El hojaldre es una masa crujiente, versátil y deliciosa que, si bien se asocia a menudo con la repostería, ofrece un mundo de posibilidades en la cocina salada. Su particular proceso de elaboración lo dota de una estructura laminar que, al hornearse, da como resultado una textura crujiente y quebradiza. Es un producto muy versátil porque podemos hacer muchas recetas con ella, tanto dulces como saladas. Actualmente, podemos comprarla preparada fresca sin necesidad de complicarnos la vida.

Historia y evolución del hojaldre
La historia de la masa de hojaldre se remonta a la antigua Grecia, donde se creó por primera vez una versión rudimentaria. Sin embargo, fue en la Francia medieval donde la masa de hojaldre se terminó de perfilar, convertida ya en una versión similar a nuestra delicia contemporánea. Durante el siglo XVII, los pasteleros franceses refinaron la técnica de laminación y plegado de la masa, alternando capas repetidas de masa y mantequilla. La competencia entre pastelerías en París impulsó la creatividad, y la masa de hojaldre se convirtió en el elemento distintivo de numerosas delicias, desde croissants hasta milhojas.
Tipos de hojaldre
Existen distintos tipos de hojaldre:
- Hojaldre común: Se elabora únicamente con harina, agua, sal y mantequilla. Estos ingredientes se mezclan para crear una masa que se extiende hasta formar una lámina. Después, se extiende la mantequilla sobre ella y se dobla sobre sí misma, repitiendo el proceso varias veces hasta alcanzar la textura deseada.
- Hojaldre invertido: Se denomina así porque en este caso es la mantequilla la que envuelve la masa.
- Hojaldre rápido: En el que los ingredientes se mezclan antes de trabajar la masa.
- Medio hojaldre: Muy utilizado como base para tartas.
El principal inconveniente del hojaldre es que resulta delicado y difícil de trabajar, pero actualmente también existen masas refrigeradas, ideales tanto para repostería como para las recetas saladas.
Formas y aplicaciones creativas del hojaldre salado
La masa de hojaldre es una de las bases que más juego dan en la cocina, pero mucha gente acaba usándola siempre de la misma manera. Con unos cuantos cortes y pliegues bien pensados, puede adoptar formas completamente distintas, cambiar la presentación del plato e incluso realzar el relleno. Aquí te presentamos algunas formas y usos creativos:
1. Bocados sorpresa y aperitivos
El hojaldre es perfecto para crear bocados sorpresa donde el relleno queda totalmente oculto. Esta técnica es ideal para evitar que el relleno se desborde y ayuda a conservar mejor el calor. También se transforma en deliciosas espirales rellenas de queso y hierbas, o en palitos crujientes con semillas. Las preparaciones con hojaldre gozan de una extensa tradición culinaria, como los saladitos de hojaldre, que no pueden faltar en ninguna mesa para abrir boca.

Recetas populares:
- Saladitos de sobrasada, paté y bacon: Puedes prepararlos el día anterior y avanzar en otras tareas.
- Napolitanas de jamón y queso: Un clásico para el que solo necesitarás hojaldre, jamón, queso y un huevo para dorar la masa, con un toque de semillas de sésamo.
- Rollitos de salmón, palmeritas de tomate y enrollados de queso brie: Un surtido en el que tus invitados hallarán sabores de su gusto.
Estas 4 flores de hojaldre son muy fáciles de hacer. ¡Perfectas para cualquier día!
2. Canapés y tartaletas
Con solo estirar y recortar porciones de hojaldre, ya tenemos una base sencillísima para montar canapés con lo que se nos ocurra. Con base redonda, cuadrada o rectangular, formando milhojas, pinchos o tartaletas, hay miles de posibilidades para crear canapés de hojaldre. Como base para tartaletas, se convierte en el soporte perfecto para una variedad de rellenos salados, desde cremosas mezclas de queso y espinacas hasta opciones más audaces con champiñones y hierbas frescas.
3. Empanadas y pasteles salados
Las empanadas grandes y pasteles tipo pie son muy rápidas de montar y solo hay que cortarlas en porciones para tener ya lista una bandeja completa de picoteo para los invitados. La masa de hojaldre puede ser una envoltura elegante para carnes, creando capas doradas y escamosas que encapsulan sabores intensos, desde empanadas hasta hojaldres de pollo.
Ideas para empanadas y pasteles:
- Empanada hojaldrada de pollo: Una receta de aprovechamiento muy sabrosa.
- Trenza de pollo al curry: Un formato más vistoso.
- Empanada de pisto y atún: Si se prepara con hojaldre, alcanza una textura más ligera que la tradicional. Se recomienda elaborar el pisto el día anterior para que esté lo suficientemente frío para formar la empanada.
- Solomillo Wellington: Una receta de carne que quita el sentido. Se elabora cubriendo un solomillo de ternera con una duxelles de champiñones y una masa de hojaldre, por lo que es un espectáculo tanto visual como gustativo. También existe una versión con solomillo de cerdo.
- Salmón en croûte: Elaborar esta receta es sencillo, aunque algo laborioso, pero el resultado merece la pena.
- Empanadas de salmón ahumado y queso de cabra: Recetas hechas con hojaldre son a menudo las mejores, especialmente para un entrante o aperitivo.

4. Tartas saladas y quiches
Consideramos que una tarta salada se diferencia de la empanada por la ausencia de cubierta. El hojaldre puede servir de base para falsas cocas, una tarta tatín o todo tipo de quiches, recetas que en algunos casos se pueden dejar preparadas con antelación para darles un golpe final de calor. Los hojaldres rellenos o las galettes, típicas de la Bretaña francesa, son otras recetas con hojaldre saladas de lo más versátiles, perfectas para jugar con tus ingredientes favoritos y crear combinaciones de lo más apetecibles.
Ejemplos de tartas y quiches:
- Hojaldre de verduras y queso feta: Se puede dejar preparado con antelación.
- Quiche de pollo: Una tarta salada muy práctica con ingredientes sencillos.
- Tarta Tatin de tomates cherry: Irresistible, fácil de hacer y el resultado es totalmente irresistible.
- Tarta salada de tomate: Una receta de lo más resultona.
- Quiche de bacon y queso: Un pastel salado con una base de masa y un relleno cremoso con el protagonismo del bacon y del queso.
- Hojaldre de jamón y queso: Una preparación rápida y sencilla con jamón cocido, una capa de queso crema y mozzarella fundida que estará lista en 20 minutos.
- Hojaldre de verduras: Nada para tomar una buena ración de verduras como este hojaldre que, además, sirve para sorprender a nuestros comensales en una comida informal.
5. Volovanes
El vol au vent o volován es una masa cilíndrica hecha con hojaldre que, en su interior, guarda un hueco que se puede rellenar con preparaciones tanto dulces como saladas. Hacerlo es tan fácil como echarle un vistazo a una receta detallada.

Cortes y pliegues para darle personalidad al hojaldre
La masa de hojaldre es un lienzo en blanco para la creatividad en la cocina. Con unos cuantos cortes y pliegues bien pensados, puede adoptar formas completamente distintas, cambiar la presentación del plato e incluso realzar el relleno. Aquí reunimos 11 cortes y pliegues fáciles de reproducir, pensados para quienes quieren ir más allá de lo básico sin necesidad de dominar una técnica avanzada. Cada forma tiene su lógica, su estética y su resultado final, lo que permite adaptar la masa a recetas dulces, saladas, festivas o de diario.
- Tiras entrecruzadas: Crean una malla regular, perfecta para lucir frutas y rellenos cremosos. (Ver Tarta de cerezas con hojaldre trenzado).
- Forma de corazón: Convierte un simple hojaldre en un bocado romántico y con mucho encanto. (Ver Palmeritas de hojaldre con azúcar).
- Forma de cono: Crea pequeñas piezas perfectas para rellenos dulces o salados.
- Pliegues que recuerdan a rayos: Convierten la masa en un sol decorativo, perfecto para impresionar a nuestros comensales. (Ver Tarta sol de vainilla y chocolate).
- Cortes en forma de estrella: Hacen que el relleno destaque y dan más personalidad a la tarta de hojaldre. (Ver Tartaleta estrella de frutas).
- Triángulos enrollados: Empieza cortando la masa en triángulos y enrolla cada pieza desde la base hasta la punta para hacer croissants. (Ver Croissants caseros deliciosos).
- Forma de trenza: Es una forma práctica de dar un acabado artesanal con impacto visual. (Ver Chocolate en hojaldre trenzado).
- Pinos festivos: Los cortes específicos convierten la masa en pinos festivos, perfectos para celebraciones y aperitivos creativos.
- Flor de hojaldre: Los pliegues delicados crean una flor de hojaldre sorprendente tanto por el sabor como por la presentación.
- Saquitos: Cerrar la masa en pequeños saquitos da lugar a porciones vistosas y muy agradecidas, ideales para reuniones y celebraciones. (Ver Empanadas de salmón ahumado y queso de cabra).
- Espiral: Crea un efecto visual elegante que realza el relleno y hace que cada porción parezca especial.

Receta de Figuras de Hojaldre con Chocolate
La masa de hojaldre es un producto muy versátil que permite hacer muchas recetas, tanto dulces como saladas. Ahora, además, podemos comprarla preparada fresca sin necesidad de complicarnos la vida. A continuación, te compartimos una deliciosa y sencilla receta de Figuras de Hojaldre con chocolate, ideal para estas Navidades o cualquier celebración.
Ingredientes:
- Masa de hojaldre fresca
- Chocolate para fundir
- Yema de huevo (opcional, para pintar)
- Azúcar (opcional, para espolvorear)
Elaboración:
- Lo primero que vamos a hacer es fundir el chocolate. Podemos hacerlo al microondas en tandas muy cortas para evitar que se nos queme, o también podemos fundirlo al baño maría. Cuando lo tengamos fundido, lo dejamos atemperar, ya que no queremos que esté muy caliente.
- Por otro lado, extendemos la masa de hojaldre y con un cortador de pizza la dividimos en dos, reservando una de las partes que hemos cortado.
- En una de las mitades de la lámina de hojaldre, extendemos la crema de chocolate, y cuando la tengamos, la cerramos con la otra mitad del hojaldre.
- Antes de empezar a hacer las figuritas, voy a dejar el hojaldre unos 5 minutos en el congelador para que nos sea más fácil luego cortarlo con los cortadores de galletas.
- Con los cortadores de galletas, vamos haciendo las formas igual que si hacemos galletas, intentando hacerlos lo más cerca unas de las otras para aprovechar al máximo nuestra lámina de hojaldre.
- Cuando las tenemos, las vamos colocando en una bandeja de horno, dejando un poco de espacio entre cada una de nuestras figuras de hojaldre porque van a crecer en el horno.
- Las pintamos con yema de huevo (aunque esto es opcional, le da un toque más brillante al hojaldre) y le ponemos un poco de azúcar por encima.
- Listas para entrar en el horno, donde estarán unos 15/18 minutos a 180 grados con calor arriba y abajo.
