El Ají Dulce: Un Tesoro Gastronómico y Cultural de América

El ají es un fruto de carácter picante de origen mesoamericano, especialmente de clima tropical, que se emplea para dar sabor a las comidas. Su nombre proviene del lenguaje de los habitantes precolombinos, conocido como "Haxi", de donde se origina el nombre popular de ají como una descomposición de aquel nombre. Hoy día en el mundo existen más de 250 variedades de ajíes entre los que destacan el ají picante y el ají dulce.

Su nombre científico es el Capsicum annuum, conocido de manera vulgar como chile, guindillas, pimiento, peperoncino, chile habanero, naga Jolokia, piri piri, tabasco o marrón. Sus formas, colores y tamaños varían de acuerdo a las más de 40 especies domesticadas aptas para el consumo humano.

Variedades de ají y pimiento

¿Qué es el Ají Dulce?

Se denomina ají dulce al fruto que no altera sus propiedades químicas a la hora de formarse. Carece de capsicina, por lo que no produce la sensación de ardor en la boca. Su forma es pequeña y redondeada, y su color depende del grado de maduración, que puede ser verde, amarillo, naranja o rojo. Su estereotipo es idéntico al ají picante, siendo un gran problema a la hora de identificarlo. Se sabe que es ají dulce por la procedencia de su semilla a la hora de sembrarlo. Escogerlos es un gran misterio; los agricultores logran identificarlos sin necesidad de probarlos, lo que puede ser muy difícil para el consumidor final.

El ají dulce es el nombre que recibe el fruto de Capsicum annuum en Venezuela, Colombia, Perú y prácticamente toda Latinoamérica. En México se refieren a él como chile y en España el mismo fruto recibe el nombre de pimiento. Tanto el nombre genérico de ají, chile o pimiento engloban las variedades dulces y picantes, de ahí la importancia del "apellido dulce".

El ají dulce, a diferencia del pimiento choricero, el chile habanero o el chile poblano, contiene muy poca capsaicina, y por ello no resulta picante. Gracias a su dulzor, se utiliza como colorante y aromatizante, y hace su aparición en cientos de recetas emblemáticas de cada país.

Origen y Expansión

Los ajíes pertenecen al género Capsicum, que comprende más de 40 especies, muchas de ellas domesticadas en la época prehispánica en Centro y Sudamérica. Los ajíes o chiles son solanáceas propias de las zonas templadas y cálidas de América. Existen evidencias arqueológicas de su cultivo en México hace 7.000 años; los mayas y los aztecas los usaron en sus cocinas y también como medicina. Las semillas más antiguas descubiertas datan de hace 7000 años, halladas entre Bolivia y Perú. Los nativos americanos cultivaron ají por más de 2000 años, considerándose el cultivo más antiguo del continente americano.

El descubrimiento de América propició la salida del ají a Europa y Asia. Los ajíes encontrados por los europeos variaban de color, forma y tamaño a medida que se adentraban en el continente. Fue llevado a España por Colón, quien los llamó "pimientos" por su sabor picante, que le recordaba el sabor de la pimienta negra usada en Europa. Es una de las plantas americanas que revolucionó la cocina tanto europea como asiática; tomemos como ejemplo la famosa páprika que se cultiva en Hungría, o simplemente tratemos de imaginar la cocina hindú, tailandesa o indonesia sin este "agresivo" ingrediente.

La colonización española tuvo mucho que ver en la expansión de sus semillas por el resto de los continentes, a pesar de que también involucró un giro lingüístico. Al probar el ají picante, Colón pensó que su sabor era muy similar al de la pimienta, por lo que lo bautizó como pimiento. Así, en España la palabra "pimiento" engloba todas las especies de pimiento, incluyendo la hortaliza fresca dulce en forma de corazón o el pimiento choricero y picante del norte de España.

Mapa de la expansión del ají en el mundo

Etimología

La palabra «chile» viene del náhuatl “tzilli”, derivado del maya “tzir” que significa “picar” o “irritar”, del arawak “agi” y del español “pimienta”. Mientras que «capsicum» es un neologismo botánico moderno que deriva del vocablo latino capsŭla, que significa “caja” o “cápsula” en alusión al fruto, que es un envoltorio casi vacío. Aunque el fruto es una baya y no una cápsula en el sentido botánico del término.

Características Botánicas del Capsicum annuum

Capsicum annuum, llamado comúnmente pimiento morrón, pimiento dulce, chile morrón, ají morrón, ají dulce, locote o en algunos países pimentón, entre una multitud de localismos, es la especie más conocida, extendida y cultivada del género Capsicum, de la familia de las solanáceas. Todas las innumerables formas, tamaños, colores y sabores de sus frutos, descritos y nombrados en la cultura popular, corresponden en realidad a esta misma especie.

Se trata de una especie herbácea perenne, aunque suele cultivarse como anual o bianual, de porte arbustivo. Algunos alcanzan entre 80 y 100 cm de alto, otros 200 cm. La raíz del pimiento es voluminosa y profunda, formada por una raíz principal pivotante, aunque en terrenos apelmazados o en suelos de textura pesada tiene escaso desarrollo. Dispone, asimismo, de numerosas raíces adventicias que en horizontal llegan a alcanzar 0,5 o incluso 1 m de longitud.

De tallos glabrescentes ramificados con hojas aovadas, pecioladas, solitarias o por pares, de 4-12 cm por 1,5-4 cm de ancho, también pubescentes, con márgenes enteros, base estrechada y ápice algo acuminado. Las flores pueden ser solitarias o formar grupos de muy escaso número, erectas o algo péndulas y nacen en la axila de las hojas con el tallo. El cáliz, persistente, es acampanado y entero, con 5-7 costillas principales redondeadas terminadas en un diente, generalmente romo, y unas cuantas costillas secundarias. La corola, más bien pequeña (1 cm), tiene 5-7 pétalos todos soldados anchamente en su base, de color blanco y finamente denticulados en sus bordes. Las anteras son generalmente purpúreas.

El fruto -que puede tener una infinidad de formas- es una baya hueca con 2-4 tabiques incompletos donde se alojan, muy comprimidas, las semillas, de color amarillento y forma discoidal (3-5 mm).

Esquema de la planta de ají dulce con sus partes

Cultivo de ají dulce variedad AGROSAVIA tropical - La Finca de Hoy

Cultivo del Ají Dulce

Para el cultivo es necesaria una temperatura ambiente media de 20 °C, sin demasiados cambios bruscos y con una tasa de humedad no demasiado alta. Se puede cultivar en cualquier tipo de suelo con humedad. El suelo ideal es el que posee buen drenaje, con presencia de arenas y materia orgánica.

Normalmente el cultivo se dispone en líneas orientadas Norte-Sur, y con un marco de plantación de 1 m entre líneas y 0,5 m entre plantas dentro de una línea, con una densidad de plantación de dos plantas por metro cuadrado. En la poda de formación, se efectúa la supresión parcial de algunas ramas secundarias, con lo cual intentamos concentrar la producción en dos o tres ramificaciones casi exclusivamente, favoreciendo la ventilación y la calidad de los frutos.

Aunque la planta de pimiento crece inicialmente con un único tallo, pronto se bifurca para formar dos e incluso tres tallos, y continúa produciéndolos a lo largo de todo su ciclo. Con la poda de formación, se efectúa la supresión parcial de ramas secundarias, con lo que concentramos la producción en dos o tres ramificaciones. La limpieza de tallos del tronco principal por debajo de la cruz de la planta no es práctica habitual. El sistema más frecuente es el denominado vertical o de “tipo holandés”. En este sistema solamente se dejan dos o tres ramas principales por planta, podándose todas las laterales que van apareciendo. Cada tallo, a medida que va creciendo, se va enredando en un hilo vertical que le sirve de soporte y que cuelga de un hierro o alambre sujeto a la estructura. Las ventajas que se obtienen con este tipo de entutorado y poda se derivan sobre todo de la mejor calidad de los frutos obtenidos. Estos frutos muestran una mayor homogeneidad, grosor y uniformidad de coloración, al estar la planta más ventilada y los frutos convenientemente distribuidos.

El chile o ají picante se propaga por semillas. Las semillas se pueden sembrar de manera directa o haciendo semillero, siendo esta la mejor opción para la supervivencia de las plántulas, las cuales son muy susceptibles a infecciones por hongos en sus primeras etapas. En la actualidad existe la modalidad de producción de almácigos de chile en bandejas de plástico, de hielo seco o en vasos de cartón, este es un sistema de producción que mucho auge ha tomado en los últimos años por la cantidad de plantas que se pueden manejar por metro cuadrado. Cuando se siembran directamente las semillas se hace en surcos, con una distancia entre planta de 20 centímetros. Para su desarrollo, la planta requiere de un suelo con buen drenaje, preferiblemente suelo areno-limoso y bien nutrido, con un PH neutro o ligeramente ácido. Para su óptimo crecimiento necesita de buena luz, calor y riego. Se puede sembrar en cualquier época del año, pero preferiblemente en épocas de pocas lluvias. Entre los 90 y 100 días aparecerán las primeras flores y unos 20 días después los frutos que podrán cosecharse.

Valores Nutricionales y Propiedades

Los ajíes frescos tienen un alto contenido en agua, son bajos en calorías y ricos en vitamina A, niacina y vitamina C; también poseen cantidades significativas de sodio y potasio.

Tabla de Valores Nutricionales del Ají Dulce (Pimiento Rojo) por cada 100g

Nutriente Cantidad Porcentaje de Valor Diario Recomendado
Agua 91.9 g -
Tiamina (vit. B1) 0.055 mg 4%
Riboflavina (vit. B2) 0.142 mg 9%
Niacina (vit. B3) 0.303 mg 23%
Ácido fólico (vit. B9) 11% -
Vitamina B6 20% -
Vitamina C 150% -
Lípidos Bajo -
Carbohidratos Bajo -
Proteínas Bajo -

El ají dulce o pimiento rojo contiene altos porcentajes de vitamina C, licopenos, carotenoides y flavonoides. También cuenta con un discreto aporte de vitamina B6 y ácido fólico. Es una hortaliza, en realidad una fruta, muy rica en vitaminas y antioxidantes, los principales responsables de la larga lista de beneficios para la salud que proporciona.

Beneficios para la Salud

El ají dulce tiene muchos beneficios para la salud. Estimula el sistema inmunológico, contribuye a prevenir algunos tipos de cáncer de mayor incidencia mundial y es una fruta, aunque consumida como hortaliza, ideal para mantener un peso saludable y un organismo joven.

  • Refuerza el sistema inmunológico: El pimiento tiene un alto contenido de vitamina C. Consumiendo apenas 100 g podemos obtener hasta el 150% de vitamina C recomendada a diario. La vitamina C refuerza el poder antioxidante del pimiento y contribuye a la síntesis de colágeno, lo que no solo nos permite lucir una piel fantástica, sino que promueve también la integridad de los tejidos y la prevención de infecciones. Además, la vitamina C también estimula la actividad de linfocitos y otras células del sistema inmune ayudando a reforzar su función y manteniéndonos alejados de enfermedades.
  • Cuida de la salud cardiovascular: El contenido de licopeno presente en el pimiento rojo contribuye a disminuir la cantidad de colesterol LDL. El consumo diario de una suplementación equivalente al consumo de dos a tres pimientos rojos diarios durante 3 meses ayudó a reducir hasta en un 14% los niveles de colesterol LDL de los participantes. Por lo que, sin lugar a duda, si queremos reducir, y, ante todo, prevenir el desarrollo de futuras enfermedades cardiovasculares, incluir ají dulce a diario en nuestras comidas es una fantástica idea.
  • Ideal para mantenerse joven: El pimiento rojo es rico en polifenoles y flavonoides, los cuales son esenciales a la hora de reducir los radicales libres. Para sacar el máximo provecho de esta virtud, lo ideal es consumir el ají dulce fresco.
  • Podría ayudar a prevenir el cáncer: El ají dulce rojo o pimiento rojo es rico en licopeno, un carotenoide con acción antioxidante que no solo colabora aportando el característico color rojo, sino que podría ayudar a prevenir distintos tipos de cáncer. Estudios epidemiológicos in vitro mostraron que el licopeno era especialmente eficiente a la hora de detener la proliferación de células cancerosas de mama, pulmón y endometrio y de próstata en hombres.
  • Recomendado para adelgazar: El ají dulce o pimiento cuenta con una de las mejores tríadas nutricionales para ayudar en el proceso de adelgazamiento: es bajo en calorías, bajo en grasas y rico en agua. Podemos consumirlo ad libitum sin temor, sea en fresco para aprovechar al máximo su aporte vitamínico, en sofritos o acompañando pescado.

Los ajíes tienen efectos antiinflamatorios, anti irritantes y ayudan a la prevención del dolor. Estimulan el sistema circulatorio, sistema respiratorio y bajan los niveles de colesterol. Se utiliza en tratamientos contra la artritis y contra el cáncer y ayuda a la buena digestión, aunque parezca contradictorio, cuando se tienen malestares digestivos, un remedio natural es incluir al chile o ají en la dieta.

Contraindicaciones

En caso de alergia, el consumo de ají dulce puede producir picor en la boca durante o después de la ingesta. En ocasiones también puede causar edema en labios o lengua y en casos más graves shock anafiláctico. Tan solo las variedades de ají picante pueden presentar algún otro inconveniente como irritación estomacal debido al contenido en capsaicina. Más allá de eso, el ají dulce es un alimento seguro y saludable.

Uso Culinario del Ají Dulce

El ají dulce es indispensable a la hora de hacer sopas, guisos y salsas. Aporta un sabor inigualable a los estofados, es un ingrediente para aliñar carnes rojas y blancas. Este ingrediente se usa para dar sabor a los platos que contienen pescados y mariscos. En Latinoamérica, específicamente en Venezuela, se usa en la región andina como ingrediente particular para la elaboración de la carne mechada, bollos pelones con salsa de ají dulce y el Mojito Trujillano, reconocido por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

El ají dulce o pimiento se puede usar fresco, deshidratado, molido o en conserva. En México es fundamental para preparar moles y enchiladas, en Perú es un indispensable del pollo chaulafán y en España es la razón de ser de cientos de recetas con pimiento como el pimiento asado, los pimientos rellenos de carne picada o el mojo canario.

Más allá de platos salados también se prepara una deliciosa mermelada de ají dulce que hace las veces de paraíso terrenal cuando se unta sobre una tostada y se corona con queso.

El ají dulce venezolano es un pilar de la gastronomía venezolana: el pastel de chucho o el monte de chivo no existirían sin él. En Venezuela el ají dulce es ingrediente principal del “sofrito” base de muchas preparaciones típicas del país.

Plato típico venezolano con ají dulce

Variedades de Ají Dulce

Dentro del género de Capsicum existen hasta cinco especies cultivadas a lo largo del mundo: Capsicum chinense (el picante pimiento habanero), Capsicum frutescens (conocido como ají amazónico o tabasco), Capsicum pubescens (el ají andino o rocoto), y por supuesto el Capsicum annuum. De entre todas las especies, la más producida y consumida mundialmente es Capsicum annuum.

El ají Capsicum annuum puede ser tanto picante como dulce, aunque hoy aquí nos atañe solo su versión dulce. Gracias a la gran expansión mundial de este cultivo, desde América hasta Asia, existen cientos de variedades de Capsicum annuum dulces con ligeras variaciones morfológicas o de sabor. Damos con el ají dulce verde, amarillo, naranja o rojo dependiendo de la maduración, así como de mayor o menor tamaño. En mercados y supermercados podemos encontrarlos frescos o molidos.

En Venezuela, a las variedades de tamaño grande se les llama “pimentón”. A las variedades de tamaño pequeño se les llama “ají dulce”, con diversas subvariedades: “ají rosa” (alargado, ancho y grande), “ají jobito” (pequeño, redondeado, de cáscara gruesa y color amarillo), “margariteño” (con un fuerte aroma y variados colores), “rosita”, “llanerón”, “pepón” y otros. La mayoría coinciden en nombrarlo «morrón» con la respectiva palabra para designar al género Capsicum de cada país antes, que generalmente es «chile», «pimiento» o «ají».

Conocido comúnmente como el "primo del habanero", el ají dulce tiene muchos nombres. Ají cachucha, quechucha, ajicito o ají gustoso son algunos de ellos. Es una variedad de ají dulce perenne que se encuentra comúnmente en Cuba, República Dominicana, Puerto Rico y Venezuela. Su sabor es dulce y floral, con un ligero toque picante, casi imperceptible. Sus orígenes se remontan a antes de la llegada de Cristóbal Colón a América, ya que en 1492 los pueblos originarios Arawak y Taíno cultivaban al menos cuatro tipos de estos pimientos, que se consumían ampliamente en toda la cuenca del Amazonas.

Tipos de ají dulce venezolano

La Importancia Cultural del Ají Dulce en la Migración Venezolana

En tiempos de migración forzada, cuando el idioma, la moneda y las calles cambian, los sabores se convierten en el último territorio que la gente puede reclamar como propio, y un pequeño pero poderoso ají ha demostrado ser un bálsamo, si no una cura, para la tristeza y la nostalgia del viajero. A pesar de su importancia, tanto la disponibilidad como la información sobre el ají dulce resultan difíciles de encontrar, a diferencia de otros ingredientes latinoamericanos en supermercados y tiendas pequeñas de Estados Unidos.

Miró Popic, uno de los escritores gastronómicos e historiadores culinarios más destacados de Venezuela, ilustró este punto en El pastel que somos (2015): “Solo en Venezuela, lo que cariñosamente llamamos 'dulce' adquiere una representación tan significativa como para ser considerado un emblema del pasaporte gastronómico que identifica nuestra cocina cuando queremos expresar en la mesa a qué saben realmente nuestras comidas cotidianas. La nuestra es la única cocina en América donde su uso es casi excesivo, prácticamente indispensable. Sin él, nada de lo que se cocina aquí tendría el mismo sabor”.

Los ajíes se entrelazan con el aroma de la cocina de mi abuela y evocan los sonidos de la hallaca, esos paquetitos de masa de maíz que se rellenan con guiso y se envuelven en hojas de plátano, marcando el inicio de la Navidad venezolana. Estos pequeños pero intensos ajíes no son solo un ingrediente, sino un símbolo del hogar: un sabor que despierta recuerdos de compartir, de una pertenencia que ya no está presente. Es el ingrediente que señala el fin de la búsqueda del sabor, porque es a lo que sabe Venezuela.

En los Estados Unidos, venezolanos migrantes están realizando esfuerzos para cultivar ají dulce y preservar este sabor tan arraigado a su cultura. Un ejemplo de ello es Irena Stein, dueña de Alma Cocina Latina en Baltimore, quien se ha asociado con granjas locales para cultivar variedades de ají dulce como el chirel, el llanerón y el margariteño. Otro caso es el de Mercedes Golip en Nueva York, quien, junto a la Dra. Gabriela Pereyra de Yara Farms, ha logrado una exitosa cosecha de ají dulce, cultivando hasta 300 plántulas en su granja de Middletown. Estos proyectos demuestran cómo la comida se convierte en un vehículo para la identidad cultural y un ancla para la memoria en la diáspora.

tags: #pimiento #aji #dulce