legumbres.
Recetas con pimientos asados
- Chapata con aguacate, pimiento asado, queso y mayonesa de remolacha: El pimiento rojo le va de cine a sándwiches y bocadillos, sobre todo en compañía de algunas conservas como el atún.
- Crema de pimiento rojo asado: Ideal para incorporarlo a recetas como esta crema.
- Pimientos asados rellenos de carne y queso: Puedes rellenarlos de todo tipo de ingredientes.
- Caracolas con pimientos rojos, piñones y albahaca: Con arroces y pastas, el pimiento también forma un gran tándem.
- Pimientos asados con huevos: Corta el pimiento por la mitad y coloca 2 huevos en cada parte (1 si el pimiento es pequeño). Vuelve a colocar en la parrilla boca arriba con poca brasa para que no se queme y espera a que se cocinen los huevos.